Los personajes, lugares, hechizos y demás, no me pertenecen, son obra de J.K. Rowling.
Es la primera vez que escribo y que publico algo, espero sea de su agrado, recibiré sus críticas para aprender y poder continuar con mi historia.
Iniciar su último año en Hogwarts realmente funcionaba como distractor, en los últimos días, había pasado a su casa a guardar todo lo que le pertenecía a Ron.
Ginny amablemente había colaborado en mandar todo a la Madriguera (o si se podía directo a un basurero sin que Granger se diera cuenta), quería evitarle a su amiga el dolor de ver todos sus recuerdos apretujados en una caja, seguía sin entender todo el daño que su hermano estaba provocando, aunque Hermione parecía fuerte, su mirada era bastante lúgubre, no transmitía ningún sentimiento, al contrario, parecía que cuando parpadeaba, derramaba algunas lágrimas.
Hermione por su parte, se encontraba en un estado idílico de tranquilidad, aunque pareciera extraño, sacar todas las pertenencias de Ron de su casa le causaban una sensación de libertad, que ella hace mucho sentía haber perdido, vivía bajo la sombra de Ronald, de las portadas y notas acerca de él, y ella solo figuraba como "la novia de Weasley", ¡vamos, ella había logrado más que emparejarse con él!, y aun así la gente solo la relacionaba con su "ex" …que bien sonaba ese término, ya no sentía tener un título de propiedad sino un pase libre para hacer lo que le gustaba, agradecía bastante no haber llegado al matrimonio, que ambos hayan concluido que no era su tiempo, ¡claro que no lo era!, ya imaginaba a Lavender llegar a su boda a gritar "yo me opongo", ¡qué vergüenza la habría hecho pasar¡, pero Herms, estaba bien, extrañamente bien, y sentía que retomar sus estudios inconclusos eran un buen pretexto para dejar de ser la ratona de biblioteca y ser más… ser algo mas que una estudiante empedernida
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Hermione, Harry, Ginny y Luna se encontraron en el Anden 9 ¾, listos para una nueva aventura escolar, tenían la suerte de que Ron había decidido no retomar sus estudios por que se empalmaban con su torneo de Quidditch que estaba por empezar, lo que provocaba un retraso más a su graduación. Para los chicos fue un respiro de tranquilidad al saber que evitarían todo el drama que su presencia podía provocar, pero había emociones nuevas que, aquel cabello platino que se acercaba, ocasionaría en ellos…
-Así que aquí está toda la pandilla heroica reunida, ¡bienvenidos muchachos!, Hogwarts no hubiera sido lo mismo sin ustedes-
-Calla Malfoy! Pensábamos que tu arrogancia se quedaría en casa, pero ya vimos que hoy decidió acompañarte- Ginny lo veía de manera retadora
-¡Oh tranquila comadreja!, solo estoy jugando, ¿acaso no hemos limpiado asperezas ya? -
-¡No te atrevas a llamarme comadreja de nuevo ¡-
-Vamos Ginny, Malfoy solo está bromeando, de manera muy infantil claro- Hermione se había interpuesto entre los dos para evitar un enfrentamiento y le había dedicado una pícara sonrisa al platinado, le parecía muy gracioso ver que el cabello de su amiga hacia juego con su rostro.
-Deberíamos subir al tren, ¿nos acompañas joven Malfoy? - Luna había salido de su letargo y tomaba del brazo al muchacho, que se había ruborizado al escuchar aquellas palabras que solo su elfo domestico empleaba.
-Vamos Malfoy, si quieres ser de nuestro grupito, deberás de entender las rarezas de Luna- Harry había interrumpido los recuerdos de Draco, a él también le había parecido extraño que Luna ocupara esa expresión, aquella que solo un elfo había empleado con ambos, pero pensó que ella la había usado para que su acompañante no se sintiera incomodo después del ataque de Ginny.
Todos juntos ocuparon un mismo vagón, Ginny junto a Harry, que entrelazo sus manos a las de ella, Luna se sentó junto a ellos, pero a lado de la ventana y al instante empezó a divagar, así que a Malfoy y a Hermione les tocaba compartir asiento.
-¡Vamos Granger!, te prometo que no voy a morderte…a menos que quieras- la miro de manera seductora pero divertida a la vez, por los rumores que había escuchado en el Callejón Diagon, sabía que la chica pasaba por un muy mal momento y no quería que eso afectara su estancia en el colegio, así que se había propuesto hacer de sus días algo mas ameno.
-¡Tuvieras tanta suerte Malfoy! - Hermione se acercó lentamente al rubio, hasta que sus rostros quedaron muy cerca- ¿Aun deseas morderme Malfoy? - su aroma a lavanda y menta inundo el ambiente limitado de Draco, que solo opto a cerrar los ojos y reprimir el deseo de plantarle un beso a aquella castaña.
Draco al momento se puso rojo, completamente rojo, mientras los demás se destornillaban de risa al ver su reacción…
-¡venga Herms!, nunca imagine conocer ese lado tuyo. - Harry lloraba de risa, no podía creer que su amiga, la inocente y dulce Hermione tomara la iniciativa de ruborizar a Malfoy, pero vaya que había sido sorprendente y gracioso.
-¡Vaya que eres imponente jaja!, bien merecido Malfoy. - Ginny estaba igual de incrédula que su novio, pero agradecía que la actitud de su amiga fuera diferente.
-Te ves muy seductora Hermione, quizás Malfoy opine lo mismo- Luna miro a Malfoy discretamente, quien poco a poco retomaba su color.
-Me has tomado por sorpresa Granger, eso ha sido trampa- Malfoy cubría con su túnica su entrepierna, algo había pasado allí abajo y deseaba que nadie se diera cuenta…
-¡Calma Malfoy!, no pretendo hacerte nada…a menos que quieras…- y prosiguió a acurrucarse en el regazo del chico, que de nueva cuenta se ruborizo y deseo que nada allá abajo cobrara vida o la chica se llevaría tremendo susto.
Todos empezaron a reír, pero Hermione y Draco iban ensimismados en sus ideas, por una parte, ella que iba recostada en las piernas del chico y fingiendo dormir, no se creía lo que acababa de hacer, ¡por Dios!, casi besa al Hurón, ¡provoco que se enrojeciera hasta las orejas y peor aún esa actitud la tomo delante de sus amigos!, vamos Herms, eso fue solo un desestres, no más actitudes de ese tipo, pero en ese momento la mano del rubio empezó a acariciar su cabello, una oleada de calor recorrió su cuerpo y dio un pequeño respingo, lo que provoco que Malfoy la tomara con ligera fuerza del hombro porque pensó que caería y la acerco más a él.
Malfoy por su parte, no podía creer que aquella chica le hubiera provocado tal rubor, era… ¡vamos! Ni siquiera Pansy lo había provocado de esa forma, y ahora sentía que, en primer lugar, debía recuperar su dignidad ante aquella mujercita y después…después se encargaría del resto, por ahora solo disfrutaba del camino, comenzando a acariciar el cabello de Hermione casi por inercia, sintió que se le caía así que apretó un poco su hombro y la acerco más a él, para Draco, la chica dormía plácidamente cuando realmente, ella tenía una lluvia de dudas y emociones que la aturdían en ese momento…
Travesura realizada, espero sus comentarios
