Y se preguntarán ¿Por qué tardó tanto? Pues porque bueno, estaba de la verga el ooc masivo xDDDD, ok, es pa entretenerme, pero no tanto no mames. Ya arreglé algunas cosas, pero recuerden, Nuestras hermosas ponis están sometidas a la ebriedad, cosa que ya sabrán, puede convertiros en magdalena y en hulk :V ... al fic me remito xd... os dejaré leer y sacar conclusiones. Eso sí, no me weben, sé que el fic no vale verga xDDDDDD.
...
Luego de buscar durante un rato, Flutter encuentra a Rainbow Dash en el parque, abrazada a un columpio de caucho mirando el cielo a mitad de la noche sin nadie más a los alrededores. Empieza a aproximarse esquivando un vómito en el camino.
-Rainbow... – Dice preocupada la pegaso amarilla acercándose a su amiga. - ... ¿Cómo estás? – Le pregunta suavemente.
-¿Qué más da? – Respondió Dash con voz frágil y respiración flemosa. – ¿A caso a alguien le importa que esté la luna ahí, sola, en todo lo negro? – Pregunta señalando el cielo nocturno.
-Rainbow... –
-Encima el cabrón viene y me dice que me..., yo... claro, no pienso caer otra vez en su juego, pero... demonios tengo que pasar página de una vez... ¿no? –
-Rainbow, si aún le quieres... –
-¡No lo quiero! ¡Lo odio! – Grita aferrándose al columpio como si fuese su vida. – Yo... lo odio... -
-... Amiga... – Dice Flutter acercándose a Dash.
-Que sola estoy, ¡Que sola! – Exclama moviendo el columpio.
-No digas eso, me tienes a mí, y a las chicas. No estás sola. –
-Sí, flutter, pero..., verás... esto... esto es cursi pero... yo busco a alguien que... –
-¿Qué te escuche? ¿Qué te entienda? ¿Qué te apoye y te quiera cómo eres?, Aquí estoy, Rainbow. ¿Para qué quieres buscar a un desconocido, si puedes vivir todo eso con una amiga que te quiere de verdad? –
-Menos el sexo... –
-Menos el sexo. Pero... ya falta menos para tu cumpleaños...–
-Jajaja... Flutter, eres mi mejor amiga. – Le dice la pegaso celeste a la peli rosa bajando del columpio y abrazándola. – Te quiero mucho, ¡Te quiero mucho! – Exclama rompiendo a llorar en su hombro.
Fluttershy suspira esbozando una pequeña sonrisa y le da golpecitos en la espalda a Dash.
-Ya... tranquila. Oye, hace mucho frío, ¿Qué te parece si vamos a...? –
-¿Al bar? – Pregunta Rainbow interrumpiendo a la pegaso amarilla y mirándola con sus ojotes de cachorrita.
-... Vale, ¿Por qué no? – Dice Flutter luego de suspirar.
La pegaso celeste sonríe y junto a su amiga, camina de regreso al pueblo. Yo no sé si sea buena idea fomentar las ganas de beber de Rainbow... pero por otro lado Flutter también está un poco entonada y... con todo este drama dudo que quiera llevarle la contraria a su amiga.
Por otro lado, el wonderbolt...
-Anda que tú también... decirle que la amas, ¿Por qué lo hiciste? – Le pregunta Flash con un tarro de cidra al pegaso.
-Hhhhh... No lo sé. – Responde Soarin en un tono melancólico y frío. – Era eso o besarla... o las dos cosas, no sé, sólo quería que supiese lo que siento por ella... y de paso que se callara un poquito y dejara de decir tonterías... – Dice y se dispone a beber un poco quitándole el tarro a Flash.
-Bueno, yo te doy las gracias. Porque gracias a tu maniobra maestra soy veinte bits más rico, ja. – Se ríe el dragón en la cara de Flash.
-Spike... – Dice Flash mirando con desapruebo al dragón borracho.
-Meeeh, Soarin, tío, ¿Sabes cómo es Dash, no? Yo lo sé. Y... has estado muy bien. Digo, a ella no le gusta que se anden con rodeos para decirle las cosas, de hecho creo que por eso se lo dijiste así, ¿o no? – Pregunta Spike.
-Más o menos... – Admite el pegaso.
-...Y salió corriendo. Pataleó... y se fue corriendo. Para mí... eso es una victoria, pero aplastante, vamos. – Dice el dragón acercándose al wonderbolt.
-¿De qué hablas? – Le pregunta Soarin.
-Míralo así: Rainbow no es de las que pierden una batalla, es demasiado orgullosa para... – nausea. - Joh... Big Mac sigue tú... yo... momento. – Dice el dragón llevándose una mano al estómago.
-... Veamos si entiendo lo que quería decir Spike. – Dice el corpulento poni junto al barril de sidra. – A pesar de que no conozco demasiado a Rainbow Dash, sé que no acepta una derrota con facilidad. Eso posiblemente sea lo que le pone difícil superar lo vuestro. Ella, de repente lo percibe así. –
-Es que no tuvimos nada... sólo fuimos amigos, bueno apenas nos estábamos conociendo. –
-Ya, pero es que ella creyó que sí, en especial luego de que la besaste. –
-Es verdad. – Dice Flash.
-Sí, lo admito. Aceptar ese beso me costó prácticamente todo. –
-Da igual. –Dice Spike reincorporándose. – Tú ya has sembrado. Además, como dije antes, Rainbow se fue corriendo, ¿Sabes qué significa eso? –
-¿Qué le hice daño? – Pregunta Soarin afligido.
-No. ... Bueno si, un poco, pero no es lo importante. El que se haya ido en lugar de regodearse y reírse de ti por aún sentir algo por ella, para mí, para mí... significa que tiene dudas aún sobre ti. – Dice el dragón y luego le da un trago más a su tarro. – Vamos, que te quiere y no lo acepta. – Añade para finalizar.
-Lo que dice Spike podría tener sentido. Internamente puede estar teniendo lugar una lucha campal entre el orgullo de Dash y sus verdaderos sentimientos. Por lo que he oído decir a mi hermana, no sería nuevo en ella. – Dice Big Mac.
-Yo estoy de acuerdo. Si no ¿para qué iba a venir a montar una escena? – Pregunta retóricamente el guardia real. – Lo contrario al amor no es el odio, es la indiferencia. – Añade.
-¿Estáis diciendo que hice bien? – Pregunta el pegaso no muy convencido.
-Bueno... bien, lo que es bien, no. Te pudiste haber quedado callado y dejarla desahogarse. – Dice Big Mac.
-Pero tampoco es que lo hayas hecho tan mal, le dijiste sus cuatro cosas bien claras y la dejaste en su sitio. –Dice Flash.
-Mientras Fluttershy no te joda diciéndole que te mande a la mierda... – Comenta Spike sirviéndose más del barril. – Joder esto es inagotable, lo amo. –
-Spike, como eructes vamos a explotar. –
-Pues a la mierda todos, ¿tú eres feliz? – Le pregunta el dragón al guardia real, quien se queda con cara de "ah, pues no sé. – Ijijiji... mira al pobre Pierce. – Ríe malvadamente mientras señala al unicornio, quien está hablando con Pinkie mientras esta lo hunde cada vez más en la friendzone.
-Como no aparece Rarity por ahí... – Susurra para sí mismo Flash.
...
Tiempo después en otro sitio, concretamente en el bar donde llegaron el par de pegasos amigas, encontramos a estas últimas sentadas frente a frente en una mesa del lugar con varias una botella de licor medio vacía. Naturalmente cabría pensar que Rainbow fue quien la bajó más. Sin embargo ambas se ven igual de briagas.
-¿Sabes, Flutter? El amor... es como el whisky. – Dice la pegaso celeste con mucha más dificultad para hablar que antes mientras juguetea con un vaso.
-¿En qué se parecen? ¿En que no te permite pensar con claridad? –Pregunta la pegaso amarilla intentando mantener la vista fija en su amiga.
-No importa lo que haga. Siempre está ahí... cuando mi mundo empieza a derrumbarse. Me da motivos para celebrar... no importa cuánto tiempo haya pasado. Me eleva hasta lo más alto... y entonces me noquea contra el suelo. Alivia mi mente... Y luego la hace explotar. – Dice melancólica y borracha la peli arcoíris mirando fijamente el vaso que tiene en su pezuña. – El whisky... y el amor. El whisky y él..., no importa lo que haga... vuelven a mí. –
-... – Flutter mira a Rainbow con cierta tristeza. – No puede ser Rainbow, pero, ¿tú aún le quieres, enserio? –Le pregunta sorpresivamente con desdén.
-No... – Dice Rainbow en voz baja desviando su mirada.
-¿Cómo qué no? Mira la cara que se te ha puesto, además, llevas un buen rato hablando de él; acepta que lo quieres de una vez. – Dice borracha una pegaso amarilla con pelo rosa sentada frente a Dash y se sirve medio vaso de la botella de licor que hay sobre la mesa para luego dedicarle una mirada a una indecisa Rainbow Dash.
-Dilo. -
-... Está bien, todavía me gusta un poco, pero no es suficiente. –
-¡Claro que es suficiente! Vete, corre a por él, yo me quedo aquí y te espero. – Dice la peli rosa.
-¡Olvídalo! El tren Rainbow solo pasa una vez. Y si pasa otra vez, es para pasarte por encima y dejarte pegado a las vías descuartizando tu cuerpo y usando tu sangre para lubricar sus ruedas y... –
-¡Ja!, Si claro. Si estás tan segura ¿Por qué no vas y lo mandas a donde ya sabemos? – Le pregunta la pegaso amarilla a la celeste.
-¡Eso fue lo que hice! – Exclama esta a la defensiva.
-No, no lo hiciste. De hecho sólo recuerdo haberte oído mentirle sobre tus sentimientos al poni que te quiere. –
-... –
-Y que aún tenga los huevos de decirte que te ama, jaja, tiene mérito... porque... le jodiste la relación con su novia, casi lo destituyen de los wonderbolts por haberse liado contigo, y encima... vas y lo tratas como una mierda cada vez que lo ves. A veces pienso que la única forma de quererte... es siendo masoquista. –
-¿Pe-pero tú no decías que ya te tenía a ti y que no me buscara a otro? –
-Y lo mantengo, sólo quiero que estés segura de lo que quieres; eres mi amiga y quiero que seas feliz, pero con este lío en tu cabeza... pues no. – Dice la pegaso amarilla a su amiga celeste, quien se ve confundida por todo esto que le está pasando.
-Es que no sé... –
-Rainbow... no será que... ¿Dentro de ti... sientes que la que esté perdiendo el tren... eres tú y no Soarin? Porque vamos, desde ya te digo que no será el último tío con el que te vas a liar, conociéndote... –
-Que no que no que... espera, ¿Me estás llamando puta? –
-No no no, estoy diciendo que el amor es como el whisky, siempre vuelve a ti. – Dice la peli rosa saliendo del paso.
-Ah sí... Bueno... ehm... yo... – Dice cada vez mas lentamente la pegaso hasta que se le nota que empieza a llorar haciendo que su amiga orbite sus ojos con cansancio.
-Rainbow, vamos a la cama... –
-¡Flutter! –
-¡A dormir, vamos a dormir! – Exclama la pegaso amarilla a su amiga.
Se pone de pie como puede, deja un dinero sobre la mesa y con cara de loca ayuda a caminar a su amiga hasta fuera del bar.
-¿A dónde...? ah, para allá. – Se dice a sí misma y se dispone a caminar en dirección a su casa.
...
Una vez allí, Flutter confundida toca la puerta.
-Joder, si es mi casa. – Se dice a sí misma llevando casi a cuestas a una semi -inconsciente Rainbow Dash. – Tengo que... – Dice intentado mantenerse en pie mientras alza una pata para abrir la puerta, dándole un golpecito sin querer a la pegaso celeste.
-¡Soarin cabrón! – Exclama Rainbow despertando de golpe. – Ah, eres tú... Flutter... te quiero tía. – Le dice a la pegaso amarilla abrazándola fuertemente.
-Está bien, está bien, yo también te quiero, suéltame... –
-La...lalalaaa ~ - Empieza a cantar la borracha celeste.
-Shh, vas a despertar a mis animales. – Dice Flutter y en eso se abre la puerta descubriendo a una enojada alicornio morada en pijama mirando fijamente al par de amigas pegasos.
-¿Twilight? – Pregunta la pegaso amarilla un poco deslumbrada por la iluminación de dentro de la casa.
-Twilight, por favor, vístete, si lo nuestro es imposible, eres demasiado cerebrito para mí. – Le dice la celeste. – Además... joder, si se ha multiplicado, esta iba por nota... me iba a ganar sí o sí, ya ves tú. – Le dice a su amiga peli rosa. - ¡Flutter tú también! ¡¿Qué pasa?! ¡Todas son mágicas ahora! Esto es una mierda. – Dice cayendo inconsciente por momentos.
La alicornio morada mira la escena con cierto desconcierto poniendo cara extraña de las sandeces que dice Rainbow. Por otro lado Flutter intenta verse normal.
-Ehjem. – Se aclara la garganta la peli rosa. – Es que... acompañe a Rainbow a sus cosas de poni loca y... pues eso, estuvimos con Pinkie y nos divertimos un rato hablando... del amor, que se parece a... – Intenta explicarse la borracha pegaso haciendo esfuerzos para hablar normal pero no lo consigue.
-¿Flutter pero tú te das cuenta de cómo vienes? – Le pregunta la alicornio a la pegaso amarilla intentando sacudir la peste a alcohol.
-Perfectamente. Estoy... –
-¡Estás borracha! ¡Tú! ¡No puedo creerlo! ¡Rainbow ya verás mañana la que te espera! – Grita la alicornio sin dar créditos a sus ojos y encabronándose con la pegasitu celeste sobre el lomo de la amarilla.
-Woh woh... – Dice Dash dándole un espasmo de vida momentánea donde se despierta. – A mí no me eches todo el heno, fue ella la que quiso beber como una inconsciente sin escrúpulos. – Dice la pegaso semidormida hablando de sí misma en tercera persona mientras hace señas a lo loco.
-¿Acaso crees que soy tonta? Es obvio que le comiste el coco para que bebiese. – Dice la alicornio molesta.
-Bueno... quizás tengas algo de razón... pero he aquí mi argumento. – Y se duerme.
La pegaso cae rendida en el lomo de su amiga provocando que Twilight se encabrone más y empiece a temblarle un ojo. Si es que por culpa de Rainbow ahora Flutter es una borracha y Pinkie una "criminal".
-Como sea, de todas formas Fluttershy, no puede creer que hayas consentido que fuese al bar, se supone que éramos un equipo de contención para con sus tonteras, ella también está mal, necesita ayuda, y no precisamente de una botella. –
-A ver a ver. En primer lugar ella iba a ir sí o sí a emborracharse, la conoces y sabes que no puedo detenerla cuando se le mete algo en la cabeza. –
-Entiendo, ¿pero por qué te dejaste comer el coco? –
-¡Porque ya estoy harta! –
-¿Harta? –
-¡Estoy harta de ser la niña buena, estoy hasta el coño de que nadie me tome enserio y no me dejen hacer lo que me de la gana! – Exclama la pegaso encabronada, empezando a perder los papeles y soltando algo que seguro ha estado guardado en ella desde hace mucho tiempo.
-Flutter... – Dice Twilight sorprendida del cambio de su amiga.
-¡Ni Flutter ni nada! ¡Que no puedo decir una mala palabra de mierda porque "alah, Fluttershy no puede decir tacos!" que ella no es así, que ella es bonita y dulce y... las alas de su madre. Soy una poni normal,... ¿No lo entienden? Quiero disfrutar mi vida, pero... todo esto... ¡¿Por qué?! Es más, ¿sabes qué? -
Esta parte la censuramos un poco ¿no? Porque... pues es Flutter y no es bonito lo que dice y... vamos a ver qué hace esa abeja ahí en la rama.
*zumbido zumbido* - Flutter sigue gritando a los cuatro vientos alzando las patas en el aire dejando caer a Rainbow al suelo mientras esta sigue inconsciente. - *Zumbido zumbido*. – Flutter empieza a hacer gestos pixeleados con sus patas delanteras. –
-¡Ah pero claro, Rainbow Dash es genial, ella si puede hacer lo que quiera! ¡Se puede acostar con media Equestria y nadie le dice nada ¿verdad?, yo ni siquiera puedo...! –
-*zumbido zumbido* -
-¡¿Por qué me hacen esto?! ¡¿Qué es lo que quieren de mí?! Muchos ponis murmullan a mis espaldas cuando me quedo mirando a uno guapo pasar junto a mí, y es una mierda, encima todo esto de los elementos de la armonía fue muy rápido para mí, no sé cómo controlar tanta fama y presión, o sea... – Inserte eructo con olor a alcohol. – En las revistas cada vez que salgo con Rainbow empiezan a esparcir chismes de que estoy liada con ella y la lazada y que ya me eché a perder y que soy una borracha más, y que mira como estabas hace un año, estás echa una marrana y que tus extensiones y que eres una falsa ¡y que la coño de su hermana!... No lo soporto enserio, no lo soporto... –
-Flutter, yo. –
-Tú estás peor que yo Twilight, ¡mírate! estás volviendo a parecerte a la Twiglith que llegó por primera vez a Ponyville. ¡Amargada! –
-Yo sólo venía a pedirte algún consejo sobre qué hacer con respecto a Flash pero... –
-¡Hiaarghg! ¡Otra más! –
-¿Eh? ¿Cómo que otra? –
-Esta también estuvo dando el coñazo toda la noche con el pendejo de Soarin. –
-¡¿Dónde?! – Exclama la pegaso celeste levantándose de golpe y poniéndose en dos patas alzando sus pezuñas delanteras en plan combate para luego de unos segundos caer inconsciente otra vez.
-Pero aquí entre nosotras... A Soarin siempre le gustado más yo, pero claro... – Susurra la peli rosa acercándose a la alicornio.
-Pe-pero e-es que Flash esta tarde apareció en el castillo y... -
-A ver Twilight, sabes perfectamente que ese poni está loco, se le zafó un tornillo de un momento a otro. Y aunque no fuese así, por favor, no me vengan a llorar a mí con sus tonterías de que están indecisas y no saben qué hacer, ¡Yo ni siquiera he conocido a alguien con quien pueda siquiera pensar en compartir mi vida! ¿Pero sabes qué? Podría vivir permanentemente con Rainbow y dudo mucho que sea distinto a convivir con un poni cualquiera. La única diferencia es, como dijo ella, el sexo, pero eso a mí... ja, soy Fluttershy, y como soy yo, no necesito de eso, ni siquiera lo pienso, ¡Como según todos yo no tengo una vag...! –
-*zumbido zumbido*- Fluttershy enojada toma a su amiga dormida y se la lleva dentro de la casa mientras Twilight sale.
-Ah, ¿pero sabes qué? ¡Si tengo! ... – Exclama y cierra la puerta de golpe dejando a la princesa fuera de la casa.
-... – Twilight se queda totalmente descolocada por toda la escena, y luego de mirar un momento el suelo con cara confusa, voltea a ver la puerta de la casa como queriendo entrar, pero enseguida se arrepiente y se aleja un poco indecisa. Finalmente alza vuelo y con cara de desconcierto decide irse al castillo.
-¿Qué... que fue eso? – Pregunta Dash nuevamente levantándose de entre los muertos mientras Fluttershy la ayuda a bajar de su lomo.
-Uff... como me he puesto, ahora entiendo que hagas y digas tantas estupideces... normal... – Dice mareada la pegaso amarilla llevándose un casco a la cabeza.
-Jijijiji... – Ríe Rainbow tambaleándose hasta la mesita de centro. – Voy a llamar a Soarin, para contarle lo feliz que soy con mi amiga. – Dice y se pone su "teléfono" encima.
-Rainbow, no, detente, oye... – Le dice Flutter echándosele encima.
-Shh, calla, está sonando. – Le dice Dash mientras espera a que el pegaso conteste.
-Rainbow, no lo hag... –
-¡Perro, hijo de...! ¿Papá? –
-¡Perdone me he equivocado! – Exclama Flutter quitándole el aparato a la pegaso celeste y dándole a todo para "colgarlo". – Rainbow, no puedes...
-Espera, ya me acordé de su... –
-¡Hisssss! – Le bufa la despeinada peli rosa para alejar a su amiga del "teléfono".
-¿Eso de ahí es un colmillo? – Pregunta Dash acercándose a la boca de Flutter.
-Venga, ya, a la cama. – Le dice la pegaso amarilla dirigiéndola hacia las escaleras, pero esta se le escapa y se va hasta el sofá.
-Está bien... – Dice y se tira entre los cojines. – Buenas noches, Soarin... – Susurra y finalmente se acurruca contra un cojín quedándose profundamente dormida.
-... Buenas noches, amiga. - Le dice Flutter sacándose el suéter y poniéndoselo a la celeste encima para luego irse arriba a buscar una manta.
...
En otro lado... camino al Sugarcube Corner...
-Espero que Flutter haya conseguido calmar a Rainbow, aunque ella es muy buena en eso, pero... – Comenta Pinkie pie un tanto borracha, pero no tan hasta el culo como su compañero dragón.
-HmsmfmTranquila, Flutty es a toda hostia del mamei y ya yu know pa consolah poni y lo que seah... pero nomubuena pa ser neutral, o seahm, es como quemm te... te dice cosas y tal pero... oye tu usas tinte, ¿o es natural? Yo no sé... –
-Sipi, es natural... pero... respecto a lo de Flutter... –
-¿Y el de Rainbow? Porque vamosmm... yo ni ahora mismo, como estoy, me lo creo, o sea, ¿seis colores en una melena?... Ni que estuviera drogado o algo así..., ella siempre dice que no y que ah, pero no me consta que con la pasta que apalanca no she haya metío a un quirófano... –
-¿Qué dices? Si está tiesa... –
-Pero si tiene una casa enorme y... –
-Se la embargaron... –
-¡Ah coño, si es verdad!... Y... ¿No sabes a cuánto van a venderla los del banco? –
-No... –
-Ummmm...Buenom da iguah, lo que mextraña de todo esto eh que Twilight no le haya pagaoh la casa o hecho algo pa que no se la embargaran... digo, son amigas, ¿no? Y todas ustedes han salvado a Equestria a cambio de... bueno Twilight se convirtió en princesa y le dieron un castillote pero... el resto de ustedes... pues... están valiendo verga, se la pelaron, lo hicieron por amor al arte ¿no?, yo mínimo les daba una casa. Y a mí... unas alas. –
-Ahora que lo dices... tienes razón, ¿Por qué Twilight no ayuda a Rainbow con su casa? –
-A ver estábamos hablando de que Flutter es consejera dos tres, no me cambiesm el tema que me asfafsagfasdgv. – Dice agitando los brazos como loco asustando a un poni que pasaba por allí.
-Que Heart's Warming Eve más triste debe estar teniendo Rainbow... –
-Meh... está viviendo el sueño de todo poni; es decir, está viviendo con Fluttershy, ¿qué más quiere? ¿Amor? Pa qué, el mío estoy que lo boto porque ya está que se caduca de tanto tenerlo guardado... ¡Ay, Rarity!... Puta... maldición...–
-... pensándolo bien... creo que Fluttershy tampoco lo está pasando bien, digo, aceptó beber con nosotras, algo tiene que estarle pasando a ella también... –
-Pf, Twilight ahora mismo me han dicho que está más estresada que la cresta o sea...ffff, que también es normal, está sola ahí en ese castillote ocupándose de prácticamente todo, a veces creo... que nunca le ha gustado la idea de ser princesa. ¿Pero qué le hace? ¿Tiene elección? Pues no... Según ella... no. –
-Tres de mis amigas la están pasando mal en Heart's Warming Eve, ¡¿Cómo permití esto?! Tengo que hacer algo al respecto ya. –
-¿Y qué harás? –
-... no lo sé... –
-He ahí la cuestión. Ser... o no ser. –
-¿Eh? -
En eso llegan a las puertas del Sugarcube Corner.
-Spike, gracias por acompañarme, estás seguro que puedes ir solo a... –
-Tranquila, yostaré bien... ¿Qué me van a robar? Si no traigo nada encima... literalmente. –
-También es verdad... –
-Además estoy cargado, como se pongan chulos los flameo y a tomah por culo yah, joeh... – Dice el Spike dando la vuelta y yéndose en una dirección random.
-Mmmmm... Está bien... creo. Cuídate. – Dice Pinkie poco convencida y deja que el dragón se valla a su suerte por el pueblo durante la noche.
La poni rosa cierra la puerta, se dirige a su habitación y se echa en su cama.
-... ¡hmmmmrrrrg! ¿Por qué me siento como si ninguna de mis ideas fuese buena? Que molesto, estoy como... acorralada. No me gusta. – Dice enojada en su cama. – Nadie quiere o están muy ocupados para venir a mis fiestas, mis amigas están tristes y no puedo estar con todas ellas a la vez, ¡El lago!, no no no, no otra vez. ¡Piensa, Pinkie, piensa! – Y en eso se le infla la cabeza, okey no. - ... –
Pues se ha quedado dormida. Si es que se ha esforzado tanto, que igual algo se le desprendió o... o el alcohol le pasó factura, aunque se veía bastante entera, no como Dash y Flutter; si es que hay que saber beber. Pinkie debe estar ya blindada contra la resaca. Pero en fin...
Mientras tanto Spike...
-Jmhmmhmhmmmhmmhmhmm. – Va dando tumbos mientras intenta tararear un canción a la par de no caerse y darse una hostia contra el suelo.
-Señor Spike. – Saluda cordialmente un guardia real al dragón.
-Annda y vete por ahiií... – Le responde este sin voltear a verlo y sigue su camino.
...
-No puedo creerlo, se atrevió, esa pelmaza... emborrachó a Fluttershy, ¿Cómo se atreve? – Pregunta Twilight indignada caminando por ahí. – Tengo que hacer algo con esa... ¿Spike? – Dice al ver al dragón morado tirando en el suelo. -¡Spike! – Exclama y sale corriendo hacia él. - ¿Estás bien? –
-¡Déjame! – Exclama Spikerrow extendiendo la garra para que la alicornio no sé acerque, pero esta ya estaba a su lado, igual ni se dio cuenta. – Soy independiente, y libre... como un pájaro; un pájaro sin alas. ... Espérate no, eso suena de la verga... –
-No fastidies, ¿tú también? ¡¿Y nadie me invita?!-quiero decir-¡Lo que faltaba! – Dice cabreada y se aleja un poco del dragón. – Y, muy bonito, te vas y luego regresas a mitad de la noche borracho, que clase de de... –
-Sh sh sh sh sh shhh... No me importa lo que me digas, porque soy libre, ¡nunca más esclavo! ¡Soy el gran conquistador de mi vida! ¡Tomé el timón de mi velero llamado destino y lo conduzco hacia un horizonte vislumbrado por el sol de un nuevo amanecer que simula el comienzo de una nueva etapa en mi vida! – Exclama eufórico haciendo señas en plan poses con sus garras.
-... Ehm...muy bien; digo... está bien que... quieras independizarte, pero... ¡¿Pero se puede saber de dónde coj-ca-corrales sacaste eso de que eres esclavo?! –
-Siempre he sido tu esclavo. –
-No es cierto, ¿quién te dijo eso? –
-Eso no importa ahora, ya zarpé hacia mi destino. O con mi destino, o sobre... bah, da igual. – Dice el dragón y continúa caminando.
-¿Entonces para qué regresas al castillo? –
-Vengo a por mis cosas, ¿Qué pasa? –
-Pero si te las llevaste esta mañana. –
-¡No todas! Se me quedo eeehh... el... ¡Jamás seré esclavo! – Exclama Spike y sale corriendo por todo el castillo, cayendo y volviendo a levantarse una y otra vez.
-¡Está bien, haz lo que quieras! – Le grita la alicornio al reptiliano borracho. - ¿Qué les pasa a todos hoy? - Se pregunta frustrada.
...
Varios meses atrás...
-Eh Spike. – Dice Rainbow llegando volando al castillo y saludando al dragón, quien se le ve que está saliendo para alguna parte.
-Hola, Rainbow, ¿Cómo estás? – Pregunta cordialmente el joven escamoso.
-Bien; oye, traje algo para ti. – Dice la pegaso sacando algo de una de sus bolsas.
-¿Qué? – Pregunta el dragón curioso.
-Toma. – Le dice Rainbow sacando un calcetín y dándoselo.
-¿Qué? – Pregunta Spike ahora confundido.
-¡Eres libre! –Exclama la pegaso y luego se descojona de la cara confusa del dragón.
-Ehh... No entiendo nada. –
-Jajajajaja... es que... es que el otro día leí un libro y…¡bwajajajajajaja! – Estalla en risas la peli arcoíris tirándose al suelo mientras el dragón se aleja mirándola como si estuviese loca.
...
-¡Oye sometido, ¿vas a venir?! – Pregunta la pegaso celeste desde el cielo siendo acompañada por Pinkie y Applejack desde la tierra.
-No puedo, tengo que organizar algunos... –
-Ay, Spike...; bueno, está bien. Te contamos la película cuando volvamos. –
...
-¡Sometido! – Grita Rainbow de lejos para llamar la atención de Spike, quien está comprando algunas cosas de una lista.
...
-Oh Celestia, ¡mira! – Le dice la pegaso celeste a su amiga la amarilla. – Es un "dragón de correa", normalmente habita encerrado en un sitio entre libros y escobas, ¿Qué estará haciendo aquí tan alejado de su hábitat? – Pregunta hablando en plan documental, cosa que no escapa al oído del dragón quien acaba de entrar en la cafetería.
...
-Spike, enserio, estás pasando mucho tiempo encerrado, te estás convirtiendo en un aburrido. Debes pensar realmente en reconquistar tu vida, ¿Qué eres? ¿Un dragón, o un webón? – Le pregunta Rainbow la consejébria, a nuestro reptiliano héroe en un bar, iniciando dentro él, una revolución.
...
Volviendo al presente...
¡Amaneció! O bueno, está a punto de todas formas ya hay mucha gente rondando por el pueblo. "Ponyville, la ciudad que nunca duerme. ... o pos que madrugan tanto que ni se nota".
...
Por otro lado...
Seis de la mañana, Rarity se levanta, baja las escaleras a las siete luego de hacerse mantenimiento en el baño, al salir a la sala (tienda), lo que ve, es sorprendente.
-Buenos días, señorita Rarity. –Saluda amablemente el Poni terrestre a la unicornio, quien no da crédito al hecho de que a esas horas ya esté tanto poni metido en su casa, o sea, tienda. – Disculpe si no la esperé, pero los ponis estaban haciendo fila desde muy temprano y... –
-No te preocupes. Hay que hacer todo lo posible para reunir ese dinero. – Dice Rarity decidida y yéndose directamente a su puesto. - ¿Dónde está Sweetie belle? –
-No he visto a la señorita Belle, creo que está durmiendo en su habitación. –
-Por su propio bien espero que sea SÚ habitación en la que esté dormida. -
Mientras tanto en la entrada...
-Hostiaaaas, ya está abierto... tssjijiji... ¡Hic! – Susurra una aparentemente borracha Sweetie belle, quien se agarra al marco de la puerta para asomarse y luego se oculta.
Respira profundo y sacudiendo ligeramente la cabeza... se va de lado por el mareo.
-Ayayayay, no no... voy... no voy... como no vaya... – Se dice a sí misma y luego decide entrar en plan misión imposible a la tienda camuflándose entre los ponis allí presentes.
-Sweetie Belle. – Le dice Rarity pillándola infraganti.
-Em, ¡señor! ¿Le gusta lo que ve? – Le pregunta Sweetie al poni gris de melena blanca que está a su lado mirando algunos trajes.
El poni hace algunas muecas por el aliento de la yegua.
-Ah no, espera, eso no, suena muy... además eres muy feo. Vete. Adiós. – Le dice y se da media vuelta para irse.
-Sweetie Belle. – Dice nuevamente Rarity haciendo que su hermana trague saliva y se detenga. - ¿De dónde vienes? –
-...De una granja en Equestria, ¿no?... yo... soy humilde y... – Intenta responder hablando un tanto despacio e insegura.
-No me refería a eso. ¿Dónde estabas? –
-Ah, bueno, yo... fui a comprar el pan... porque no había, y claro, yo... yo sé que a ti te gusta el pan... y... tssjajajaja, el pan, jajajaja... –
-¿Qué pan? –
-Pues... ¡Cuernos, el pan! Se me ha quedado en la panadería, claro, tanto...; Bueno... es igual... tampoco..., es que vi una rueda de esas que... y... –
-¿Y tú vestido? –
-¡Mi vestido! – Exclama poniendo cara de trauma, pero enseguida se relaja como si nada. - Lo dejé arriba... porque... claro, dormí toda la noche aquí y... no quería dormir con el puesto, porque... se arruga. –
-¿Ah sí? Pues no parece que hayas dormido. –
-Es que... no descansé nada, si es que el sofá no veas como... te destroza. –
-... –
-De hecho, ahora mismo voy a mi cama, aprovechando que están aquí... ¿Y Spike? –
-Aún no llega. –
-Bueno, voy a echarme una siestita y regreso a...ahhh...ahora para ayudarte. – Dice la joven unicornio bostezando y yéndose tambaleante hacia su habitación.
Una vez Sweetie Belle encuentra la manera de irse a su habitación, Bid se acerca a Rarity.
-Jajaja... ¿Y tú te has tragado todo eso? –
-Lo único que he tragado ha sido su aliento. No sé qué voy a hacer con esa niña. – Dice Rarity meneando la cabeza. – Quizá deba convencer a Twilight de mandarla a esa clínica en la que quiere meter a Dash... – Susurra para sí misma.
-¿Qué? –
-Olvídalo, sigamos trabajando. – Dice la unicornio disponiéndose a volver a su puesto de trabajo. – Supongo que Spike llegará pronto, después de todo aún no es hora de abrir. –
-... –
-... –
-... –
-¡Mierda, tengo que ir a ayudar a Applebloom! –Exclama una despeinada y trasnochada Sweetie Belle que sale de la tienda corriendo como loca. – ¡Regresaré luego! –
Rarity se golpea la frente con su casco derecho y se lamenta un poquito de cara al techo.
Momentos después...
-Ya estoy, ya estoy aquí. – Dice Sweetie Belle intentando mutar a persona normal y uniéndose a sus amigas que están alineadas junto a Big Mac.
-¿Sigues borracha? - Le pregunta Scootaloo en tono de susurro.
-Un poquito... – Responder la unicornio apenada.
-Te dije que no hicieras una Rainbow. – Le dice Applebloom.
-Estoy muy estresada, déjame en paz. –
-Por cierto, ya lavé tu vestido. –
-Ah, menos mal, pensé que lo había dejado en otro sitio. –
En eso Big Mac empieza a interesarse por la conversación y acerca su cabeza.
-Big Mac, esto es una conversación privada, por favor... – Le dice Applebloom a su hermano para que aleje su oreja.
-¡Muy bien equipo! – Exclama Applejack con Sunshine a su lado al grupo conformado por Applebloom, Sweetie Belle, Scootaloo y Big Mac a un lado del puesto de manzanas. – ¡Pinkie y Spike están indispuestos aún, así que corre por nuestra cuenta al menos durante esta mañana, poner en marcha todo el plan que hemos elaborado durante la noche de ayer Sunshine y yo para vender todo lo que podamos en menos de tres días, que es básicamente lo que duran los turistas en irse a tomar por donde ya sabemos! ¡Lo importante es que antes de que eso pase, tenemos que exprimir sus bolsillos, que no quede ni un bit en sus billeteras! Tal vez sea algo imposible, tal vez esté más difícil que intentar matar a un burro a masturbadas y tal vez no se haya logrado antes, ¡Pero las estadísticas están para romperse! ¡Así que Yee-haw! –Grita la granjera rubia alzando sus patas delanteras en el aire a un lado de Sunshine, quien se ve que decide cerrar la boca para no interrumpir el momento de inspiración de la vaquera.
-... No entiendo, ¿quiere que matemos un burro a masturbadas? – Le pregunta Scootaloo a Applebloom.
-Qué asco, ¿no? Bueno... – Dice Sweetie Belle.
-No no no, sólo era un ejemplo de algo difícil; O eso espero, creo. – Responde Applebloom.
Big Mac orbita sus ojos al escuchar al trio de amigas hablar sobre burros masturbados y luego le dedica una mirada desaprobatoria a su hermana.
-Big Mac, ya que te gusta poner caras, irás con Sunshine a una sesión de fotos para ayudar con la publicidad. –
El poni rojo arquea una ceja.
-Que vas a ir con Sunshine a tomarte fotos para que las ponis compren nuestros productos. – Explica la granjera a su hermano. - Al fin tu buen parecido nos va a servir para los negocios. - Agrega en plan broma.
Big Mac frunce el ceño.
-¡¿A qué están esperando?! ¡No hay tiempo que perder! ¡A trabajar! – Exclama la rubia y todos se apresuran un poco de malagana a asumir sus puestos de trabajo.
Sunshine sin intentar suavizar la agresividad de la granjera, le dedica un sereno gesto a su hermano para que le siga y se pone en marcha. El poni rojo entiende y, reteniendo palabras en su garganta, se va detrás del poni del sombrero.
-¿De quién fue la idea? – Pregunta el poni rojo en tono serio sin desviar su mirada del camino una vez estando un poco alejados de la rubia.
-De ella. – Responde el despreocupado poni del sombrero.
-... Te creo. – Le dice, ambos callan, y siguen su camino.
Mientras tanto atrás...
-Por cierto... creí que harías algo con todo esto. – Dice Applejack refiriéndose al puesto de manzanas.
-Ah, sí, es que no se me ocurría nada, pero Spike me dio una idea cuando lo encontré anoche...ciendo. Espera un momento. Chicas, ayúdenme. – Dice y saca pintura blanca y brocha de debajo del mostrador, moja la brocha en la pintura y se sube al puesto para apoyarse.
Applejack mira extrañada a su hermana mientras ella pinta algo en el cartel del puesto siendo ayudada por sus amigas quienes le pasan materiales.
-Listo. –Dice y entonces se empiezan a escuchar murmullos entre la multitud de ponis que hay en el mercado.
Al momento los ponis voltean, y empiezan a acercarse tímida e incrédulamente al lugar.
Un poni saca una revista de sus alforjas y compara el rostro de la rubia de ojos verdes con una foto.
-Ehhh... ¿Qué pusiste ahí arriba? – Le pregunta la poni naranja a su hermana mientras rodea el puesto para ver el cartel.
-Sólo puse el nombre de nuestra familia, ah, y que a Twilight le gusta nuestros postres. – Dice la pelirroja no muy convencida de que fuese a funcionar.
-"Los Apple; preparamos los postres favoritos de la princesa Twilight". – Lee Applejack. – Vamos, y tú realmente crees que... – Dice incrédula antes de que un montón de ponis empezasen a acosarla con preguntar y pedidos.
-¡Es igual a la de la foto! –
-¡No seas idiota, claro que lo es, ella es Applejack, la honesta! –
-Ehhjejeje..., ese título... – Dice un tanto incómoda la rubia mientras retrocede hasta detrás del puesto de manzanas.
-¡¿Es cierto que la princesa compra aquí sus postres?! –
-¡Yo quiero dos cajas! – Exclama un unicornio to'loco con un monóculo.
-¡¿De qué?! – Pregunta exaltada la vaquera al escuchar esas palabras.
-¡Me da igual, de lo que sea! –
-¡Vale!, ¡Todos! ¡Una fila detrás de este poni! – Dice Applejack dirigiendo a la multitud con una pata. - ¡Applebloom, dos cajas de manzanas! –
-¡Okey, makey! – Exclama la servicial pelirroja.
-Sweetie Belle, ayúdame con estos papeles. – Dice la rubia pasándole un gran montón de papeles que estaban bajo el mostrador junto a un marcador. – Necesito que hagas dos columnas de líneas con este rotulador en cada una de las hojas. –
-Preguntaría por qué, pero Rarity me ha hecho hacer cosas más absurdas... – Dice la joven unicornio disponiéndose a cumplir la orden, aunque viendo con cierta pereza la cantidad de papel que le toca rayar.
-¡¿Y yo?! - Pregunta la pegaso naranja.
-Scootaloo, serás mi ruda fuerza de seguridad, ¿podrás controlar a todos estos ponis para que no haya problemas? – Le pregunta la rubia poniéndole un gorro de policía a la peli morado.
-Ja, soy la hermana de Rainbow, lidiar con ponis revueltos es un día de campo para mí. –Dice la joven pegaso yéndose delante del puesto. - ¡A ver todos, la fila, no lo repito más veces! – Exclama violentamente provocando ciertas miradas de desprecio pero logrando que los ponis empiecen a organizarse.
-¿Lo escuchaste? Ella es la hermanita adoptada de Rainbow Dash. – Susurra un poni a otro.
-¡¿Oye, me das tu autógrafo?! – Le pregunta una unicornio, que curiosamente es la misma que zorreaba con Soarin ayer.
-Ja, para tú información, a diferencia de mi hermana, yo no me distraigo por ese tipo de cosas en mis horas de trabajo. – Responde la pegaso haciéndose la dura y alejándose de ella.
Claro, ya imagino a Rainbow quitándole la fila a Applejack para que todos se tomen fotos con ella convirtiendo la venta de postres en una firma de autógrafos.
-Espera un momento... – Dice Applejack para sí misma poniendo cara de que se le acaba de ocurrir algo. – ¿Sweetie Belle como...? –
-Aquí está una de las primeras. - Responde la unicornio antes de que Applejack terminase la oración.
-Wow, que rápido. – Dice la rubia sorprendida de que ya Sweetie belle llevase varias hojas ya rayadas.
-Ja, no has cocido para Rarity... - Dice está con una pequeña sonrisa y volviendo a lo suyo.
-Aquí están las cajas... ahh. – Dice la pelirroja descargando el par de cajas de manzanas a un lado del puesto.
-Bien, écheme una firma aquí. – Dice Applejack poniendo la hoja rayada frente al poni comprador luego de recibir el dinero de este.
-¿Qué es esto? – Pregunta el poni.
-Al final del día sortearemos entre todos los que compraron aquí, diez boletos para una visita guiada por nuestra granja. El guía tenemos planeado que sea Spike. – Responde la rubia.
-Spike el dragón, es el asistente más cercano a la princesa Twilight. – Añade Applebloom.
Applejack asiente no muy convencida de todo lo que está haciendo.
El poni se apresura a firmar con la respiración entrecortada.
-No estoy segura de que esté bien colgarnos de la fama de Twilight para vender. – Le susurra Applejack a su hermanita.
-Spike dijo que así consiguió mucho dinero, ¿Cómo crees que reunió para su departamento si Twilight no le daba ni medio bit? – Responde ésta en el mismo tono. - Por cierto, no sabía eso del tour, puede estar muy bien, aunque pensándolo bien podríamos meter algo así como un premio en los pasteles para que quien encuentre uno pueda ir también... –
-Muy buena idea, hermanita. –
En eso ambas notan el flash de una cámara.
-¡Hey! – Exclama Scootaloo. – ¡Sin fotos! –
-Ya la tomé. – Dice este en plan "me vale madres".
-Pues son diez bits. – Le dice Scoot al poni de la cámara.
-Oye yo también quiero una foto con Applejack, ¡te doy veinte bits! – Dice uno de la fila, generando una reacción en cadena de ponis pidiendo fotos.
-Que sean treinta. – Le dice la pegaso naranja.
-Tampoco te pases que encima les voy a comprar algo. –
-Vale, veinte. ¡Pero esperen su turno todos! –
-¡Por cada paquete de seis botellas de sidra que compren puede tomarse una foto gratis con mi hermana! – Exclama la joven pelirroja.
-¡Applebloom! –
-Hermana, hazlo por la granja. –
-... Está bien. Lo haré por la granja. – Dice la poni naranja disponiéndose a atender tomarse la foto con el tío de las dos cajas de manzanas luego de que este le diese veinte bits.
...
Lal, quien iba a decir que la conservadora Applejack terminaría vendiéndose por unos bits..., "Sólo son fotos, desgracio"; es igual, Rainbow lo haría de a gratis. ... "Aún estamos hablando de tomarse fotos, ¿no?", a que te arranco la cabeza; "Vale, vale, ya paro.", En fin... hablando de Rainbow...
-Oye, Rainbow, ¿Q-qué te pasa? ¿E-estás muerta? – Le pregunta Fluttershy angustiada mientras la mueve con su pezuña.
-¡No...! No me odies, yo te odiaba primero... deja de odiarme, te odiooo... – Balbucea entre sueños dando vueltas en el sofá. – Flutter, deja mi helado, déjame, déjame, ¡déjame, helado, aprende algo, helado! – Exclama despertando y cayéndose al suelo. – Aaaaahh... ¿Qué? ¿Dónde estoy? ¿Qué año es este? ¿Quién es ese tipo azul que me mira? – Se pregunta Rainbow intentando aclararse la vista con cierto dolor de cabeza. – Ah, soy yo. – Se responde al ver que era un espejo y luego intenta levantarse. – Joooder... sigo borracha. Jijijijiji... Ay, Celestia. ¿Flutter? Estás por... ay mi cabeza. – Dice llevándose los cascos a las sienes.
-Estoy aquí. – Dice la peli rosa a un lado de su amiga.
-¡Uh! Ya... ¿Y tu resaca? – Le pregunta la celeste.
-¿De qué hablas? – Pregunta extrañada la amarilla.
-¡Hah! ¡Eres traidora, lo fingiste todo! –
-¿Qué? No, jiji, esos fueron reales... – Responde la pegaso de ojos azules acercándose a Dash, provocando que esta trague saliva nerviosa.
-¿De-de qué hablas? –
-Jiji, ahora mira quien se hace la tonta. - Dice Fluttershy picaronamente mientras toma el rostro de nuestra querida y confundida top model.
-Hostias... – Dice Rainbow sin aliento y tragando saliva mientras sufre un ligero wingboner.
-¡Jo-der! de lo que me estaba perdiendo. – Dice Soarin saliendo de debajo de la sábana a la derecha de la pegaso.
-¡Tu-ka-que-de-k—fsdfhfj...! –Exclama la pegaso totalmente a cuadros.
-¡Cicloncita, estás por aquí, estoy preocupado porque me llamaste ayer borracha y...!
-¡Papá, no entres! –
-¡Si dices eso, voy a entrar! –
-¡NO!... ¡¿Pe-pe-pero ustedes dos que hacen?! – Pregunta Dash exaltada al ver a Flutter dándose el lote con Soarin.
-Ya que tú no lo quieres... – Responde esta y sigue comiéndose a besos al wonderbolt, a quien se le ve encantado.
-¡¿Pero serás zorra...?! – Exclama la pegaso celeste empujando a su amiga e iniciando una pelea de pezuñasos y patadas mientras ruedan por toda la casa.
...
-¡Flutter eres una maldita perra desgraciada, yo...! – Exclama a los cuatro vientos la pegaso celeste despertándose de golpe en el suelo frente al sofá de la sala.
Enseguida se lleva los cascos a la boca dándose cuenta de lo que ha dicho. Mira a su alrededor esperando y rezando porque su amiga no la hubiese escuchado.
-No. Volveré. A beber. ... . Nunca. – Se dice a sí misma la pegaso, tal y como lo hace cada fin de semana. – Ahora esta vez de verdad. – Dice, tal cual todas las semanas. – No puedo creer que dije eso. – Dice y se da una bofetada.
Sip, lo mismo de siempre.
-Aaawwgh... – Se escucha un pequeño y adolorido gemido agudo.
Rainbow está ocupada siendo acosada por sus pensamientos, por lo que ni se entera.
Segundos después baja la pegaso amarilla por las escaleras, agachada y casi arrastrándose por los escalones como si intentase no caerse.
-Rainbow, no griitees... – Le pide Fluttershy a Dash con un tono bastante más bajo y afónico de lo usual; parece que no se enteró de lo que dijo su amiga.
Luego se queja con algunos gemidos acercándose y echándose sobre el sofá.
-Todo da vueeltaaas, aaaaah. – Continúa quejándose mientras su amiga celeste mira al suelo con cara de trauma.
-Flutter... – Dice la Dash rompiendo su silencio.
-¿Quee...? – Pregunta débilmente la peli rosa con su cara metida en un cojín.
-¿...A ti te gusta Soarin? –
-¿Qué diicees...? –
-¿Te gusta o no te gusta? – Pregunta la pegaso celeste con tono acusador volteando a ver a su amiga quien sigue contra el cojín.
-Obvio noo. Oye, una pregunta tonta, que es mi turno ahora... ¿Qué pasó ayer? Sólo recuerdo que... pasó eso con Soarin y... luego ya no mucho. –
-...Ehmm... yo... yo tampoco me acuerdo, de... nada... – Dice Dash, notándosele a leguas que está mintiendo como sólo ella sabe. Pero claro, si lo que busca es evitarle la vergüenza y remordimiento atroz a Flutter, pues supongo que está bien. – ¿Me haces el desayuno? – Pregunta la bicha, a lo que Fluttershy le responde haciéndole un gesto cariñoso con una pluma de su ala luego de acomodarse en el sofá.
...
Desde luego, Rainbow está fuera de control, ni siquiera Flutter pudo contenerla. Bueno, lo intentó, pero vamos, es como cuando metes una manzana podrida en un frasco esterilizado. La manzana no se limpia, la pureza del frasco es lo que se va a la mierda; y ahora mismo como nadie saque a Rainbow de la casa de Flutter, la tendremos liada.
Pero bueno, mejor no nos agobiemos por eso, vamos a ver cómo despierta nuestra princesa favorita de todos los tiempos.
-¡Hermana, el sol! –
-¡MIERDA, EL SOL! –
Okey, ahora vamos a ver qué hace Twilight.
Los rayos del sol atraviesan las claras cortinas de la habitación de la princesa, rosando su tierno y suave rostro y no valiéndole verga hasta que suena el despertador. Bosteza, se estira, mastica y luego gruñe estirándose para apagar el despertador...
-Feliz Heart's Warming Eve, amor. – Le dice un Unicornio con casco y armadura junto al despertador. – Eres incluso más bella al despertar... –
-¿Me estás diciendo que soy horrible el resto del día? –
-Ehhhh... –
-¡¿Y qué coño haces aquí?! ¡Larrgo de mi castillo! – Exclama la purpuponi y empieza a bajar de la cama para empujar al unicornio naranjo fuera de su habitación.
-¡Twilgiht! –
-¡Ahora mismo, fuera de aquí! – Grita la alicornio echando a empujones al guardia real de la habitación.
-¡No pienso moverme de aquí! – Exclama Flash y poniéndose firme frente a la puerta de la habitación de Twilight.
-¡Que te vayas a tomar por...! –
-¡Debo proteger a la princesa! –
-No, gracias. Si quisiese un guarda espaldas pesado, hubiese contratado a Rainbow Dash. ... Oye... pensándolo bien... –
-Tengo una orden de la princesa Celestia de asegurarme de que todo esté bien para la cena que tendrá lugar esta noche y con mi división aportar algo de orden al pueblo, que está teniendo ciertos problemas, la guardia real de aquí no da abasto para controlar a tantos ponis, a mí me encargaron vigilar el castillo y a usted. Ah por cierto, le tengo una carta de parte de su majestad. –
-A ver... – Dice Twilight furiosa arrebatándole la carta a un Flash sonriente.
Twilight lee rápidamente la carta, la cual sólo posee cuatro palabras: "¡¿A quién llamas vieja?!". La alicornio se enfurece aún más, rompe la carta y da un portazo, dejando fuera a Flash, quien se pone firme junto al marco.
-¡No me moveré ni un centímetro! –
-¡Lárgate! –
-¡Solo estoy siguiendo órdenes superiores! –
-¡No las sigues, te aprovechas de ellas para tocarme las narices! –
-¡Oh princesa, me ofende usted, ¿Cómo puede pensar eso de mí?! –
-¿Por qué abolieron las ejecuciones? ¿Por qué? – Se pregunta Twilight caminando hacia su cama para echarse encima con frustración.
-¡Por cierto, revisé su agenda, debemos buscar cómo reubicar el mercadillo temporalmente para aligerar el tráfico de ponis en el centro del pueblo! –
-¡¿Debemos?! –
-¡No me separaré ni un centímetro de usted! Por seguridad, más que nada. –
-... – Twilight respira profundamente intentando calmarse y luego se dispone a arreglarse para verse bonita aunque realmente lo hace con mucho pesar, ya que pasará el día con Flash y no quería arreglarse para él.
Al rato la princesa sale de su habitación ya preparada, limpia y lista para la acción de un nuevo día. Bueno, todo salvo su humor.
-Cualquier día te echo. – Dice con rencor pasando frente al guardia a un lado de la puerta de su habitación.
-No puedes, no eres mi jefa. - Responde este con toda seguridad y humor.
-¿Disculpa? Soy la princesa. –
-Oye, oye, no te columpies. LA princesa, es Celestia. Tú eres una princesa. Estoy al servicio de Celestia, echarme o no, está fuera de tu jurisdicción, soy su empleado, no el tuyo. – Explica el unicornio a una Twilight que se enoja e indigna por momentos.
En eso un dragón morado abre una puerta y los ve juntos.
-¡Flaashooo! – Le grita a Flash.
-¡Spaik-ooo! – Exclama el unicornio naranjo alzando una pezuña.
Twilight orbita sus ojos con pena ajena y devuelve su mirada al dragón.
-¿Y qué, ya encontraste lo que viniste a buscar? – Le pregunta sarcásticamente.
-¡SSip! – Afirma Spike devolviéndose a dentro del salón de donde salió y arrastrando un saco de completamente lleno de comida. Luego se lo carga sobre su espalda y se va caminando con cierta dificultad mientras Twilight lo ve con su ojo temblante.
-... ¡¿Y tú por qué dejas que asalte mi cocina?! –
-No era un peligro real. Jeje. Y...jiji... ya sabes, como soy guardia real... solo... jeje... atiendo peligros reales... jjajajaja... –
-Va a ser un día muuuy laargo. –Dice Twilight meneando la cabeza y dejando atrás al unicornio riéndose de sus chistes malos.
Moraleja: No hagas cabrear a Celestia.
.
.
... Continuará.
Así que ya saben, no se metan con la abuela Cely uwu... kwdfhnasjkfgbweipqlzfjn
