Tócame
Esta bien, dije que quería ayudarlo; pero primero me debía cerciorar si no hay ninguna manera de sacarlo de aquí.
Agarré mi teléfono y marque el número de mi mejor amiga.
-¡Bella!
-Hola Alice.
-Dime ¿Qué necesitas?
-Ok, mira ¿Cómo puedes hacer para sacar un espíritu de tu casa?
-Así que lo sigues viendo, ¿Verdad?
-Si.
-Pues, no se…llama a un sacerdote o tal vez a esos que se comunican con los fantasmas.—Me quedé un largo rato pensando en que esas opciones no sonaban nada mal.—¿Bella aún estas ahí?
-Si, claro. —Dije mientras salía de mis pensamientos.
-¿Entonces que vas a hacer?
-Creo que primero la vidente.
-Me llamas y me dices como te fue.
-Ok, adiós Alice.
-Adiós Bells. –Colgué el teléfono y me dirigí hacia la guía telefónica. La lleve hacia mis piernas, mientras que yo me sentaba en el sofá.
-¿Qué buscas?—Dijo una aterciopelada voz. Maldito fantasma entrometido.
-Luego lo vas a ver, Edward.
-Tal vez te podría ayudar. —Por Dios, esta poniendo voz seductora. "Bella, cálmate."
-E-Eh, y-yo…descuida, puedo sola. —Volteé y ya no estaba.
Regrese mi búsqueda por la vidente. Entonces vi un pequeño anuncio que decía lo quería.
"¿Tiene algún problema con los fantasmas? Llámeme soy Madame Freak." Marqué el número en el móvil y me contesto un voz vieja.
-Hola, hablas con Madame Freak, dime ¿Cual es tu problema?
-Hola mi nombre es Bella, y como su anuncio dice tengo un problema con… --Pegué mi boca al auricular y cubrí mi boca con la mano. —Fantasmas. —Por Dios, ya llegue al punto de que no razono.
-Hum, ya veo ¿Para cuando quiere haga la visita hacia su casa?
-Lo antes que pueda.
-Me parece que hoy día por la tarde estoy libre.
-Bueno, entonces a las cuatro.
-Me parece bien. —Le dicté mi teléfono (celular y de la casa) y mi dirección. Colgué y me tire en el sofá.
--
Tocaron la puerta justo a las cuatro de la tarde. Madame Freak, le asentaba bien (NA: Freak, es raro o loco)
-Hola, pa…-Antes de que pudiera decir algo más, ella ya se encontraba en medio de mi sala. Cerré la puerta y la quede mirando.
Se había sentado en el suelo, había cerrado sus ojos.
-¿Sabes como se llama el espíritu?
-Edward. —Dicho esto comenzó a decir cosas incomprensibles y de un momento a otro Edward, apareció al costado mió.
-¿Qué demonios?—Dijo mirándome, yo tan solo señale a Madame Freak. —Dile que se valla. —Demandó Edward.
-Mira, te dije que te iba a ayudar, lo voy a hacer; pero quiero estar segura si no hay ninguna posibilidad de que te vallas. El me sonrió y se paso la mano por los cabellos. —Por Dios que lindo es cuando hace eso, pensé.
-No vas a tener suerte, créeme solo gastas tu dinero.
-Nada te cuesta intentar.
-Veamos, quien gana. —La señora abrió sus ojos y los clavó en mí.
-Bueno el espíritu que te visita es de mas o menos unos treinta años.
-Y yo que pensé que tenía veinte.—Dijo Edward con tono de burla.
-Pues con todas esas ojeras pareces de cuarenta. —Dije tratando de defenderme, claro que no era cierto; era el ángel mas bello de todos.
-¿Disculpa?—Dijo Madame Freak.
-A usted no, a el. —Dije alzando mi pulgar hacia la derecha.
-No hay nadie a tu derecha, niña. —Replicó Madame F.
-Claro que sí, un chico de unos veinte, cabellos de un extraño color bronce y ojos hermosos esmeraldas.
-Bella, creo tú eres la única que puede verme y gracias por el cumplido. —Dijo la aterciopelada voz
-¿Qué como que soy la única?-Madame F, me esta viendo demasiado raro, mientras que Edward estaba tratando de responderme lo que le preguntaba. —Ok, Edward, por favor ¿Podrías hacer silencio? Gracias. Madame Freak, ¿Podría continuar?
-Como te decía, es de unos treinta añoso quizás unos veinte, el esta muerto desde hace unos dos años. —Muy bien , lo de la adivina era un fraude , no podía estar muerto hace dos años ; por que al comprar el departamento me habían dicho que hace seis meses no venia.—Y quiere que lo ayudes , eso es lo único que tienes que hacer para sacarlo de tu casa.
-Bueno, gracias. —Dije después de entregarle su paga.
-Si tienes alguna otra duda no dudes en llamarme. —Solo asentí levemente con la cabeza. Camino hasta la puerta y la abrió ella sola.
-Te dije que no serviría.
-Bueno, supongo que tenías razón.
-Hum, haber…te dije que te ayudaría.
-Aja.
-¿Tienes fotos de tu familia?
-Creo que si, en unas de las gavetas, de nuestra habitación. —Me reí ante ese comentario nuestra habitación.
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Estuvimos por horas buscando en casi todas las gavetas del departamento.
-Lo haríamos más rápido, si tú me ayudaras. —Dije.
-No puedo tocar las cosas ¿Recuerdas?
-Eso se puede cambiar. —Se me ocurrió una idea, bastante tonta en realidad; la había visto en un filme, de repente podría funcionar.
-¿Qué?
-Nada, tu solo cierra tus ojos. —Así lo hizo y cruzo sus brazos sobre su pecho.
-¿Ahora que?
-Concéntrate en poder tocar las cosas.
-No te entiendo.
-Concéntrate en como se sienten las cosas al tocarlas, ahora piensa de que si puedes tocar las cosas y toca lo primero a tu alcance. —Me picaban las manos para tocarlo, quería sentir su piel.
Se acerco a una mesa, aún con los ojos cerrados, y tocó un lapicero. Abrió los ojos lentamente y se quedo mirando su dedos agarrando el lapicero. Luego clavó la mirada en mí; se acercó a mí, alargó su brazo, pero entonces lo volvió a su lugar.
-¿Puedo?—Preguntó gentilmente, yo solo asentí, entonces volvió a alargar su brazo y me acarició la mejilla, tiernamente, luego me puso un mechón de mi cabello atrás de mi oreja. Mi corazón comenzó a latir muy rápido y sentí el calor subir a mis mejillas. Entonces acercó sus labios a mi mejilla y murmuró:
-Gracias. —Provocando que los cabellos de mi cuello se erizaran. Maldito fantasma súper sexy y sensual.
Hola Chicas , lamento la tardanza…ya saben los demás fics y no tenía inspiración pero vino de nuevo!!!
En fin…espero que les halla gustado el capi...please review!ahhpz pleasee podrían ir a mi perfil ...ahy una pequeña encuesta y se botan me haría muy feliz.
Besotes estilo Edward Cullen
Sonrisita estilo Robert Pattinson (en la escena que recoge la manzanita…no se ustedes pero yo grite como loca en el cine y casi me botan)
Mrz-Cullen (Screw Bella. I'm Edward's wife)
