Capítulo 3: Más problemas.
No perdí mucho tiempo esperando en la parada de autobús, ya que para mi suerte paso un taxi el cual no dude en tomar. Eso me facilitaría mucho las cosas, podía cambiarme de ropa en el trayecto y no tendría que pasar por algún tipo de inconveniente, como ya me toco vivir anteriormente. Y además me importaba bien poco lo que pensara el conductor.
Una vez dentro del taxi le di la dirección del lugar al chofer y este se puso en marcha. Posteriormente comencé a desvestirme, era bastante incomodo dado el reducido espacio que tenía para moverme, pero en fin no podía pedir más. Y pensándolo bien esto era mejor, mi único testigo seria el chofer, que por cierto me miraba por el retrovisor con una expresión que decía claramente "¿Que mierda está haciendo este chico?". Su expresión sería peor cuando me viera como Syoko-chan~~, debía admitir que el pensamiento me causaba gracia.
-No me preste atención, solo conduzca tranquilo- le dije dándole una indirecta para que dejara de mirarme e hiciera como corresponde su trabajo, obviamente dije esto intentando sonar lo mas cortes posible. Luego de eso dejo de dar fugases mirada por el retrovisor y si lo hiso, no me di cuenta.
Logre estar listo antes de llegar a mi destino. Cancele por los servicios prestados y me baje del coche. Llegue muy temprano, aun faltaba un poco de tiempo para la hora establecida en la que se llevaría a cabo la reunión.
Bueno no sería malo dar una vuelta por el lugar y comer algo.
Mientras caminaba me encontré con un Maid café, me dieron unas ganas terribles por entrar pero tendría que esperar, deseaba impresionar a alguna chica y así como iba vestido era imposible.
Seguí caminando y llegue a una heladería donde pedí una copa de "Milk Dreams", el cual se veía bastante apetitoso. Tenía helado de vainilla, chocolate y manjar, cubierto por una capa de crema chantilly con trozos de fresa. Comí tranquilamente en una de las mesas que tenían a disposición de los clientes, me tome mi tiempo degustando el helado. No me había equivocado en mi elección, puesto que tenía muy buen sabor. Estaba exquisito.
Al terminar de comer decidí volver a la agencia, de pequeño me inculcaron que siempre es mejor llegar antes, que atrasado a cualquier tipo cita y así dejar una buena impresión.
Me encamine tranquilamente al lugar, cuando de pronto siento que alguien me sujeta del brazo. Me volteo ¿Y a quien me encuentro? Al tipo de la vez anterior, el que actuó conmigo en la audición.
-Que grato encontrarme contigo camino al trabajo ¿Cómo estás?- me saluda de manera muy efusiva mientras se unía a mis pasos.
-Bien gracias- respondo cortes- ¿Y usted como ha estado? –enfatice la palabra usted para hacerlo sentir viejo.
-Bien, deseando poder verte nuevamente- me sonríe, creyendo que eso iba a funcionar en mi. ¡Jaaa! Ni que fuera una chica- Pero por favor trátame de tu, no seas tan formal.
-Me va a perdonar pero no recuerdo su nombre- dije inocentemente. Eso era cierto, no lo recordaba, pero no estaba demás golpear un poco su orgullo.
-Soy Taiga Nogushi. En las mayorías de tus escenas seré tu compañero.
-Sí, eso tenía entendido, así que por favor cuide de mí- dije con una pequeña inclinación de cabeza, esta demás decir que era forzada, solo lo hacía por educación. Ese hombre no me agradaba para nada.
Para mi mala suerte me hizo compañía durante todo, pero todooooo el camino y lo peor es que hablaba hasta por las orejas. Y siempre creyéndose el centro del universo. Cuando entramos a la agencia me libre de él con la excusa de ir al baño.
Me quede un rato deambulando por los pasillos intentando no volver a encontrarme a ese hombre fastidioso hasta que comenzara la reunión. El lugar era bastante grande habían miles de oficinas y estudios de grabación, además de tener como unos 20 pisos de altura. Sin duda era una gran compañía y de las mejores.
Volví a la oficina, la reunión ya estaba por comenzar y ojala ya hubiera llegado más gente no quería soportar a ese hombre Loro.
Cuando entre además del tal, Taiga, se encontraban tres personas más en la sala. Una mujer ya de edad, una chica y un chico, a los que no conocía para nada, nunca los vi en ningún programa televisión o algún drama.
Salude a los presentes antes de sentarme en el puesto más retirado de Loro-san. Si, así llamare de ahora en adelante a ese hombre, se gano ese título. A medida que pasaron los minutos fueron llegando más personas, entre ellas Ryuuga-sensei. Ahora solo faltaba que llegaran el productor y director de la película.
-Buenas tardes, es un placer que ya todos estén presentes. Esta reunión no tomara mucho tiempo.- dijo el hombre mientras se sentaba en a la cabecera de la mesa- Nuestro director, no podrá estar presente por lo que yo daré toda la información. Así que cualquier duda que tengan pueden hacérmela a mí que yo se la hare llegar.
-Bueno el principal motivo de esta reunión es para informarles que hemos tenido problemas con la locación. Teníamos propuesta la fecha para comienzos del próximo mes pero nos adelantaron la fecha, ya que hay otro equipo que también lo necesita, por lo tanto, ustedes que están aquí presentes deben estar preparados para viajar por una semana a contar de este lunes. Todo lo que estaba programado para esta semana será pospuesto para nuestro regreso.
¡¿Viajar?! No puede ser, esto es malo, muy, pero muy malo. ¿Qué mierda voy a hacer?
-Me disculpo de ante mano en nombre de nuestro equipo, por las molestias causadas a cada uno de ustedes por este cambio. Y sí alguno tiene problemas con su agenda, nosotros intercederemos para que no se vean afectados sus otros trabajos.
No sabía qué hacer, mi mente se había ido quien sabe a dónde dejando este único pensamiento en mi cabeza "Estoy perdido". Lo único que quería era salir de ese lugar y lanzarme por el primer puente que encontrara.
-Bueno en estas carpetas está toda la información que necesita cada uno- se levantó y comenzó a entregarnos dichas carpetas. – Sus horarios de filmación, el orden de grabación, donde se hospedaran, que habitación les corresponde. Todo está allí, revístenlo bien y me comunican alguna inquietud al respecto.
Todos revisaron sus papeles y alguno hablo con el productor. Leí la mía. Decía claramente que tenía que ir por 4 días. Viajando el domingo en la noche. Estaría filmando mayoritariamente desde las 20:00 horas a las 2:00 de la madrugada… Y nos hospedaríamos en unas cabañas cercanas al lugar, También tendría que… ¡Compartir habitación! Esto tenía que ser broma ¿verdad? Y esperen… era una chica ¡Demonios! Ya nada podía ser peor en este día de mierda.
-En fin, con estoy doy terminada la reunión, quien guste puede retirarse.-
No lo dude ni por un instantes tome mis cosas y salí disparado del lugar, sin prestarle atención a nadie. En esos momentos solo deseaba que la tierra me tragara. Nunca se me paso por la mente una situación como esta. ¿Qué mierda voy a hacer? Me preguntaba una y otra vez. Ahora todos se enteraran de lo que estoy haciendo ¡Qué vergüenza! ¡No! No dejaría que eso pasara, algo se me tendría que ocurrir.
-Mamá, mamá ¡Cómpranos unos de esos!- Gritaron unos niños que pasaron corriendo frente de mí, y fue así que una gran idea vino a mi mente.
No dude ni por un segundo en tomar mi celular y marque el número de mi hermano. Estaba seguro que Kaoru podía ayudarme.
-Hola Kaoru.
-¡Hermano! ¿Cómo has estado?- me responde con un torrente de alegría.
-Bien gracias ¿Y tú? ¿Ha mejorado tu salud?- hace poco había estado muy enfermo de una bronquitis pulmonar.
-Si ya estoy totalmente sano, pero aun así no iré a la escuela hasta el próximo semestre. Nuestra madre prefiere asegurarse de que no enferme nuevamente.
-Me alegra oír eso… bueno también te llamo por otra cosa- deje escapar un suspiro, que pensaría mi hermano – la verdad es que…
Y comencé a relatarle la penosa situación en la que estaba metido. Me escucho atentamente hasta que termine de contarle mi pequeña historia. Sabía que él entendería, como también sabía que no me diría que no. Desde pequeños nos hemos ayudado en las buenas y en las malas, nunca nos negamos en tenderle una mano al otro.
-Está bien, no tengo problema con hacerme pasar por ti por unos días… El único inconveniente que hay es que no se tocar el violín y… Bueno sabes que no canto muy bien. De hecho no me gusta cantar.
-Por eso no te preocupes, puedes fingir una fractura a la muñeca y que tienes un resfriado.
-Espero que tu idea funcione, y debo decirte que nunca te creí capaz de hacer algo tan loco.
- Ni yo me creía capaz de hacer tal estupidez… ¡Natsuki tiene la culpa! Él mete ideas raras en mi cabeza.
-Él es así, no hay nada que puedas hacer al respecto. Sabes que siempre te quiere ayudar desde que son pequeños.-dejo escapar una pequeña risita- Siempre actuaste como su padre, por eso de cualquier forma intenta devolverte la mano.
-Lo sé, aunque a veces es insoportable. Pero en fin ya estoy metido en esto hasta el cuello.
-Qué harías si no tuvieras un hermano tan lindo como yo- reí por su comentario. En cualquier caso tenía razón. Ahora él era el único con quien podía contar.
-Gracias, te debo una bien grande.
-Claro, ya te la cobrare después. Otra cosa si quieres que valla ven a buscarme, Mamá no me dejara irme solo. Sabes lo sobre protectora que es.
-Si, si. De hecho exagera, pero no te preocupes yo iré por ti.
-¡Genial poder verte y a Natsuki también! ¡Y también podre conocer a tus amigos!- se oía realmente entusiasmado, incluso me lo imaginada dando brinquitos de alegría.
Platicamos un poco más hasta que me di cuenta que se estaba haciendo tarde. Y aun ni siquiera me cambiaba de ropa. Me había enfrascado en una conversación casi sin fin con Kaoru, hace tiempo que no hablábamos y está de más decir que no nos veíamos desde que entre a la academia Saotome. Solíamos hacer casi todo juntos, bueno eso hasta que tomamos caminos separados. Pero nuestra relación seguía siendo igual de buena eso era algo que nunca iba a cambiar.
Nuevamente tome un taxi para regresar, y como la vez anterior lo utilice de camerino para cambiarme de ropa. La reacción del chofer fue épica, me miro como un pervertido mientras comencé a quitarme las prendas que vestía y luego que estuve totalmente desnudo se dio cuenta que era un chico, poco más y se le cae la mandíbula de asombro. No lo culpo cualquiera reaccionaria de ese modo… menos Kaoru y Natsuki.
Cuando llegue a la academia ya había pasado la hora de la cena. ¡Genial! Me había quedado sin comer. Haber hablado con mi hermano me había relajado, pero ahora volvía a sentirme irritado, desesperado y estresado.
Natsuki, me recibió preguntón como siempre. Me sentía un poco mal mintiéndole, pero no tenia de otra. No es que no confiara en él, simplemente prefería evitar inconvenientes y situaciones vergonzosas.
-Syo-chan…
-Dime…
-Tuuuu… no nada, olvídalo.
Raras veces Natsuki se ponía serio y eso solo significaba una sola cosa. Comenzó a sospechar de mi ¿Sería mejor decirle la verdad? Tarde o temprano se iba a entera de todas formas.
-No, no. Dime lo que me ibas a decir- está bien, yo confiaba en él lo suficiente para contarle la verdad.
-Está bien. Estas ocultando algo verdad…
