Harry odiaba los días lluviosos, era irónico, suponiendo que casi siempre llovía por esos lugares. Era un poco deprimente y le recordaba cosas que no quería.

Como la guerra.

Miró a los alumnos en los pasillos. Suponía que a nadie le gustaba recordar una guerra, sobre todo a estudiantes.

Malfoy se encontraba sentado en unas escaleras que llevaban a otro tanto de los pasillos del castillo. Tenía unos papeles y un bolígrafo Muggle, lo cual le pareció raro, pero supuso que seguramente se le hacía más fácil eso que una pluma.

Harry estaba sin sus amigos, apoyado contra una pared, sin dejar de mirar a Malfoy fijamente y por los pensamientos de este, sabía que el chico lo observaba de vez en cuando, un poco curioso y a la vez incómodo.

El rubio bostezo, antes de apoyar su cabeza contra la fría pared, sin dejar de leer aquellos papeles y que todos los estudiantes estaban leyendo esa última semana, pues la profesora Abby lo había puesto para una obra. Era un guion escrito por ella misma, corto y sin tanto enrollo.

Luego repartiría el papel de los personajes a cada uno, por votos.

El guion trataba sobre Romeo y Julieta, dos jóvenes que se habían enamorado siendo de reinos distintos y como no podían estar juntos, decidieron suicidarse. O algo así, la verdad, Harry le había echado un ojo al guion y luego lo demás lo había oído de Hermione.

La profesora Abby quería que terminaran Hogwarts a lo grande. Harry lo llamaba pérdida de tiempo y Hermione opinaba que eso les quitaría el tiempo para estudiar.

Y Malfoy nada.

En la cabeza del rubio no parecía caber nada más que algo sobre Lluvia de estrellas, que supuestamente era ese día.

Harry se mordió el labio inferior, antes de acercarse al rubio y sentarse a su lado en silencio, ante la mirada curiosa del chico, que apretaba el guion en sus manos con fuerza.

- ¿Qué? – pregunto el chico, mirándolo fijamente.

"Vaya, los ojos de Potter son lindos."

- ¿Eh? – Harry le miró extrañado.

- ¿Eres retrasado o te haces? – se quejó Draco.

"Lo guapo no le quita lo retrasado."

- ¡Oye! – exclamó Harry, medio enojado, medio confundido.

¿Malfoy lo creía guapo? Eso era… extraño y un poco halagador. Solo un poco.

De repente el rubio hizo un movimiento brusco y cayo de la escalera abajo, dando su rostro contra el suelo.

- ¡¿Pero qué mierda sucede contigo?! – gritó el castaño, un poco asustado por la repentina escena, sin embargo, bajo las escaleras rápidamente y trato de ayudar a Malfoy, que lo empujo en cuanto toco su brazo.

- ¡Es hora! – chillo el rubio, poniéndose en pie y dejando al descubierto su rostro.

En la frente tenía un tajo horrible, el cual comenzó a sangrar casi al instante.

- ¡Estas sangrando! – se asustó Harry, acercándose al chico y tratando de tocar su rostro para que le dejara ver su herida.

- No importa, Potter. – Draco volvió a empujarlo y pronto volvió a hacer un movimiento brusco - ¡Mierda, eso dolió!

- ¿Qué te sucede? – Harry trataba inútilmente que el rubio dejara de moverse, o por lo menos que le dejara ver su herida, pero Malfoy parecía buscar algo entre su túnica.

- ¡Argh, que me sueltes! – parecía tan desesperado, que empujo a Harry con tanta fuerza que cayó al suelo y sin darle importancia, saco algo del interior de su túnica, lo que el castaño identifico como un frasco con liquido rojo.

El rubio sin pensarlo dos veces, lo abrió y bebió todo de una, sin dejar caer ninguna gota.

- Estuvo cerca. – murmuró el rubio y miró al castaño, quien ya estaba de pie.

- ¿Estás loco? ¿Quieres que te mate? – Harry amenazo al rubio, quien al ser unos centímetros más alto que él, tuvo que bajar la mirada para verlo.

- Para tu información, casi me matas por no soltarme. – susurró acercando su rostro al del castaño – eso me deja en claro que eres un peligro para la humanidad.

"Casi no la cuento. Theo y Blase no deben enterarse, mucho menos Pansy."

Harry frunció el ceño, ¿Enterarse de qué?

- ¡Draco! – se escuchó repentinamente y por las escaleras bajo Blase rodando, Theo intento detenerlo, pero no pudo y Pansy miró sorprendida a Potter.

- ¡Pero bueno…! – Harry sonrío de lado – no sabía que las serpientes pudieran ser tan torpes e inútiles.

Pero ninguno le hizo caso, más preocupados en ayudar a Blase a ponerse en pie que en escuchar lo que decía.

- Que gran cicatriz te va a quedar. – dijo Draco, mirando el labio inferior de su amigo, que sangraba sin parar – Tenemos que llevarte con Madame Pomfrey.

- ¿Y a ti que te sucedió? – preguntó Pansy al ver su frente.

- Heridas menores. – el rubio hizo un movimiento con la mano, dejando de lado su herida.

- Draco, ¿La has tomado? – susurró Theo, mirando de reojo al castaño.

- Claro, les dije no soy un inútil.

- Draco, ve a la Sala Común, está a punto de empezar.

El rubio miró a su amiga, sin embargo, volvió a mirar a Blase, quien, encogiéndose de hombros, asintió con la cabeza.

- Ellos… me llevan con Mad… Madame Pomfrey. – murmuró haciendo una mueca de dolor.

- Cuiden que no se caiga de nuevo. – rio el rubio cuando vio a Theo comenzar a empujar a Blase, con Pansy tras ellos.

- ¡Lo sé! – contesto la chica – ¡Siempre precavidos, recuerda!

Cuando los otros se alejaron por completo, Draco se dio cuenta de que Potter seguía allí, mirándolo como si estuviera loco.

- ¿Quieres morir? – preguntó extrañado, mirando su frente, que, a la vista del castaño, se veía dolorosa y muy mala.

Pronto el rubio se sintió un poco mareado al volverse más consciente de su herida, pero negó con la cabeza.

"Nunca te las pierdes, Draco, recuérdalo, lo prometiste por él."

- Todavía no es tiempo, Potter, no te emociones, aún falta un poco más. – le sonrío Draco, antes de comenzar a caminar hacia las escaleras y comenzar a subirlas.

"Necesito buscar algo y luego ir directo a la Sala Común, dijeron que ya faltaba poco para comenzar."

Harry frunció el ceño, antes de recordar su mochila, donde guardaba el mapa del Merodeador y la capa de Invisibilidad.

Enseguida se sentó en el suelo, sin importarle la mirada de los demás alumnos sobre él y saco rápidamente el Mapa.

- Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas. – murmuró sonriendo enormemente.

Cada vez que lo usaba, se emocionaba tanto, porque le recordaba aquellos días en los que se metía en problemas con sus dos amigos.

¿Por qué parecían haberse vuelto más distraídos y distanciados entre ellos?

- Lo sabía…- exclamó por lo bajo, al ver a casi todas las serpientes reunidas en la Casa de Slytherin, además de ver algunos de Ravenclaw y Hufflepuff.

Luna Lovegood.

Terry Boot.

Cho Chang.

En cuanto leyó aquellos nombres, Harry se sintió confundido y traicionado.

¿Qué hacían ellos allí?


¡Todavía no estoy acostumbrada a bajar en este lugar, es un poco dificil corregir todo y hacer que quede lo mejor posible! Estos capítulos, ciertamente ya los tenía desde hace algunos meses, por eso estoy intentando bajarlos aquí para ir poniendome al día :v

Disculpen las faltas de ortografía y demás, no he corregido el capítulo porque son casi las 4 a.m. y yo debo despertarme temprano, lo se, es un poco contraproducente escribir esto teniendo en cuenta la hora que es :v

¡Gracias por leer!

PD: Espero que sea de su agrado :)