N/A: Los personajes son obra de S. Meyer y de J. K. Rowling, la historia es completamente mía. Este es un capítulo beteado por Laura Segura, Betas FFAD www. facebook. /groups/betasffaddiction/
Me pidieron que les diera un capítulo más largo, pues aquí está un poco más largo.
—Jacob, sácame de aquí —dije, todavía alterada. Debía calmarme.
—Bella, cálmate. Todo va a estar bien —me abrazó y comencé a llorar—. Ya estás mejor —traté de contener los sollozos y poco a poco me fui calmando en sus brazos—. Llamaré a Charlie, tiene que saber que despertaste —y salió por la puerta, hacia el pasillo.
A veces, es más fácil creer la mentira, que la verdad.
Capitulo 4
Bella's POV
Estaba acostada, mirando el techo blanco del hospital. Sentía una opresión en el pecho, no era física, era algo más. Me sentía extraña, todo se apagó, no sabía dónde me encontraba, era como si buscara algo y no lo encontrara, era un tipo de instinto, sentía que me rodeaba. Todo el cuerpo me comenzó a arder y sentía muchas punzadas en la cabeza, y de repente, paró todo y volví a mi estado de seguridad. Todo estaba oscuro, parecía un pasillo y había una luz blanca, caminé desconfiada, a cada paso que daba, me sentía mas alejada de esa luz, comencé a correr, cada vez mas rápido, pero no lograba llegar a ella. Buscaba desesperadamente esa luz, sentía que me comenzaban a halar y sentía mucho peso en mis hombros, cada vez me sentía mas débil, de repente, una voz se hizo presente, se oía terrible, era una mujer sufriendo, la oía gritar cada vez más cerca, imploraba por su vida y la de su hija. Me arrodillé y grite, dolía demasiado, me sangraban las rodillas. Al caer, se me habían incrustado vidrios rotos, entre los gritos, escuché una persona riéndose, esa voz me daba escalofríos, y a la vez, me recordaba a alguien, luego ya no sentí nada. En un silencio pacifico, oía correr un río y olía a flores, estaba recostada sobre una superficie húmeda. No quería abrir los ojos, pues todavía tenía terror a que algo cambiara, así que los dejé cerrados, me relajé y lo oí...
—Bella, amor, despierta.
Esto no puede estar pasando. Me tapé los oídos, con cada palabra que me decía, me enervaba. Sentí su tacto frío por mis brazos, todavía no iba a abrir los ojos, pues verlo sería demasiado…
—Bella, te amo…
Estúpido hipócrita. ¿Cómo se atrevía, después de todo…?
Y abrí los ojos, pero ahora estaba en un ambiente tenso. Me vi a mí misma, destrozada, mientras él me decía esas palabras que me marcaron tanto...
—¿Tú... no... me quieres? —Dije, demasiado confundida por el modo como sonaban colocadas en ese orden.
—No.
Le miré, sin comprenderlo aún. Me devolvió la mirada sin remordimiento.
Sus ojos brillaban como topacios, duros, claros y muy profundos. Me sentí como si cayera dentro de ellos y no pude encontrar nada, en sus honduras sin fondo, que contrarrestara lo que dijo.
Me vi a mí misma dividida en dos partes, una estaba enfrentándose a él, y la otra parecía un fantasma, una sombra a mi lado, que sufría agonizantemente en silencio, y de sus ojos brotaban lagrimas de sangre, su pecho se movía de arriba abajo desaforado, tratando de contener los sollozos. Poco a poco esa sombra se fue haciendo más y más débil, ya no quedaba casi nada, y seguía llorando, y debajo de ella, quedaba un charco de sus lágrimas de sangre, se hacia cada vez más grande….
Sentí a alguien sujetándome la mano y, poco a poco, comencé a recuperar la conciencia. Abrí mis ojos lentamente, Charlie estaba al lado de mi camilla, sus ojos derramaban lágrimas silenciosas junto con Jake, y recordé por qué estaba aquí.
—Hija, Bella, por fin despertaste. ¿Cómo te sientes? —Dijo Charlie, preocupado. Tenia unas ojeras muy profundas.
¿Qué estaba haciendo? Era demasiado estúpida, ¿cómo podía simplemente lastimar a mi padre de esta forma? Tenía que levantarme, no podía seguir así...
—Char...Papá, estoy bien, sólo un poco adolorida. —No podía arriesgarme.
—Jake, ve a llamar a la enfermera, yo me quedaré aquí con Bella.
—Está bien, ya regreso. —Salió del cuarto, como demorando el tiempo.
—Bella, ¿qué hacías en el bosque? —Preguntó Charlie.
—Todo se acabó, papá —dije muy tranquilamente, aunque me sentía morir por dentro.
—Explícate, no entiendo.
—Él y yo nos separamos, era lo mejor. —Bajé la vista, no podía mirarlo a los ojos.
—Bella...
—Papá, no digas nada, simplemente déjalo como está —lo interrumpí. No quería hablar más del tema por ahora, porque sabía que no me libraría tan fácil.
—Bella, sabía que esto no estaba bien. ¿Cómo estas?
—Papá, en serio no quiero hablar de esto... pero sí me siento mejor —dije, un poco desalentada. Como si me fuera a creer. Sabía que me veía terrible, debía de reflejar lo que sentía, pero traté de aparentar lo más que pude.
—Bien, Bella, lo dejaremos para después.
Quedamos en silencio por algunos minutos.
Jake y la enfermera entraron por la puerta. Era una señora mayor, tenía muy buen animo, algo extraño en los hospitales. La enfermera me hizo algunas preguntas de rutina, era muy amable. Por último, revisó mis signos vitales.
—Cariño, por lo que veo, estás mejor. Llamará al doctor para que te revise.
Antes de que pudiera salir de nuevo, le pregunté— ¿Cuándo podré salir? —No me gustaba nada estar aquí.
—Ahorita mandarán a hacerte unos análisis, lo del coma estuvo bastante grave, y quieren estar seguros de que no hay efectos secundarios antes de darte de alta —suspiró—, pero yo creo que será más pronto de lo que crees. —Y salió, debía de tener muchos más pacientes que atender.
