Salimos de la habitación de Edward. Claramente, la habitación de Edward en el internado... ¡Quiero mi Porsche!
Entonces vi a un chico con el pelo castaño dorado, con unos ojos verdes chulísimos que contrastaban genial con el uniforme.
Vamos, que era guapísimo.
-Bella, mira, mira.- Le susurré, señalando al chico disimuladamente para que Edward no se diera cuenta.
Obviamente, la humana al verlo, empezó a ruborizarse.
-Alice ¿Qué pretendes?
-¿Eeh? ¿Yo? Nada... ¿Cómo puedes pensar so de mi, Bellita?
-Porque te conozco...
De cualquier forma, me fui corriendo hacia ese chico, esperando que a Jazz no le diera mucha pelusa...
Lucas POV
Estaba esperando a Bianca cuando una chica bajita, con todo el pelo erizado, negro azabache y los ojos dorados se acercó a mi.
-Hola- Me dijo.
-Eh... ¿Hola?
-Bueno, Lucas, tengo que decirte algo...
-¿Cómo sabes mi nombre?
-Eso no importa, Lucas. Lo que importa es que el amor de una pareja depende que lo que hagas ahora ¿Si? Mira- Me dio una flor- Si consigues darle esta flor a esa chica- Me señaló una chica con el pelo castaño- De parte de su chico, les harás muy felices a los dos. De verdad.
-¿Y qué consigo yo a cambio?
Ella se lo pensó... –Y lo consigues... te consigo el cuadro ese que tanto le gusta a tu novia.
-Si claro... y los vampiros son buenos ¿No?
-Bueno, pues entonces me tendré que llevar esto...- La duendecillo tenía en las manos el cuadro de el beso y se iba yendo.
-¡Vale! Espera...
Me fui a darle la flor a la chica.
-Toma, esto es departe de un chico al que le gustas, pero no me preguntes más, porque o estoy tan perdido como tú ¿Vale?
La chica se puso roja... pero tan roja como un tomate.
Me di la vuelta y delante mía había un chico de mi altura. Es decir, muy alto, con el pelo cobrizo y los ojos dorados también.
¿Qué pasa? ¿Qué se han puesto de moda?
-¿Qué haces imbecil?- Me dijo el tío.
¿Me ha llamado qué? Se va a enterar...
