‒¿Estás segura que ahora mismo está mirando hacia aquí?

El chico que tenía delante bufó: ‒ Remus, no hay quien te soporte. ¡Claro! Se lo dejé muy clarito en la nota...

Remus "lo" miró con gesto de concentración. Por mucho que supiera que era ella y no él, le era difícil pensar que a quien tenía delante no era el chico de Rawenclaw.

‒¿Estás preparado?

Asintió.

Remus notó como una mano era posada en su nuca y la cara de Goldstein se acercaba cada vez más a la suya. Sintiendo los nervios y la incomodidad, Lily susurró "Tranquilo" y acabó por juntar por fin sus cabezas y chocar sus labios.

Después de unos minutos de suaves y pequeños besos, se separaron y Lily le sonrió con complicidad: ‒ Si esto no le afecta es que te merece menos de lo que pensaba, Remus.

Completamente rojo y preguntándose si había traicionado a James de alguna manera, le dio las gracias y se dirigieron hacia el castillo a la espera de la transformación de Lily en ella misma y, por parte de Remus, al apocalipsis.