Geila Potter-Weasley: bueno jeje, ahora podras leerlo :P
Milagros-kun: gracias, me encanta que te encante xD jeje
Moni-san: gracias por firmar! aca sigue )
pottersita: jaja misma hora mismo canal xD
Capítulo 4:
-¿Cómo te llamas?-preguntó Jones.
-Ginevra Weasley.-respondió ella, perdiendo una pequeña parte del miedo que sentía.
-Y dime, Ginevra Weasley… ¿Le temes a la muerte?
La joven se quedó callada, ¿Qué quería decir esa pregunta? ¿Acaso Jones la mataría ahí, en ese momento?
-Veo que sí le temes.-concluyó Jones, mirándola con una extraña expresión.
-No es cierto.-respondió, desafiantemente. Aunque en realidad no estaba siendo del todo sincera. Nunca había pensado en esa pregunta, nunca se había puesto a pensar si le temía a la muerte o no.-Simplemente…la muerte no está en mis planes en este momento.
-¿Ah no?-preguntó él.-De un momento a otro, puedes quedar tendida en el suelo del barco, yo que tú pensaría en eso. Porque si la hermandad decide liberar a Calipso, habrá guerra…y habrá muerte.
-¿La hermandad?-repitió, sin comprender.
-¿No conoces a la hermandad?-preguntó Jones, sin dar crédito a lo que oía.- ¿Las nueve piezas de ocho? ¿Ni siquiera sabes quién es Calipso?
-Una diosa.-respondió en el acto.
-Una diosa vil, y cruel. Que juega con los sentimientos de los hombres. Que se aprovecha del amor que siembra en ellas, que los abandona a su suerte, a su merced. Una temible diosa.-explicó, enfadado.
-¿Cómo sabe eso?-le preguntó con interés, Jones ya no la asustaba nada.- ¿Usted la conoció?
-Eso… ¡No es asunto tuyo!-bramó él.-Te ofrezco esto, niña. Puedes unirte eternamente a mi tripulación o un camino mucho más rápido y misterioso. ¿Qué prefieres?
-Ninguno.-dijo, rápidamente.
-Entonces…comienza a perder tu miedo a la muerte…-Jones se acercó a ella. Lo que daría por tener su varita en ese momento, Ginny sólo retrocedió. Pero en ese momento, Jones se detuvo.- ¿Hay más…niños en el barco de Jack Sparrow?
-¡Dejen de llamarnos niños!-exclamó la pelirroja, harta.
-Entonces sí hay.-determinó, sonriendo.
-No…no, yo no quería decir…yo me refería…
-Pues alégrate, Ginevra Weasley.-dijo Jones, abriendo la puerta de la pequeña habitación, al instante, un par de hombres-pez llegaron.-Porque no tendrás que despedirte de la vida, al menos por hoy, porque me servirás de carnada. Si te tengo prisionera, no tardaran en llegar los demás…y Sparrow… Llévenla al calabozo.-ordenó a los dos seres que tomaron a Ginny por los brazos y la hicieron bajar un tramo de escaleras.
-¡No! ¡No!-gritó ella, retorciéndose, pero de nada le sirvió. Al minuto siguiente estaba en una mohosa y pequeña celda en la parte posterior del Holandés Errante.
-¡Will, tienes que ayudarme!-protestó Harry, colocándose junto a él.- ¿Qué quieres que haga? ¿Que espere sentado mientras ella está en el barco de un hombre que tiene tentáculos en la cara?
-Harry, sé que es difícil, ¿De acuerdo? Yo tampoco la estoy pasando muy bien que digamos. Sao Feng arruinó mi acuerdo y se llevó a Elizabeth… Pero tranquilízate, recuerda que tenemos que ir hacia el Holandés para que yo pueda ayudar a mi padre.
-¿Es decir…qué iremos detrás del barco de Davy Jones?-preguntó, esperanzado.
-Exactamente.-respondió Will, y comenzó a caminar por la cubierta.
-Ni lo pienses, joven Turner.-dijo Barbossa, caminando hacia ellos.-No podemos ir tras el Holandés Errante. Tenemos que encontrar a Jack Sparrow, él tiene una de las nueve piezas de ocho, y luego, tenemos que ir a la reunión de la hermandad.
-¿Corte de la hermandad?-repitió Harry.
-¿Nueve piezas de ocho?-preguntó Hermione, acercándose a los tres, seguida de Ron.
-¿Qué? ¿Tienen algún problema en el oído?-preguntó Barbossa, y volvió a dirigirse a Will.-Mis planes se arruinarán si no convocamos a la hermandad. Jack tiene que regresar.
-No.-respondió él, muy serio.-Sin Jack, las cosas son mucho más fáciles para mí. Iremos tras el Holandés, salvaremos a mi padre, y luego, si todavía quieres, puedes ir por Jack.
El pirata se acercó más a Will.
-¿Y cómo piensas salvar a Bootstrap, capitán Turner, si la única manera es matando a Davy Jones? Sabes cómo hay que hacerlo…y sabes las consecuencias que eso traerá…-agregó, dibujando una sonrisa en sus labios.- ¿No te gustaría pasar las almas perdidas en el mar al otro lado, o si? Porque sino, terminaras con un pulpo en medio de tu cara.
-Sé bien las consecuencias de apuñalar el corazón de Jones.-respondió Will llanamente.-Pero no planeo matarlo para rescatar a Bootstrap.
-¿Ah no?-preguntó, con sorna.- ¿Entonces cómo planeas hacerlo?
Hubo un silencio, en el que Will y Barbossa no dejaron de mirarse a los ojos.
-Ya se me ocurrirá algo.-dijo el joven sencillamente y comenzó a caminar en dirección opuesta a Barbossa.
Éste sólo frunció el ceño y se dispuso a alimentar a su mono. Harry ya iba a acercarse a Hermione y Ron para discutir lo que acababa de pasar, pero, para su sorpresa, Hermione se acercó al pirata.
-Disculpe… ¿Señor Barbossa?-le preguntó con timidez y el hombre la miró.-Me preguntaba si…usted podía…explicarme qué es la Hermandad y las nueve piezas de ocho.
Barbossa frunció el ceño.
-¿Cómo es vivieron en un barco hasta que sus padres murieron y no sepan nada de las costumbres piratas?
-Nuestros padres no eran piratas.-inventó Harry, rápidamente.
-Igualmente, hasta Beckett sabe sobre la hermandad.
-Pues nosotros no.-replicó Ron, con impaciencia.- ¿Le gustaría explicárnoslo?
Para su sorpresa, el hombre sonrió.
-Tu carácter es como el de Jack, niño.-le dijo a Ron.-Si quieren saberlo…bien. La hermandad es un grupo formado por nueve señores piratas. Los cuales tres somos Jack, Sao Feng y yo. Para las reuniones, cada uno tenemos una pieza de ocho.
-¿Qué es exactamente una pieza de ocho?-preguntó Ron.
-Queríamos que fueran monedas, pero nadie tenía una. Así que usamos lo primero que teníamos a la mano. Por ejemplo, la pieza de Jack es una de esas cosas que tiene colgando de su cabello.
-¿Y la suya cuál es?-quiso saber Harry.
Barbossa le dirigió una breve mirada a Ragetti.
-No te gustaría saberlo.-respondió, simplemente.-En fin, la última vez que la hermandad se reunió fue para decidir atrapar o no a la diosa Calipso. Davy Jones nos dijo cómo capturarla. Así que ahora se pasea por el mundo como una humana común y corriente.
-Cuando le dijo a Sao Feng que Calipso estaba en el barco.-lo interrumpió Harry.- ¿Era cierto?
-Claro que sí.-respondió Barbossa, mirándolo.-Y no se necesitan ser unos genios como ustedes para adivinarlo, ¿No es así? Sólo había cuatro mujeres a bordo. Ni tú ni tu amiguita recuerdan ser antiguas diosas atrapadas en su cuerpo humano, ¿verdad?-le preguntó a Hermione.-Entonces todo se reduce a dos opciones. O ella.-dijo, señalando a Tía Dalma.-O la chica que en este instante está en el barco de Sao Feng.
Harry, Ron y Hermione se miraron, algo abrumados con tanta información nueva.
-Y…lo de…apuñalar el corazón de Davy Jones…-continuó la castaña, pero fue interrumpida por el pirata.
-Eso es literal.-dijo simplemente.-Jones se sacó el corazón y lo guardo en un cofre, como todos los capitanes del Holandés Errante. El deber del capitán de ese barco es llevar las almas perdidas del otro lado. O terminar…bueno, ya saber como.
Ron tragó saliva.
-Además…-agregó Barbossa.-Sólo puede tocar tierra firme una vez cada diez años. Luego, tiene que permanecer en el mar, en su barco…
-Parece un destino horrible.-opinó Harry.
-Pero para algunos vale la pena, por la inmortalidad. El capitán del Holandés es inmortal, hasta que alguien apuñale su corazón.
Los chicos se quedaron pensando un momento en todo eso, hasta que se escuchó algo, un disparo de un cañón, y un grito. Un grito de hombre, toda la tripulación, seguidos de cerca por los tres jóvenes, subió las escaleras y miraron hacia ambos lados del barco. Pero lo que buscaban esta arriba.
-Y eso que lo hice sin una gota de ron.-se escuchó, y todos vieron llegar a Jack. Harry, Ron y Hermione sonrieron, al ver al capitán de nuevo. Pero luego, cuando Ragetti y Pintel tomaron a Will por los brazos y lo dejaron frente a Jack la sonrisa se les borró de los labios. Ya sabían lo que iba a suceder, y no era nada bueno…
-Lleven al perro llorón, sucio, traidor y cobarde a la prisión.
