CAPITULO 4 ¿QUIÉN ERES?

Voy corriendo esas bestias no dejan de perseguirme, tengo miedo. Mo papá me había contado acerca de estas cosas "mientras no tengas conocimiento o capacitación básica de cómo lidiar con las bestias de este mundo nunca les hagas frente o el resultado sería la firma de tu sentencia."

Nunca recibí dicho entrenamiento básico estaba a punto de aprenderlo de mi padre cuando madre ataco, detrás de ella se podían ver esos demonios de los que estoy escapando.

Algo pasa, no sé qué está pasando, no recuerdo solo sé que alrededor de mi están esas mismas bestias ahora sin vida, aparentemente, giro en mi entorno para asegurarme de que no hubiera más como ellos.

Veo que algo se aproxima a mi, no se que es, esta cubierto por una especie de armadura negra y el lente de su casco no le da paso a mis ojos para ver que es lo que hay adentro. Mientras eso se aproximaba a mi yo doy pasos torpes hacia atrás, tengo miedo no se que es, o mas seguro es que sea peligroso, no puedo de dejar de ver esa gran y aterradora arma que lleva en su brazo.

Estaba a punto de salir corriendo cuando el me habla "no tengas miedo, soy amigo de tu padre". Me decía mientras colocaba su arma en el suelo y se quitaba el casco. Pude ver a la entidad detrás del casco era un hombre mayor, lo supuse pues tenia el cabello como gris, también su bigote, y un par de arrugas en la cara. "mi nombre es Damostre García, pero me puedes llamar Sr. Damos"

Ha… mi cabeza… ¿Dónde estoy?

Trato de ver el lugar en donde me encontraba, tenía la vista borrosa. Al parecer me encontraba recostado en algo suave y a la vez incomodo, oigo a un perro que empezó a ladrar, poco tiempo después aparece alguien en la habitación, trato de sentarme pero esta entidad me retiene.

No te levantes, aun sigues aturdido.-me avisa

Aun no puedo ver de quien se trata, por su voz y con lo poco que puedo ver se trata de una mujer joven de cabello rosado, parecía que algo sobresalía de su cabeza, dos triángulos, y al parecer portaba vestimentas violetas.

Necesitas seguir descansando.- me ordena.

Empiezo a recobrar la vista, ahora lo veía todo claro y puedo ver perfectamente a la entidad que estaba frente a mí y a su perro. Me sorprendo y salto fuera del sitio donde me encontraba reposando.

TU ERES SHADOW PURLE- la señalo.

¿Espera que?- dice confusa.

No trates de hacerte la ingenua. Tu y tu perro portan las armaduras avistadas por colegas mios de cuando los atacaste en el llano.-le reclamo, entonces voy e dirección donde se encontraba una de las armas de mi traje.-¿Quién eres?¿que es lo que quieres?¿porque robas equipo de Argelus?¿cómo llegue aquí? QUIERO RESPUESTAS AHORA.-le ordeno.

Entonces el perro empieza a ladrar.-CALLA A ESE MALDITO PERRO-grito.

Está bien pero cálmese- me responde con cierto temor en su voz, en eso le hace unas señas al can para callarlo y hacerlo salir de la habitación.

Ahora responde mis preguntas-le ordeno mientras le veo a los ojos y le sigo apuntando con el arma.- ¿Quién eres?-empiezo.

Mi nombre es Amy Rose-responde con cierto miedo.

¿Trabajas para ellos?-continuo.

¿Para quién?-cuestiona

No hagas como que no sabes nada, ¿trabajas para Zero?-pregunto.

NO, no sé quién es él.

¿Qué es lo que haces aquí?-prosigo.

Tratando de escapar, desde que llegue aquí he querido regresar a mi hogar.-me responde con algo de melancolía en su voz.

La miro algo confuso.- ¿escapar? ¿De dónde vienes?-pregunto.

Vengo de… no sé cómo decirlo para que puedas entenderme.-se cuestiona.

Solo dilo.-le ordeno.

Pues veras, yo vengo de otra dimensión.

¿Otra dimensión?- pregunto.

Asi es, yo vengo de un mundo las cosas no son como en este, todo es más alegre de donde vengo.

Si es asi ¿Cómo llegaste a esta dimensión?- le pregunto.

Todo paso en la casa de un amigo mio que es científico. Nos mando a llamar a todos sus amigos para revelarnos su nueva creación, una especie de portal que abriría portales hacia otras dimensiones del universo, nos dijo que estaba en fase de prueba y que deberíamos mantener nuestra distancia. Al momento de encender la maquina todo parecía ir bien pero la maquina empezó a lanzar una especie de rayos rojos y después apareció una de esas cosas que ustedes llaman fantasmas errantes, mis amigos y yo tratamos de vencerle pero cada golpe que dábamos resultaba inútil, la maquina seguía disparando esos rayos y luego empezó a brillar, lo último que recuerdo, es que desperté en un lugar extraño en el que nunca había estado.

¿Asi fue como llegaste no?- cuestiono.

Si- me responde.

¿Desde hace cuánto tiempo estas en esta dimensión?- pregunto.

Hace casi siete años.- me dice a borde de lágrima.

Dime ¿cuántos años tienes?-pregunto empezando a bajar mi arma.

Tengo 22 años-me responde

Espera, ¿me dices que estas en esta dimensión desde que tenías 15 años?- le pregunto.

Si-me dice con mirada perdida.

Dime una cosa mas, ¿Cómo has sobrevivido siete años en este lugar sin que ninguno de los hombres, patrullas, brigadas y cazas de Argelus te hayan detectado?- cuestiono.

A veras, yo poseo cierta habilidad que me permito sobrevivir en el exterion y tomar algunas de sus cosas siempre y cuando no haya cámaras.- me responde.

¿y cuál es esa maravillosa habilidad?-pregunto.

No lo vas a creer si te lo cuento.- me cuestiona.

Vamos dime.-insisto.

Bien, yo puedo hacerme invisible.-me dijo en tono temeroso.

Entonces empieso a reir.- es imposible que puedas hacerte invisible a menos que tengas uno de nuestros trajes elite 5.- cuestiono.

Te lo puedo asegurar.- ella insiste tomando cierta posición.

Espera un momento.– la detengo.- hazlo sin el traje, aun no confió en ti.-afirmo fríamente apuntando mi arma a su cabeza.

Está bien.- me responde y a continuación de su brazo levanta una tapa que ocultaba un pequeño botón verde que a continuación lo pulsa y en seguida el traje se reduce a una mochila que luego se quita dando a revelar que debajo de esa armadura solo portaba un vestido rojo que llegaba hasta debajo de los muslos

Al momento de retirarse la mochila la tomo por las muñecas y le digo ahora intenta hacerte invisible le digo mientras la veo a sus ojos verdes ensanchados por la acción sorpresiva que hice.

Necesito que me sueltes.-me dijo

No lo hare, en caso de que sea cierto no quiero ser golpeado con uno de esos mazos que invocas de la nada, por cierto, ¿de dónde los sacas y donde los guardas?- pregunto.

Ni siquiera yo lo se.- me responde, a continuación ella toma otra posición y empieza a centrarse, unos aros poco luminosos de color rosa empiezan a subir y bajar en su cuerpo y pocos segundos después ella ya no se veía pero aun podía sentir sus muñecas cautivas en mis grandes manos.