Con un objetivo en mente Alvar y Chrysalis se adentraron en la biblioteca. Lo que buscaban podía o no estar ahí. Sin saber por dónde iniciar buscó de libro en libro, pagina por página, mas no obtuvieron ninguna clase de resultado. El miro por la ventana y vio que el sol estaba próximo a desaparecer del cielo para dar paso a la luna y le pareció extraño que nadie se parara por la biblioteca.

Alvar: Oye Chrys, mañana iré a Canterlot a investigar en la biblioteca del castillo, pero como no puedo dejarte sola vendrás conmigo, además, podrías seguir ayudándome, ¿que dices?

Ella asintió con la cabeza de acuerdo con su nueva forma de ser. Por falta de alguien que cocine la llevo a cenar a un restaurant del centro. En la calle todos pensaban que ellos eran pareja por la forma en que Chrysalis iba agarrada del brazo de Alvar, cosa que a el no le molestaba en lo mas mínimo.

Aun era muy temprano cuando Alvar se levantó para prepararse para el viaje. Al bajar noto que aun no había nadie asi que escribió una nota que puso en la pequeña mesa de la sala. Despues de haber desayunado junto a su nueva amiga en el pueblo fueron a la estación de trenes donde el compro un par de boletos para el tren que partía a Canterlot en la mañana. Tuvieron que esperar alrededor de media hora, tiempo en el que no hacían nada mas que mirar el paisaje invernal del momento. Solo faltaba un par de dias para el fin del invierno y el comienzo de la primavera, y, como consecuencia, un montón de "problemillas" con respecto al tema tratado con la princesa Luna aquella noche, no era algo a lo que no pudiera sobrevivir, a menos que ambas princesas se pongan violentas. Solo una vez estuvieron lo suficientemente molestas como para golpear a lo primero que se moviera en su rango de visión, y lamentablemente fue el. Le pidieron disculpas en todos los idiomas habidos y por haber.

El tren llego haciendo sonar su silbato, asi que sin tardar mas subieron a el, entraron al mismo cubículo y se sentaron uno en frente del otro, ambos mirando por la ventana. Pasaron unos minutos y el tren comenzó su marcha. Mirando por la ventana apreciaban como toda Equestria se deslizaba debajo de ellos. El viaje apenas duraría unas cinco horas, lo cual no era mucho tomando en cuenta la velocidad del tren. El silencio era un poco incómodo, tenían ganas de hablar de algo, de lo que sea, pero no sabian como iniciar la conversación. Si Pinkie Pie estuviera ahi, sin duda se distraerían con cada cosa de las que ella habla, pero no era el caso asi que decidieron solamente esperar a que el viaje acabara.

En Canterlot era mucho mas conocido que en Ponyville por lo que se les hizo extraño el hecho de que el llegara sin sus hermanas y con una yegua desconocida, por la forma en que iban tomados del brazo dedujeron con prontitud que eran pareja y que el dejo a sus hermanas para tener algo de privacidad con ella. También les pareció extraño su capa y la guadaña en su espalda.

Conforme se aproximaba al castillo, el era saludado por los conocidos y algunos soldados de ambas guardias con los que habia tenido contacto, en especial los de la guardia nocturna, ya que se esparció el rumor de que el y la princesa Luna tenían una relación por lo que era tratado casi como un príncipe.

Al llegar habia un par de guardias de armadura dorada en la entrada, los cuales al ver a Alvar se pusieron en firmes mientras que le habrían la puerta a lo que el solo les daba un saludo militar. Dentro del castillo era tratado de igual forma tanto por guardias como por sirvientas y mayordomos, se acercó uno de ellos.

Alvar: Disculpa, ¿esta alguna de las princesas?

Mayordomo: Asi es, ¿desea que lo anuncien con la princesa?

Alvar: No será necesario.

La presencia de las princesas podia complicar un poco las cosas. Caminaron casi por todo el castillo pasando de largo la biblioteca, o al menos la biblioteca de la que todos conocían. Según sabia el, Twilight Sparkle, en el tiempo que vivía en el castillo siendo instruida por la princesa Celestia, había leido todos los libros que ahi habían. Si ella hubiese sabido algo acerca de los nephilims hubiera intervenido en su plática con Aragorn, sin embargo, se mostró totalmente confundida, por lo que dedujo que no sabía nada al respecto, y si había algo que ella no sabía era porque de seguro nunca leyó de eso o nunca lo vio. Motivo por el cual la biblioteca "general" quedaba descartada ya que solo perderían tiempo revisando datos que por el momento le eran irrelevantes.

Caminaron por espacio de quince minutos hasta que llegaron al sector lunar, lugar en donde se encontraban los aposentos de la princesa Luna, por lo que a partir de ahi deberían ser más cautelosos. Caminaron otros quince minutos hasta llegar a una puerta totalmente diferente a las demás. Mientras que el resto de las puertas eran azul oscuro y de madera, esta era negra, de metal, y tenia unos símbolos extraños grabados en ella. Poso una mano en la puerta, cerró los ojos y concentro magia en la mano puesta en la puerta, segundos despues los símbolos comenzaron a brillar en un color azul a la vez que se escuchaba el ruido de una clase de mecanismo. Cuando el ruido ceso, empujo la puerta con la mano y esta se abría lentamente. Adentro estaba oscuro por lo que concentro magia en su cuerno y este brillo intensamente. Por dentro se veia mas grande que por fuera y su contenido consistía principalmente en montones y montones de pergaminos antiguos y libros grandes cuyas pastas parecían de piel. No había alguna clase de orden por lo que iniciaron su búsqueda por donde quisieron.

A diferencia de la biblioteca, ahi hubo resultados, pocos, pero al menos había algo. La mayoría detallaban lo que Aragorn ya les había dicho, de la guerra, algunos nombres de personajes importantes en esa época, pero nada acerca de aquellos nephilims que acabaron con la guerra. Estaban a punto de retirarse ando algo llamo su atención, no era algo que cualquiera hubiese podido ver sin falta de una revisión minuciosa, fue mas bien una corazonada. Su corazón amenazaba con salirse de su pecho por la fuerza con la que latia conforme se acercaba a un extraño libro negro. No tenia ninguna clase de título por lo que resulto imposible identificarlo, y al abrirlo vio que tenia escritos extraños caracteres que no podía entender pero que le parecían familiares de una manera un tanto extraña, asi que lo tomo en sus dos manos y al momento de levantarlo sintió un escalofrió que paso después de unos segundos.

Con el libro en su poder salieron de ahi sin escatimar tiempo en mas, cerraron la puerta y Alvar hizo lo mismo que con la puerta antes de entrar haciendo que los símbolos brillaran de nuevo acompañado del ruido de mecanismo. Salieron lo mas rápido que pudieron del sector lunar, la cual curiosamente estaba mas activa que cuando entraron, miraron por la ventana y se dieron cuenta de que ya era de noche. Otro escalofrió le recorrió la espalda. Caminaban rápidamente pero intentando no levantar sospechas. Si los guardias diurnos podían llegar a ser peligrosos, los nocturnos lo eran mas. Ellos estaban entrenados mas que nada en asesinatos silenciosos desde las sombras. No tenia miedo por el, el podría derrotarlos fácilmente, temía mas que nada por Chrysalis, además de que alertarían a la princesa Luna, y eso era lo que menos quería. Siguieron con su caminata lo mas disimuladamente posible. Diez metros los separaban de la entrada principal. Un grito se escucho detrás de ellos. El volteo a ver sobre su hombro y con alivio noto que no era a el a quien se dirigían, sino a una sirvienta. Reanudaron su camino. Los guardias de la entrada que estaban en la mañana fueron sustituidos por un par de guardias nocturnos, los cuales, al igual que sus contrapartes diurnas, se pusieron en firmes y lo saludaron. Para evitar sospechas les regreso el saludo y luego continuaron caminando. A esa hora de la noche las calles estaban prácticamente sin un alma. Después de unos cien metros el volteo a mirar sobre su hombro esperando notar a alguien siguiéndolos a una distancia discreta, pero todo estaba en orden. lo habían logrado.

En el tren de regreso a Ponyville Chrysalis se había quedado dormida mientras que Alvar observaba a detalle el libro. No entendía ninguno de los caracteres pero no podia dejar de mirarlos, como si de un momento a otro la respuesta a sus preguntas apareciera en el libro.

Aunque no lo parecía se habían arriesgado demasiado esa noche. Al lugar al que entraron estaba estrictamente prohibido siquiera acercársele y las consecuencias podían ser un tanto exageradas. El lugar lo conocía por pura coincidencia y en ese momento no había pensado que entraría, ni mucho menos sacar parte de su contenido, pero era eso o quedarse con la duda. Cerro el libro y lo puso entre sus brazos para evitar perderlo y recargo su cabeza intentando conciliar el sueño.

Algo extraño pasaba en sus sueños, extrañas imágenes pasaban por su cabeza, había un mensaje en todo eso que el no podía descifrar. El panorama cambió drásticamente, ahora se encontraba a si mismo en una verde pradera, debajo de un árbol, el sol estaba en su punto mas alto y una suave brisa golpeaba su rostro. La visión cambio de golpe, siendo cambiada ahora por un pueblo en llamas, tenia puesta la armadura pero ahora se veía un poco diferente, en sus manos portaba la guadaña cuya hoja estaba totalmente cubierta de sangre al igual que sus manos. Camino lentamente por el lugar, al cual identifico como Ponyville. No había señales de vida a los alrededores, asi que se dirigió a la biblioteca. Al igual que el resto del pueblo, estaba en llamas. De una patada tumbo la puerta y se adentró en lo que el comparaba con el infierno, no había señales de alguien por lo que subió las escaleras. Primero abrió la puerta del baño y todo parecía normal, lo mismo para las siguientes puertas. Al abrir la puerta del cuarto de Twilight se encontró con algo que jamás pensó ver. Los cadáveres casi calcinados de Twilight y Spike estaban abrazados y en las paredes aun quedaba rastros de sangre. Salió lo mas rápido que pudo de ahi y fue directo a la habitación que compartía con sus hermanas. Acerco su mano a la puerta, estaba abierta, su instinto y sentido común le pedían a gritos que no lo hiciera, que fuera a otra parte, pero su cuerpo no le respondía. Empujo la puerta levemente. Dentro estaban los cadáveres de sus hermanas, de las princesas y de Chrysalis, todos con una cara sonriente perturbadora, como si sus bocas fuesen cortadas, les faltaba los ojos y sus viseras estaban clavadas a las paredes. Abrió por completo los ojos y grito tan fuerte como pudo. Cayo de rodillas a la vez que soltaba la guadaña y con las manos se cubría la cara intentando no ver la infernal postal que veía. Desesperado, salió corriendo lo mas rápido que pudo. Voló hasta salir del pueblo y llego hasta el castillo antiguo de Everfree. Miro al lugar en donde había encontrado la guadaña y el collar, pero había algo diferente. Las telas de las paredes y la larga alfombra roja parecían mas nuevas y el trono estaba intacto. Se acercó a el. En el trono estaban los ojos que faltaban a los cadáveres en su habitación y que cruelmente les habían sido arrancados. Su estómago se revolvió, quería vomitar, mas se contuvo. Un gran hueco estaba en el techo y miro a través de el. La luna, antes de un color blanco puro, ahora era color rojo sangre. Un ruido se escuchó a sus espaldas, al voltear miro dos siluetas, una blanca y otra negra, se elevaron casi hasta el techo, bajaron de golpe y entraron por su pecho. Se sentía débil, muy débil. Apoyaba sus manos en sus rodillas intentando no caer y un dolor muy grande se sintio dentro de el. Apretaba su pecho, o al menos eso intentaba ya que la armadura se lo impedía. Cayo sobre sus rodillas, miro de nuevo a la luna carmesí, y todo se volvió oscuridad...

Despertó de golpe y con gran alivio comprobó que aun estaba en el tren. Miro por todo el cubículo y vio que Chrysalis aun dormía, se asomó por la ventana y alcanzo a ver las luces de la estación de Ponyville por lo que decidió no volver a dormirse, era lo unico que queria, miro sus manos y estas temblaban, se tocó el rostro y noto que había estado llorando.

El tren habia llegado a la estación, asi que despertó a Chrysalis para bajar. Bostezo, y Alvar no pudo evitar notar lo linda que se veía. Al caminar por las vacías calles de Ponyville miro por reflejo a la li a y vio que esta era blanca como siempre y no roja como en sus sueños, miro a todas las casas y suspiro aliviado de que no estuvieran en llamas. Cuando llegaron a la biblioteca se dieron cuenta de que estaba cerrada, por lo que el dedujo dos cosas: o se le habían olvidado las llaves adentro o ya habían llegado las demás. Reviso cada bolsillo que tenía y no encontró las llaves por lo que aseguraba que era la primera opción la correcta. Con un pequeño hechizo abrió la puerta si problemas, caminaban sin hacer el menor ruido posible para no despertar a nadie. Ella se quedó abajo en la sala mientras que el subía para revisar las habitaciones.

Con el recuerdo de la pesadilla aun presente fue de puerta en puerta, mas grande fue su alivio al ver a Twilight dormida en su cama. Sigilosamente se adentró en su habitación y ahi en la cama encontró a sus hermanas dormidas, asi que se acercó y les planto un pequeño beso en la frente a cada una. Del ropero saco un par de almohadas y un par de cobijas para el y Chrysalis. Cuando regreso se encontró con que ella ya estaba dormida en el mueble, asi que con cuidado le acomodo la almohada y la cubrió con la cobija, regreso por mas al cuarto, las tendió en el suelo y ahi durmió por toda la noche.

A la mañana siguiente, fue despertado por sus hermanas, quienes no se veian para nada contentas.

Illyasviel: Con que divirtiéndote con tu nueva amiga, ¿eh?

Alvar: Las hubiese llevado, pero como no las encontré... pues que se le va a hacer.

Irisviel: ¿Y a donde se supone que fueron?

Alvar: ¿No creen que es muy temprano para un interrogatorio?

Irisviel: Tu solo responde. O te castraremos quirúrgicamente con una cuchara.

La imagen mental de su castración llego de golpe a su cabeza. Por el susto retrocedió hasta topar con la pared. Miro a ambas a los ojos y estos habían perdido todo brillo y se veían muy serias, entre mas las miraba mas intentaba escapar a la vez que se cubría su entrepierna con ambas manos.

Illyasviel: ¿Y bien?

Alvar: Va-vale. Solo fuimos a Canterlot por un libro. Se los juro.

Irisviel: ¿Y donde está el dichoso libro?

Alvar: Se los mostrare, solo si prometen sacarse esa idea de la cabeza.

Las dos se miraron mutuamente y asintieron con la cabeza, el se levantó y camino hasta su capa, la desenrolló y saco el libro. Al verlo se acercaron pero ellas no sintieron lo mismo que el la noche anterior. Lo miraron por un buen rato hasta que el ruido de pasos que venían de las escaleras los sacó de su pequeño mundo que giraba en torno al libro. Al ver de quien se trataba vieron a Twilight bajar por las escaleras, ella los miro y después vio a Chrysalis que aun dormía, aislada del ajetreo de los hermanos. Regreso la mirada a los hermanos y por casualidad vio al libro que tan confundido tenía al trio de alicornios. Eso fue lo que hizo que se despertara por completo y fue corriendo a ver el libro de pastas negras.

Twilight: ¿De donde sacaron ese libro? Obviamente no de aqui, si lo fuera yo lo habría leído.

Alvar: Me gustaría decirte de donde lo saque... pero es confidencial.

Twilight: ¿Por qué? Anda, dime.

Alvar: Lo siento no puedo.

Y asi Twilight se la paso jorobe y jorobe al pobre de Alvar, aun con haber despertado a Chrysalis no se detuvo. Siguió en el desayuno, cuando el fue al baño, en la sala, en el parque cuando platicaba con Sound Floating, de nuevo en el baño, a la hora de comer, de nuevo en el baño cuando el se estaba bañando. Después de horas de insistir, le dijo acerca de donde lo había sacado. Ella se sorprendió por la biblioteca que nunca vio, y que quizá jamás lo haga. Mas aun por el hecho de que lo hizo sin que ninguna de las princesas se diera cuenta.

Alvar estaba a punto de dormir cuando de repente una princesa Luna salvaje apareció de la nada en una nube de magia. Barrio por completo la sala hasta dar con el pobre alicornio que solo atino a lanzarse detrás del mueble. Ella fue por el pasando de largo a una asustada Chrysalis y lo saco jalándolo de una oreja solo para ponerle el peor regaño de su vida. En lo que ella lo regañaba el solo se sobaba su oreja a la vez que asistía a todo lo que ella le decía.

Princesa Luna: ¡... y que no se vuelva a repetir!

Alvar: Si jefecita.

Princesa Luna: A todo esto, ¿que libro sacaste?

Alvar: Ni idea, no tiene título y no le entiendo ni pico.

Princesa Luna: A ver, enséñamelo.

Alvar: Eh, que paso ahí, aquí hay pájaros en el alambre, me da pena.

La princesa no entendía a lo que se refería, pero cuando lo entendió se puso roja como tomate y le pego un coscorrón tan fuerte que lo incrusto en el suelo. Después de pararse, fue por el libro, cuando ella lo vio no lo pudo reconocer, asi que no le dio mayor importancia al asunto.

Princesa Luna: Bueno, tengo que irme, y recuérdalo que te dije la otra noche, solo falta un dia de invierno asi que prepárate.

Antes de que el hablara, la princesa ya había desaparecido de la vista. Después de todo si tendría acción con ellas, o al menos con la princesa Luna. Vio que sus hermanas estaban un poco mas rojas que de costumbre mientras que Chrysalis estaba confundida.

Alvar: ¿Y ahora ustedes que tienen?

Irisviel: Bueno... es que... ya sabemos lo que tiene que pasar en primavera... ya sabes, con nosotros y las princesas.

Alvar solo estaba con una poker face de campeonato en lo que trataba de asimilar lo que había escuchado. ¿Realmente lo saben? Esa y otras preguntas pasaban por su cabeza en esos momentos, por lo que dejo a sus hermanas junto a Chrysalis para que le explicaran la situación, estaba demasiado impactado como para hacerlo el mismo. Subió a su habitación a su cama de pensar (LOL). Sus predicciones no eran del todo erradas, asi que tendría que pensar muy bien lo que haría en los próximos dias. Luna le agradaba asi que no le veia problemas. El único era si le proponía matrimonio. No es que estuviera indispuesto, solo que aun era muy joven para ponerse la correa al cuello. Mas aun cuando se trataba de cuatro yeguas que en unos dias estarían tan calientes que podría cocinar huevos en sus pieles, cinco tal vez, si Chrys se formaba en la fila.

No tenía ganas de bajar, si lo hacia lo mas seguro era que se encontraría con una situación incomoda, estaba seguro de eso.

Unos golpes sonaron a la puerta de la habitación. Entraron sus hermanas y detrás de ellas estaba Chrysalis. Ellas dos no parecían afectadas, pero Chrysalis estaba roja como un tomate maduro. El tenía un extraño presentimiento, cerró los ojos y dejo escapar un suspiro de pesadez. Sintió como se sentaban en la cama, ahi estaban las tres, mirándolo fijamente, como si esperaran algo en silencio. Chrysalis se le acerco lentamente hasta acostarse arriba de el, abrazados. Discretamente miro a sus hermanas, ellas se acostaban con el también a los lados, y cuando reacciono su cara estaba entre tres pares de pechos. Su cara, al igual que Chrysalis, estaba completamente roja, ella se sentó en su cadera apretando su entrepierna con su trasero, sintiendo la inmediata reacción de el.

Despacio se quitó a las tres chicas de encima y se paró en la entrada de la habitación, abrió la puerta y regreso la mirada a las chicas que lo miraban confundidas.

Alvar: Lo siento chicas, quisiera hacerlo ahora... pero no puedo, no aqui ni ahora... lo siento.

Con estas palabras se retiró dejando a Chrysalis un poco triste, por lo que las gemelas la abrazaron, y sin preguntar, cada una le dio un beso en los labios. Ante esto abrió los ojos en señal de sorpresa a la vez que se ponía roja de nuevo. Abrió la boca para decir algo, pero callo al ser empujada por ambas a la vez que la besaban apasionadamente en los labios y cuello.

Alvar vagó por todo el pueblo dando rienda suelta a su pervertida imaginación, ahora, en cada yegua, el veia el rostro de aquellas yeguas que lo querían solo como un objeto sexual del cual se desharán cuando ya no lo necesiten, y eso no le gusto, después de todo, lo único que las yeguas quieren es sexo duro, los sementales solo quieren buenos sentimientos. Camino y camino por horas pensando y no pensando. Cuando alguien le saludaba, el solo movía un poco la cabeza. Ese era su modo habitual de contestar a un saludo que viene de gente que apenas y si conoce, pero cuando se lo hacía a alguien íntimo o agradable para el, era señal de que algo estaba mal, y fue precisamente Sound Floating quien lo noto. Estuvo tras el intentando sacarle la verdad de lo que pasaba, fueron horas de constante insistencia hasta que, harto, le conto todo, la cara de la chica estaba levemente roja. ¿Era buena idea decírselo? Ni idea, pero si había algo que el le reconocía, era su capacidad de hartar a los demás cuando se lo propone. Ella intentaba darle consejos, pero, ¿cómo? El dudaba que la pequeña pegaso megalomaniaca hubiese estado en una situación remotamente parecida.

El sol estaba descendiendo lentamente cediéndole su lugar en el cielo a la luna. Antes para el era grandioso el ver la noche llegar, pero no ahora. La primavera llegaría para la mañana siguiente, y consecuentemente, su violación grupal y sin piedad.

Mentalmente repasaba sus opciones. Si no escapaba del pueblo tendría que conseguir anticonceptivos (¿dónde? Quien sabe, ya vería) y agua, mucha agua, ya que lo mas seguro era que lo dejaran más seco que Appleloosa en pleno medo dia de verano. Y si escapaba solo tendría que buscar donde esconderse, solo, con su gran amiga Manuela (if you know what i mean). No. Como cualquier macho que se respete debía tenderles la mano a los más necesitados, en este caso, las mas necesitadas.

Necesitaba meditar en un lugar pacifico, ya que se aproximaban días "tormentosos" muy largos. Para sobrevivir a lo que se avecinaba aria falta mucha resistencia y un espíritu fuerte, asi que sin ser visto les dejo una nota a sus hermanas y a Chrysalis en casa y se fue de vuelta a Everfree. Camino y camino hasta encontrar una hermosa cascada. El agua no era precisamente fría, mas bien fresca, asi que se quitó casi toda la ropa, la doblo y la guardo en un lugar seguro, entro al agua y fue hasta el lugar en el que el agua caía y se sentó en una gran roca en posición para iniciar con una larga meditación. Su mente se despejo por completo, no había nada ahí.


ASDASDASDASDASD XD. Por fin un cuarto capitulo XD, pero ahura tengo una gran duda, ¿deberia poner un poco de clop para los capitulos venideros? digo, me caerian como anillo al dedo a como va la trama, total, ya lo pensare, en todo caso yo les anuncio. nos leemos luego XD