Y aquí llega el capitulo 3...para las que no habéis leído la saga, vamos a enterarnos por qué Regi está tan obsesionada con Emma... jajajajaja. Si os digo la verdad, adoro al personaje de Regina, ese papel me parecia perfecto para ella y bueno Emma, a Emma la tengo idealizada por los fics, que para las que me conocéis más a fondo, que tengo un especial 'odio' hacia JMO xD, eso aparte jajaaja muchas gracias a todos por leer, los seguir la historia y por comentar :) light and snowsi los demás te gustaron, este te encantará y el siguiente ni te cuento jajajaja, te me volverás loca jajajaja, gracias a los que firmais como Gust me alegro de que os esté gustando la adaptación, franchiulla gracias por comentar, el primer encuentro ardiente será en el próximo capitulo, MsCarolinaVictoria y más cachondo se va a poner ya verás jajajaja, Melissa Swan gracias por leer cielo, la verdad es que cuando leía la saga dije ESTO SQ sí o sí xD.

Recuerdo que tanto la historia como los personajes de OUAT no me pertenecen, simplemente me parecía perfecto para ellas.


CAPÍTULO 3

Esa noche tomé un taxi al club, lo cual había sido un error. El tráfico inusual me había hecho llegar a las nueve y tres minutos. Me apresuré hacia la oficina, pero fui detenida por Lacey cuando subía las escaleras.

'Espera, Emma' dijo Lacey 'La jefa buenorra ha dicho que esperaras aquí que te llamaría en cuanto te necesitara.' Bajamos hasta la barra 'Déjame verte.' me di la vuelta, mostrando mi vestido ajustado. Lo escogí porque el color del lazo blanco gritaba negocios, pero la falda negra y ajustada decía club nocturno en vez de secretaría de oficina.

Me reí 'Oye, sabes, ella es la mujer de la que te hablé, la que me dio los cien.'

'¡Me estás tomando el pelo!' Lacey no se lo podía creer

'No. ¿Crees que ella quiere que le haga sexo oral para conseguir el ascenso?'

'¿Sería tan malo si lo pidiera?'

'Sí. Lo sería, completamente, maravillosamente, horrible.' Pero sobre todo era horrible que la idea no sonara tan mal.

Ruby y Regina salieron minutos más tarde. Me puse de pie en el momento que las vi, alisé mi vestido y miré a Regina, necesitada de que me hiciera alguna señal, demostrando su aporbación.

Pero la expresión que me encontré me robó el aliento, una expresión de total poder femenino y de dominación. Incluso en la oscuridad del club, podía distinguir sus ojos mientras me examinaban detalladamente, la manera en que lo hacía cada vez que nos veíamos. Una vez más me sentí reclamada por un abrumador magnetismo, mi corazón se aceleraba sólo con verla. Mis piernas se volvieron gelatina y mis rodillas se doblaron, cayendo hacia delante.

En sus brazos.

Me atrapó con una facilidad elegante. Mis manos apretaron la camisa que llevaba, ¿cómo hicieron mis manos para meterse por debajo de su chaqueta? Y resistí el deseo de recorrer con mis dedos esos firmes pechos que sentía cerca de mi agarre.

Confundió mi movimiento, al parecer pensando que estaba buscando más estabilidad.

'Emma' su voz fluyó sobre mí como sexo líquido. 'Ya te tengo.'

Te tengo. Cielos, lo hacía.

'Emms, ¿estás bien?' Ruby me miró por encima del hombro de Regina. ¿Tenía que preguntar? ¿No podía ver que me estaba ahogando en la lujuria?

'Sí' me las arreglé. 'Yo, um, zapatos nuevos.'

Regina le echó un vistazo a mis sandalias de tiras de diamante de imitación. 'Son preciosos.' Su voz salió tan profunda que retumbó en mis oídos y mi vientre se tensó.

'Uh, gracias.' Estaba sin aliento. Y avergonzada cuando me di cuenta que todavía estaba en los brazos de Regina. Aflojé mi agarre y logré estabilizarme.

Me agaché para recoger mi bolso, pero Regina lo cogió antes que yo. Se lo dio a Ruby.

'Ruby, ¿puedes guardar esto en tu oficina? Tengo que comer algo. Emma vendrá conmigo. Reservé uno de los privados.'

Había estado tan estable durante los últimos tres años que no podía permitirme obsesionarme con mi jefa por muy caliente que fuera. Eso era un desastre esperando a suceder. Definitivamente debería decir no a la cena en el privado. Ella tenía su mano presionada contra la parte baja de mi espalda dirigiéndome a una de salas más privadas antes de que siquiera hubiera accedido. Mi cuerpo se tensó bajo su toque, y mi estómago se retorció en un nudo nervioso que no era exactamente desagradable.

Y era muy consciente de los ojos que nos seguían, seguro que muchos de ellos se morían de envidia. ¿Sola en una sala privada con Regina Mills? Todas las mujeres en Manhattan deberían estar celosas y todos los hombres también. Cosas morbosas pasaban en esos privados, sonreí ante las posibilidades.

Maldita sea. ¿En qué demonios estaba pensado? Ella solo me había invitado a cenar, no a su cama. Sólo porque estaba loca por ella, leyendo sexo en cada uno de sus movimientos, no significaba que era recíproco.

Dentro del privado, encendí la luz indicando que estaba ocupado como de costumbre. Por lo general una anfitriona habría hecho eso cuando acomodara al cliente, pero ya que habíamos omitido la formalidad de la anfitriona me hice cargo yo misma. Y tenía que hacer algo con mi nerviosismo. Continuando con el trabajo, cogí un menú de la pared y se lo entregué.

Regina se quedó de pie, observándome intensamente por varios segundos antes de quitarse la chaqueta negra y colgarla en el gancho detrás de ella. Maldita sea. Era incluso más sexy con su camisa blanca medio transparente que dejaba ver el sujetador negro. Mordí el interior de mi mejilla, admirando sus pechos y su figura de Diosa Griega. Dios, era tan deliciosa.

Regina se recostó contra el sofá, dejando su brazo sobre la parte superior. 'No te invité aquí para hablar sobre el club.'

'¿Por qué me invitaste?' Un toque de diversión cruzó el rostro de Regina

'Tal vez me gustas.'

Me estremecí cuando un escalofrío subió por mi espina dorsal. Pero no confiaba en que simplemente estaba tratando de seducirme. Había más, estaba segura de que había algo más. Dios, esperaba que hubiera más. Sí estaba sólo tratando de seducirme...¿como iba a salir de ahí?

'Tal vez estoy saliendo con alguien.'

'No lo haces. Nadie dejaría que su mujer use la ropa que usaste ayer. No en público, de cualquier manera.'

'Tal vez no salga con mujeres controladoras.'

Su boca se torció ligeramente.

'Muy bien, Emma.' Arqueó una ceja. '¿Estás saliendo con alguien?'

Claro que no estaba viendo a nadie, maldita sea. Miré mi regazo, mi expresión le decía a Regina todo lo que necesitaba saber. ¿Por qué esta mujer me ponía tan nerviosa? Yo era una mujer muy segura, me expresaba muy bien en un día normal. Pero no a su alrededor.

Me senté derecha, intentando encontrar alguna apariencia de seguridad. 'No es por eso que me invitaste, Regina. Tienes intenciones ocultas.'

Regina hizo un sonido que pensé debió haber sido su versión de una risa entre dientes. ', Emma, tengo una intención oculta. '

Y entonces, en vez de compartir su intención oculta, cambió de tema.

'Presumo que disfrutaste tu tiempo en mi spa la semana pasada.'

Sorprendida por absolutamente todo lo que estaba diciendo, intenté seguir el giro del tema.

'Oh, no me di cuenta que eras la dueña…espera…' Y la luz se encendió. '¿El regalo era de ti?'

'Sí. ¿Lo pasaste bien?'

'No. De ninguna manera.' Estoy bastante segura que mi mandíbula cayó. En realidad, físicamente, literalmente cayó.

'¿De ninguna manera?'

Al darme cuenta que mi comentario no había expresado lo que realmente quería expresar lo intenté de nuevo. 'Quiero decir, sí, lo pasé muy bien, fue un momento maravilloso, de hecho, pero de ninguna manera podrías haber hecho eso. ¿Por qué hiciste eso? No debiste haberlo hecho.'

'¿Por qué no?'

Toda una gama de razones corría por mi cabeza, la número uno porque era espeluznante y psicótico. Pero había sido llamada por esas dos palabras muchas veces y no quería echárselas en cara a otra persona tan fácilmente. Así que escogí otra razón.

'¡Porque eso es demasiado!'

'No para mí.'

'Pero para mí lo es.' ¿Cómo no podía entenderlo? La inmensidad de eso se construía en mí como las burbujas de champán en una botella recién descorchada.

'¡Es enorme! ¡Y ni siquiera me conoces! Es completamente inapropiado, poco profesional, sin precedentes e inapropiado. Y si hubiera sabido que venía de ti, nunca lo hubiera aceptado.' Esto no podría ser solamente para meterme entre sus piernas. Podría haber sido conquistada por mucho menos, era tan vergonzoso admitirlo.

Regina tomó un profundo respiro, tratando de ser paciente.

'No es inapropiado en absoluto. Fue un simple regalo.'

Mi voz era firme tratando de evitar gritar de frustración.

'Pero no le das regalos como ese a una mujer que trabaja para ti a menos que estés dirigiendo un tipo de club diferente.'

'Estás exagerando, Emma.'

¡'No lo estoy!' Varios de mis compañeros habían hablado sobre los bonos que les habían ofrecido cuando aceptaron sus cargos de seis cifras después de graduarse de la escuela. Coches, apartamentos y cosas como esas.

'Emma' Sacudió su mano en el aire. 'Mi intención oculta es que me gustaría contratarte.'

Me habría sorprendido menos que me hubiera pedido que me desnudara para ella. O tal vez eso era lo que estaba pidiendo. ¿Para qué exactamente quería contratarme?

'Ya trabajo para ti y estoy feliz donde estoy.'

'Eso no afectaría tu empleo en el club.'

Quitó su brazo del sofá y se inclinó hacia delante.

'Tal vez contratarte no es el término correcto. Me gustaría pagarte para ayudarme con un problema. Creo que eres perfecta para el trabajo.'

Toda la conversación daba vueltas en mi cabeza, pero ella tenía mi atención.

'Tú ganas. Mi curiosidad se despertó. ¿De qué es el trabajo?'

'Necesito que rompas un compromiso.'

Tosí, preguntándome si lo había escuchado correctamente, sabiendo que sí.

'Um, ¿qué? ¿De quién?'

Regina se echó hacia atrás, sus deslumbrantes ojos parpadearon ante las luces del privado.

'El mío.'


¿Como os habéis quedado MUERTAS? No me extrañaría, es que a mi me sueltan eso y me quedo de piedra y luego me rio en su cara xD jajajajaja

¿Estáis deseando saber quien es la prometida de Regina? JAJAJAJAJAJA

Lo sabréis mañana