Bueno bueno, como no actualizar todas mis historias seguidas! Esta no podía faltar y para ser sincera es en la que más me esfuerzo por el primer universo alterno tan raro y loco que se me ha ocurrido! Espero les guste y recuerden que Masashi es el Dios supremo de Naruto, el crea sus destinos! Jajaja!

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Cap. IV. La Sombra del Poder Maldito.

El sol estaba justo sobre sus cabezas mas sin embargo el día no estaba caluroso, o por lo menos no para ellos, ella llevaba un kimono bastante bonito pero a simple vista parecía muy caliente y los dos chicos que la acompañaban tenían grandes abrigos cubriendo su ya caliente yukata.

"Como me metí en esto" Pensó frunciendo el ceño al escuchar la risa del rubio y un leve sonido proveniente de la mujer que ahora los acompañaba, debía admitir que esos dos se parecían mas de lo que esperaba y por consecuente se hicieron amigos muy rápido.

-Teme…- Llamo el rubio haciendo que Sasuke se girara ligeramente para verlo de reojo. –No crees que…-

-Ni se te ocurra- Corto sintiendo la mirada de confusión de la chica sobre él, sin darle importancia le indico al rubio que se acercara a él un poco más.

-Etto… Ya vuelvo- Agrego la ojiblanca sorprendiendo a ambos hombres, su percepción era bastante aguda y se dio cuenta que el pelinegro no confiaba en ella.

-Ya se fue- Concluyo el rubio girándose nuevamente al pelinegro. –Va a viajar con nosotros… Que se supone que haremos si encontramos a la sirena?- Dijo cruzándose de brazos algo irritado.

-Debes ser tan hablador?- Interrogo sin responder a la pregunta de Naruto, esto lo hizo enfurecer pero solo se digno a apretar los puños. –Es una humana, su simple presencia significa molestia-

-Cocina muy bien- agrego el rubio sonriendo viendo la expresión de perplejidad de Sasuke. –Además, es una chica muy linda- Reflexiono llevándose las manos a la nuca.

-Si tanto te gusta intenta estar con ella- Dijo fríamente cruzándose de brazos. –Realmente no es mi problema-

-Iie- Dijo tajante sorprendiendo al pelinegro. –Hay algo que perturba la mente de esa chica, por algo mintió para venirse con nosotros, y tu ingenuo aceptaste- No pudo contener la sonrisa al decir la última frase, el solo imaginar al pelinegro creyendo que alguien como el había aceptado llevar a alguien en aquel hasta ahora aburrido viaje.

-Eres impredecible- Dio como respuesta empezando a caminar en dirección contraria al rubio.

-Oe teme- Llamo haciendo que el pelinegro se detuviera unos segundos. –Deberías saber que no soy ese tipo de personas- Completo viajando al momento en el que él y su amigo se conocieron.

"Dobe" Pensó Sasuke suspirando, no podía olvidar aquel día, realmente era algo digno de recordar.

Flash Back.

Una tormenta se había desatado, el viento no permitía gran movilidad y las grandes cantidades de agua volvían la lucha algo muy pesado, mas contra la naturaleza que contra el oponente.

Su espada centellaba con la luz de cada rayo que iluminaba aquella noche tormentosa, esquivo un golpe y lanzo la espada rozando el brazo de su enemigo, sonrío y desapareció, sus ojos carmesí se movían rápidamente alrededor del cazador, salto y cuando iba a clavar su espada en aquella espalda, fue empujado.

-Kisama- Murmuro el recién llegado ayudando al mal herido. –Es una mujer!- Grito mostrando sus ojos igualmente rojos, vio con incredulidad aquello.

-Es una cazadora- Gruño alzando nuevamente su espada. –Si para matarla debo asesinarte que así sea!- Grito y salto hacia el recién llegado justo cuando un rayo caía cerca de ellos iluminando al rubio recién llegado y a un pelinegro empuñando su espada.

-Divertido- Sonrió el rubio deteniendo con su propia espada la del pelinegro. –Demo debes hacer más que eso!- rugió empujando nuevamente a Sasuke.

-Ella ataco a unas elfas!- Gruño entendiendo la diferencia de razas entre la mujer y el rubio. –Debe morir-

-Es por instinto, supervivencia!- Grito Naruto saltando y logrando cortar la haori de Sasuke, este esquivo para que no cortara parte de su brazo.

-No es lo mismo!- Gruño desapareciendo y rozando la mejilla del rubio haciéndolo derramar algo de sangre. –Acaso estas de su parte?- Pregunto apareciendo en una rama sobre el rubio, sus ojos carmesí, fríos y despiadados, diferentes en expresión a los del rubio, Sasuke subió su espada y como si de un ritual se tratara cerró los ojos y en unos segundos se dejo caer sobre la cabeza del rubio.

-No me subestimes- Murmuro haciendo que el pelinegro abriera los ojos de golpe al sentir aquel lúgubre aliento susurrando. –Tu eres diferente también- Dijo apoyando su espada en su hombro.

-Eso a ti bestia no te interesa- Dijo irritado sacando su espada de la tierra. –Seguirás?- Reto haciendo que el rubio cerrara los ojos.

-No soy como tu- Murmuro abriéndolos a los pocos segundos y dejando ver ahora unos ojos azul cielo que reflejaban sentimientos de tristeza y soledad. –No mato para descargar mi rabia-

-Cazar a los que destruyen criaturas más débiles no es descargar rabia- Dijo intentando calmarse al ver el cambio en el rubio. –Que es lo que eres?-

-Un biju- Respondió tranquilo justo cuando un trueno ilumino el cielo y el volvía a enfundar su espada. –Ella no es mala-

-La dejaste escapar biju- Dijo algo sarcástico viendo como el otro hombre se tensaba.

-De donde un ser humano obtuvo tanto poder?- Interrogo viendo que el pelinegro guardaba su espada también. –Acaso eres una especie diferente de cazador?-

-Digamos que soy el demonio que caza a estos seres despiadados- Completo cerrando sus ojos, sentía como el poder se retorcía en su interior, lo sentía latir, pedir ser liberado.

-Tu poder es interesante- Murmuro el rubio escuchando un ligero quejido por parte del pelinegro. –Aunque al parecer es difícil para un humano controlar esa… Esa…- Se detuvo no sabía cómo llamarlo, él deseaba no ser una bestia lo admitía pero nunca imagino que algún humano deseara ser como él.

-Esta maldición- Completo el pelinegro abriendo lentamente sus ojos ahora negros. –Algo que me sucedió hace años, no deseaba realmente ser lo que soy… Demo…-

-Es tu misión- Dijo ahora sonriendo el rubio. –Nos parecemos más de lo que pensé-

-No lo digas inútil, no tienes nada que se parezca a mi- Gruño irritado, frustrándose al escuchar entre el cantar de la lluvia la fuerte risa del rubio.

-Claro… Me equivoque…Gomen- Dijo entre risas sujetándose el estomago. –Yo por lo menos podría mantener una conversación sin molestarme por lo que me dicen- Agrego escuchando un nuevo bufido por parte del pelinegro.

-Dobe- Murmuro empezando a alejarse del rubio.

-Oe!- Rebatió pero se dio cuenta que el pelinegro ya empezaba a saltar alejándose de el. –Matte… Teme!- Gruño saltando detrás de él.

Fin del Flash Back.

-Casi un siglo ha pasado de eso- Dijo reflexivo Naruto mirando la espalda de Sasuke, este asintió y empezó nuevamente su marcha. –Descansare aquí, Hinata no tardara en regresar- Agrego sentándose bajo uno de los arboles cercanos, Sasuke en cambio intentaba encontrar un sitio donde analizar y reconsiderar la presencia de aquella humana.

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Caminaba distraídamente por el bosque, podía sentir el latir de los árboles y los cazadores muy cercanos a ella, pero no le importo, había algo que le preocupaba, ya habían pasado casi tres días desde que había empezado a viajar con aquellos asesinos y todavía no lograba sacarle nada al pelinegro.

"Porque será tan obstinado" Pensó suspirando, se apoyo en uno de los arboles, podía sentir la paz que aquel viejo ser le transmitía. –Parece que tenemos la misma edad- Murmuro divertida sonriendo para sí, como respuesta una suave brisa agito la copa del árbol haciéndolo liberar unas pequeñas flores amarillas, estas como guiadas empezaron a flotar en línea recta.

Hinata movida por la curiosidad y sus hábitos de niña sonrío y como si estuviera siguiendo un mensaje empezó a seguir aquel camino de florecillas amarillas, el viento movía levemente su kimono mientras el sendero se hacía mas y mas oscuro, sintió un poco de temor pero ya no podrían sentir su olor marino, hacía mucho tiempo que lo había perdido.

"Huele a…" Pero sus pensamiento fue interrumpido justo cuando llego hacia una cueva, podía sentir el olor del agua dulce en su interior y sin dudarlo entro, no sentía nada peligroso a su alrededor y luego de caminar unos pocos segundos en la oscuridad lo vio.

-Sugoi- Murmuro sonriendo satisfecha, el lago estaba ligeramente iluminado por pequeñas luciérnagas que volaban sobre él y una gran cantidad de florecillas amarillas flotaban en la superficie de aquellas tranquilas aguas.

Sin pensarlo dos veces soltó ligeramente su obi para poder ampliar la abertura del kimono y poder subirlo, quería sentir aquella agua, era el momento oportuno, no estaba rodeada de bestias y su corazón necesitaba conectarse con su origen, con su hogar, con el agua que necesitaba.

Introdujo lentamente una de sus piernas, luego la otra, sintió felicidad, realmente era parte de ella, subió un poco mas sus manos elevando mas su kimono, vio entonces como algo se movía en el agua, no sintió miedo pero si curiosidad.

-Ohayo- Murmuro suavemente, dejo caer su kimono y con sus dedos provoco una leve vibración. La pequeña criatura nado a gran velocidad a través de las piernas de Hinata provocándole cosquillas. –Déjame verte- Murmuro nuevamente ahora introduciendo su mano en el agua, la pequeña cosa rozo los dedos de la ojiblanca esta no intento atraparlo, solo quería saber qué clase de criatura marina era.

-Konichiwa- Sonó una voz algo infantil detrás de ella, Hinata se volteo rápidamente y se encontró con unos ojos violetas con destellos rosados viéndola, ella solo pudo sonreír y se agacho ligeramente. El pequeño monstruo se alejo unos centímetros.

-No te hare daño- Murmuro colocando su mano sobre la superficie del agua, el pequeño solo la miraba con curiosidad, justo cuando el agua empezó a vibrar y a brillar alrededor de la mano de ella. –Ves?... Soy como tu- Murmuro sonriendo al ver que la pequeña serpiente se acercaba a ella.

-Hasta que sales inútil- Sonó una sarcástica voz desde la entrada. –Ya me había cansado de esperarte- Dijo acercándose a la laguna, Hinata solo atino a tomar a lo que descubrió era un pequeño dragón y ponerlo detrás de sí.

Hinata se inclino un poco más y sumergió completamente al pequeño dragón, sentía como aquella aura negativa y malvada se acercaba a ella, la silueta de la mujer se detuvo justo en la orilla del lago para contemplar con asombro la delicada figura de la ojiblanca.

-Que diablos hace una humana aquí!- Rugió encendiendo sus manos en fuego, empezó a correr hacia ella con la rabia reflejada en sus ojos, Hinata no sabía que hacer, no podía usar sus poderes y si huía le podía causar daño a su pequeño nuevo amigo.

"Onegai! Que alguien me ayude" Pensó y cerró los ojos sintiendo como era empujada y caía al agua escuchando los pequeños quejidos de la criaturita que encontró allí.

-Karin…- Sonó una ronca y masculina voz, Hinata tenía los ojos cerrados esperando todavía sentir el ataque. –Que molestia- Murmuro agachándose hasta quedar a la altura de la ojiblanca.

-Nani?- Murmuro la ojiblanca abriendo los ojos, vio los ojos carmesí del pelinegro. –Gomen…- Se disculpo al procesar la segunda frase dicha por el pelinegro.

-Sasuke!- Grito histérica la pelirroja tomando del brazo al chico. –Porque protegiste a esta humana?- Interrogo viendo como la chica se ponía de pie con algo de dificultad.

-Oh…- Dijo algo preocupada la ojiblanca, tanto la pelirroja como el pelinegro se giraron y vieron con curiosidad a la ojiblanca volviendo a agacharse en el agua. –Me preocupe- Murmuro tomando algo en brazos.

"El dragón" Pensó Sasuke sorprendido viendo como este se acomodaba en brazos de la ojiblanca con mucha tranquilidad. –Karin- Dijo firmemente haciendo que la mujer se soltara y viera de manera malévola a la ojiblanca.

-Matte- Intervino antes la ojiblanca, Sasuke se giro a verla incrédulo. –Onegai… El… No es peligroso- Dijo con dificultad sin ocultar su temor por aquella mujer.

-Como si fuésemos a hacerte caso… Humana estúpida- Rugió la mujer desde su lugar, Sasuke solo conseguía mirar a la criatura en brazos de la ojiblanca, frunció el ceño y justo cuando Karin iba a saltar a atacarla atravesó su brazo cortándole el camino. –Nani?!- Grito incrédula.

-Déjala- Decreto caminando hacia la orilla. –Naruto está esperando- Dijo mirando a la ojiblanca.

-Hai- Dijo alegremente saliendo de la laguna casi corriendo y de igual forma intento salir de la cueva. "Te protegeré" Pensó rozando la cabeza del pequeño animal el cual solo asintió y escondió su rostro en los brazos de la chica.

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-Porque la dejaste escapar?- Se quejo la pelirroja, golpeando fuertemente el suelo con su pie. –Espere por mucho tiempo para que ese pequeño animal saliera y lo hace con una humana… Y una que tu protegiste!-

-Karin…- Dijo fríamente todavía mirando en dirección que había tomado la ojiblanca. –Es mejor que lo tenga yo a que lo tenga el… Cierto?- Murmuro clavando sus ojos carmesí en la chica.

-Ha…Hai- Tartamudeo sonrojándose al ver al pelinegro de aquella forma. –Demo…-

-Nani?- Contesto fríamente, empezando a caminar hacia la entrada de aquella cueva, podía sentir el rastro de cazadores, muy cerca de ahí, pero sabía que el rubio ayudaría en tal caso a la ojiblanca así como hizo el.

-Es una humana- Dijo la mujer algo insegura al momento de salir del lugar. –No puede cuidar y mucho menos controlar a una criatura tan impredecible como esa-

-Hizo en segundos lo que tú en meses no lograste hacer- Completo haciendo que la pelirroja se detuviera de golpe. –Cuidare del dragón y de la humana estúpida que logro sacarlo-

-Go…Gomen- Se disculpo avergonzada mientras veía al pelinegro caminar tranquilamente hacia el sendero que daba al camino hacia la próxima aldea. –Demo…-

-Karin…- Corto antes de que la chica pudiera seguir hablando. –Has sabido algo de el?- Dijo sintiendo como la pelirroja se turbo ante aquella pregunta.

-Hai- Confeso viendo como el pelinegro se giraba hacia ella. –Demo… No parecía estar muy bien de salud- Completo acercándose al pelinegro.

-Ya veo…- Murmuro tomando a la pelirroja de la barbilla. –Debes descubrir donde esconde esos pergaminos- Susurro haciendo que su aliento chocara con los labios de la chica mientras sus ojos carmesí la hundían en un mundo de frialdad.

-Estoy en eso- Respondió un poco más segura separándose del pelinegro. –La cazadora…- Dijo confundiendo a Sasuke.

-Hmp- Gruño intentando alentar a la pelirroja a continuar con su relato pero esta solo empezó a caminar pero en dirección contraria a él.

-Ella está en este bosque… Cuando sepa de esa humana la matara- Dijo girándose sonriendo malévolamente viendo como Sasuke se turbaba un poco.

"Kuso" Pensó paralizado viendo como se alejaba alegre la pelirroja, ese había sido su objetivo, distraerlo, pero no entendía que sin aquella humana el dragón que tanto había ansiado se iría y escondería en otro lugar. No podía permitir aquello, no podía permitir que ella la matara.

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La tarde estaba empezando a caer y el rubio ya se había aburrido de esperar, el sueño empezaba a apoderarse del él y el embriagante aroma de los iris lo relajaba de esa forma que solo unos pocos narcóticos podrían lograr.

"Diablos… Cuanto más se tardara Hinata" Se pregunto sintiendo como poco a poco sus parpados no daban para mas y se iban cerrando lentamente, soltó su espada y acobijado por la sombra de aquel árbol se dejo embarcar en el mundo de las fantasías que tanto le gustaba visitar.

La brisa movía suavemente sus rubios cabellos y hacían bien su tarea de ocultar aquellas orejas que le delataban como algo diferente a un humano, sus garras estaban sobre su regazo y la espada muy cerca en caso de atacar, el cielo empezaba a teñirse de naranja rosada cuando unos ojos curiosos se posaron en aquella figura.

-Onee-san- Murmuro con infantil voz el dragón haciendo que la ojiblanca sonriera. –Un cazador- Completo empezando a temblar.

-Es mi amigo- Murmuro caminando lentamente hacia donde yacía el rubio dormido. –Es bastante agradable… Cuando logras superar esta apariencia extraña- Dijo sentándose frente al rubio.

-El amigo de onee-san?- Dijo el dragoncito incrédulo. –Demo… Onee-san no es tan diferente- Reflexiono sintiendo como la ojiblanca lo apretaba ligeramente contra su cuerpo.

-Iie… Para ellos soy una humana- Susurro sintiendo como su cabello era arrastrado por una fuerte corriente de aire, el sol se había ocultado por completo y era ahora que el peligro comenzaba, como todas las demás noches.

-Onee-san no quiere que ellos sepan?- Volvió a decir incrédulo el dragón soltándose del agarre de la ojiblanca y sacudiendo su pequeño cuerpo, ahí la ojiblanca pudo admirarlo detenidamente.

El pequeño dragón de ojos violetas-rosados, tenía el cuerpo de un color azul claro y unas pequeñas alitas salían de su espalda, sus garras color perla sobresalían arañando la tierra en la cual estaba apoyado, era realmente una criatura digna de ver.

-Es mejor que sea nuestro secreto- Murmuro acariciando el áspero lomo del animal, este asintió y volvió al regazo de la mujer que alegre siguió propinando aquellas caricias. "El no puede saber, no todavía que soy una sirena" Reflexiono sintiendo la calma que embargaba aquel bosque, era algo diferente a los otros, en este no se sentía ese deseo de atacar y destruir lo que no fuera como ellos, solo eran tímidos observadores de los nómadas que descansaban en sus tierras.

-Elfos- Respondió el pelinegro sobresaltando a la ojiblanca. –Por eso no han atacado-

-Ya veo- Respondió aliviada acomodándose un poco, dejando una de sus piernas al descubierto, no había vuelto a ajustar su obi y la abertura en el kimono se había mantenido tan separada como en la laguna y el escote del kimono se hizo más pronunciado, Sasuke solo se incomodo ante aquellas cosas.

-Y el abrigo?- Interrogo sentándose diagonalmente a ella. Hinata sonrío y moviéndose sin hacer mucho ruido saco el abrigo que días antes le había prestado el pelinegro, había logrado meterlo entre las cosas del rubio sin que este se diera cuenta, otro punto interesante de aquella extraña humana.

-Había olvidado que cargaba el kimono húmedo- Dijo empezando a temblar. –Etto… Quédate aquí un momento- Dijo sonrojándose haciendo que el dragón saltara de sus piernas permitiéndole refugiarse en la oscuridad de aquel bosque.

-Onee-san- Murmuro el dragón volando hacia donde ella había ido.

-Etto… Arigatou- Sonó la suave voz de la ojiblanca, Sasuke que se encontraba encendiendo la fogata se sorprendió. –Me has salvado más de lo que deberías, no pensé que lo harías-

-Pasaba por ahí- Respondió sin darle importancia. –Vi a Karin algo alterada- Se excuso poniéndose de pie, camino lentamente hacia donde se encontraba la ojiblanca no queriendo espiarla sino hablarle sin molestar a su amigo durmiente.

-Karin… Ella… Es un elfo?- Interrogo sin notar que el pelinegro estaba a unos cuantos pasos de ella, Sasuke camino sin cuidado, pensaba en como aquella humana había logrado ganarse la confianza de aquel mítico dragón. –Oe!- Dijo la ojiblanca sacando de sus pensamientos a Sasuke.

"Pero que…" Pensó deteniéndose de golpe, sus ojos carmesí lograban ver a través de la oscuridad y captaron la espalda desnuda de la ojiblanca, su piel era realmente blanca y se veía muy suave al contacto. –Hai- Respondió escuchando como la ojiblanca reía por lo debajo.

-Y de que tipo es?- Interrogo terminando de ponerse el abrigo, lo amarro en la cintura con una cinta blanca que siempre llevaba consigo, pero que sujetaba su cabello dejándolo ahora suelto, Sasuke se giro volviendo hacia la fogata.

-Ella es como te pudiste dar cuenta maestra del fuego- Dijo sentándose a tiempo que la ojiblanca volvía, el dragón solo revoloteaba a su alrededor contento. –Como lo sacaste?- Interrogo sintiendo la mirada de la ojiblanca dudosa sobre él.

-Saque que?- Pregunto sentándose frente al pelinegro, este gruño y señalo al pequeño dragón que aterrizaba justo en el regazo de Hinata. –Ah… Nada especial, solo baje a mojarme un poco con el agua y él se me acerco… no es así?- Dijo confundiendo al pelinegro pero justo cuando iba a rebatir aquello.

-Hai… Onee-san me vio y no tuvo miedo o alguna mala intención… Onee-san quiere a Fuwa!- Dijo alegremente con aquella voz infantil característica de él.

-Habla- Dijo intentando no parecer sorprendido, realmente Hinata había descubierto y sin saberlo algo mucho más valioso de lo que el mismo esperaba. –Con Onee-san… A que te refieres?-

-Etto… Soy más grande que el- Dijo algo nerviosa la ojiblanca, la verdad como ambos podían controlar el agua pero ella era una sirena, el la considero y nombro de inmediato como una especie de hermana mayor.

-Onee-san tiene miedo- Dijo sin pensar el pequeño dragón empezando a mirar de manera amenazante al pelinegro.

-Siempre lo ha tenido, Fuwa- Dijo despotamente cerrando sus ojos e intentando no pensar ya en aquello.

-Etto… Podría… Podría preguntar cómo se llama?- Dijo sonrojada recibiendo la mirada incrédula del pelinegro, con esto se abochornó mas y bajo su cabeza de inmediato.

-Sasuke Uchiha- Dijo intentando no inquietarla más. –Pensé que el dobe te lo diría- Murmuro cruzándose de brazos.

-Iie… Naruto-kun habla mucho sobre ti demo… Nunca me dijo tu nombre- Agrego todavía apenada pero un poco más tranquila.

-Ya veo- Dijo escuchando como la madera saltaba al ser quemada por el fuego, ambos permanecieron en silencio cada uno hundido en sus pensamientos y ambos viendo como el fuego bailaba en la fogata que el pelinegro había hecho momentos antes.

-Onee-san- Dijo algo cansado el pequeño dragón captando la atención de ambos muchachos. –Quiero dormir- Dijo entre sollozos sorprendiendo al pelinegro.

-Etto… No hay agua por aquí cerca demo…- Se giro y vio su kimono húmedo, camino hacia él y con cuidado lo volvió una pequeña cuna para el dragón. –Te parece esto lo suficientemente fresco?- Pregunto viendo como el dragón volaba hacia ella.

-Hai… Onee-san- Agrego mirando fijamente a la ojiblanca ella asintió e intentando no ser evidente enfrió un poco más el kimono haciendo sonreír al dragón, la coloco junto a su improvisado futón y camino nuevamente hacia el pelinegro.

"Parece algo mas… Una conexión mas allá de una simple atracción de momento" Pensaba el pelinegro mientras veía como la ojiblanca se movía y hacia todo para que la pequeña criatura estuviera cómoda, de pronto la volvió a ver caminando hacia él.

-Ya esta- Dijo sonriente, vio que el pelinegro tenía los ojos cerrados y suspiro. "Que clase de bestia será?" Se preguntaba una y otra vez mirando fijamente el rostro del chico.

El silencio volvió a reinar en el trío, Hinata solo se deleitaba con el bien definido rostro del pelinegro, Sasuke en su lugar intentaba obtener una respuesta que le convenciera de que aquella chica era una humana ordinaria y Naruto, pues Naruto estaba soñando cosas que solo el sabría.

A su alrededor solo se alcanzaba a escuchar el murmullo del viento chocar contra los arboles y las chispas que provocaba la madera quemándose, el cielo cubierto de estrellas y una gran luna llena sobre ellos, iluminando todo lo que pudiera de aquel bosque lleno de elfos.

-Elfos- Murmuro Hinata sintiendo como cerca de ellos unas cuantas presencias corrían, no hacia ellos, parecían jugar, la ojiblanca sonrío e intento poder verlos a través de las vibraciones que emitían; su poder era antiguo, tanto como el de esas criaturas y al igual que ellos las sirenas no buscaban luchar contra nadie y mucho menos asesinar sin ninguna buena razón.

-No nos atacaran- Sonó la ronca voz del pelinegro, abriendo sus ojos, vio los ojos de la ojiblanca abrirse justo al mismo tiempo y se confundió. –Su poder es antiguo, no pierden su tiempo en destruir, solo se limitan a proteger lo que es suyo, si es que está en peligro-

-Sugoi- Dijo sin esconder su emoción, aquella criatura fuese lo que fuese estaba tan bien informado como era de esperarse. –Alguna otra clase que sea así?- Interrogo intentando descubrir que pensaba aquel chico de las sirenas.

-Las sirenas- Respondió recelosamente al ver como el rostro de la chica se iluminaba de golpe. –Aunque…- Completo viendo como la chica lo miraba curiosa.

-Aunque que?- Repitió impaciente intentando no tener que adivinar que era lo que aquel chico le tendría que decir, de pronto una fuerte brisa los golpe tumbando a Hinata y apagando el fuego.

-Naruto- Gruño el pelinegro saltando hacia donde podía encontrarse la chica. Sintió como el cuerpo del rubio paso junto al suyo y un centelleo de la espada del rubio le indico que no estaba tan dormido como la chica esperaba.

-Que… Que fue eso?- Tartamudeo al saberse segura en brazos del pelinegro, Sasuke había podido detener una caía más dolorosa utilizándose a sí mismo como almohada para la chica.

-Algún cazador- Gruño girándose para clavar sus ojos carmesí en la chica que por unos segundos estuvo aterrada, cosa que no sorprendió al pelinegro, este se puso de pie y ayudando a la chica intento marcharse para ayudar al rubio.

-Matte…- Dijo la chica tomando el haori deteniendo su marcha, Sasuke la miro de reojo intentando no sentir aquel rechazo que le era tan familiar. –Ten cuidado- Murmuro mirándolo fijamente.

-Como digas- Respondió fríamente liberándose del agarre de la chica, Salto hacia donde sentía estaba la presencia del cazador, sus ojos por alguna razón no le permitían divisar aquella figura pero su espada resonaba con la del rubio. "Ahí estas" Pensó sonriendo de lado justo cuando lanzo su espada a un punto ciego.

-Teme…- Grito el rubio a unos centímetros del filo de la espada del pelinegro. –Ve a ver a quien apuntas- Gruño saltando esquivando una larga lengua.

-Nani?!- Murmuro Sasuke quedándose totalmente inerte, pensó que lo volvería a ver, que volvió por el pero vio como una gran figura se erguía ante él, un hombre reptil, su cuerpo tenía unas especies de escamas y su larga lengua terminaba en punta la cual parecía ser su arma secreta.

-Teme no te quedes ahí parado- Grito el rubio sacando a Sasuke de sus pensamientos, noto que Naruto había podido atacarlo por segunda vez y como no podía quedarse atrás saco su segunda espada para dar el golpe final.

Naruto golpeo aquella dura piel con sus garras, rompiendo ligeramente una zona, el reptil chillo de dolor pero logro arrojar al rubio contra el árbol más cercano, Sasuke al ver aquello desapareció y intentando cortar el cuello lanzo una de sus espadas la cual fue detenida por la bestia.

-Sirena- Murmuro el reptil como hipnotizado, intento apartar a ambos chicos pero estos nuevamente se pusieron en su camino. –No estorben- Gruño haciendo brillar sus garras y sacando la punta de su lengua.

-Cuidado!- Grito el rubio haciendo que el pelinegro saltara justo para evitar la ponzoñosa punta de lengua que llevaba aquel monstruo. El reptil se giro hacia Naruto y lo atrapo entre sus garras.

-Dobe- Dijo el pelinegro tranquilo a lo cual el rubio asintió con dificultad y liberando una de sus manos la alzo lanzando su espada, esta rozo la mejilla del reptil poniéndolo más furioso.

-No podrán hacer nada- Rugió el reptil riéndose de sus víctimas, sintió entonces las garras del rubio incrustadas en sus muñecas, la espada de naruto fue arrojada literalmente a la cabeza de la bestia pero esta la detuvo con su lengua riéndose nuevamente de los vanos intentos por liberarse.

-Te tengo- Murmuro Sasuke sorprendiendo al reptil, en unos segundos clavo sus dos espadas en el abdomen del animal que de la presión libero al rubio, gruño e intento correr pero nada podía hacer, dentro de unos segundos moriría, en algún lugar de aquel amplio bosque.

-Te hubieras tardado más teme!- Grito el rubio irritado, su cuello estaba algo morado debido a la presión que había ejercido el monstruo sobre él.

-Hmp- Gruño sin darle importancia y empezó a caminar hacia donde momentos antes habían estado acampando.

-Son realmente muy buenos no crees?- Murmuro una voz viendo a lo lejos a ambos chicos alejarse.

-Demo… Algo mas los acompaña- Dijo la mujer sonriendo, sus ojos al igual que los de Sasuke eran de un color carmesí. –Una sirena- Completo viendo como su acompañante asentía.

-Ahora es que realmente nos interesa seguir de cerca a esos dos- Agrego poniéndose de pie. –Por ahora es mejor retirarnos-

"Una sirena… Que interesante… Y mas que no te percataras mi querido Sasuke" Pensó la mujer saltando detrás de la primera sombra.

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Ojala les haya gustado, cada vez lo empiezo a poner más interesante! Ojala les guste como avanza la historia opinión/sugerencias/criticas/felicitaciones y lo que se les ocurra dejando un review! Que será bien recibido! Espero pues con ansias sus opiniones y pues un saludito a todas(os)

Secretpoisson

adrifernan19

Miyuky-san

DarkAmy-chan: Siempre preguntas cosas de capítulos siguientes! Jajaja! Que gracioso! Bueno si, cosas interesantes pasaran a partir de aquí! Y cosas que tal vez ni se te ocurrirán.. Espero seguir leyéndote más adelante, al igual que a todas las demás.

Cuídense chicas (os) nos estamos leyendo pronto! Se les quiere y recuerden dejar un review no mata a nadie.