PERDON POR LA TARDANZA, PERO AQUÍ LES DEJAMOS EL SIGUIENTE CAPI QUE LO DISFRUTEN…

Declaimer: los personajes de Resident evil no me pertenecen, ni ningún otro personaje histórico que utilice para mi historia.

CAPITULO IV

LA FUNSION COMIENZA

31/12/1980

Alexia le confió una tare bastante importante, no podía decepcionarla por el torpe miedo que le recorría el cuerpo, se repetía Alfred mientras que atravesaba la sinuosa cueva que poseía una pestilencia horrible, mientras la lámpara que alumbraba su camino se tambaleaba de un lado a otro, pronto llego a la entrada de un cementerio, procedió a realizar lo que Alexia le dijo, alumbro al águila y entro, tal como le indico las tumbas en el principio eran de todos los líderes de la Familia y si no estaba mal al final se encontraba la tumba de Verónica –NG- trago al encaminarse hacia ahí, al entrar observo una sala llena de polvo, contemplo a los lados, encontrando restos de un cuadro roto, siguió al frente topándose con una majestuosa sepultura de gran tamaño esta se anchaba por las esquina formando un paralele pido hexagonal, en el adorno se resaltaba una enredadera de rosas talladas y al medio el escudo de los Ashford , en cada orilla del escudo se enmarcaban tres muescas, sin seguir mirando intento abrirla sin lograrlo, estaba completamente sellada-Mierda- dijo en un grito de al golpear la cripta con furia, comenzó a revisar en busca de algún tipo de cerrojo, sin encontrar alguno-Qué diablos, abre esta cosa- examino detenidamente el centro y lo único que pudo hallar fueron esas muescas que resaltaban.

Alexia vio al joven muchacho suplicarle que le perdonara tratando de explicarle los motivos que le llevaron a regresar con las manos vacías, le repetía muchas veces que al parecer la tumba no podía abrirse, cosas que solo la hacían enfadarse-no se puede abrir querido Alfred- hasta el momento Alexia solo tenía 9 años y ya se comportaba como toda una mujer de sociedad esta miraba a Alfred de una manera totalmente despectiva.

-Alexia no … no hay …- ella se le acerco de una manera más brusca como si quisiera que le dijera más- creo… si eso debe ser… habían tres orificios en los cuales creo que podrían encajar algu… eso debe abrir la tumba- Alexia aun inconforme volteo con sorna, golpeando con su cabello el rostro de su hermano.

-Cuál era el tamaño de esos orificios querido Alfred- este algo atontado levanto una mano y formo un ovalo con su pulgar e índice, esta lo vio de reojo, sin decir más salió de la habitación de su hermano tras una puerta corrediza que llegaba a su cuarto.

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Alexander se encontraba sentado en un viejo cuarto al lado de su esposa Eleonor, esta le sujetaba un brazo con ternura, el cual sostenía una vieja fotografía en las manos, derramaba unas lágrimas sobre el hombre que se encontraba en él –Padre regresare la felicidad a esta Familia junto con mis hijos- dijo al abrazar fuertemente a su esposa que se hallaba a su lado diciéndole – En las buenas y en las malas cariño – traviesas lagrimas se escapaban de su ojos.

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25/02/1981

La gente refinada cruzaba una tras otra el umbral de la Residencia Ashford en Inglaterra, era un reunión esplendorosa de carácter especial ya que Alexia y Alfred cumplían diez años y serían presentados ante la sociedad, habían decidido hacerlo a tan tierna edad y a que Alexia se estaba graduando de una de las más prestigiosas Universidades de Inglaterra como Química Bióloga.

-Todos parecen hormigas – pensó Alexia al ver como entraban uno a uno su horrendos invitados, se encontraba en una de las torres que albergaba la ex Residencia de Verónica esta había sido prácticamente abandonada por ellos, hasta que Edward Ashford la revivió tiempo atrás, de pronto su madre entro al cuarto luego de tocar sin respuesta aparente.

-Hija los invitados ya están aquí debemos…- esta se quedo pasmada, al pasar Alexia por su lado, saliendo del cuarto sin medir palabra alguna con ella.

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Muy elegantes los invitados que posaban sus copas se deleitaban al ver descender a la tan bella Alexia junto a Alfred y su padre Alexander, esta portaba un vestido de su color favorito violeta con algunos bordados dorados en el pecho, su cabello largo caía completamente liso sobre su espalda brillando como el oro, sus labios y ojos poseían un pequeño retoque de3 maquillaje resaltando la belleza de su rostro, al llegar al último escalón Alexia hizo una reverencia a todo los invitados, seguida de Alfred y Alexander, todo el mundo miraba y murmuraba cosas sobre su belleza, esta de verdad detestaba estar en ese lugar, de pronto toda la atención a dirigirse hacia la puerta del gran salón, los presentes que se encontraban al medio empezaron a separarse admirando como cuatro hombres muy distinguidos llegaban al frente de Alexia y su familia, está siendo más pequeña vio hacia arriba para verlos, ahí parados a dos hombres ya de gran edad, uno usaba sombrero de copa y el otro no, a su derecha e izquierda también vestidos de traje unos más jóvenes, el de la izquierda con una complexión delgada y color de cabello castaño fijaba su mirada directo a ella, pero más extraño aun era el rubio de cuerpo musculoso, que usaba unas gafas de sol como si tuviera algo que ocultar y este también posaba su mirada en ella.

-Oswell Spenser- dijo Alexander con una mirada molesta.

-Alexander, mucho tiempo sin verte- el hombre se quito el sombrero de copa y estiro su brazo derecho, el cual se quedo así al no recibir contestación de parte del otro-Bueno en realidad veníamos aquí a felicitar a tu hermosa hija-

Alexia lo observo de reojo, mientras el castaño que se encontraba atrás se le acercaba.

-Alexia eres todo un delirio en la Facultad jovencita, Felicidades lo lograste- dijo con total hipocresía, como se atrevía a acercarse de esa manera, justo cuando la mano del rubio tomaba al castaño por el hombro alejándolo.

-No teniendo en cuenta tu edad si no tú inteligencia hablaremos directamente contigo- dejando escapar un pequeño gruñido el padre de esta se abalanzo.

-Que está diciendo usted… pretende ignorarme- de pronto Alexia volteo a ver a su hermano quien esperaba sus órdenes, y sin decir una palabra Alfred ascendió sobre los escalones.

-En la parte de arriba hay un salón en el que podremos hablar acompáñenme- la primera en seguirle fue Alexia subiendo con porte tras Alfred, seguida de los dos hombres mayores.

Alexander trastabillo al ver la decisión de sus hijos queriendo seguirles pero lo dos más jóvenes le detuvieron –que creen que hacen- los dos hombres lo examinaron y el castaño con una cara de total burla.

-Por ahora no puede hacer nada- el otro se aproximo a él y le susurro al oído- no creas que no estamos al tanto de tu laboratorio en la Antártida- Alexander casi se petrifica al oírle y su carácter de rudo que opto antes se desvaneció, obligándole a esperar en calma.

El tiempo pasaba, Alexander esperaba el regreso de sus hijos, a su lado Eleonor, quien había sido espectadora de tal acontecimiento y atrás como si de guardaespaldas se tratase aquellos dos jóvenes de raro aspecto, los murmullos y los cuchicheos turbaban a Alexander, que solo podía voltear hacia las escaleras en señal de que sus hijos se asomaran, de pronto la figura erguida de Alexia se asomo al atrio de las escaleras más no descendió, atrás de ella su hermano posicionado a su lado y los dos hombres tras ellos, haciendo que toda la gente murmurara de mayor manera, el hombre de sombrero alzo una mano exigiendo la atención de los presentes y con fineza inicio su discurso- Este día nos hemos reunido para homenajear a los cabecillas de la Familia Ashford cuya fundadora cabe mencionar poseía las más formidables habilidades empresariales que se conocieran para su época, sin embargo tenemos aquí a una de la mujeres más inteligentes del mundo cuyo desempeño como Química Bióloga la han hecho graduarse de una prestigiosa Universidad a la corta edad de diez años… sus altos desempeños en la base bioquímica nos llevan a un punto esencial y es que de ahora en adelante ella formara parte de Nuestra Compañía White Umbrella, quien yo Oswell Spenser, James Marcus y El antiguo cabecilla de la Familia Ashford fundamos, tomando el rol de investigador a en Jefe- Todos permanecieron en silencio y la cara de Alexander se torno de un color grisáceo pero fue más su sorpresa cuando el hombre saco una caja que al abrirla dejo lucir un bello colgante.

-Pero como- se dijo anchando sus parpados más allá de sus orbitas, toqueteando su oreja izquierda como instinto, Alexia sintió un frio roce en su cuello, Oswell le colocaba un colgante mientras se le acercaba y le susurraba algo- Muy pronto sabrás del origen de tú nacimiento-

Alexia entreabrió la boca, observando a su lado como Marcus le ponía un anillo con un enorme zafiro a Alfred, bajo rápidamente la mirada, contemplando como su padre trataba de cubrir una enorme esmeralda en su oreja, quedándose totalmente paralizada por unos segundos, toqueteo con sus dedos el colgante en su cuello levantándolo con un movimiento rápido, al ver el hermoso rubí de gran tamaño una imagen vino a su mente, era la de aquel retrato de Verónica que se encontraba en el medio de su tumba.

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QUE LES PARECIO SINIESTRO NO, BUENO PARA QUIENES NO LE LLEVEN EL RITMO AL FIC CUANDO ALEXIA RECUERDA EL RETRATO, BIEN PUEDEN VERLO MI HERMANO LES DIBUJO UNO FANART BIEN CHIRELO, QUE PUEDEN APRECIA EL LINK ESTA EN MI BLOG, BIEN PASEN Y DISFRUTEN TODO, POR QUE HA ESTO AUN LE FALTA…