Capítulo 4: EL PLAN DE CHIKANE

Era medio día, el cielo estaba algo nublado, el viento soplaba como nunca antes. Himeko aún seguía esperando a Chikane que había salido de la mansión por un momento, estaba algo preocupada por que el clima había cambiado bruscamente y no quería que le pasara algo a Chikane.
_Chikane-chan donde estás?- decía Himeko en sus pensamientos más profundos
_Otoha-san, estaré en la habitación de Chikane-chan, cuando llegue dígale que estoy en su habitación- le dijo ya que Otoha estaba a un lado de ella por el pasillo de las habitaciones, estaba limpiando los cuadros y retratos de las paredes.
_Está bien Señorita, yo le aviso- respondió Otoha
Llegó a la habitación de Chikane, abrió la puerta, entro y de inmediato la cerró estaba algo confundida, sentía que algo no andaba bien, lo presentía pero no le tomó importancia solo quería que Chikane-chan llegara a casa para pasar la tarde ya que este mismo día domingo se iría a los dormitorios otra vez.

Mientras Himeko esperaba a Chikane, en una montaña no muy lejos de la mansión Himemiya, se encontraba Chikane rodeándola una especie de niebla morada alrededor de su cuerpo, se reía en voz baja, tenía una mirada penetrante y fría, realmente no parecía la misma de siempre, esta vez el Orochi tomo posesión de ella.

_Espérame Himeko mi sol que ilumina mi vida, espérame - dijo la peli azul con ojos llenos de tristeza y a la vez de frialdad..
_Sacerdotisa de la Luna, ahora eres maldad pura, destruye a los que más amas, destrúyelos!-dijo aquella voz demoniaca y burlesca. Chikane al escuchar esas voces en su cabeza, ignoro al Orochi haciéndolo a un lado
Por fin de unos 30 minutos la señorita Chikane llego a su mansión
_Otoha-san estoy de vuelta, ¡¿dónde está Himeko?! dijo alzando un poco la voz, para que Otoha-san se diera cuenta de su regreso a la mansión.
_Ojou-sama! Qué bueno que regreso, Himeko la está esperando en su habitación respondió Otoha desde el segundo piso. La peli azul subió las escaleras con una elegancia que deslumbraba hasta la propia Otoha.
_Otoha dígale a Kurusugawa-san que en unos minutos estaré ahí, mientras haré una llamada a mi padre- dijo chikane tocándose la punta de un mechón de su cabello tan hermoso, largo y brillante.
_Ojou-sama ah... sí, claro, ahora mismo le digo-Respondió Otoha un poco sorprendida y sonrojada levemente por la señorita Chikane. Después de unos minutos Chikane tomo el teléfono y marco el número de su padre, él estaba en asuntos de negocios en Tokyo, mientras Otoha le decía a Himeko la orden de la señorita Chikane.

_Padre, soy yo Chikane-dijo con una mirada perdida, una mirada de distintas emociones a la vez, como tristeza, decepción y odio.
_Chikane hija ¿cómo estas? ¿Ocurrió algo en la casa?-
_ No padre, estoy bien ¿y tú como te encuentras?-
_Bien Hija, estos negocios son muy importantes, a más tardar estaré en casa contigo en un mes, sabes que lo hago por ti verdad Chikane, eres mi Hija y quiero lo mejor para ti-
_ Si lo sé padre, pero quiero pedirte un favor-
_Dime Chikane...-
_Quiero que te lleves a las criadas a Tokio con usted padre-
_Pero Chikane hija porque ¿sucedió algo con las empleadas?-
_No padre pero quiero ser independiente por unos días, no quiero ayuda de ninguna empleada-
_Hija… - dijo algo sorprendido por el capricho de Chikane _Esta bien Chikane, pero no puedo estar tranquilo si no estás al cuidado de alguien, te dejaré a Otoha y al chofer, es lo que puedo hacer, no puedo dejarte así sola nada más-
_Esta bien, las mandare hoy mismo a las 4:00pm para que estén pronto en Tokio.-
_Hay Chikane- dijo con un suspiro _Esta bien, no sé de donde se te metió la idea pero lo haré, hija ten cuidado, cualquier cosa me llamas-
_Si , gracias padre, adiós- dijo Chikane, después puso el teléfono en su lugar y se dio media vuelta y fue en busca de Otoha. _Otoha-san diles a las demás empleadas que pasará la limosina por todas, mi padre las necesita allá en Tokio, la limosina pasará a las 4:00 de la tarde aquí
_Ojousama pero Usted- la interrumpió Chikane..
_Otoha-san no se preocupe usted y el chofer estarán cargo de mi estos días.- Pasaron 2 horas y la limosina se llevó a las empleadas de la mansión Himemiya, Chikane estaba con Himeko en su habitación

HIMEKO:
_Chikane-chan y que haremos hoy? Las empleadas se fueron y le diste el día libre a Otoha estamos completamente solas – dije mientras estaba sentada en la orilla de la cama de Chikane-chan, estaba muy aburrida, ya que Chikane-chan si me hablaba pero la sentí como si estuviese enojada, entonces decidí romper el silencio y esperar si me decía algo al respecto sobre su enojo.
_Himeko ¿me quieres? – me respondió Chikane-chan, estaba parada justamente a lado de la ventana viendo el atardecer.
_Etto… si Chikane-chan, si te quiero – Le dije, aún estaba muy extrañada al escuchar eso de ella
_Mientes Himeko… - me respondió algo enojada, no sabía porque ese enojo, no sabía lo que estaba ocurriendo…
_Chikane-chan que haces!... no, no… - me interrumpió con un beso en la boca, me acostó a la fuerza en la cama mientras no paraba de besarme, estaba muy asustada no podía quitármela de encima, me empezó a quitar mi blusa y….

CHIKANE:
Himeko te amo – le dije desesperadamente mientras le desabotonaba la blusa y la besaba apasionadamente, ella quería quitarme de encima pero no podía, era muy débil para hacer eso, me deshice de su blusa y fui directo al sostén, también se lo quite, y empecé a lamer sus hermosos pechos perfectamente redondos, ella gritaba que no lo hiciera, estaba llorando, pero no me importaba, yo la quería hacer mía.