¡Adivinen!... Okey no, pero lo escribiré: Ya casi se acaba el fic :D Quedan como tres capítulos según mi imaginación n.n

Bien, tal vez no es tan buena noticia, pero agregare algunas imágenes para que se den una idea de lo que sucede en la historia. Hasta ahora solo llevo 2 elaboradas, escaneadas y no las subiré por que de seguro las buscan XD Solo dire que las subiré a deviantart

Disclaimer: Bleach no me pertenece o habría muchas locuras de por medio

Capítulo 4: Citas y Ukes

—Buenos días nii-sama — dijo Rukia tranquilamente al verlo junto al estanque de los peces koi

—Buenos días Rukia — respondió el noble para recibir una pequeña caja de madera. — ¿Qué es? —

—Panecillos de mostaza, espero que te gusten, los hice para festejar que tú complejo ya no ha aparecido — comentó la teniente con una pequeña sonrisa.

—Gracias — dijo antes de darle un mordisco a uno — Creo que es hora de ir a nuestros escuadrones — agregó para acariciar el cabello de la petit

-O-

La tranquilidad reinaba en las horas de trabajo del Goitei, ningún problema se había hecho presente

— ¡MATSUMOTO RANGIKU! —

Hasta ese momento...

—¡Kyaaa! —

— ¿Necesita algo? — preguntó sarcástico Byakuya al ver que la ruidosa teniente entro como alma que se lleva el diablo.

—Muy gracioso, pero si. Has que Hirako y Toshiro taicho se vayan — respondió mientras buscaba un buen escondite.

— ¿Qué gano a cambio Rangiku? — cuestionó el Kuchiki al sentir cada vez más cerca la presencia de sus compañeros capitanes.

—Maldito... — murmuró Matsumoto, incluso el más *noble y cuerdo* de los capitanes le pedía algo. —Lo que sea, pero que no me encuentren — respondió vencida.

—Perfecto, discutiremos el precio más tarde, ahora escóndete aquí — dijo Byakuya para presionar un botón oculto en su escritorio y que un pasadizo secreto se abriera

—Bromeas ¿No? — comentó al ver el oscuro y ligeramente empolvado lugar.

—No — respondió tranquilo.

— ¡Rangiku date por muerta! — gritaba Shinji a la distancia.

—Ok, pero si me pillan, te mueres conmigo — dijo la pelinaranja antes de soltar un suspiro y entrar en el oscuro lugar. Una sonrisa aparecía en el rostro del noble al pensar en lo que le pediría, al escuchar los pasos acercarse debió de regresar a su frío semblante

— ¡Matsumoto! — Exclamó Toshiro al entrar con medio bankai a la oficina — ¿No está aquí? — dijo confundido el joven taicho que buscaba en la oficina a su teniente.

— Kuchiki...— comentó Hirako para llamar la atención del noble quien al verlo abrió los ojos sorprendido.

—Kurosaki — respondió mientras recuperaba su compostura

—Aggg, se fue al mundo humano. Lamento todo el problema capitán — se disculpó Hitsugaya antes de guardar su katana.

—Finalmente comienza a crecer y el gato lo corta— bufó el rubio antes de tocarse la cabeza, en la gran calva resaltaban alguno mechones de su cabello

—Disculpe nuestra intromisión, pero sentimos el reiatsu de Matsumoto — dijo Toshiro antes de desaparecer junto a Shinji con un shumpo. Una compuerta en la habitación se abrió y de esta salió una empolvada, pero aliviada Rangiku

— Capitán muchas gracias, menos mal que... — comentó antes de ver como el noble soltaba su katana y esta desaparecía al tocar el suelo.

—Bankai — pronunció Byakuya para que en el oscuro lugar comenzarán a aparecer cientos de katanas

—No me digas que quieres pelear — dijo la teniente mientras se colocaba a la defensiva. Era lo que faltaba, solo vio como el shinigami clavaba su zampakuto en el suelo

— ¡Jajajajajajaja! — comenzó a reír hasta tirarse sujetando su estómago con fuerza.

— ¿Kuchiki taicho? —

-O-

—Uke, Uke, Uke, ¡Seme! Uke... — tarareaba un capitán de blanca cabellera, quien se encontraba entretenido elaborando un títere de mano con sumo cuidado

— Uke-san, al parecer ya se dio por vencido con su Alfa ¿Cierto? — preguntó Shunsui con una sonrisa

— Si, no puede ser peor. Pero ¿Acaso le dirá mi plan Kyoraku-kun? — respondió antes de dejar a un lado su títere y mirarlo con una ceja alzada

—No lo sé, tal vez me puedes convencer — comentó el capitán divertido, pero no planeó que se arrepentiría de sus palabras

—Si eso quieres — dijo Uke para acercarse peligrosamente a su rostro — Yo pondré las reglas Kyo-chan — agregó para darle un pequeño beso en la frente.

— Espera a eso no me refiero — respondió preocupado antes de sentir como Uke lo tiraba al piso y para evitar su huida se sentaba en su estómago

—Dije que yo haría las reglas, prepárate para ser ukeado — comentó con una sonrisa burlona. Definitivamente no era Ukitake.

Shunsui sentía su corazón latir cada vez con mayor fuerza al mismo tiempo que su amigo se acercaba. Por otro lado la mirada de Uke mostraba una lujuria naciente la cual le daba una fuerza mayor que la del comandante quien ligeramente desesperado trataba de soltarse. Kyoraku cerró los ojos al sentir el aliento del peliblanco en su cuello.

—Por favor... — suplico el taicho, era ridículo que no pensara en esa situación. Ahora sabía lo que sentía Omaeda con su taicho todos los días de otoño.

—Te quedará como una rosquilla, siempre te he querido hacer esto shun-shun — respondió para tratar de besarlo

— ¡UKE! — Exclamó Hinamori antes de empujarlo — ¡Deja de estar acosando a los demás! — agregó para empezar a abofetearlo con una gran velocidad que incluso parecía usar shumpo.

— ¡Nee Hinamori-chan deja de golpearme! — se quejaba el shinigami quien trataba de sujetarla. Mientras los dos luchaban, Kyoraku respiraba entrecortadamente y se calmaba un poco, trataba de pensar cómo hacer regresar a su amigo de la academia

— ¡Yuukii-chan! — gritó el comandante al recordar que Ukitake detestaba que le llamaran así.

—Finalmente —susurró con una sonrisa Uke para jalar del kimono a Momo al sentir que su Alfa regresaba

—¡¿?!— murmuro Ukitake al ver que estaba besándose con la teniente de la quinta división y esta no se resistía. Simplemente cerró los ojos y la atrajo más a él para profundizar su beso.

-O-

— Entonces ¿Que quieres a cambio? Dinero, papeleo, joyas, drogas, un portal a Narnia, etc. — preguntó Matsumoto mientras tomaba un poco de té

—Una cita — respondió el noble para ver divertido como su compañera se atragantaba con la bebida.

— ¡Quee! —

— Lo que escuchaste, creo que tenemos más en común de lo que piensas — dijo tranquilo —Además está en juego tu palabra como mujer — agregó en un tono ligeramente burlón. Solo vio como se acerco amenazante la shinigami y lo tomaba de la barbilla

— ¿Crees que por deberte un favor saldré contigo? Pfff...Por favor preferiría salir con Uke — comentó para soltarlo, al ver la naciente sonrisa del noble sabía que en un grave aprieto se había metido.

—No creo que Uke llegue a lo que yo puedo — respondió antes de acercarse peligrosamente y besar suavemente su mejilla —Él Kuchiki Byakuya al que estás acostumbrada no está disponible ¿Acepta mi propuesta? —agregó con una ceja alzada mientras observaba un sonrojo naciente.

— S...solo lo haré por qué no puedo estar hoy en el Goitei — dijo para desviar la mirada, no sabía si era broma o tenía algo que ver con su complejo, pero el shinigami se comportó diferente

—Perfecto, no se arrepentirá —

-O-

— ¿No crees que fue mucho noquear a ambos? — preguntó Shinji quién arrastraba sin preocupación a su teniente por los pisos de la octava división.

—Si vieras semejante beso francés, no lo pensarías dos veces, anda solo es un poco más — respondió Kyoraku tranquilamente aunque en ese momento desearía nunca haber ido con Uke y mucho menos ver a su mejor amigo besar a la fukutaicho como si fuera el fin del mundo.

No muy lejos se encontraban dos tenientes platicando y dirigiéndose a un trauma seguro

—Así que Soifong taicho no ha dejado de lado su atracción por ti — comentó Hisagi quién miraba con lastima a su compañero, prefería mil veces seguir soltero que tener su problema

—No, incluso Urahara-san se ha sorprendido y me dijo si deseaba velorio — respondió mientras lloraba a mares —Pobre de mí —

— Y todo por la glotona — comentó el teniente de la séptima división

—Sigue mencionándole y ya verás que te pasará — dijo Omaeda ligeramente molesto, cada vez que mencionaban a la Quincy sentía unas náuseas

—Glotona, glotona, ¡Glotona! — comenzó a canturrear el peli morado mientras comenzaba a dar unas pequeñas vueltas por el pasillo.

— ¡Pepe el violador! — respondió el teniente de la segunda división ligeramente asqueado por sus recuerdos

— ¡Nooo de nuevo! — gritó Hisagi para soltar su papeleo y correr como si no existiera mañana. Su visión comenzaba a jugarle espejismos.

—Anda shinigami, prometo que esta vez será un poquito, solo la puntita — dijo un *Pepe-sama* que estaba en calzoncillos, con lentes de sol y un peluche de Juha Bach —Incluso el jefe se unirá hoy —

— ¡Noooo! — exclamó en un tono de uke amenazado antes de invocar su shikai y empezar a destrozar las paredes para *huir *

—Jajaja, ese Hisagi si sabe como divertirme — dijo Omaeda con una sonrisa mientras avanzaba por la división

— Teniente, creo que necesitamos hablar — comentó de una manera sombría Kyoraku al aparecer detrás de este

—Por favor acompáñenos — agregó Shinji

—Etto... ¡Yo no le di un ataque de nervios a Hisagi! — respondió el fukutaicho con una gotita

—Bien, suponiendo que es verdad, solo quiero que nadie muera ¿Entendido? — ordenó el rubio en un tono serio

—Si... ¿Por que arrastran a Ukitake taicho y a Hinamori-san? — preguntó curioso al verlos inconscientes en el suelo

—No es algo importante — respondió el comandante antes de seguir arrastrando a su amigo de la academia —Además creo que la capitana se acerca — agregó divertido al ver como Omaeda se empezaba a poner nervioso.

— ¡Oma-kun! — se escucho por los pasillos de la división, seguido por cientos de pasos de los shinigamis integrantes de la octava división.

— ¡Capitán el gato está en la ratonera! — dijo un shinigami antes de cargar a Momo —A donde debemos de llevarla — agregó como si fuera de lo más normal que tu superior llevara arrastrando a sus subordinados

—Haga el favor de llevarla al ala oeste — respondió el rubio tranquilamente

—Creo que es hora de irnos —comentó Kyoraku para desaparecer con un shumpo junto a Shinji

— ¡Esperen!... Y yo que hago— dijo el teniente antes de soltar un pesado suspiro. En ese momento sintió como alguien acariciaba su espalda

—Oma-kun ¿Ya vamos a tener nuestra cita? — preguntó Soifong quien estaba colgando del techo con ayuda de su haori

—Capitana, no creo que sea correcto — respondió antes de dar unos pasos atrás

—Tienes razón, deberíamos casarnos — dijo mientras se acercaba lentamente

— ¡Aléjese de Omaeda! — Exclamó Hisagi antes de empujar a la capitana y hacer que se estrellara en un muro — No dejaré que Pepe-sama te haga algo — agregó en posición defensiva

— ¡Gracias! — comentó feliz el teniente antes de cargar a su amigo

— ¡¿Pero qué haces!? —

—Hay que retiramos por refuerzos — respondió para marcharse con un shumpo

— No dejaré que ningún yaoista se lleve a Oma-kun — susurró en un tono sombrío Soifong mientras elevaba su fuerza

— ¿Deberíamos calmarla? — preguntó Shinji quien la observaba a una distancia segura la destrucción de la octava división

— No, es problema de ellos — dijo Shunsui al ver que Soifong comenzaba a destrozar todo a dos metros a la redonda de ella

— ¡OMAEDA ERES MÍO!— exclamó al cielo la capitana quien emanaba una columna de reiatsu

-O-

—Entonces Kuchiki, ¿Cuál es tu plan para esta tarde? — Preguntó Matsumoto ligeramente aburrida — ¿No será una trampa? — agregó desconfiada mientras lo observaba a los ojos

—Déjame demostrarte que realmente me importas. Se bien que nadie ha podido ocupar su lugar, solo necesito una oportunidad — dijo Byakuya mientras le tendía suavemente la mano a Rangiku. Solo vio como ella aceptaba tratando de disimular un sonrojo

"Te haré ver puedes amar de nuevo.

Al llegar al mundo humano, te pedí que tomaras mi brazo al ver que aceptaste te agradecí con la mirada antes de acariciar tu cabello con suavidad. El olor a lilas que emana tu cuerpo me tiene cautivado.

Seguimos caminado hasta que uno de los restaurantes llamo tu atención, simplemente asentí cuando me preguntaste si estaba bien

Si es de tu gusto no hay problema — respondí tranquilo. Ahora fue mi turno de convencerte de sentarte en la ventana que daba al parque.

Ordenaste ramen y un poco de sushi, sin que lo notarás le pedí al mesero que te trajera de postre caqui seco.

Kuchiki, ¿De qué íbamos a hablar? — preguntaste al ver que no despegaba mi vista de tu mirada.

De los posibles temas que tengamos en común — respondí antes de beber un poco de té —Senbonzakura me dijo que le gustaba el sake de frutas ¿Es cierto? — agregué para ver cómo te extrañabas ligeramente. Sonreí levemente antes de contarte lo que sucedió cuando nuestras zampakutos estaban materializadas.

Pasamos un par de horas charlando acerca de temas triviales, veo tu sonrisa sincera cuando te narro mis anécdotas de la academia. Empieza a oscurecer, le indico al mesero que traiga tu postre.

¿Te molesta si pido un postre para ti? — pregunté con una ceja levemente alzada

Claro que no, si quieres traerme flores acepto con gusto — respondiste divertida

Espero que no te moleste — dije para que el mesero se acercara, vi sorpresa en tu rostro —Adelante — agregué antes de tomar uno y darle un mordisco, aunque su sabor no es mi favorito al parecer a ti ya te encantaron

Gracias Byakuya — comentaste tranquila, un sonrojo apareció en mi rostro. Era la primera vez que me llamabas así

De nada... —

Paso un poco de tiempo hasta que terminaste tu postre, pagué la cuenta aunque te habías negado que pagar tu parte.

Finalmente caminamos por el parque hacia la casa de Urahara

Te agradezco que aceptaras — comenté con los ojos cerrados, sentí como tomaste mi brazo y me jalaste

Sigue así y te golpearas con los árboles, esto no es como el Goitei — respondiste para soltar un suspiro

Lo extrañas ¿Cierto? — pregunté para detenerte y mirar a tus ojos grises

Un poco, al igual que tu —

Con esa respuesta abrí ligeramente mis ojos, simplemente acaricié tu rostro.

A ellos les haría feliz que tuviéramos la oportunidad de enamorarnos — dije, en ese momento se escucho una llamada de la Sociedad de Almas —Me retiro — agregué para besar tu frente. Solo vi un gran sonrojo en tu rostro antes de dejar mi gigai"

— ¿Le darás una oportunidad? — preguntó el alma modificada con curiosidad.

—Si, parece merecerla— respondió Matsumoto para soltar un suspiro

—Bien, él me pidió que te entregara esto si no estaba — comentó antes de sacar de su traje una rosa azul cielo

-O-

En la doceava división después de muchas horas de ensayo y error un shinigami finalmente lograba sus objetivos

—Finalmente los he regresado — dijo orgulloso Mayuri al ver a sus cuatro sujetos de investigación

— Capitán Kurotsuchi le agradezco esta oportunidad de volver — respondió tranquilamente la voz de un joven de cabello negro y físico delgado

—Aunque me pregunto que estará ocultando él — agregó otra voz divertida mientras observaba a través de la ventana al noble Kuchiki caminar, clavaba su mirada azul en cada detalle y gesto que hacia

—Eso no nos incumbe — comentó una tercera voz cuyo tono era frío y melancólico en el fondo

—En ese caso ¿Quién eres ahora? Ya no estás bajo las órdenes de alguien — comentó el hollow de un shinigami sustituto en un tono curioso pero serio

—Ustedes dos, no es momento de peleas — finalizó el cuarto y último integrante para colocar su delgada mano en el hombro de uno

—Nee, que aburrido eres Muramasa — respondió Ogichi con una sonrisa burlona

Los problemas estarán a la vuelta de la esquina en la sociedad de almas, se que tal vez vaya un poco rápido en el argumento pero…. ¡No se que poner en esas partes! T-T