Al día siguiente despertamos al alba, nos preparamos para partir y cuando levantamos el vuelo nos dimos cuenta de que todo el pelotón naranja faltaba. Los buscamos durante horas pero no aparecían, hasta que después de 7 horas de búsqueda intensa encontramos los cadáveres de todos excepto del líder, con una nota: "Encuéntrenme si pueden"; y una pluma, esta vez de color rojo.

Ashley: Esto es terrible- dijo verdaderamente preocupada-. Ahora no podemos tardarnos mucho más, si lo hacemos puede que nos cace uno por uno. Creo que tenemos que encontrarlo si o si antes de que caiga la noche.

Perla: Ashley, debes tranquilizarte. Sé que la cosa parece demasiado horrible, pero no puede ser para tanto.

Ashley: Ustedes no entienden, es obvio jamás trataron con él- dijo al borde de los nervios-.

Rafael: Ok, te entiendo, todos dicen que mis hijos son bastante tiernos, a pesar de ser adolescentes, hasta que los conocen bien y se dan cuenta de que son un demonio.

Pedro: Demos un paseo, quizá así se le bajen los nervios a la señorita.

Perla y yo: Esta bien

Pedimos permiso para ausentarnos un momento y caminamos hacia los límites de la selva que, después de muchísimos años de que los humanos se extinguieran, ahora estaban en los bordes de la ciudad de Rio de Janeiro.

Ashley: Creo que se está haciendo bastante tarde- dijo cuándo empezó a ver que el sol estaba ahora casi oculto- deberíamos regresar.

Sin embargo cuando llegamos nos encontramos con un verdadero desastre, el lugar estaba quemado y todos nuestros compañeros, hechos cenizas. Algunos presentaban marcas de haberse defendido, otros parecían haber sido metidos a una picadora de carne. No había nadie vivo.

Ashley: A esto me refería- nos dijo apuntando a todo el desastre-.

Nico: Pero esto no parece haber sido hecho por una sola ave.

Ashley: Sin embargo lo es.

Me sentía asqueado pero bastante interesado, ¿Cómo podía una sola ave haber acabado con casi cien armadas hasta los dientes? Comencé a buscar pistas que pudieran indicarme algo. Todos se me quedaron viendo, Perla entendió casi inmediatamente que hacía y me ayudo a investigar; media hora después sabia de cómo había sido todo.

Yo: Bueno, después de mi examen minucioso del terreno- dijo como si fuera un experto- puedo decir que el ave lo hizo sin ayuda- con lo que Ashley volteo a ver a Nico maliciosamente- pero que, de alguna manera obtuvo un arma bastante poderosa, no tengo una idea de qué tipo de arma sea para ocasionar este desorden pero es demasiado poderosa- cuando termine Nico dijo-:

Nico: Solo hay de dos, o la roba, pero no creo, o la consiguió haciendo algún trato con alguien.

Ashley: Ya les dije- dijo, harta de que no la entendiéramos- es más probable que el la haya diseñado.

Perla: De seguro que si- dijo comprensiva- dices que tiene súper inteligencia.

Ashley: Si, y eso es por lo que me preocupa mucho. Espera creo que tengo una solución, pero primero tenemos que ir a reportar las bajas al cuartel.

Yo: Y como iremos si ese demente está rondando por aquí.-dije preocupado-.

Ashley: Tendremos que atravesar la selva por todo lo profundo- dijo- pero antes tienen que prometer que, pase lo que pase, no se detendrán.

De acuerdo- dijimos todos-.

Nos adentramos en la selva un poco y después empezamos a volar. Llevábamos casi 1 hora de viaje cuando oímos ruidos de árboles cayendo. Kile nos había encontrado. Sin embargo seguimos la única orden que nos había dado Ashley, ni siquiera cuando empezamos a oír los arboles cayendo más cerca nos detuvimos, pero no pude evitar estremecerme cuando lo oí decir, con una voz bastante parecida a la mía solo que más gruesa.

Kile: Guacamayos azules, los voy a atrapar.

Ashley: Vuelen más rápido, estamos muy cerca.- dijo mirando hacia atrás para comprobar que todos estuviéramos ahí.

Pedro: ¡VUELEN!

Sin embargo, como si fuéramos avioncitos de papel nos pasó y se dejó caer sobre Perla.

Kile: Tú morirás primero, ave pequeña.

Perla: Suéltame- grito con verdadera preocupación-.

Yo: Perla- grite-. En un impulso de valentía trate de llegar hacia él, pero Pedro se me adelanto. Se le lanzo en la cara y lo araño con las garras.

Kile: Suéltame maldito.- tratando de defenderse soltó a Perla que cayo sin remedio pues estaba inconsciente.

Me lance en picada sobre Perla y la atrape con las garras, seguí volando hasta llegar a la dirección del cuartel (que ya nos había dado Ashley antes). Inmediatamente localice a Ashley.

Yo: Necesito un doctor para Perla- dije-. Pero creo que solo esta inconsciente.

Ashley: Con Kileno se sabe, puede estar muerta sin que lo sepamos.- después llamo a un equipo de doctores que se la llevaron a la sección medica-.

Yo: Donde están los otros- pregunte, preocupado-.

Ashley: No sé, espero que estén bien,- y se fijó a fuera del cuartel-. Creo que ahí viene el tucán y el canario, pero no veo a Pedro-.

Yo: Así que has terminado por aprenderte el nombre de mi amigo.

Ashley: Si yo…- pero el grito de Nico la interrumpió-.

Nico: BLUUUU, BLUUUUU.

Cuando llegaron vi que tenía una cara horrible, como si hubiera muerto… pero no era posible.

Yo: ¿Qué paso?

Nico: El tipejo ese se llevó a Pedro- dijo, parecía asustado pero decidido- debemos salvarlo, no podemos abandonarlo con ese maniaco.

Ashley: No se puede, que no has oído todo lo que he contado sobre él. Nadie puede salvar a tu amigo ahora- dijo con un tono firme, pero vi como empezaba ayudar y asumí que todas las muertes sucedidas en tan poco tiempo la habían afectado-.

Nico: Claro que no, debe de haber algún programa de entrenamiento o algo para mí. Voy a ir a rescatarlo o vengarlo cueste lo que cueste.

Ashley: Ahora que lo pienso si hay un programa de entrenamiento; pero lleva algunos meses de duro entrenamiento y quizá a ti te lleve más.

Nico: No importa, lo hare.

Ashley: Bien, pero otra cosa, debes estar dispuesto a dejar de lado tu vida normal por lo menos hasta que acabe todo esto.

Nico: Si, estoy dispuesto.

Ashley: Perfecto,- dijo y después nos preguntó a nosotros- y ustedes, harán lo mismo que él-.

Yo: Quizá tome algunos entrenamientos y cosas así, pero no estoy tan dispuesto como Nico.

Ashley: Bien, y tu- le pregunto a Rafael-.

Rafael: Tomo la misma decisión de Blu, aún tengo algunos hijos que dependen de las enseñanzas de su padre antes de abandonar el nido.

Con esto, Ashley empezó a carcajearse y yo le seguí.

Rafael: De que se ríen- pregunto-.

Ashley no podía hablar de tanta risa que le daba, así que yo le conteste.

Yo: Es que tu discurso fue bastante gracioso.- y seguí riendo-.

Ashley: Bueno, dejando de lado todo esto, tu entrenamiento- dijo señalando a Nico- empezara mañana a las 0600. Ustedes pueden quedarse aquí el tiempo que quieran y sus familias también, por su seguridad.

Rafael: Entonces iré por ellos.- dijo y se dispuso a irse-.

Yo: Te acompaño, creo que Kile se ha largado y podemos ir y regresar tranquilos.

Así pues, salimos del cuartel y nos dividimos para ir cada quien con su familia. Cuando yo llegue con mis hijos ellos estaban jugando a escondidas y los llamé.

Yo: Hey,- grite- David, Marco, Abril, vengan aquí.

David: ¿Qué pasa papá?- me pregunto con sus aires inocentes-.

Yo: Tenemos que salir de aquí,- les dije apresurándolos, sabía que posiblemente estábamos seguros pero no sabía por cuanto tiempo- tomen sus cosas más importantes y vámonos.

Abril: ¿Pero por qué?- pregunto-.

Yo: No tenemos mucho tiempo, ya les contare cuando lleguemos allá.- conteste tratando de no perder la paciencia-.

Marco: ¿Y dónde está mamá?

Yo: Ella está bien, ya les dije la verán cuando estemos allá.

Después de todo el embrollo los chicos empacaron sus cosas en las maletitas que les habíamos comprado algunos años atrás, se despidieron de aquel nido, aunque les aclare que en caso de que todo saliera bien volveríamos pronto y nos fuimos de aquel lugar antes de que el asesino que posiblemente ya volvía al acecho después de asegurar a su presa (estaba completamente seguro de que no la mataría hasta usarla como carnada).

Cuando llegamos al lugar los hijos de Rafael ya se encontraban en su actividad favorita: molestar al pobre tucán, mientras su madre, Eva trataba de calmarlos.

Nos instalamos en el pequeño cuartito subterráneo que nos asignaron, y deje a mis hijos allí mientras yo iba a explorar la base. En general era muy grande, aunque hubo una zona científica en la que no me dejaron entrar, secretos de la fundación, y subí a la zona médica para ver cómo iban con Perla.

Cuando llegue me dijeron que ya había despertado y que no había sufrido ningún daño importante, pero que de alguna manera se encontraba muy débil. Aun así la dejaron salir esa noche. Lo primero que le dije fue que se habían llevado a Pedro; reacciono justo como imagine, se pudo totalmente nerviosa pero logre tranquilizarla contándole lo que Nico iba a hacer por su amigo y que quizá nosotros también entrenáramos un poco.

Nos reunimos con los chicos y les contamos toda la situación, ellos entendieron muy bien y cuando se hizo de noche todos nos dormimos.

Yo: Buenas noches Perla- le dije al oído-.

Perla: Buenas noches Blu, descansa- y se quedó dormida-.


Hola aqui Dark Blu, si ya me cambien el nombre, reportandose después de algunas semanas de ausencia, y solo quiero decir que mi tardanza fue ocasionada porque ultimamente no tengo tanto tiempo libre. Espero actualizar más seguido, y espero tambien para la semana que viene tenga ya el primer capitulo de mi otro fic de la Era De Hielo, nos vemos.