Capítulo 4.

Nuria y Jude caminaban en dirección de la casa de este último sin decir ni una palabra. Nuria había querido ir a casa a cambiarse, pero el estratega había insistido en que estaba bien y debían ir a cenar. La castaña prefirió no replicar ante eso. En realidad el ir a su casa era solo una excusa, lo que en realidad quería era retrasar su conversación pendiente todo lo que pudiese. No le gustaba nada que Jude tuviese que hablar con ella.

Finalmente llegaron a la casa del chico. Entraron y ambos fueron a la habitación de Jude a dejar las cosas. El señor Sharp no estaba en casa, estaba de viaje de negocios, por lo que estaban los dos solos. El estratega fue a la cocina a calentar la cena, mientras Nuria miraba las fotos. Había varias de la Royal Academy, de los años en que habían ganado el torneo frontier. También había algunas del Raymond, aunque las que más le llamaron la atención a la castaña fueron las de ellos dos.

A pesar del poco tiempo que llevaban en la ciudad, ya había varias fotos de ellos dos juntos. La mayor parte las había sacado Celia sin que ellos se diesen cuenta. Nuria se acercó a una de las fotos y la cogió. La había sacado tres días antes, y en esa si estaban posando. Jude abrazaba por la espalda a la chica, mientras ella tenía sus manos encima de las de él.

– Es una de mis fotos favoritas – comentó el estratega, quien había entrado sin que Nuria se diese cuenta.

– A mí también me gusta mucho – suspiró ella mientras colocaba el marco de nuevo en su sitio.

– Ven, vamos a cenar.

Jude la cogió de la mano y la llevó hasta el comedor. Ninguno de los dos dijo nada de la conversación que tenían pendiente mientras cenaban. Nuria tenía miedo de lo que fuese a decir Jude; mientras que él no sabía bien lo que quería decir. Quería preguntarle por qué estaba tan distante, puesto que cada vez pasaban menos tiempo juntos. Pero no quería parecer grosero ni que estaba demasiado celoso. Finalmente se decidió.

– Nuria... – la llamó, haciéndola levantar la vista – Lo que quería decirte era que... Estás rara. Desde que hemos vuelto has cambiado. Llegas tarde a los entrenamientos, no pasas tiempo conmigo, ni con Elsie o Shawn... ¿Pasa algo?

La castaña se mordió el labio, confundida. ¿Debía decirle lo que estaba pasando a Jude? ¿O debería guardar el secreto de Naoko? Por una parte estaba deseosa de contárselo, estaba segura de que él las ayudaría. Pero por otra, era algo que pertenecía a Naoko y solo ella tenía derecho a contarlo.

– No es nada. En serio – mintió ella, intentando sonar convincente – Es tan solo que me emocionó la idea de venir y quise hacer demasiadas cosas. De verdad.

Jude la miró a los ojos, intentando saber si decía o no la verdad. Nuria mantuvo la mirada fija, rezando para que no le hiciese más preguntas. El estratega iba a decir algo cuando el teléfono comenzó a sonar, interrumpiéndole. Cuando volvió, la castaña se levantó de la mesa y se acercó a él.

– Tengo que irme – comentó antes de besarle – Es ya muy tarde. Nos vemos mañana, ¿vale?

[*]

A la mañana siguiente, Naoko volvía a casa después del entrenamiento de voleyball cuando oyó como la llamaban. Se giró y vio a Nuria corriendo hacia ella. Cuando la alcanzó, se fijó en que la castaña llevaba el libro de registros que habían encontrado en el orfanato. La castaña sonreía enigmática.

– ¿Qué pasa? – preguntó Naoko, incapaz de ocultar su curiosidad por más tiempo.

– Adivina lo que he encontrado.

– No me gusta adivinar – refunfuñó la morena – Anda, dímelo.

– Está bien... – la castaña sacó del libro de registros un papel, con una dirección. La morena la miró interrogándola con la mirada – Busqué la dirección en internet. ¡Pertenece a un campo de fútbol!

La morena miró fijamente a su amiga, mientras intentaba saber por qué era eso un descubrimiento tan importante. Entonces recordó que ahora sus amigos, si es que los alienígenas eran ellos, formaban parte de un equipo de fútbol.

– ¿Crees que es allí donde entrenan?

– No estoy segura – respondió Nuria en un tono triste, antes de agregar más contenta – ¡Pero es algo por lo que empezar! Creo que esto podría tener relación con las donaciones. Tal vez la persona que esté detrás de la Academia Alius pagó al orfanato por poder utilizar a los niños que allí estaban.

La morena se quedó pensativa un rato. No sabía si debían ir o no, pero por el momento era lo único que tenían. Además, ¿qué podían perder? No podía ser un sitio peor que el orfanato. Y, aunque lo fuese, ¿qué pasaba si estaba relacionado de verdad? Finalmente, sonrió y miró a la castaña, antes de hablar.

– Iremos esta tarde, después de comer.

[*]

Nuria caminaba en dirección al entrenamiento, decidida a no volver a llegar tarde. Tenía tiempo de sobra para llegar a tiempo. Cuando tan solo le quedaba girar la esquina para llegar, su teléfono comenzó a sonar. Extrañada, lo sacó de su bolsillo y lo miró. Reconoció el llamante e instantáneamente supo que no iba a llegar a tiempo al entrenamiento.

– ¿Para qué narices me llamas ahora? – preguntó bastante enfadada.

– Simplemente me aburría – respondieron al otro lado de la línea, entre risas.

– Ya claro... Estoy hablando en serio – dijo la chica, seria. Las risas dejaron de escucharse.

– ¿De verdad estáis Naoko y tú investigando a la Academia Alius? – la voz hablaba en susurros, como si temiese que alguien pudiese escucharlo. La castaña se sorprendió, ¿cómo podía saberlo?

– ¿Es eso importante? – replicó, ocultando su sorpresa. Nadie respondió – Esta bien, sí, lo estamos haciendo. ¿A qué viene ese interés?

– Si alguien os descubre, estaréis metidas en un buen lío. No sabes lo que esas personas son capaces de hacer.

– ¿Y tú sí? Tranquilo, sabemos cuidarnos solas – la castaña miró su reloj, antes de agregar – Tengo que colgar, llego tarde al entrenamiento. Ya hablaremos.

La chica colgó antes de que la otra persona pudiese contestar. Miró su móvil unos instantes, antes de guardarlo y salir corriendo en dirección al campo donde entrenaban.

[*]

Joe se acercó al banquillo tras finalizar el entrenamiento de la Royal Academy. En el banquillo le esperaba David, quien había ido como todos los días a observar el entrenamiento. El resto del equipo seguía las instrucciones del entrenador, por lo que ambos muchachos estaban solos.

– ¿Vas a hablar con Celia, o vas a seguir fingiendo indiferencia? – preguntó el peliplateado cuando el portero se sentó a su lado.

– Entre tú y Nuria vais a conseguir volverme loco... ¿Qué os importa lo que yo haga?

– Bueno, la verdad es que no mucho. Pero en mi estado, – el peliplateado señaló su lesión con la cabeza – no hay nada mejor que hacer.

Joe apartó la mirada de su compañero y la centró en el terreno de juego. Parecía que todo el mundo supiese lo que tenía que hacer, excepto él mismo. Por una parte quería hablar con Celia, pero por otra sabía que existía un gigantesco problema con nombre y apellido: Axel Blaze. Aún no entendía como tal idiota podía estar con alguien como Celia.

– Hazme caso Joe... Habla con ella – dijo una vez más David.

El portero tan solo se levantó de donde estaba y volvió al campo de juego, reanudando el entrenamiento.

[*]

Mientras tanto, los jugadores del Raymond seguían entrenando. Elsie y Nuria entrenaban aparte, intentando crear su nueva supertécnica. Pasado el ecuador del entrenamiento, sus progresos habían sido escasos, por no decir nulos.

– Esto no funciona – suspiró Nuria cansada, dejándose caer en el suelo.

– Vamos. Tenemos que conseguirlo – respondió su prima con decisión.

La castaña miró a Elsie, intranquila. No parecía que fuesen a conseguirlo, pero aún así la peliañil seguía decidida a realizar esa nueva supertécnica. La castaña se levantó del suelo y se colocó en su posición. Axel, quien las estaba ayudando, tiró a portería. Las chicas se prepararon para pararlo, pero el balón las pasó y acabó en el fondo de la portería.

– ¿Y si lo que hacemos no es lo correcto? – preguntó la castaña observando el balón en el fondo de la portería.

– No podemos rendirnos – respondió simplemente la peliazul.

– No me refiero a eso... Me refiero a que tal vez, estemos haciéndolo mal.

– Explícate mejor – Elsie ahora parecía interesada en las palabras de su prima.

– Nosotras estamos intentando para el balón, y luego comenzar a avanzar. ¿Qué pasaría si no lo paramos?

Elsie se quedó pensativa, valorando la diferencia entre lo que su prima proponía y lo que estaban haciendo. Finalmente, asintió con la cabeza y fue a por una libreta al banquillo, dispuesta a decidir cómo debían realizar el entrenamiento a partir de ese momento.

[*]

Gazel estaba en un campo de fútbol que estaba en desuso. Estaba sentado en una de las gradas, con la vista puesta en un punto fijo pero perdido en sus pensamientos. No estaba atento a lo que sucedía a su alrededor, por lo que no vio como Torch entraba en el campo y se situaba a su espalda.

– Así que vienes aquí... – dijo Torch pensativo acercándose al albino.

– ¿Algún problema? – replicó el albino en un tono frío.

El pelirrojo paseó la vista por el campo de fútbol, recordando el tiempo que habían pasado allí. Volteó la vista a Gazel, quien estaba de nuevo con la mirada perdida. El pelirrojo suspiró, resignado, y se dispuso a volver con los demás, dejando al albino solo.

(Continuará...)


Notas De La Autora:

Sé que este es un poco más corto que los demás, pero tiene una razón. A partir de mañana el tiempo que puedo estar en el ordenador se reduce considerablemente (el miércoles empiezo el bachiller, y mañana toca preparar las cosas), y no quería dejar el capi pendiente. Intentaré actualizar lo más rápido posible.

Emily: Gracias por el review ^^ Y sí, Shine es Kaori, el OC de Elsie Parece que conseguí que el orfanato tuviese un aspecto escalofriante jejejej

DragonSoulSC: Echaba de menos vuestros reviews Pero me alegra saber que no os habéis olvidado de mí. Que espero que tampoco os hayáis olvidado de mí a la hora de actualizar vuestros fics... (no necesitaré más amenazas, verdad?) ;P

Lily: BRUJA! Eres una bruja, y con todas sus letras! XD Y ya sabia yo que no te iba a gustar que Axel se pusiese tan celoso.. jejeje Y sí, eres celosa :P

Claire: Cómo me va a gustar que me odies? Me gusta que odies a Axel (es que es uno de mis personajes menos favoritos xD), pero a mi no! Aún no está confirmado que Silvia se case con Erik, aún queda esperanza!

Bueno, me voy despidiendo ^^ Nos leemos pronto! Besoooos ^^ (y recordad que se agradecen los reviews ;) )