El Nygmobblepot va llegando y yo acá casual, cenando tamales XD…POR QUE TODOS NOS DIRIGIMOS AL MISMO ESTINO QUE OSWALD, lee y comenta, que tu sabes que te gusta ;)

La mañana caía helada sobre Gotham, las tupidas nubes grises que habitualmente encapotaban el cielo impedían la entrada de la luz cálida del sol, el bullicio de la ciudad era como siempre, lo suficientemente el escandaloso, como para mantener a la ciudad viva. El ambiente era lúgubre y el aire del exterior entraba húmedo y gélido, aunque, pese a las condiciones, ese frio nunca fue capaz de penetrar en la paz y la calidez de ese pequeño sofá donde yacían los dos amigos Edward y Oswald, profundamente dormidos, con la cabeza del castaño sobre el hombro del pálido oji verde, acurrucada cómodamente, con uno de sus brazos rodeando el costado del azabache en modo de una acción involuntaria para darse calor durante la noche, el azabache no se había dado cuenta hasta que su sueño ligero se hizo presente ante la ligera frescura que sintió en su respiración.

Fue despertando de a poco, comenzando a percatarse del calor que le proporcionaba la presencia recostada en su hombro. Fue aclarando su vista y pudo divisar al delgado castaño dormitando cómodamente en su hombro, reflejando en su rostro una gran paz. Se quedó viéndolo durante unos instantes, pensando en lo irónico que era que fuese un psicópata homicida, pero que en ese momento se viera tan inofensivo e incluso tierno, como podía dormir tan tranquilamente, o el por qué se sentía tan bien durmiendo a su lado. Esos pensamientos hicieron que en su rostro se dibujase una sonrisa, esa clase de sonrisas que solo su madre había visto y que no podía dejar que Edward viera por nada del mundo, eso pensaba Oswald, ya que como ya le había quedado bien claro a Nygma, o le gustaba dejar que las personas viran lo que sentía. Y con el ya lo habia hecho muchas veces. Decidió levantarse con mucho sigilo, ir a darse una ducha caliente, luego ponerse el traje que Nygma se había encargado de dejar listo para usarse, pasar un peine por su cabeza y luego ir a servirse un café con un par de sorbos de licor, para afrontar un largo día. Una vez que termino su café se encendió un cigarrillo y mientras fumaba tranquilamente se quedó observando la ventana con mucha tranquilidad, pensando y planeando cientos de cosas.

Entonces el castaño comenzó a despertar muy despacio, como resistiéndose a dejar su comodidad, comenzó a tallarse los ojos y a estirarse para poder despertar bien, se colocó los lentes y chasqueo sus dedos entrelazando sus manos.

-buenos días, dormilón…-dijo Oswald desde la ventana, recargándose en el marco con sus aires siempre elegantes, puesto a su ya maltratada figura.

-ahh, hola…-dijo Eddie en un bostezo largo-…tan temprano y fumando, Oswald?- pregunto con una ceja alzada mientras se ponía de pie.

-tu juegas videojuegos y armas rompecabezas, yo bebo, fumo y me gusta la farra; cada quien con sus vicios, Nygma…- bromeo el azabache llevándose el cigarrillo a la boca.

-sabes que a ese paso morirás joven?...-le pregunto sonriéndole mientras se colocaba junto a el en la ventana.

-qué curioso…yo pensaba decirte que a ese paso tu morirías virgen- dijo lanzando una mirada lasciva y maliciosa al castaño, que solo no rayaría en la seducción por la actitud que siempre mantenía.

-bueno, soy un hombre con suerte…-dijo regalándole al azabache una sonrisa muy cálida- al igual que tu….-entonces Oswald lo volteo a ver con seriedad.

-no, yo no creo que en la suerte… realmente, yo creo que lo que me ha pasado, es producto de las mismas cosas que he hecho-dijo clavando su mirada clara en el cristal.

-hablas de que todo te lo haz merecido?...-pregunto Nygma haciendo lo mismo.

-pues si mate a Fish Mooney y me hice con un imperio, si traicione a su gente, fui arrestado por el DPGC, se había ordenado mi muerte y puesto a eso, sigo aquí, si traicione a Maroni y a Falcone al mismo tiempo y aun asi nadie me hizo daño nunca, si no pude pelear contra Galavan y mi madre fue asesinada….´-esto último lo dijo con cierta amargura-…si casi muero por un disparo en mi hombro y me encontré con un demente forense en el bosque, llegando a donde estoy ahora…no sé, creo que todo me lo he merecido-dijo con una sonrisa satisfecha en su rostro, esto último hizo que Eddie sonriera con cierta emoción difícil de ocultar. Se quedaron callados unos minutos, mientras Eddie se colocaba la ropa y Oswald leía un par de páginas de un libro que le había interesado mucho, acerca de un niño huérfano que había viajado a Londres, sido adoptado por una pandilla de ladrones, luego por una familia acomodada, luego era secuestrado y herido en varias ocasiones, esa mala suerte le recordaba mucho a sus primeros y torpes pasos en la jerarquía criminal de Gotham.

Pasados unos minutos Eddie salió de la habitación vestido para trabajar, con su peinado bien acomodado y sus zapatos bien boleados, recibió una mirada divertida del azabache.

-mirate….tienes una cita?...-dijo Oswald bromeando con el cuidado aspecto del castaño.

-me lo dice el que se la vive disfrazado de Pingüino…- dijo de la misma forma.

-ya quisieras tener mi estilo, Nygma…-dijo Oswald con un elegante sarcasmo.

-no todos somos El Rey de Gotham, Cobblepot…- le dijo mientras ordenaba algunas cosas en la sala, Oswald se rio por lo bajo, mientras terminaba su cigarrillo. Una vez lo hizo, lo apago contra el lavamanos y tomando su sombrilla se dirigió a la puerta con su típico paso cojo.

- a donde vas?...- se apresuró a preguntar Nygma siguiendo al azabache.

-tú tienes trabajo…pues yo también, tengo un imperio en ruinas que necesita levantarse y eso no se logra en 8 horas- dijo acercándose a la puerta, antes de ser detenido por Edward.

-qué piensas hacer?...- su voz se escuchaba preocupada.

-pues, hare como que es asunto tuyo y te diré que…- básicamente le dijo en una manera cortante "no es tu problema"-…primero reuniré a los muchachos, conseguiré armas, recuperaremos los negocios que podamos y nos haremos con alguno nuevo, mientras recuperamos terreno, yo recuperare influencias…y tal vez en 2 semanas, todo volverá a ser como antes-dijo intentando salir una vez más.

-volverás a tu casa?...- a Oswald comenzaba a fastidiarle esa actitud tan neurótica.

-no creo que pueda dormir en un solo lugar en días….-dijo Oswald intentando tolerar al castaño.

-donde te puedo encontrar?...- dijo sosteniendo la mano de Oswald que ya estaba predispuesta para abrirla.

-yo te avisare, ahora ADIOS…- dijo volteando los ojos con algo de fastidio, entonces sintió el agarre casi suplicante del castaño en su hombro.

-Oswald…cuando te vuelvo a ver?-pregunto por ultimo un casi preocupado Edward.

-escúchame…-sostuvo sus manos entre las suyas, forradas con sus guantes de cuero-….en mi situación no es muy seguro que te codees mucho conmigo, así que no te preocupes, relájate, vive tu vida…y no me buques, yo te busco…-dijo seguido de un simpático guiño y una ligera sonrisa- de acuerdo, Ed?...

-si, claro…cuídate-dijo el castaño, Oswald solo asintió para luego marcharse sin nada más que decir.

Afuera estaba un Corvette negro que lo estaba esperando, del cual salió el conocido Victor Zsasz , un hombre joven, más alto que el, delgado, vestido de negro, calvo y con una mirada del demonio, que recibió con un abrazo y un arma entregada como regalo a su jefe, a Edward siempre le resultaría complicado entender lo fácil que Oswald se relacionaba con los psicópatas homicidas como él o Zsasz, pero decidió dejar de preguntárselo y solo observó el auto irse. Quedándose otra vez, solo.

-"cuídate"?, en serio?...que patético, hermano- escucho una voz venir de sus espaldas, la misma que no había escuchado en ya semanas. No volvió a escucharla en unos instantes, así que solo decidió ignorarla y hacer lo que Oswald le dijo "relájate, vive tu vida…y no me busques…"

-tú me buscas?...- suspiro para si mismo-…más vale que sea pronto, Ozzie.

Iba a esperar…que otra opción tenia?

….

-que haremos ahora, Jefe?- pregunto Victor recargando su arma mientras hablaba con el Pingüino.

-lo necesario, Zsasz, y hay que hacerlo pronto…tengo otros planes también- el hombre de rostro helado no hizo ams preguntas y solo asintió con obediencia.

-si, señor…a donde nos dirigimos?- dijo otra vez Víctor.

-vamos a hacerle una pequeña visita a nuestro viejo amigo ,Butch…- dijo tomando su arma y recargándola rápidamente, Zsasz sonrió con complicidad y no volvió a decir nada.

REVIEW?¡ Te reto a adivinar el libro que estaba leyendo Oswald.