¿Sasuke? ¿Dónde estás?- decía Sakura llena de pánico cuando su teléfono móvil empezó a sonar. - Vale, vale voy para allá.
Sakura estaba muerta de miedo, hacia dos semanas que habían encontrado el rastro de un demonio y Sasuke había ido a cazarlo, pero no daba señales de vida desde entonces. Estaba totalmente desesperada cuando sonó su móvil y vio que era él. Fue lo más deprisa que pudo hacia el hotel donde Sasuke le había dicho que estaba. Solo esperaba que cuando le encontrara estuviera bien y no le hubiera pasado nada.
-Sasuke, soy yo- dijo llamando a la puerta.
Cuando entró en la habitación se encontró a Sasuke sentado en la cama y mirando hacia el suelo cogiéndose de las manos.
- Hola, Sakura.
-¿Esto es sangre?- dijo mirándole el haori blanco que estaba totalmente manchado.
- No es mía.
- ¿Qué ha pasado?
-No lo sé. No me acuerdo de nada.
-Vale, vamos a hacer una cosa, ve a ducharte. Yo voy a conseguirte algo de ropa, un café y hablare con el recepcionista a ver si me dice algo que nos pueda servir.
-De acuerdo.
-Oh dios mío no sabes lo asustada que he estado.- dijo abrazándole.- no vuelvas a hacerme algo así.
-No te preocupes, ¿Cómo están los demás?
-Bien. Ahora voy a salir, vengo en un rato.
Sasuke agradeció tener a alguien como ella en su vida, era lo mejor que había tenido en muchísimo tiempo. Se metió en la ducha a ver si se le despejaba un poco el dolor de cabeza que tenía. Era increíble que no se acordara absolutamente de nada. Estuvo un rato en la ducha hasta que salió y vio una camisa y unos pantalones nuevos encima de la cama. Se vistió mientras Sakura estaba colocando un par de cafés sobre la mesita de la habitación.
-¿Has averiguado algo?
-Sí. Llegaste aquí hace tres días, pero nadie parece haber notado nada raro.
-¿He estado paseando cubierto de sangre y no lo han visto?
-Parece ser.
-¿Y cómo he llegado aquí?
-No lo sé, pero oye cariño estás bien, eso es lo que importa.
-¿Y si he herido a alguien o algo peor?
-Vamos, no te vuelvas loco, no sabemos lo que ha pasado.- dijo Sakura antes de darle un sorbo al café. - ¿Qué es lo último que recuerdas?
-Que estaba contigo, en el jardín trasero de la casa y estábamos tumbados en la hierba, besándonos.
-Eso fue hace dos semanas- dijo Sakura algo sonrojada.
-Lo siguiente que recuerdo es que estaba aquí sentado, cubierto de sangre. Es como si hubiese dormido un mes.
-De acuerdo, a ver el conserje dice que saliste ayer por la tarde y no te volvió a ver. Salgamos a la calle y veamos si te suena alguna dirección que pudiste tomar.
Salieron juntos de la habitación. El paisaje, por llamarlo de alguna manera, era bastante desolador. Una lluvia fina caía empapando todo y solo se veían viejos almacenes con puertas de acero pintadas con números.
-¿Te suena algo de esto?
-Creo.. que he estado aquí antes. Un segundo- dijo notando un bulto en el bolsillo de su cazadora y sacando unas llaves con el número 9 escrito en el llavero.
Sakura siguió a Sasuke hasta la puerta correspondiente, esperó a que él abriera y vieron un viejo carruaje aparcado en el garaje. Se acercaron y abrieron la puerta
-Hay más sangre- dijo Sasuke
-Sasuke, mira - y de repente Sakura cogió un kunai ensangrentado del asiento trasero.
-¿Crees que yo lo he podido usar?
-Aun no creo nada.- contesto seria. - esto es imposible, ¿Un paquete de cigarrillos? Tú odias el tabaco, tiene que haber sido otra persona.
Cuando salieron del pueblo saltaron a través de los arboles hasta que anocheció y encontraron un motel de carretera. Ambos estaban muy cansados y nerviosos, cuando entraron en la habitación, Sakura se sentó en la cama y Sasuke empezó a dar vueltas mientras pensaba.
-Dormiremos unas horas y luego nos iremos. Ya sé que esto es malo, pero hay que espabilar. ¿Y si ha sido un demonio que ha adoptado tu forma?
-Vamos, cariño. Tú y yo sabemos que eso no ha pasado. - dijo enarcando una ceja.
-¡Pero no eras tú! Puede que fueras tú en cuerpo pero no eras tú de verdad.
-Yo creo que sí. - dijo sentándose en la cama con ella- cada vez estoy más seguro.
-¿Qué quieres decir?
-Durante las últimas semanas he sentido ira, odio y va a más, cada vez va a peor. ¿Y si es por la sangre de demonio? ¿Y si me estoy convirtiendo en un monstruo?
-Oye, nadie te controla, más que tú mismo. Podremos solucionarlo, vale.- dijo abrazándole con fuerza.
-No quiero hacer daño a nadie más, ni tampoco a ti. Sakura, tienes que matarme.
-¿Qué? Te has vuelto loco.
-Escúchame, no quiero ser un monstruo.
-Antes prefiero morir. - dijo levantándose de la cama y dándole la espalda.
-Entonces, lo lamentarás.
Sakura se despertó en el suelo de la habitación del hotel horas después, sola. Las cosas de Sasuke no estaban y tampoco había rastro de él. No era posible que hiciera algo así, algo le habría ocurrido estaba claro. "Piensa, Sakura, piensa" se dijo a sí misma. Sasuke jamás le habría pedido que le matara, hacia un mes que se habían confesado sus sentimientos y desde entonces todo iba bien entre ellos, era como si se hubiesen quitado un enorme peso de encima. Además, se juraron que nunca se separarían pasase lo que pasase, y esa mirada.. le había recordado al Sasuke de antes. ¡Pues claro como no se había dado cuenta!Estaba poseído. Tenía que encontrarle como fuera, no había tiempo que perder.
Shikamaru se encontraba tranquilamente en la mansión investigando por si veía más augurios demoniacos, cuando escuchó que alguien llamaba a la puerta.
-Vaya, Sasuke- dijo al abrir.
-Hola, ¿Puedo pasar?
-Claro- contestó abriendo más la puerta para que entrara.-
-Bueno, solo quería ver si estaba todo en orden.
-¿Dónde están los demás? - dijo Shikamaru cogiendo dos botellas de cerveza de la nevera y dándole una a Sasuke.
-Entrenando.
-¿Les va bien?
-Si, van avanzando- sonrió.
-Me alegro de verte ¡Salud!- dijo chocando su cerveza con la de él.
-¡Salud!
Pero en cuanto dio el primer sorbo, Sasuke se echó hacia adelante gimiendo de dolor, mientras Shikamaru le miraba con una sonrisa en la cara.
-¿Qué has hecho?- gimió Sasuke en el suelo.
-Echar agua bendita en tu cerveza. Sasuke no lo habría notado, pero tú no eres él. ¿Has pensado que me engañarías? Sakura me llamo en cuanto supo que estabas poseído. ¡Naruto, ven corriendo ayúdame!
El rubio llego enseguida donde estaba su amigo y entre los dos cogieron a Sasuke y le ataron a una silla bajo el techo donde estaba pintada la trampa para demonios, de esa forma se asegurarían de que no podía escapar. Llamaron a Sakura quien se apareció enseguida dispuesta a hacer lo posible por sacar a ese engendro del cuerpo de su novio.
-Vaya, vaya, gatita- dijo Sasuke con los ojos completamente negros- ¿Cómo me has encontrado?
-Tengo mis trucos.
-Nunca dejaras de ser una estúpida molestia.
-¿Te parto la boca para que no digas más estupideces?- dijo Shikamaru
-Ten cuidado, o estropearas esta bonita cara.
-Oh, Sasuke no lo va a notar. Sin embargo tú…- y sin perder tiempo Shikamaru le echó un cubo de agua bendita en la cara haciendo que gritase. -
-¿Vas a hablar ahora?- preguntó Naruto.
- Sasuke sigue siendo mi muñeco.
-No por mucho tiempo- dijo Sakura- Shikamaru.
En cuanto su amiga le dio la señal, Shikamaru empezó a recitar el exorcismo para que aquel ser saliera del cuerpo de Sasuke.
-Sea cual sea el plan maestro que tenéis los demonios, no tendréis a Sasuke.
Pero algo extraño estaba pasando, el exorcismo no funcionaba. Es más, Sasuke no dejaba de reírse y las tres estaban consternadas. Shikamaru se acercó a Sasuke y se fijó en algo que tenía en su muñeca derecha, era una marca que jamás había visto.
-¡Sakura mira esto!
-¡Es un vínculo satánico! He leído sobre ellos en alguno de los libros, ¡Es como una atadura, se está encerrando dentro de su cuerpo!- dijo con lágrimas en los ojos mientras Sasuke no dejaba de reírse.
-¿Y ahora qué hacemos?- preguntó Naruto.
-¡No lo sé!
Pero antes de que pudiera ocurrírseles algo, de un movimiento de cabeza Sasuke se soltó de sus ataduras, y con un giro de muñeca hizo que Naruto volase hasta el otro extremo de la habitación, y lo mismo con los demás.
Caminó hacia Sakura con paso decidido y los ojos totalmente negros, la cogió del cuello y le dijo:
-Cuando alguien quiere describir algo terrible, dice que es un infierno. Y tiene razón, porque el infierno es como…- dijo antes de apretar más el cuello de Sakura- bueno, es un infierno, no sé si me entiendes. Es una cárcel hecha de miedo, tormento, espanto y furia.
Pero de repente Sasuke no pudo seguir hablando, y Sakura vio cono una mueca de dolor se dibujaba en su cara. La mano que le sujetaba el cuello cedió y ella se incorporó para ver que en un descuido de Sasuke, Shikamaru se había acercado por detrás y le había clavado un cuchillo en la espalda para evitar que matase a su amiga. En ese momento la boca de Sasuke se abrió y de ella salió un espeso humo de color negro que desapareció por una de las ventanas. Seguidamente, el cuerpo de Sasuke se desplomó en los brazos de Sakura.
- Sasuke, tranquilo cariño, te pondrás bien. - dijo llorando- vamos la herida no es tan mala.
-Sa… Sakura… Te.. quiero.
-¡NO!
Pero ya era demasiado tarde, Sasuke se había ido.
Horas después, Sakura estaba al pie de la cama de una de las habitaciones donde habían dejado el cuerpo de Sasuke. Ya ni siquiera sabía cuánto rato había pasado ahí, simplemente mirándole.
-Sakura, tienes que comer. Te he traído algo- dijo Naruto entrando con un plato en la mano.
-No tengo hambre, gracias.
-Sakura, odio sacar el tema ¿Pero no te parece que tendríamos que enterrar a Sasuke?
-No. De eso nada.
-Quiero que vengas conmigo, por favor.
-¡Déjame tranquila, yo no voy a ningún lado!
-Es que no creo que debas estar sola, eso es todo. Sé que los dos teníais algo, era evidente por como os mirabais. Pero aquí está pasando algo grande, grande como el fin del mundo.
-¡Pues que se acabe! - gritó Sakura fuera de sí.
-No hablas enserio.
-¿Crees que no? Ya estoy harta de esto. Lo siento pero necesito estar sola.
-Ya sabes dónde estoy- suspiró Naruto antes de salir de la habitación.
Esa noche Sakura estaba rota de dolor. No comprendía como el mundo podía darle lo único que siempre había deseado y de pronto quitárselo de golpe. No era justo. Había pasado años enamorada de ese hombre, y cuando por fin los dos reconocían lo que sentían, todo se hundía bajo sus pies.
Pero Sakura no era de esas personas que se rendían tan fácilmente. Tenía que recuperar a Sasuke como fuera, sin importar el precio. De pronto se acordó de algo que había leído en uno de los libros de la biblioteca de los Uchiha. Levantándose de donde estaba sentada miró a su alrededor y vió
el libro donde recordaba haber leído aquello. Buscó entre las páginas hasta que lo encontró.
"Demonio de los cruces de caminos, solamente hay que ir a un lugar donde se crucen cuatro caminos y enterrar unas cuantas monedas, una pata de pollo y una foto de la persona que hace el ritual. Se le aparecerá un demonio y hará con la persona un trato por el que conseguirá aquello que anhela, pero deberá ofrecer su alma diez años después a cambio"
Sakura no se lo pensó dos veces y estaba lo suficientemente desesperada como para traer de vuelta a Sasuke. Le quería demasiado como para dejarle ir. Sin esperar ni un segundo, se desapareció y Llegó a un cruce de caminos a las afueras de Konoha. Cogió todo lo que necesitaba y sin perder tiempo lo enterró en la tierra. Se quedó quieta unos segundos mirando a su alrededor hasta que enfrente de ella, apareció una mujer tremendamente hermosa, de pelo negro y vestido del mismo color.
-Sakura Haruno. Vaya, no esperaba verte por aquí. Ahora estás sola, sin tu amor verdadero y en una guerra que vais a perder.
-Debería mandarte al infierno- dijo con rabia.
-Pero no lo harás y se por qué. Quieres que Sasuke vuelva y a ver si acierto, ofreces tu alma.
-Hay miles de demonios que la querrían, cógela. Solo tienes que devolverme a Sasuke y dentro de diez años te daré mi alma.
-¿Estarás de coña?- dijo la mujer enarcando una ceja.
-Es el trato que les ofreces a todos.
-No eres como los otros. ¿Por qué iba yo a querer darte algo?
-Nueve años.
-No.
-Ocho.
-Seguiré diciendo que no.
-Cinco y es mi última oferta. Eso o nada.
-Entonces nada. Entierra a tu novio antes de que empiece a apestar.
-¡Espera! Dime que tengo que hacer.
-Deja de arrastrarte. Está, bien podría meterme en problemas, pero soy una sentimental. Lo haré pero te daré un año y se acabó pero si te escabulles o intentas algo, Sasuke caerá muerto al instante.
-Hecho.
