¡Discúlpenme por haber demorado demasiado! Mi portátil se descompuso y me la acaban de entregar ayer, por lo que es hasta ahora que actualizo. Bien, he tratado de mejorar mi redacción y que lo que escriba sea entendible, mejor los dejo leer de una buena vez.

Sonic the hedgehog y sus amigos no me pertenecen, le pertenecen a SEGA

Capitulo 4: Recordando el daño.

Una suave brisa soplaba haciendo que las flores se movieran al compás del viento veraniego e hicieran compañía a esa hermosa puesta de sol. Se podían apreciar algunas cuantas nubes más oscuras que otras, lo que daba probabilidades de lluvia. Una eriza rosada se acerco a la pradera que se encontraba en las afueras de la ciudad, se acerco a un pequeño lago, cuya agua parecía cristalina y se sentó en la orilla de este, se quito sus clásicas botas rojas y sus medias blancas, colocó sus pies en el agua tibia mientras soltaba pequeños suspiros y se relajaba poco apoco. Su vista estaba puesta en el horizonte donde se podía apreciar los tonos anaranjados, amarillos, rojizos y violetas que coloreaban el cielo en ese momento.

-Sonikku- murmuro la eriza de púas cortas con una gran sonrisa mientras llevaba una rosa que tenía en su mano a su nariz para poder oler su delicioso aroma- Gracias…- dijo mientras alejaba la rosa de su nariz para llevarla a un costado de su cabeza mientras que con su otra mano tocaba su pecho donde se suponía estaba su corazón. Pudo sentir su corazón latir fuertemente. Soltó una risita al pensar en todo lo que causaba en ella cierto erizo azul metálico.

Entonces escuchó una explosión e inmediatamente dirigió su vista hacia la ciudad y observó un poco de humo negro salir de ella. Se levantó inmediatamente, se colocó de nuevo sus medias y sus botas, y salió corriendo hacía la ciudad lo más rápido que podía.

Al llegar se percato de que todos los habitantes corrían en dirección contraria a la que ella iba. Se detuvo un momento y miro hacia el cielo. En lo alto del cielo se podía apreciar un zeppelín negro, en él estaba una gigantesca pantalla donde se podía ver un hombre regordete, calvo, con un gran bigote castaño y un par de anteojos oscuros.

-¡Vamos pequeña rata azul, aparece ya!- se escuchaba desde el zeppelín.- Esta vez es todo o nada ¡Te ganaré de una vez por todas!- dijo el hombre mientras reía malvadamente.

La eriza se sorprendió ante la declaración del hombre de la pantalla, que respondía por Eggman. No era la primera vez que lo enfrentaba, pero jamás había oído que Eggman declarara que sería la última batalla. Eso la alarmó demasiado y siguió corriendo para adentrarse más a la ciudad. Paró al sentir como el suelo se movía levemente, pero eso no la detuvo por mucho tiempo y siguió corriendo, a lo lejos pudo apreciar una pequeña eriza rubia, podría decirse que de su edad, siendo atacada por un robot de Eggman. Eso la hizo enfurecer tanto, que de la nada su apareció Piko Piko Hammer y sin pensarlo dos veces se acercó corriendo a la eriza y atacó al robot, destrozándolo de un solo golpe.

-¡María!- grito una eriza blanca mayor que ellas mientras corría hacia la eriza rubia y la abrazaba con fuerza.

-¡Váyanse rápido, es muy peligroso que estén aquí!- gritó la eriza rosada a las otras dos erizas.

-¡Gracias! ¡Muchas Gracias!- dijo la eriza mayor mientras cargaba a la eriza rubia y salían corriendo en dirección a las afueras de la ciudad. La eriza rubia solo le sonrió a la eriza rosada de púas cortas y se aferró al cuello de la eriza blanca.

-De nada-murmuro la eriza rosada con una sonrisa que se desvaneció al ver miles de robots acercarse a ella. La eriza se asustó, pero eso no impidió que comenzará a atacarlos con golpes fuertes y certeros. Escucho al Tornado 2 e inmediatamente poso su vista al cielo ya oscurecido para ver que un zorrito de dos colas, que respondía al nombre de Miles Power o mejor conocido como Tails, se encontraba manejando dicho avión. Sonrió porque esa era señal de que el resto del Sonic Team había llegado y el más importante, su Sonikku.

Continuo golpeando los robots del malvado viejo bigotudo mientras avanzaba a donde creía que se encontraban los demás. Escuchó más explosiones y su vista se dirigió inmediatamente hacía el zeppelín. Se extraño al ver que Eggman sonreía triunfante y maliciosamente mientras presionaba un botón rojo que se encontraba en un pequeño aparato. Sintió que de nuevo el suelo se movía pero ahora más bruscamente, eso causo que algunos edificios se vinieran abajo y el suelo empezará a presentar algunas grietas. La eriza de ojos verde jade salió corriendo en dirección del epicentro mientras derribaba los robots que intentaban retenerla. Al llegar pudo ver que su amado erizo azul destrozaba con mucha más facilidad a los robots; volvió a sentir el retumbar del suelo mucho más fuerte que la vez anterior, esta vez se agrietó a tal punto de hacerse un agujero inmenso y de él comenzó a surgir un robot de más de siete metros. La eriza se alarmó aun más y corrió más rápido hasta llegar al lado del erizo azul.

-¡Sonic!- grito ya que comenzaba a escucharse varias explosiones provenientes de los ataques que hacían Sonic, Silver, Knuckles y Tails desde su avioneta.

-¡Amy! ¿Qué haces aquí?- dijo mientras seguía aniquilando cientos de robots, pero había cambiado algo en el erizo, ya que siempre que peleaban contra Eggman tenía una sonrisa confiada y divertida, y ahora solo lucia un gesto de frustración y desesperación. Y era obvio que se encontrará así, ya que en esa batalla había demasiados autómatas que en las demás y parecía que cada que destrozaba cientos aparecían miles más.

-¿A qué te refieres con que, qué hago aquí? ¡Está claro que vengo a ayudar!-dijo Amy mientras seguía atacando con su martillo las invenciones de Eggman.

-¡No deberías estar aquí, es demasiado peligroso! ¿Por qué no te quedaste ayudando a Rouge y Blaze? -dijo Sonic molesto mientras golpeaba aun más fuerte a las creaciones de su viejo enemigo.

-¡No tengo ni la menor idea de donde se encuentran esas dos! ¡Yo llegue antes que ustedes! –dijo Amy ya exasperada de que aparecieran aun más robots.

-¡No me interesa que hayas llegado antes, vete de aquí y ve a ayudar a Rouge y a Blaze a evacuar la ciudad!-dijo Sonic molesto antes de hacer un Spin Dash y acabar con otros cientos de autómatas.

-¡No te voy a abandonar Sonikku!- y esa frase hizo que el erizo azul dejara de pelear por un momento, apretara fuertemente los puños y mirara fijamente a la eriza rosada.

-¡YA ME TIENES HARTO! ¡QUIERO QUE TE LARGUES AHORA MISMO, NO NECESITO TU ESTÚPIDA AYUDA! ¡NO ERES MÁS QUE UNA INÚTIL Y PATÉTICA ERIZA QUE DEPENDE DE LOS DEMÁS PARA DEFENDERSE!- grito furioso Sonic y sin poder contenerse más le dio un bofetada a la eriza de púas cortas, haciéndola caer al suelo. Amy se sorprendió tanto por las palabras del erizo azul como del golpe, jamás en su vida le habían proporcionado una bofetada, se levantó del suelo y tocó la mejilla que había recibido el impacto mientras que lagrimas de dolor y tristeza rodaban por sus mejillas. Corrió, corrió lo más rápido que daban sus pies y no volteó a ver ni un solo momento atrás; algo dentro de ella rompió, se sentía vacía y débil, sabía que de cierta manera el erizo azul tenía razón, ella siempre era la doncella indefensa que el villano secuestraba y tenía que ser rescatada por el héroe. Estaba dispuesta a cambiar eso, ya no quería depender de otros, no quería arriesgar la vida de los demás para salvar la suya, no quería ser una carga más para otros, ya no iba a ser la damisela en apuros.

Tropezó con los restos de un robot que había destrozado anteriormente haciéndola caer pesadamente al suelo, trató de levantarse pero se había lastimado el tobillo, su cabeza le dolía fuertemente y comenzaba desesperarse, miró a su alrededor y observo que estaba rodeada de fuego, comenzó a toser por el humo que emanaba el gran incendió que había a su alrededor y, lo último que vio antes de caer desmallada fue una sombra.

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-¡No! ¡Sonic!- gritó abriendo los ojos de golpe y sentándose rápidamente en su cama. Suspiró y miró a su alrededor, solo había sido una horrible pesadilla o mejor dicho, un recuerdo.

-¿Te encuentras bien?- giró su cabeza y a un costado de donde se encontraba estaba Shadow igualmente sentado en su propia cama observándola con preocupación -Volviste a soñar con eso ¿No es cierto?- cuestiono sabiendo la respuesta de ante mano el erizo de ojos rojos carmesí mientras se levantaba de su cama y se sentaba en la orilla de la cama de su hermana.

-Si…- susurro Amy con la mirada baja- pero no es nada, me refiero a que tengo ese sueño constantemente y, de hecho tendría que estar acostumbrada- dijo mientras sonreía con tristeza; no podía olvidar uno de los más dolorosos recuerdos que tenía, lo intentaba pero era como si quisiera olvidar seis años de su vida y, si era sincera prefería tener que recordar eso a olvidar todo lo que aprendió durante esos años.

Shadow suspiró pesadamente, no le gustaba ver sufrir a su hermana, y obligarla a enfrentar su pasado era hacerla sufrir y mucho- Amy… Podemos volver a casa aun estamos a tiempo, solo tengo que convencer a Rouge…-pero la eriza lo interrumpió inmediatamente.

-¡¿Qué?! ¡No, claro que no! Me he estado escondiendo durante seis años, es hora de enfrentar todo lo que venga, estoy decidida solo necesito prepararme para las reacciones de los demás- dijo mientras se levantaba de de un salto en su cama y hacía un saludo militar provocando que el erizo negro y franjas rojas rodara los ojos mientras se dirigía a su propia cama y se acostaba en ella.

-Ya duérmete, será una mañana larga- dijo cansadamente mientras se giraba para darle la espalda a la eriza.

La eriza rosada solo se dejo caer en la cama- Gracias Shad, por todo- murmuro casi inaudiblemente mientras se acobijaba con las delgadas sabanas que les había proporcionado Rouge, en unos minutos se quedó profundamente dormida.

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Abrió lentamente los ojos, los parpados le pesaban, sentía que la cabeza le daba mil vueltas y su mejilla todavía le dolía. Observo detalladamente a su alrededor, se sorprendió al ver que estaba en una habitación y no era la suya, su mirada se encontró con una roja carmesí que la observaba con seriedad y un poco de preocupación. Se sentó lentamente, el cuerpo le dolía levemente pero eso no le impidió moverse. Observó a el erizo de mirada carmesí en silencio durante varios segundo hasta que este se levantó de su asiento para caminar directamente a la puerta de la habitación, entonces reaccionó rápidamente y lo detuvo antes de que se marchara.

-Necesito que me ayudes- susurró débilmente, la cabeza le daba vueltas y el cuerpo le dolía como nunca le había dolido antes pero no estaba dispuesta a quedarse sufriendo, no más.

-¿Porqué debería ayudarte?-preguntó el erizo negro secamente dándole la espalda mientras su mano seguía en la perilla de la puerta.

-Porque eres el único que puede hacerlo, Shadow-dijo decidida; sabía que él muy difícilmente aceptaría pero tenía que intentarlo, si quería cambiar su posición de indefensa tenía que hacerlo.

Shadow se dio la vuelta para quedar frente a frente con la eriza rosada. Examinó el aspecto de la eriza de púas cortas, se veía débil y cansada, su ropa estaba sucia y desgastada, y algunas partes se encontraban quemadas. Finalmente su mirada rubí se fijo con la jade de ella, el erizo la observó con dureza y frialdad por segundos pero la eriza rosada no desviaba la mirada, solo lo miraba con firmeza y decisión, esto hizo que una pequeña sonrisa se posará en los labios de Shadow, eso era señal de que Amy había pasado la primera de muchas más pruebas y con honores por demonstrar que una mirada no la intimidaba y que era más valiente de lo que los demás creían.

-Bien, cuenta con mi ayuda- dijo Shadow secamente con los brazos cruzados mientras se desaparecía la pequeña sonrisa que se había formado en su rostro. A Amy le sorprendió la respuesta pero inmediatamente le explicó al erizo negro cual era motivo por el cual quería que la auxiliara y en ese momento solo pensó en dos cosas: aprender a defenderse costara lo que costara y marcharse de Station Square sin que nadie pudiera dar con su paradero.

-Te prometo que captaré cada orden que me des y que no te molestare incluso ni te hablaré nada que no sea el entrenamiento si así lo quieres- dijo Amy rápidamente mientras levantaba la mano derecha en señal de promesa.

-Hmph… Bien solo queda averiguar ¿Cómo convencer a todos de que no volverás a Station Square?-dijo seriamente Shadow mientras cerraba los ojos y se recargaba en la puerta de la habitación.

-Pues… hacerme pasar por muerta es una buena opción y creo que es la única que garantiza que no me buscaran- propuso Amy sabiendo de ante mano que era una completa locura.

Shadow abrió los ojos al escuchar la respuesta más descabellada que había oído de esa eriza, pero al ver que era la única opción que surgía en el momento y que no tenían tiempo para buscar otra respuesta al problema asintió y le ordenó a la eriza que empacara sus cosas mientras que él salía de la habitación.

Esa misma noche se fueron de Station Square y al día siguiente Shadow colocó el vestido, las botas y algunas púas de Amy en el lugar que había explotado el gran robot de Eggman. Se quedó en la ciudad las primeras semanas que comenzaron a buscar a la eriza y se unió a la búsqueda para no levantar sospechas.

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Los primeros rayos de Sol se colaban por la ventana que se encontraba en la cocina de la casa. Una murciélago blanca intentaba cocinar panqueques para ella y sus invitados, el único problema era que algunos panqueques se quemaron lo que causo que se pegaran en el sartén, sin mencionar que la cocina era un desastre total gracias a los cascarones de huevos y a la masa que habían en las paredes y el suelo, definitivamente la gastronomía no era lo suyo. Escuchó maldiciones y risas provenir del pasillo, eso era señal de que los erizos habían despertado, abrió completamente los ojos sorprendida de ver a la eriza rosada en la espalda del erizo de mirada rubí, simplemente todavía no adaptaba a ver ese tipo de cosas.

-¡Bájate de mi espalda de una maldita vez, Amy!- gritó desesperado el erizo negro mientras trataba de tirar a la eriza rosada de su dorso pero esta solo se aferró más a él.

-Está bien Shad, me bajaré solo si admites que no puedes cargarme porque eres demasiado viejo para hacerlo.- declaró Amy con una sonrisa burlona mientras sacaba un pequeño aparato azul con las letras "G&S" en color blanco y lo acercaba a la boca de Shadow sin que este se diera cuenta de tal acción.

Shadow comenzó a susurrar maldiciones mientras hacía ademanes con las manos pero finalmente aceptó de mala gana las condiciones de Amy, pero luego se le ocurrió algo. –Soy muy viejo para cargar a una mimada, infantil y estúpida eriza como tú- dijo con una sonrisa divertida pero esta desapareció de su rostro gracias un golpe en la cabeza proporcionado por Amy.

-Dilo bien si quieres que me baje- dijo molesta Amy mientras apretaba un botón del aparato.

-Bien, soy muy viejo para cargar a una pequeña y frágil eriza como tú, ¿Contenta?- dijo entre dientes exasperado, Amy asintió con la cabeza e inmediatamente se bajo del dorso de su hermano mientras guardaba el pequeño aparato azul.-Bien, haré como si eso nunca hubiera ocurrido- declaró finalmente el erizo negro con betas rojas.

-Si…, no creo que tenga que ser tu mayor preocupación- comentó la eriza mientras comenzaba a caminar hacia la cocina.

-¿A qué te refieres?- preguntó Shadow arqueando una ceja mirándola fijamente mientras caminaba a un lado de ella.

-Bueno yo te…- pero la eriza se interrumpió a si misma -¡Oh por Chaos!- exclamo con los ojos como platos mientras veía el desastre que había en la cocina, haciendo que Shadow volteara a ver y se quedara con la boca abierta completamente.

-Wow, ni yo hago tanto desorden cuando cocino- susurró Shadow para sí mismo mientras recorría cada centímetro de la cocina y veía los daños causados por la murciélago.

-¿Qué rayos paso aquí?- preguntó amy horrorizada al notar que había masa de panqueques en todas partes, pero al observar a la murciélago con una espátula en la mano y un delantal puesto sacó sus propias conclusiones –Rouge, no debiste tomarte la molestia de cocinarnos el desayuno, yo lo hubiera hecho con mucho gusto- dijo con una sonrisa amistosa.
Rouge suspiró, dejo la espátula a un lado de la estufa y se quito el delantal, le hizo una seña a los erizos para que la siguieran, agarró una bandeja y en ella coloco un plato que contenía panqueques en buen estado, tres pares formados de cuchillo y tenedores, tres envases con sustancias de diferente y un tres tazas cuya sustancia era chocolate; salió al patio y coloco la bandeja en una mesa que se encontraba en el patio a un lado de la piscina y comenzó a distribuir las cosas.- Primero desayunamos y luego me ayudan a limpiar la cocina- propuso la murciélago mientras tomaba asiento, sus acompañantes solo asintieron y la imitaron tomando asiento también y comenzaron a desayunar, cuando terminaron Rouge y Amy comenzaron a hablar sobre todo lo que habían hecho esos seis años que estuvieron separadas. Shadow tomó desprevenida a la eriza y la lanzo a la piscina, lo mismo hizo con la murciélago, pero ambas se las ingeniaron para también lanzarlo a él.

Mientras Amy seguía nadando, Rouge y Shadow discutían sobre cómo les explicarían a los demás que la eriza que tanto querían todos y creían que había muerto solo se había mudado de ciudad y que ahora después de seis años había vuelto.

-Si te soy sincera no creo que lo tomen muy bien- aseguró Rouge mientras le daba un sorbo a su taza la cual contenía té.

-Lo sé, pero no puede esconderse más- dijo Shadow decidido con los brazos cruzados y los ojos cerrados.

-¿Entonces vendrán a la fiesta de cumpleaños de Cream?- preguntó Rouge con cautela ya que observó que Amy estaba dirigiéndose a ellos.

-Cuenta con ello- fue lo único que contesto el erizo de mirada roja carmín antes de entrar a la casa.

CONTINUARA…

Ok, no me gusta poner a Sonic como el malo por haberle dado una bofetada a la pobre Amy, digo… Sonic será pervertido, egoísta, ignorante [?], entre otras cosas pero él es un héroe y no creo que por más estresado que este golpearía a alguien y menos a una chica, pero era necesario para la historia. El siguiente ya será el reencuentro de Amy con sus amigos, ya veremos cómo se ponen las cosas xD. ¡Gracias por sus Reviews!, si los leo y tomo en cuenta sus sugerencias y opiniones; sobre el capitulo 3 trataré de arreglarlo lo antes posible. Bueno sin más que mencionar yo me despido.

Manda saludos su amiga: Dark Rose Mouth *-*/