Durante el vuelo nuestro tigre no descanso ni comió solo miraba la ventana mientras su mente estaba en otro lugar, solo reacciono cuando escucho la voz de la azafata diciendo que habían llegado, lentamente bajo del avión para buscar sus cosas saliendo así al frio de las calles mientras contemplaba como el cielo iba oscureciendo, camino por las conocidas calles hasta llegar a un edificio en donde estaba el departamento que heredó de su padre cuando este murió, tomo el ascensor hasta llegar a la última planta en donde estaba su nuevo hogar, al llegar dejo sus cosas para dirigirse a la gran sala de estar que había pues el lugar era de por si más grande comparado con su antiguo departamento, se dirigió a la gran ventana abriendo las cortinas y las ventanas permitiendo que el aire frio de la noche entrara al lugar, Kagami se quedó viendo la vista de aquel cielo nocturno, el cual sentía que lo dejaba hacer lo que había estado reteniéndolo para que nadie se diera cuenta de aquello y se preocupara, finas gotas de agua iban cayendo por sus mejillas silencioso pero cada vez iban aumentando al igual que los quejidos que hacia el tigre no se dio cuenta en qué momento se encontraba en el suelo con ambas manos en su rostro mientras la lagrimas salían y salían como si intentaran sacar un poco del dolor que sentía ese pobre cuerpo, aquel dolor que lo carcomía desde que vio aquello, aquel dolor que no podía demostrar frente a sus amigos los cuales intentaban por todos sus medios que no pensaran aquello, él lo sabía por ello intentaba con todas sus fuerzas mostrar una sonrisa pero al caer de la noche los recuerdos y pesadillas inundaban su mente haciendo que cada vez despertara agitado y que las lágrimas aunque pocas ya que no quería que lo vieran así caían por sus mejillas, pero ahora podía expresar aquello, esa agonía que tenía muy adentro de su corazón destrozado que fue roto de la manera más horrible por la persona que por primera vez se enamoró, sabía que aunque llorara, gritara hasta que no le saliera la voz, aunque rompiera cualquier cosa que estuviera a su paso aquel hecho no cambiaría, de que la persona que amo, de aquel peli celeste que lo había enamorado incorregiblemente lo había engañado, cuantas veces se había acostado en esa cama que pensaba que solo compartía con su futuro esposo sin saber cuántas veces este la uso con el moreno
_MALDICION-grito mientras golpeaba el suelo-MALDICION MALDICION m…mal….mald….maldic…..maldi….cio..n -decía cada vez más entrecortado por las lágrimas que habían aumentado en aquel momento- si hay que sentir esto no volveré a enamorarme, no entregare mi corazón nuevamente para que cruelmente lo destruyan-decía muy bajito el tigre mientras hundía su rostro entre sus rodillas mientras las lágrimas aun caían por su rostro. No supo en que momento había amanecido solo lo supo cuando sintió los rayos del sol en su rostro, con lentitud se levantó hasta llegar al baño- me veo horrible-se dijo al verse en el espejo- vamos hoy debo de ir a ver a Bob y visitar la tumba de mis padres-se decía como dándose ánimos para hacer aquello, fue a la ducha para poder bañarse e intentar despejarse aunque aquello sabía que no lo lograría ya cuando decidió salir, camino completamente desnudo hasta donde había dejado sus cosas para colocarse algo de ropa y salir del lugar, camino por aquellas calles que eran tan conocidas hasta llegar al cementerio, lentamente camino hasta llegar a un árbol- hola viejo, madre-dijo agachándose para luego colocar un ramo de rosas rojas y blancas las cuales había comprado unos minutos antes de llegar al lugar-lo siento viejo al parecer no podre cumplir aquello ya que puede que sepas ya al igual que tu madre que mi matrimonio se fue a la mierda-dijo con una sonrisa amarga- no sé qué hice mal o puede que no este hecho para sentir aquello realmente no lo sé-mientras una lagrima escapaba por su mejilla-
Nuestro querido tigre se quedó unos momentos contemplando y hablando en la tumba de sus padres como si estos estuvieran delante de él escuchándolo calmadamente cosa que lo hacía sentir un poco mejor
_Ya viejo, madre tengo que irme, tengo que ir a hablar con Bob-dijo para después despedirse de ellos y comenzar a caminar a la salida en donde tomo un Taxi para que lo llevara a un edificio
_Ohhh pero si es el pequeño tigre- dijo un hombre cercano a los 45 de cabellos negros y ojos verdes-
_Que tal Bob-le dijo Taiga al entrar al lugar observando como varias personas estaban practicando-
_Pensé que no llegarías- le dijo mientras le golpeaba la espalda- también te digo nuevamente realmente lo siento por lo ocurrido
_No, pasa nada supongo que son cosas que pasan-dijo con una sonrisa fingida, pues Bob era el único que sabía lo que realmente se debía su estancia en aquel lugar además de sus amigos ya que el hombre era un buen amigo de su padre y lo había conocido desde pequeño así que para el Bob era como un segundo padre-
_Lo se Tigre pero no significa que no duelan, pero dejemos de eso que te parece conocer a tu nuevo equipo ya sabrás que no lo tendrás fácil y que mis entrenamientos son bastantes duros-le dijo con una sonrisa-
_Claro que lo sé-le dijo mientras caminaban en donde estaban todos realizando así las presentaciones, el tigre se llevó bien al instante con los chicos comenzando así con el entrenamiento. Kagami estaba encantado sus compañeros eran fantásticos que hacía que cada vez que jugaban entre ellos se emocionara más y más eso mismo iban para sus compañeros pues no habían visto aquellas capacidades, aquellos movimientos y esos grandes saltos, todos sabían y pensaban que con la entrada del pelirrojo serían más fuertes aunque debían de entrenar más duro si querían serlo-
_Y como estuvo tu primer día-le pregunto Bob-
_Genial- le respondió Kagami con una sonrisa mientras bebía agua-
_Que bien, toma-pasándole varios papeles- ahí esta los horarios de los entrenamientos y partidos amistosos que haremos además de otras cosas, ahora vamos que tengo listo tu contrato tigre-le dijo con una sonrisa mientras ambos iban a una oficina-
Tras leer lo que decía además una que otra broma con Bob, Kagami firmó el contrato cerrando el acuerdo entre ellos, después de aquello este se dirigió a su casa pues quería llegar y descansar
Estoy muerto-dijo mientras abría la puerta
_bienvenido de vuelta Kagami-kun-escucho el tigre haciendo que este abriera los ojos mirando el lugar el cual estaba igual de como lo había dejado-
_jajajaj diablos estoy alucinando- mientras se recargaba en una pared y colocaba su brazo en su rostro- que diablos me hiciste Kuroko- decía mientras unas pequeñas lagrimas caían por sus mejillas
