Leyendo Divergente para mejorar el futuro.
Capitulo 4.- Más allá del cielo y Capitulo 2.
Todo estaba en orden en el cielo, los pequeños niños que había estaban jugando en el jardín, los adultos viendo una película que sus hijos habían actuado ahí, los adolecentes (que de hecho hay más) estaban en una gran sala, muy aburridos. Cuando de pronto una gran explosión resonó en el cielo…
Todos los personajes no son míos, solo estoy jugando con ellos. Les pertenecen a las grandiosas Verónica Roth de Divergente, J. K. Rowling de Harry Potter, Stephenie Meyerde Crepúsculo ySuzanne Collins de Los Juegos del Hambre. ¡Ah, Spoilers en todas partes! Esta historia es como muchas de "Leyendo" y me inspire en ellas, pero la trama es mía.
POV Tris
Por fin pienso al ver como su figura desaparecía.
Espero unos segundos para luego subirme a la tirolesa y un suspiro brota de mí. Pronto estaré con Tobias, siento picar mis ojos, pero esta vez sé que es de felicidad. Me subo a la tirolesa cuando veo que ya paso tiempo y me acomodo para ver la cuidad de Chicago. Soy un pájaro. Sonrío ante mis pensamientos. Me balanceo como si fuera un columpio y me dejo deslizar por la tirolesa.
Siento mi cara chocar contra el viento y me siento libre. Miro la ciudad, las personas desde aquí parece unas hormigas y los edificios parecían mis hermanos al lado mio. Pronto el punto de parada se hacia presente y una adrenalina surgió por mi estomago. Frene el freno justo a tiempo y mire al suelo, no pude identificar las caras porque ellos rápidamente hicieron una red con sus brazos. Salte y pronto sentí como me dejaron en el piso. Se crea un silencio incomodo, yo evito las miradas de los demás y miro a Cedric y le pregunto: – ¿Y…qué te pareció la tirolesa, Cedric?
-Bien…muy divertido –dice con una sonrisa, que la reconozco como falsa. Ya hablaría con el
-¡Tris! –mi cabeza voltea instantáneamente hacia la persona que grito. Caleb fue quien grito, pronto sentí sus brazos en volverme y sonreí internamente, lo acerque a mi mas y le susurre al oído "Ya estoy aquí" después le sonreí. Mire al frente, topándome con mis ojos favoritos. Me deshice del abrazo de Caleb cuando vi como Tobias se acercaba y para mi sorpresa me beso.
Primero fue un roce y sentí su aliento cálido en mis labios, luego sus labios presionando contra los míos. Sonreí entre sus labios, y subí mis brazos alrededor de su cuello y lo acerque a mi más, hasta que nuestros pechos chocaron. Presione mis labios con los de ellos y esta vez abrí la boca, una felicidad me embargo cuando Tobias también lo hizo, casi sus labios me hundían contra sus dientes. Nunca lo había besado así excepto cuando el y yo…bueno, ya sabrán.
-¡Consigan un hotel! –nos dice Uriah cuando nos separamos. Me sonrojo y lo fulmino con la mirada. Uriah sonríe con inocencia, le saco la lenguan.
-Bueno ahora ¡¿Nos podrían decir porque están vivos?! –nos grita Cara
-¡Ah, no aguantan nada! –les digo y Uriah levanta sus brazos dramáticamente, Cedric sonríe.
-Beatrice –dice lentamente mi nombre Tobias, trago saliva y le dio una sonrisa inocente.
-Nosotros si estamos muertos. Pero de una manera peculiar –empieza a decir Cedric, Uriah y yo intercambiamos miradas y luego rodamos los ojos. Uriah interrumpió a Cedric y cuenta la historia. Desde las criaturas hasta los libros, después se hizo un silencio incomodo.
-¿Entonces porque están aquí? –pregunta Christina, su voz daba a entender que esta decepcionada.
-Porque queremos que ustedes nos acompañen a leer los libros –digo
-¿Y…podre ver a Will? –pregunta Cara, yo asiento.
-También necesitamos a otras personas como a George, Amar, Peter, etcétera, etcétera, etcétera… -dice Uriah
-¡Okay, ya entendimos! –exclama Cedric
-Nos quedaremos aquí un día más. Los otros ya están en el pasado leyendo –digo.
Christina, Caleb y Tobias literalmente se lanzan hacia mí; Christina me jala el brazo; Tobias me toma de la cintura y me jala suavemente hacia él; Caleb me jala el otro brazo.
-¡Esperen! –me deshago de Christina y Caleb y me quedo con Tobias. –Ya tendremos tiempo, si todo sale bien con la lectura posiblemente yo no moriré. –estoy jadeando cuando lo digo, Caleb asiente y Christina me abraza, me zafo del abrazo de Tobias y abrazo a Christina. Unos segundos nos damos cuenta es que estamos llorando. Me escondo e su cuello y ella hace lo mismo. Nos deshicimos del abrazo y escuchamos unos sollozos, nos volteamos hacia el sonido y casi nos echamos a carcajadas al ver a Zeke y Uriah llorando descontroladamente como niños pequeños.
Tobias, Cedric, Cara si sueltan carcajadas y unos segundos después Christina y yo lo hacemos. Zeke y Uriah dejan de llorar y ahora nos miran mal.
-¡Oh, vamos! –les dice Cedric de juego.
-Idiotas –nos dicen Zeke y Uriah.
-Bueno, ya, hay que traer a los demás. Mañana nos vamos todos –les digo, algunos asiente y otros se quedan callados. De pronto siento marearme, y me tambaleo. Cedric es él más cerca y me pasa su brazo por mis hombros.
-¿Estas bien? –me pregunta, yo asiento
-Si, es solo que se me hizo tarde y no pude comer. Si no fuera por Fred no hubiera ido a la reunión –le digo, Cedric asiente.
-¡Entonces vamos a comer! –grita Uriah, en respuesta mis tripas suenan, ahora si me sonrojo. Me doy cuenta que soy la mira de todos, les sonrió con inocencia.
Sonrió, sé que después de la muerte, parece todo vencido pero a pesar de todo, estamos aquí.
Más allá del cielo…y la tierra. ¡Incluso los libros!
POV Tris
El ruido reinaba la cafetería, me hacia reír sin razón alguna, no soy la única que ríe, sentados en frente mío en la mesa Will y Al reían también, al lado mio Christina sonreía apunto de soltar una risa melodiosa. Una risa estruendo me hace brincar y volteo a mi lado derecha para ver a Cuatro reír también. Lo miro y sonrío; y no se porque, solo sonrío y luego una risa sale de mí.
De pronto la única que esta riendo soy yo, perturbada miro a los demás, ellos miran a la mesa como si fuera lo más importante, trago saliva. Meda miedo el silencio.
Silencio, Silencio.
Miro a todos lados, las personas parecían estatuas y de pronto una oscuridad llego, rodeando a los demás, grito, me levanto de la silla pero cuando trato de correr toda ya esta oscuro. Lo único que falta soy yo.
Grito, estoy aterrada.
Miro a mi alrededor, las sombras que crean las mesas ya no están, parece un cuarto oscuro, lo único iluminado soy yo. De pronto una figura se mueve entre las sombras y se para en frente mio, poco a poco puedo verlo…o verla.
Soy yo. Soy yo.
Y me despierto.
Me levanto de golpe, estoy sudando y respiro entrecortadamente; y recuerdo donde estoy. En una habitación para los iniciados trasferidos, recuerdo el llanto de Al y los visitantes del futuro. Ahora entiendo el sueño, la figura era yo. Lo vi, era yo.
Entonces supe que mi otro yo –la del futuro –estaría aquí.
Suspiro, y trato de dormir de nuevo.
Después de dejar en claro que soy mala en disparar un arma fuimos a la cafetería de nuevo para leer los libros, estaba vez nos informaron que se suspendería las actividades por unas horas.
Me encontraba en la mesa y movía con mi tenedor la pechuga que tengo en mi plato. No tengo hambre, hoy supimos que vendría personas del futuro pero vivos. Al frente mio estaban mis padres platicando con el Sr. Eaton, a mi lado esta Caleb con Robert y Susan, a mi otro lado esta Christina con su familia (que llego esta mañana) y Will esta con su hermana Cara, Al esta en frente de Will y platicaban. Los del futuro estaban en otra mesa al lado nuestro, con Cuatro, Zeke, Marlene 2, Lynn 2, Lauren, Shauna, Will 2, Al 2 y mis padres 2 y Tori 1. Era interesante la mesa; las dos mesas.
Se escucho un ruido pequeño, pero molesto, algunos voltearon (incluyéndome) y era Will 2 con un pequeño aparato; él lo acerco a su oreja y empezó a hablar solo. Deje de poner atención y mire mi comida.
-Okay, si lo hago… Si, en 5 segundos... ¿10 segundos? Okay –y toco el aparato y dejo de hablar.
¿10 segundos para que? Lo escuche contar del 10 al 1 y luego toco varias veces el aparato hasta dejarlo a un lado suyo, pero mirándolo.
Ignore eso y mordí mi carne…digo pechuga, la verdad es que estaba atenta a lo que pasaba a mi alrededor. Cuando de pronto en el agujero para ir a la cafetería entro una persona corriendo hacia la mesa de Will 2. Tiene una capa larga igual que las otras personas que llegaron ayer; esta persona de tanto correr la capucha se le cayo, dejando al ver una chica rubia. Yo. Trague saliva, la chica rubia (ósea yo, pero es muy raro) llego a la mesa de Will 2 y se freno justo a tiempo.
-¿Cuán-t-to tiempo? –pregunto entre jadeos. Mi mesa y esa mesa se quedo en silencio.
-15 minutos y 34 segundos –dijo mirando el aparato. – ¿Y donde esta…?
Otro encapuchado apareció y grito: -¡Aquí!
-¡Ja, te gane! –dice la chica rubia.
-No se vale –dice y se quita la capucha, revelando a… Uriah. El chico que se presento ayer conmigo.
-¡Oh, no seas llorón! Hicimos un trato –dice Tris 2, ya me canse de "la chica rubia". Ella se sienta al lado de Will 2 y toma jugo. – ¿Will le podrías decir cuanto tardo el?
-16 minutos y 21 segundos –dice Will mirando el aparato. Tris 2 sonríe con suficiencia a Uriah
-¿Y dime cuanto hice yo? –pregunta Tris 2
-¡Okay, ya entendí! –grita Uriah. Él se sienta en frente de Will 2 y Tris 2
-¿Y que me perdí? –le pregunta Tris 2 a Will 2. El no pude contestar cuando otras personas encapuchadas entraron.
-¡Hola! –saludo alguien con capucha. -¿Quién gano?
-¡Yo! –dijo Tris 2 alzando su brazo derecho con su vaso de jugo
-Porque no me sorprende –murmuro alguien
-¿Cuándo nos presentamos? –pregunto otro.
-¡Ahora! –dice la voz de Uriah 2
-¡Uriah casi me pisas! –grita la voz de Lynn 2
-¡Shhh! ¡Atención todos! –toda la cafetería presto atención y me voltee para mirar a Uriah 2 arriba de una mesa. Antes solo escuchaba pero ahora los miro. –Bueno, gente del pasado, yo soy Uriah. Nací y fui de Osadía. Morí en el último libro. Una bomba –en el todo que lo dijo parecía un reproche –Y…eso es todo. ¡Ah, soy divergete! ¿Alguna pregunta?
-¿Pasaste las pruebas? –pregunta Zeke, ahora recuerdo que son hermanos.
-Si… -dice -¿Más preguntas? –Nadie dice nada –Okay –y se baja de la mesa. Escucho un suspiro antes de que Tris 2 subiera a la mesa, de seguro fue su suspiro.
-Hola, yo soy Tris, nací en Abnegación, me traslade a Osadía. Segunda generación –nadie entendió lo que dijo, pero ella lo ignoro –Tengo 16 años, un hermano que se llama Caleb, padres, obvio. Er…morí en el último libro –se hace un silencio –Si ya se, en mi propio libro morí. ¿Bueno en donde iba?... creo que eso es todo. ¿Preguntas?
-¿Tienes novio? –pregunta alguien de 17 años.
-Si. ¿Otra pregunta?
-¿Pasaste las pruebas? –pregunta Uriah 1
-See –dice, en un tono que daba a entender que no le importaba. -¡Ah, lo olvide! Soy divergente –y se bajo de la mesa. Para nuestra sorpresa se sentó en nuestra mesa, al frente de Al. Otra persona se subió a la mesa y se quito la capucha.
-Hola, soy Cara – vi como Will 1 miraba a Cara 1 y después a Cara 2. Su mirada decía todo, esta preocupado. –Soy de Erudición y estoy viva. Tengo un hermano, como ya sabrán es Will y…bueno creo que eso es todo. ¿Preguntas?
-¿Cruzaste la valla? –pregunto alguien
-Si –dice simplemente. –Trabajo con Caleb y Matthew afuera de la valla. Bueno, ya, todavía ahí que leer 2 capítulos –y se bajo de la mesa, se sentó en frente de Will 2. Otra persona se subió y se quito la capucha revelando a ¡¿Cuatro?! Bueno, supongo, que…suspire y mire a otra parte, no entendía nada.
-Soy Cuatro. Tengo 20 años, antes era instructor en Osadía, ahora trabajo con Johanna Reyes –pero fue interrumpido
-¿Johanna Reyes dijiste? –pregunta Marcus Eaton, por un segundo Cuatro 2 lo mira, pero creo que fue mi imaginación.
-Si –responde sin siquiera mirarlo
-¿Johanna Reyes la de Concordia? –pregunta Robert. Vi como Cuatro 2 rodaba los ojos, el asintió.
-Estoy vivo, si les importa –por el rabillo del ojo pude ver como Tris 2 rodaba los ojos. –Tengo novia… -eso deja a muchos sorprendidos. Pude ver como Zeke miraba a Cuatro 1 como si tuviera un tercer ojo. –Eso es todo. ¿Preguntas?
-¿Eres transferido? –pregunte. La idea se me ocurrió de repente y que mejor forma que esta. Cuatro me miran fijamente, lo ignoro.
-Si… -cuando responde todavía me mira.
-¿De que Facción? –pregunta para mi sorpresa Tris 2. Cuatro deja de mirarme para ver a Tris 2.
-¡Hey, eso ya es spoiler! –y sin decir mas se baja de la mesa. Pude ver como Tris 2 roda los ojos. Otra persona se sube y se quita la capucha.
-Hola soy Matthew. Trabajo con Cara y Caleb, a fuera de la valla. Tengo 19 años, y eso es todo. ¿Preguntas?
-¿Qué Facción eres? –pregunta alguien
-Yo…nací a fuera de la valla –respondió. Se hace un incomodo silencio –Bueno eso es todo. ¿Más preguntas? No, esta bien –y se baja de la mesa, el camina y se sienta con Tris 2. Otra persona se sube a la mesa y se quita la capucha.
-Hola, gente del pasado –dice simpáticamente ¡¿Peter?! Él tiene una sonrisa de un niño pequeño, mostrando un hoyuelo. –Soy Peter. –me a trago con mi saliva, Christina tiene abierta su boca, Al y Will lo miran como si fuera un bicho raro.
-¡¿Qué?! –gritamos Peter, Drew, Molly, Al, Will, Christina y yo. Imposible pienso al ver ese chico arriba de la mesa.
-No en serio soy Peter, Peter Hayes.
-Si quieren saber por qué él es así, tienen que leer los libros –dice Cuatro 2
-¡Bueno ahora si! Soy Peter, tengo 18 años. Me dijeron que dijera que fui de Osadía y si quieren saber más de mi, tienen que leer. –y se baja de la mesa. Otra persona se sube y se quita la capucha.
-Hola, soy Zeke Pedrad –
-Con que ese es tu apellido –dice alguien
-¡Si, si! Como sea, tengo 20 años, un hermano. ¡Y para que esto sea más rápido! Fui de Osadía, yo no cruce la valla, pero luego si. Tengo novia, se llama Shauna mi tiempo se dedica a ayudar un amigo bipolar… ¡Auch! ¡¿Cuatro por qué me pegas?!
-Solo continua –dice Cuatro 2
Zeke 2 niega la cabeza dramáticamente y dice un simple "Adiós" y se baja de la mesa, se sienta en frete de Cuatro 2.
-¡Me toca! Ya me quiero sentar –murmura lo ultimo un chico, antes de subirse y quitarse la capucha. –Hola, soy George Wu –se escucha un ruido extraño y veo como Tori 1 jadea entrecortadamente.
-Mi hermana es Tori, Tori Wu. Yo estoy vivo, fingí mi muerte por que los de Bienes… -pero se corto así mismo. – Digo, las personas fuera de la valla me dijeron que unas personas me querían matar porque soy Divergente. Tengo novio… -eso dejo muchos perplejos, la verdad. Él lo ignoro, y continuo –Tengo 24 años y creo en la paz mundial. Eso es todo ¿Preguntas?
-¿Quién te quería matar? –pregunta alguien
-Jeanine Matthews –dice y se baja de la mesa, se sentía e frente de Tori 1 y arrastra a Tori 2 con ella. Vi como Jeanine Matthews miraba a otro lado. Cobarde pienso. Otra persona se sube a la mesa y se quita la capucha.
-Hola, soy Héctor. Tengo 15 años, casi 16. Tenía dos hermanas, una viva, otra muerte –dice. Algunos lo miran con lastima, pero el parece que esta hablando solo –Mi hermanas se llaman Shauna y Lynn. Er… ¿Qué mas digo? Mi color favorito es el azul, no por Erudición, sino por otras cosas. Bueno eso es todo –y se baja de la mesa, se sienta con Lynn 2, nadie dice nada de porque no hizo preguntas. Otra persona se subió a la mesa y se quito la capucha.
-Hola, soy Shauna, tengo 20 años. 2 hermanos, se llaman Lynn y Héctor. Fui y nací de Osadía, y creo que eso es lo más importante ¿Preguntas?
-¿Cruzaste la valla? –pregunto Lynn 1
-En ocasiones, para visitar a… -pero fue interrumpida
-¡Spoiler! –gritaron los del futuro. Ella bufo y se bajo de la mesa. Para mi sorpresa Cuatro 2 se sube de nuevo a la mesa.
-Bueno, para que esto ya no se tarde más decidimos solo decir los nombres, y en los libros sabrán quienes somos. ¿Okay? –Algunos asintieron, el continuo –Bien, se van a parar cuando digo sus nombres. Los del futuro claro; Robert y Susan Black –los nombrados se quitaron la capucha, revelando a 2 personas un poco mas grandes, igual paso con Marcus Eaton, Caleb Prior, Evelyn Johnson (para nuestra sorpresa esta viva), Johanna Reyes, Christina, Rose (la hermana pequeña de Christina) y su mama Stephanie. –Y… Zoe, Nita y Amar –termino. Algunos murmuraron viendo a Amar, la verdad no entendí. Cuatro 2 se baja de la mesa y se sienta. Lo hacen todos y Tris 2 se para en frente de todos.
-Bueno empezare a leer… Capitulo 2 –leyó con el libro en sus manos.
«La prueba empieza después del almuerzo. Nos sentamos en largas mesas en la cafetería, y los administradores de la prueba van llamando a diez nombres a la vez, uno por cada sala de prueba. Me siento al lado de Caleb y frente a nuestra vecina Susan.
El padre de Susan viaja por toda la ciudad por su trabajo, así que él tiene un coche y la trae a la escuela todos los días. Él se ofreció a traernos a nosotros, también, pero como dice Caleb, "preferimos salir tarde y no queremos incomodarlo".
-¿Sabes? Ahora que lo pienso hubiera sido mejor que nos llevara a la escuela –dice Caleb 2
-Él hubiera no existe genio –dice Tris 2
-Si, pero aun así, me refiero a qué… -pero fue interrumpido por Lynn 2
-¡No me jodan! –grita Lynn 2
-¡Hay, no aguantan nada! –dice Tris 2 y continua con la lectura.
Por supuesto que no.
Los administradores de la prueba son en su mayoría voluntarios de Abnegación, aunque hay un Sabiduría en una de las salas de prueba y un Intrepidez en otra para probar a los que venimos de Abnegación, porque las reglas proclaman que no podemos ser probados por alguien de nuestra Facción. Las reglas también dicen que no podemos prepararnos para la prueba de ninguna manera, así que no sé qué esperar.
Mi mirada se desvía de Susan a las mesas de Intrepidez del otro lado de la habitación. Ellos están riendo, gritando y jugando a las cartas. En otro conjunto de mesas, los Sabiduría charlan sobre los libros y periódicos, en la búsqueda constante de conocimiento.
Un grupo de chicas de Concordia en amarillo y rojo se sientan en un círculo en el piso de la cafetería, jugando a una especie de juego en donde se golpean las manos al ritmo de una canción. Cada pocos minutos escucho un coro de risas cuando alguien es eliminado y tiene que sentarse en el centro del círculo. En la mesa de al lado de ellos, los chicos Sinceridad hacen amplios gestos, con sus manos. Parecen estar discutiendo acerca de algo, pero no debe ser grave, ya que algunos están sonriendo.
En la mesa de Abnegación, nos sentamos en silencio y esperamos. Las costumbres de las Facciones dictan hasta inactivo comportamiento y sustituyen las preferencias individuales. Dudo que todos los Sabiduría quieran estudiar todo el tiempo, o que cada Sinceridad goce de un animado debate, pero no pueden desafiar las normas de sus Facciones más que yo.
-Es agotador fingir algo que no eres–dice Will 1, lo miro, y me pregunto en que estaría fingiendo él.
El nombre de Caleb es llamado en el siguiente grupo. Él se mueve con seguridad hacia la salida. No necesito desearle suerte o asegurarle que no debe estar nervioso. Él sabe a dónde pertenece, y hasta donde yo sé, siempre lo ha hecho. Mi primer recuerdo de él es de cuando teníamos cuatro años. Me regañó por no darle mi cuerda de saltar a una niña pequeña en el patio que no tenía nada con que jugar. No me regaña con frecuencia, pero tengo su mirada de desaprobación grabada en la memoria.
-Y ahora esa mirada no hace nada –dice Caleb 2, nadie dice nada, por que nadie le entendió.
He tratado de explicarle que mis instintos no son los mismos que los suyos ―que ni siquiera pasó por mi mente darle mi asiento al hombre Sinceridad del autobús― pero él no lo entiende. "Haz lo que se supone que debes"
-¡No! –gritaron algunos del futuro.
-¡Oh, por favor! No están gravé –dice Tris 2. Todos, se les juro, todos los del futuro lo miraron con cara "tu ni te lo crees" ella se sonrojo y siguió con la lectura.
…dice siempre. Es tan fácil para él. Debería ser así de fácil para mí.
Mi estómago se tuerce fuertemente. Cierro los ojos y los mantengo cerrados hasta diez minutos más tarde, cuando Caleb se sienta de nuevo.
Está pálido como el yeso. Empuja sus palmas a lo largo de sus piernas como yo lo hago cuando me limpio el sudor, y cuando él las trae de vuelta, con los dedos temblando. Abro la boca para preguntarle algo, pero las palabras no llegan. No se me permite preguntarle acerca de sus resultados, y no se le permite decirme.
Un voluntario de Abnegación dice la próxima ronda de nombres. Dos de Intrepidez, dos de Sabiduría, dos de Concordia, dos de Sinceridad, y luego―: De Abnegación: Susan Black y Beatrice Prior.
Me levanto, porque se supone que debo hacerlo, pero si por mí fuera, me quedaría en mi asiento por el resto del tiempo. Siento que hay una burbuja en mi pecho que se expande más a cada segundos, amenazando con romperme desde el interior. Sigo a Susan a la salida. Las personas a las que paso, probablemente no nos pueden diferenciar. Usamos la misma ropa y nuestro pelo es del mismo rubio. La única diferencia es que Susan no se sienta como si estuviera a punto de vomitar, y de lo que puedo decir, sus manos no están temblando tanto que tiene que agarrarse del dobladillo de la camisa para mantenerlas firme.
-Es una sensación horrible –dice Marlene 1 –Pero por la que todos tiene que pasar.
Eso es tan alentador pienso
Esperando por nosotros fuera de la cafetería hay una fila de diez habitaciones. Que sólo se utilizan para las pruebas de aptitud, así que nunca he estado en una antes. A diferencia de las otras habitaciones de la escuela, están separadas, no por vidrio, sino por espejos. Me miro, pálida y aterrorizada, caminando hacia una de las puertas. Susan me sonríe nerviosamente mientras ella camina en la habitación 5, y yo entro en la habitación 6, donde una mujer de Intrepidez me espera.
Le sonreí a Tori 1, y ella me devolvió la sonrisa. Pude ver como Tris 2 le sonreía a Tori 2 y ella le devolvía la sonrisa.
Ella no se ve tan severa como los jóvenes Intrepidez que he visto. Es pequeña, con oscuros y angulares ojos y lleva una chaqueta negra ―como el traje de un hombre― y pantalones vaqueros. Es sólo cuando se da la vuelta para cerrar la puerta que veo un tatuaje en la parte posterior de su cuello, halcón blanco y negro, con ojos rojos. Si no me sintiera como si mi corazón hubiese emigrado a mi garganta, le habría preguntado lo que significa. Debe significar algo.
Espejos cubren las paredes interiores de la habitación. Puedo ver mi reflejo desde todos los ángulos: la tela gris oscurece la forma de mi espalda, mi largo cuello, mis nudosas manos, roja con rubor de sangre. El techo está iluminado con una luz blanca. En el centro de la habitación hay una silla reclinada, como la de un dentista, con una máquina al lado. Se ve como un lugar donde ocurren cosas terribles.
―No te preocupes ―dice la mujer―, no hace daño.
Su pelo es negro y lacio, pero en la luz veo que está veteado de gris.
―Toma asiento y ponte cómoda ―dice―. Mi nombre es Tori.
- Hola, Tori –dice algunos formando un coro. Las dos Tori alzan una ceja y luego sonríen.
Torpemente me siento en la silla y me reclino, poniendo la cabeza en el reposacabezas. Las luces hieren mis ojos. Tori se entretiene con la máquina a mi derecha. Trato de concentrarme en ella y no en los cables en sus manos.
― ¿Por qué el halcón? ―dejo escapar mientras ella me pone un electrodo en la frente.
-¡Tris, eso es de mala educación! –me regaña mi hermano 1
-¡Oh calla! –para mi sorpresa la que lo dijo fue Tris 2. Ella continúa ante las miradas perplejas que le dan.
―Nunca conocí a un Abnegación curioso antes –dice, arqueando las cejas hacia mí.
Me estremezco, y la piel de gallina aparece en mis brazos. Mi curiosidad es un error, una traición a los valores de Abnegación.
Tarareando un poco, ella presiona otro electrodo a mi frente y me explica: ―En algunas partes del mundo antiguo, el halcón simboliza el sol. Cuando me lo hice, pensaba que si yo siempre tenía el sol en mí, no me daría miedo la oscuridad.
Trato de evitarme hacer otra pregunta, pero no puedo evitarlo. ― ¿Tiene miedo de la oscuridad?
―Tenía miedo de la oscuridad ―me corrige. Presiona un electrodo al lado de su propia frente, y adjunta un cable al mismo. Se encoge de hombros―. Ahora me recuerda el miedo que he superado.
Está detrás de mí. Aprieto los brazos con tanta fuerza que el color se aleja de mis nudillos. Tira de los cables hacia ella, uniéndolos de mí, a ella, y a la máquina detrás de ella. Luego me pasa un frasco con un líquido claro.
―Bebe esto ―dice ella.
― ¿Qué es? ―mi garganta se siente hinchada. Trago saliva―. ¿Qué va a pasar?
―No te puedo decir eso. Sólo confía en mí.
Presiono aire en mis pulmones y coloco la punta del contenido del frasco en mi boca. Mis ojos cerrados.
Cuando se abren, el instante ha pasado, pero estoy en otro lugar. Estoy en la cafetería de la escuela de nuevo, pero todas las mesas están vacías, y veo a través del cristal de las paredes que está nevando. Sobre la mesa delante de mí hay dos canastas. En una hay un pedazo de queso, y en la otra, un cuchillo de la longitud de mi antebrazo.
-¿Cuál escogiste? –me pregunta Christina 1
-¿No que no podemos decir? –pregunta Al 1
-¡Hay, como quiera! –dice Wil 1 apoyando a Christina 1 -¿Entones Tris, cual escogiste?
-Er… ¿no se supone que hay que leer para eso? –digo evitando la pregunta
Detrás de mí, la voz de una mujer dice: ―Elige.
― ¿Por qué? ―pregunto.
-No hagas preguntas, escoge. –me dice Cuatro 1
―Elige ―repite ella.
Miro por encima de mi hombro, pero no hay nadie. Me dirijo de nuevo a las canastas. ― ¿Qué voy a hacer con ellos?
― ¡Elige! ―Grita.
-¿Qué diablos esperas? –me dice Cuatro 1
-No se, tal vez, porque tengo que elegir –le digo. Un silencio inunda la habitación, luego las personas del futuro sueltan carcajadas.
-¡Esa es mi amiga Tris! –escucho gritar entre risas a Uriah 2. Lo ignoro, Cuatro y yo nos miramos fijamente, retándonos con la mirada.
-Okay, ya, -dice Tris 2 entre jadeos a causa de la risa –Continuemos.
Cuando me grita, mi miedo desaparece y la obstinación la sustituye. Frunzo el ceño y cruzo los brazos.
Por suerte Cuatro 1 ya no dice nada, pero Uriah 1 dice "Eres terca, ¿cierto?"
―Como quieras ―dice ella.
Las cestas de desaparecen.
-¿Cómo? ¿Sin tomar nada? –pregunta Caleb 1 sorprendido
-Ajá –responde Tris 2
Escucho el chirrido de la puerta y me doy vuelta a ver quién es.
-Es que es… -escucho murmurar a Christina 1
No veo un "quién" sino un "qué": Es un perro con una nariz puntiaguda que está a pocos metros. Se agacha y se arrastra hacia mí, sus labios desplegando sus blancos dientes. Un gruñido gorjea de las profundidades de su garganta, y…
-¡Corre! –gritan Caleb 1 y 2, Nita, Zoe y Matthew, Susan y Robert, Rose, y Fernando. Todos miran hacia ellos, al verse observados desviaron la mirada o se sonrojaron.
…y veo por qué el queso hubiese venido muy bien.
Se hace un silencio, y no entiendo por qué.
-¿Tus…tus resultados son Sabiduría? –pregunta perplejo Al 1
-Si… -respondo, le doy una mirada a Tris 2 para que siguiera leyendo.
O el cuchillo. Pero es demasiado tarde.
-¿Cómo…? –se escuchan murmullos
-¿Entonces eres de Erudición y Osadía? –pregunta perplejo Caleb 1, yo asiento con la boca seca.
Tris 2 trata de continuar pero fue interrumpida por Marlene 2.
-¿Entonces primero tienes Sabiduría y luego Intrepidez? –pregunta
-See, digo, si –dice mirándola. Los del futuro se miraron, antes de soltar carcajadas. -¿Qué están divertido? –pregunta con el ceño fruncido.
-Es-E-s que, siempre teníamos la duda cuando íbamos a misiones si tú, bueno, es que siempre eras el cerebro y como estabas en Osadía, bueno, nosotros no sabíamos cuan inteligente eres –dice Lynn 2. Tris 2 abre la boca en una perfecta "o".
-¡Eh sido subestimada por mis amigos! –grita, y los mira ofensiva. Sin embargo eso provoca más risa, para ellos. –Bueno, si eso quieren –la escucho murmurar antes que una manguera (que antes no estaba) estuviera en sus manos. Vi como la manguera salía gran agua y se los echaba a ellos. –Idiotas –dice antes de sentarse con sus padres del futuro que se habían movido de la mesa que antes estaban.
-¡¿Pero-ro que carajo?! –exclame Uriah 2 al verse empapado. Tris 2 lo ignora y pregunta quien quiere leer.
-Yo –dice Zeke 1, para mi sorpresa, muchos lo miran sorprendidos pero él lo ignora y toma el libro.
Pienso en correr, pero el perro es más rápido que yo. No puedo luchar contra el suelo. Mi cabeza golpea. Tengo que tomar una decisión. Si puedo saltar sobre uno de esas mesas y usarla como un escudo, no, soy demasiado corta como para saltar por encima de las mesas, y no lo suficientemente fuerte para volcarlas.
El perro gruñe, y casi puedo sentir el sonido vibrar en mi cráneo.
Mi libro de texto de biología,
Cale fruncen el ceño, por diferentes razones.
…dice que los perros pueden oler el miedo a causa de una sustancia química secretada por las glándulas humanas en un estado de coacción, el mismo químico que segrega la presa de un perro. Oler el miedo los lleva a atacar. El perro se me acerca a centímetros, sus uñas raspando el piso.
No puedo correr. No puedo luchar. En lugar de eso respiro el olor del mal aliento del perro e intento no pensar en lo que se acaba de comer. No hay blanco en sus ojos, sólo un destello negro.
¿Qué más debo saber acerca de los perros? No tendría que mirarlo a los ojos. Esa es una señal de agresión. Recuerdo que le pregunté a mi padre por un perro cuando yo era joven, y ahora, mirando al suelo en frente de las patas del perro, no puedo recordar por qué. Se acerca más, sigue gruñendo. Si mirarlo fijamente a los ojos es un signo de agresión, ¿cuál es una señal de sumisión?
Mi respiración es fuerte pero constante. Me hundo hasta las rodillas. La última cosa que quiero hacer es acostarme en el suelo delante del perro, haciendo que sus dientes estén a la altura de mi cara, pero es la mejor opción que tengo. Estiro las piernas detrás de mí y me apoyo en los codos. El perro se acerca más, y más, hasta que siento su cálido aliento en mi cara. Mis brazos están temblando.
Me ladra en el oído, y aprieto los dientes para no gritar.
Algo áspero y húmedo toca mi mejilla. Los gruñidos del perro paran, y cuando levanto la cabeza para mirarlo de nuevo, está jadeando. Lamiéndome la cara. Frunzo el ceño y me siento en mis talones. El perro apoya las patas sobre mis rodillas y me lame la barbilla. Me estremezco, limpiando la baba de mi piel, y me río.
― ¿No eres una bestia tan feroz, eh?
-¿Cómo? –pregunta alguien. Entonces entendí, las personas al hacer la simulación, algunos al ver que serian atacados por un perro gigante le lanzaron el queso, otros lo mataron. No pudieron ver al inocente perro pienso Bueno tan inocente que quiso atacar a una niña pero…
Me levanto despacio para no asustarlo, pero parece un animal diferente al que me enfrenté hace unos segundos. Extiendo la mano, con cuidado, para poder retroceder si lo necesito. El perro me da un golpe a mi costado con su cabeza. De repente estoy contenta de no haber elegido el cuchillo.
Parpadeo, y cuando mis ojos se abren, una niña se encuentra del otro lado de la sala llevando un vestido blanco. Ella estira las dos manos y grita: ― ¡Perrito!
Mientras ella corre hacia el perro a mi lado, abro la boca para advertirle, pero soy demasiado lenta. El perro se da vuelta. En vez de gruñir, ladra y gruñe y encaja, y sus músculos se tensan como alambre enrollado. A punto de saltar. No pienso, sólo salto; acabo de saltar, arrojando mi cuerpo sobre el perro, envolviendo mis brazos alrededor de su grueso cuello.
-¿Atacaste a un pobre perro? –pregunta perplejo Matthew
-Ni si quiera es un perro de verdad –dice Tris 2. Algunos la miran por ese comentario.
Mi cabeza golpea el suelo. El perro se fue, y también la niña.
-La siguiente etapa –escucho murmurar a Tris 2
En lugar de eso estoy sola en la sala de pruebas, ahora vacía. Me doy vuelta en un círculo lento y no puedo verme en ninguno de los espejos. Empujo la puerta y salgo al pasillo, pero no es un pasillo; es un autobús, y todos los asientos están ocupados.
Estoy en el pasillo y me aferro a una barra. Sentado cerca de mí, está un hombre con un periódico.
No puedo ver su cara por encima del papel, pero puedo ver sus manos. Tienen cicatrices, como si se hubiese quemado, y ellas se aprietan alrededor del papel, como si él quisiera arrugarlo.
― ¿Conoces a este hombre? –me pregunta. Señala la imagen en la página principal del periódico. El titular dice: ¡Asesino Brutal FinalmenteAprehendido! Me quedo en la palabra "asesino". Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que leí esa palabra, pero incluso su forma me llena de pavor.
Se los juro, todos, todos miraron a Tris 2 incrédulos.
-¿Qué? – dice
-¿Me estas jodiendo? –dice Uriah 2, Tris 2 le saca la lengua.
-Continua por favor –Tris 2 le dice a Zeke 1
En la foto debajo del título está un hombre joven con una cara plana y una barba. Siento que lo conozco, aunque no recuerdo cómo. Y al mismo tiempo, siento que sería una mala idea decirle al hombre eso.
― ¿Y bien? ―escucho la ira en su voz―. ¿Lo haces?
Una mala idea, no, una muy mala idea. Mi corazón late con fuerza y me aferro a la barra para parar los temblores de mis manos, por entregarme. Si le digo que conozco a ese hombre del artículo, algo horrible va a pasar conmigo. Pero puedo convencerlo de que no lo hago. Puedo limpiar mi garganta y encogerme de hombros, pero eso sería una mentira.
Me aclaro la garganta.
-Buena estrategia, evitar hablar –me dice Will 1
― ¿Lo haces? ―repite.
Me encojo de hombros.
-Otra buena estrategia –me dice Will 1
― ¿Y bien?
Un escalofrío me atraviesa. Mi miedo es irracional, esto es sólo una prueba, no es real.
Todos me miran al igual que a Tris 2.
-¿Qué-e? Es verdad –finalizo y me encojo de hombros.
―No ―dije, mi voz casual―. No tengo idea de quién es.
Se pone de pie y, finalmente, veo su cara. Lleva gafas de sol oscuras y la boca doblada en una mueca. Su mejilla es ondulada con cicatrices, al igual que sus manos. Se inclina cerca de mi cara. Su aliento huele a cigarrillos. No es real, me recuerdo a mí misma. No es real.
―Estás mintiendo ―dice él―. ¡Estás mintiendo!
―No lo estoy.
―Puedo verlo en tus ojos.
Me pongo más derecha. ―No puede
-Yeah, fuck u, bitch!* –dice Uriah 2, y Tris 2, Will 2, Tori 2, Lynn 2, Marlene 2 y Al 2 sueltan carcajadas.
-Wait, Who is the bitch?* –pregunta Tris 2 a Uriah 2. Al preguntar los antes mencionados sueltan más carcajadas.
-El hombre, obvio –dice Uriah 2
―Sí lo conoces ―dice en voz baja―, podrías salvarme. ¡Podrías salvarme!
Estrecho mis ojos. ―Bien ―le digo. Mi mandíbula rígida―. No lo hago.
-¡Tómalo! –grita Marlene 2 y choca las manos con Will 2
-Es el final del capitulo –dice Zeke 1
-¡Ah comer! –grita Uriah 2 y lo hacemos.
-¡Si jodete, perra! –
-Espera, ¿Quién es la perra? –
