Cuarto drabble hecho especialmente para Rosy. (Ahora sí, ¡este es el bueno!) :D
¡Viernes de Helsa!
Disclaimer: Ninguno de los personajes que ven a continuación ni nada de lo que se relacione con ellos, me pertenece. Tristemente solo puedo jugar con sus emociones, para satisfacer una malsana adicción a una pareja imposible.
Despedida
El pelirrojo sostiene con ambas manos el rostro de la joven ante sí, sabiendo que se esfuerza por ser fuerte. Es difícil serlo, cuando él mismo se siente a punto de quebrarse ante la perspectiva de partir lejos de la mujer que ama y no saber lo que le espera al combatir en territorios enemigos. Son épocas difíciles y hombres, tanto jóvenes como adultos, deben viajar para defender a su patria.
Es una fría mañana del año 1916 y un barco se encuentra listo para salir del puerto, con cientos de soldados a bordo que solo atinan a despedirse de sus familias.
En silencio, una lágrima se desliza por el rostro de la muchacha de la que está profundamente enamorado y él solo puede hacer ademán de limpiarla con uno de sus pulgares, mientras lleva sus labios hasta la frente pálida de ella.
Cuando mira hacia aquellos grandes ojos azules que tantas noches le han quitado el sueño, sabe que debe apresurarse en partir o le será mucho más difícil hacerlo. Pero sus pies se niegan a dar un solo paso. La rubia esboza una sonrisa dulce y lleva una de sus palmas hasta su mejilla, acariciando el vello rojizo que tan bien le perfila los costados. Siente tanto miedo por él, que teme que en cualquier momento pueda echarse a temblar.
La jovencita siente su corazón latir cuando él desvía la cara un instante, tan solo para besarle la palma.
Luego, se inclina hacia ella aun sosteniendo su cabeza entre sus largas manos y se apodera de su boca con la suya, provocando que la chica le rodee el cuello con sus delgados brazos y se pare en las puntas de sus pies. Los rosados labios femeninos se abren dándole paso a su lengua, que se adentra con dulzura para explorar cada rincón y llenarse con la sensación de aquel contacto, que será el último por quien sabe cuánto tiempo.
Ambos se despegan después de un instante que no parece durar lo suficiente.
—Regresa con bien, Hans. Te estaré esperando—le dice ella mirándose profundamente dentro de las orbes verdes que la han sabido enamorar con el paso del tiempo.
No se atreve a decir adiós. Ninguno de los dos se atreve. Es por eso que él solo le repite que la ama y se encamina rumbo al barco.
El viento matutino comienza a arreciar conforme el navío se va apartando del puerto. El joven se acerca hasta uno de los costados del barco entre la multitud de hombres que le rodea y asoma la cabeza. Sonríe tristemente al ver como la brisa agita los rubios cabellos trenzados de su novia y se promete a sí mismo, que hará todo lo posible por regresar a su lado.
Cuando la guerra termine y no tengan que separarse de nuevo. Cuando se plante frente a ella para pedirle matrimonio, tal y como planeaba hacerlo antes de recibir aquella desafortunada citación del ejército que truncó toda su realidad.
—Hasta pronto, Elsa.
Nada como un drabble melancólico para abrir el fin de semana. ¿O ustedes que piensan?
¡Esas fueron 500 palabritas exactas de puro Helsa! :D
He de decir que aunque el drama no es lo que más me gusta, esta sugerencia me pareció muy interesante y bonita para poner a interactuar a la pareja. No quise especificar mucho acerca de la guerra en la que se encontraban o el país, (es lo genial de hacer escritos tan cortos), pero como referencia y por el año mencionado tomen la Primera Guerra Mundial.
Awwww nuestra querida pareja despidiéndose románticamente, en serio jamás se me habría ocurrido algo así. ¡Yo solo quiero hacerlos pelear y besarse! ¡Ese es mi estilo! xD Que por cierto, no los he hecho pelear en ningún drabble, ¡eso tiene que cambiar pronto! e.e
Rosy: Espero que te haya gustado mi interpretación del momento. Como ves, cumplí mi promesa. :3
F: :D
¡Se vienen otros drabbles muy interesantes, amiguitos! Disfruten de su fin de semana y no olviden oprimir el botón de abajo. ¡Los quiero!
