Hola chicos! no es tarde, dije que subiría capítulos los lunes o los martes, a si que no se quejen por esto... háganlo por lo que verán cuando lo lean.
Este capitulo me a costado (no en serio, lo borre unas 3 veces porque no me gustaba... y aun tengo dudas), de hecho no tenia pensado actualizar hoy. Pero el resto de este tiempo no lo voy a poder hacer. Veréis clases es igual a tiempo que debo emplear, por lo que las siguientes actualizaciones no serán precisamente pronto. Como sea sigamos con lo que nos compete y espero me entendáis.
- personaje hablando –
- "personaje pensando" –
- parsel –
"cartas, escritos, etc."
-criatura/ animal hablando -
-"criatura/animal pensando"-
Hechizos y/o cosas que quiero recalcar
La saga de libros de Harry Potter no me pertenece, esta es propiedad de Rowling. si fuera mía Harry hubiera descubierto las manipulaciones de Dumbledore y se enteraría de su legado.
Tomando el Control
Capítulo 4: Comenzando a moverse, Una familia creciente
Los humanos tenemos la muy mala costumbre de creer en lo que sabemos imposible, de confiar en lo desconocido… de tener fe en el postrero paroxismo. Muchas cosas pasan por nuestra mente al afrontar alguna situación de presión o dolor extremos, como es mi caso; había aprendido a controlar mis emociones, al punto de poder llegar a fingirlas con facilidad. Pero no todo era perfecto, tenía un pequeño "problemilla" cuando ciertas cosas llegan a acontecer mi escudo se rompe y permite salir la ira, dolor, angustia y sufrimiento contenido; toda emoción negativa que se encontrara guardada… pero saber oclumancia tiene sus ventajas, cuando esto ocurre mi rostro no presenta contorsión alguna y me permite reflejar una imagen de autoridad total.
Seguramente tenía un rostro bastante extraño porque Hermione no paraba de mirarme raro desde que llegamos a Grimmauld Place, no la podía culpar, no le había dicho nada desde que salimos del banco. Tan solo la saque fuera y nos aparecí. Pero ¿Qué podía decirle? Ya le había contado lo que paso dentro de las salas, por lo menos parcialmente; no debía contarle aun en lo que prontamente ella y las demás se convertirían… debía hacer que se enamoraran de mi primero… no las podía obligar a nada… mi magia se había encargado de que yo cayera redondito a sus pies y, aun con esto, cada que hablaba con alguna me sentía más enamorado que antes… aunque bien sabía que era un amor ficticio creado por mi magia, aunque este se desvanecería mientras más las conociera y me enamorara. Aun debo aprender tantas cosas y no me queda tiempo.
¿Harry? – un intento de sonrisa apareció en mis labios, como amaba el sonido de su voz –
¿Qué sucede Mione? – la mire sin levantarme de la cama en la que me encontraba desde hace unas horas –
¿Podemos hablar? – se sentó en la orilla del antiguo camastro –
¿No lo hacemos ya? – me burle cansinamente –
Harry – reprocho haciendo, inconscientemente un tierno puchero yo solo la mire – explícame una cosa ¿Qué somos? – enarque una ceja confundido –
¿Qué quieres decir Hermione? – me levante serio aunque sin dejar de mirarla –
Sé que me ocultas algo Harold James Potter – esa mirada… demonios ¿Por qué tiene que ser esa mirada? – y me lo vas a decir ahora
No sé de qué estás hablando – desvié la mirada, por mucho que haya entrenado ella seguía sabiendo cómo hacerme flaquear –
Mírame – no le hice caso – que me mires – tomo mi rostro obligándome a verla - ¿Qué es lo que no me has dicho? – intente resistirme, juro que lo intenté… pero con ella es imposible –
…Sin embargo no le dije todo, solo que debido a los votos de alma debía casarme con varias brujas y que, debido a mi magia, no podía negarme. Aunque tampoco es como si no quisiera. Desde siempre me habían gustado las emociones fuertes y el ser partícipe de esta pequeña peripecia, el saber que el que se uniría a esta partida seria yo, que llegaría al último escaque me cargaba de adrenalina y, para que mentir, me excitaba de sobremanera. No porque derrumbaría las altas murallas que eso dos había elevado. No. Me estimulaba saberme dueño de todo cuanto pisara, decía y pensaba; porque me convertiría en la pesadilla de mis enemigos y cumpliría con mi destino. No derrotar al imbécil de Tom. Sino recobrar lo que él me quito: mi vida, magia, la voluntad de seguir viviendo, la convicción de que yo valía algo… y a mi familia.
No es justo – un lamento me saca de mi ensoñación – ya has sufrido suficiente, mereces escoger al menos con quien compartir tu vida – intenta justificarme mi mejor amiga –
No, no te pongas así Hermi – acaricio su mejilla – en realidad no me molesta – me mira con sospecha –
¿Cómo? Harry no me digas que alguien te metió a la cabeza la idea de tener tu propio Harem – sonaba escandalizada, su seño estaba fruncido… y yo me estaba conteniendo mucho para no reír a carcajada limpia –
¿Me ves como un pervertido? – Sonrío ante su vergüenza – estoy bien con esto porque tendré cerca a la mejor amiga del mundo, apoyándome y cuidándome igual que siempre
Ella se cruza de brazos y enarca una ceja - ¿y que te hace pensar que estaré contigo aun en tu vida conyugal?
Que es imposible que tú abandones a tus amigos – la escuche maldecir por lo bajo lo bien que la conocía – así que no tienes escapatoria
Te odio – murmuro con una pequeña sonrisa –
Yo también te amo sabidilla – beso de cabello y aspiro su aroma –
Por supuesto ella no entendió el doble significado de mis palabras, y gracias al esqueleto (Merlín) no lo hizo, aun no era tiempo de que se enterara de algunas cosas.
Ya estaba entrando la noche y en la residencia Black había una joven moviéndose de un lado a otro vistiendo un vestido hasta las rodillas, ajustado de cintura y cadera, la parte superior era de un rojo vino y la inferior era de un negro brillante, un escote de corazón y de él salían dos tiras que se cruzaban en su cuello; tenía unas sandalias de tacón negras y el cabellos suelto. Si, Hermione Granger se veía como una señorita de sociedad… sin embargo la preocupación y ansiedad, sobretodo esta última, le quitaban algo de encanto a los ojos de cualquiera que no fuera Harry, quien la miraba divertido desde la cocina.
Harry debes apresurarte ya casi es la hora y tu aun no terminas de alistarte – se moprdia el labio intranquila, tendrían una cena con dos Mortífagas y, solo por ser reunión familiar, habría un alto al fuego de muy dudosa confiabilidad –
Calma cariño todo saldrá bien – susurro a su oído y ella se sobresaltó –
"¿Cuándo llego allí?" – Pensó asombrada – no es gracioso ¿sabes?
Si lo es, al menos para mí – la soltó y puso una cara de falsa ilusión – mi mejor amiga esta por conocer a mi familia ¿no es maravillo? – Se destartalo de risa al ver la cara de disgusto que puso – es mejor que los lleves al comedor – notando las presencias de ciertas personitas –
Por amor de…- se contuvo mientras caminaba con la mayor confianza y tranquilidad que pudo –
Precisamente, estaban tres personas en la sala de la casa mirando con asombro bien disimulado la decoración. Ciertamente había cambiado mucho, aún seguían siendo colores oscuros pero ahora el lugar destilaba elegancia, soberbia y calidez; el mobiliario eran de época y estaba forrado en cuero negro, verde oscuro y algunos marrones. Ella también se sorprendió al ver el lugar hasta que su amigo le explico que era el efecto del anillo del señorío de los Black.
Buenas noches – saludo con educación manteniendo una expresión neutra en su rostro –
Buenas noches – correspondió Narcissa, quien llevaba un hermoso vestido violáceo, su cabello suelto y una sonrisa amable en sus labios –
Draco solo asintió e igual que Bellatrix; el primero iba vestido de negro al estilo victoriano, la segunda llevaba uno negro con verde del mismo estilo. Sin decir nada más los guio al comedor principal, que constaba de una gran mesa de caoba para, al menos, unas 20 personas; la habitación era iluminada por una gran araña de cristal, como decoración solo habían algunos cuadros de diversos paisajes que, por el rostro de las mayores, no habían estado allí hasta ahora.
Harry no tardara en acompañarnos – anuncio indicándoles donde sentarse, ella lo hizo a mano derecha de la cabeza de la mesa –
¿Dónde se encuentra ahora? – se aventuró a preguntar el único varón presente –
Estaba terminando de hacer la cena – dijo una voz que entraba al comedor –
El lord Black estaba metido en un traje negro bastante elegante y moderno en el mundo muggle, también llevaba una capa negra de bordes plateados; detrás de él venían diversos platos que olían y se veían bastante bien.
¿Preparando? – Siseo el rubio – tienes elfos no tendrías que hace eso
Lo hago porque puedo y me gusta hacerlo sobrino – recalco mirándolo con seriedad – si lo prefieres puedes retirarte, sino la cena de hoy se comprende de chiles en nogada como entrada, Tacu Tacu costeño como platillo principal acompañado por Dim Sum de carne y bambú, y para el postre tenemos Fleur de pecher (flor de durazno) – aplaudió con una sonrisa – sin más que decir, la cena está servida – se sentó y sirvió comida en su plato –
Al principio los invitados se mostraron renuentes a probar nada, a él no le importó y continuo comiendo con tranquilidad, Hermione fue la primera en probar y alagar su cocina, esto incitó a los otros tres a probarla… y no parar de comer.
Bueno, lord Black, creo que debemos aclarar ciertas cosas – hablo por fin la rubia bebiendo un poco de vino –
La dote que poseías al casarte con Lucius no será revocada sino aumentada, se te dará una de las propiedades de la familia donde podrás vivir bajo mi protección junto a tu hijo – le explico con voz desinteresada – sin embargo Draco Malfoy solo será mi sobrino, de mí no tendrá ninguna clase de herencia hasta que se lo gane – la miro a los ojos intimidándola un poco – tu y yo sabemos que lo han malcriado demasiado, a de aprender cómo comportarse en el mundo real. La sangre y la magia nada tienen que ver en los humanos – noto la hostilidad que le dirigían - ¿saben cómo es que tenemos magia?
Desde siempre la hemos tenido, la magia siempre vivió en nosotros pero estaba dormida, hasta que el primer mago la despertó y enseño a los demás a hacerlo – respondió con altanería la pelinegra –
No – replico el hijo de Lily con seriedad – la magia es el resultado de la sintonización del espíritu y la mente del hombre con la naturaleza, esta conexión no todos la poseen. En una cosa tienes razón: hasta que el primer mago la despertó nadie sabía que existía – una nostálgica sonrisa surco sus labios – este primer mago la despertó debido a sus emociones, dando como resultado el primer caso de magia accidental, en aquel tiempo no existían las varitas ni los hechizos el creo el método mágico sin varita, concentrándose en la fuerza y poder otorgados por sus sentimientos. Enseño a otros a hacerlo y se comenzaron a formar las familias mágicas, siguiendo sus enseñanzas los magos prosperaban en armonía, debido a la continua comunión con el estado natural de las cosas. Pero somos humanos y no somos perfectos – levanto su mirada viendo a Bellatrix con tristeza – el poder se nos subió a la cabeza y empezamos a creernos seres superiores a los muggles, teniendo la errónea idea de que podíamos subsistir sin ellos. Que falsedad más grande, cuando una criatura, sea humano o animal, se ve amenazado trata por todos los medios de sobrevivir: los muggles empezaron la caza de brujas, obligándonos a escondernos en el proceso – se levantó y se puso tras el albo – dime, Draco, ¿Qué hace un león cuando no come por varios días?
Se vuelve agresivo y ataca a todo quien se acerque, pues tiene hambre y necesita alimentarse – respondió en automático –
Bien, entonces, ¿Qué hace el ser humano cuando se siente traicionado? – miro, esta vez, a la trilliza mayor –
Actúa por inercia, muchas veces guiado por la ira y el rencor – se sentía atrapada, eso era muy obvio –
Exactamente, en el pasado los magos se vieron abrumados por la constante evolución de sus homólogos no mágicos y, con el miedo de ser atacados, comenzaron a difundir la pureza de la sangre. Resulta que si una sola braza cae en la paja se crea un incendio; ese temor pronto se convirtió en racismo, el racismo en odio y el odio en asco, repugnancia y una increíble necesidad de demostrar lo que jamás existió – camino por toda la habitación y se detuvo junto a la ya encendida chimenea – la magia no viene de la sangre, sino del espíritu; si alguien tiene la suficiente fuerza, voluntad y fe – los miro de refilón – nacerá la magia
Guardando silencio, dejo a todos sumergidos en sus propios pensamientos, reflexionando en sus palabras como si de una nueva ley se tratase.
¿Entonces por qué solo algunos muggles son capaces de despertar la magia? – pregunto, sorprendentemente, Hermione –
Porque, lastimosamente, no todos poseen la capacidad de hacerlo – se volvió hacia ella – muchas veces se niegan tanto a creer… que su magia teme salir a flote – suspiro con cansancio – la magia jamás ara daño a su portador, crecerá y se desarrollara junto a él o ella, ayudándolos cuando lo necesiten y dando respuestas cuando por nosotros mismos somos incapaces de hallarlas
¿Por qué nos dices todo esto? – pregunto de pronto la mayor de ellos –
Deseo la felicidad de mi familia, que prospere y crezca, y mientras esa clase de pensamientos siga a flote dentro de ella jamás será así – le sonrío con tranquilidad – acompáñame, necesito hablar a solas contigo – se dirigió a la salida sin verificar que lo seguía… sabía que era así –
Dejaron solos a los demás en el comedor y entraron a la habitación donde estaba el árbol familiar, que se veía tan nuevo y limpio como el resto de la mansión.
¿Qué quieres Potter? – su tono de voz era amenazante para cualquiera que no fuera el –
Tu y yo tenemos algo en común ¿sabes? – Esto llamo la atención de la mujer – ambos daríamos todo por nuestra familia… incluso fingir algo que no somos – la astucia en sus palabras la sombro pero también la asusto –
¿Cómo sabes…? – no pudo terminar de hablar pues de pronto se había quedado sin voz –
Sé que está mal y no debí hacerlo, pero tu consternación debilito un poco tus barreras y me dejaste ver algunas cosas – puso sus manos en sus hombros – quiero ayudarte, déjame hacerlo. Permítame brindarte una familia con la que sonreír, concédeme el placer de ver a esa cariñosa y protectora persona que ahora solo habita en los más antiguos recuerdos – para ese entonces ya la estaba abrazando – déjame arrebatar de ti todo miedo y dolor… déjame sanar tu corazón – junto sus frentes y le dejo ver sus brillantes ojos –
No sé si lo has notado – murmuro – pero estoy hundida hasta el cuello – su voz ya sonaba quebradiza – no puedes hacer nada por mi
Sí, sí que puedo – se separó de ella y toco el árbol familiar – soy el nuevo cabecilla de los Black, tengo mucha más influencia de lo que te imaginas. Puedo hacer creer a cualquiera que estabas bajo una terrible maldición y librarte de todo cargo – abordo sus manos con gentileza – puedo ayudar
El veía que ella quería creerle, que quería aceptar; pero también notaba el temor arraigado a la esperanza que estaba como nicho en su alma. Ante el solo había una mujer rota, pero fuertemente armada; conocía la fortaleza de la seguidora del lord oscuro pero estaba empezando a vislumbrar el frágil baluarte que había construido, poderoso para todo aquel que considerase su enemigo… delicado cual cristal para el que sabía observar la verdad tras las mentiras.
Aunque no me lo pidas te ayudare – aviso y tomo su brazo izquierdo desvistiendo la marca que la señalaba como Mortífaga – y primero te quitare esto
¿Cómo…? ¿Por qué lo haces? ¿Por qué quieres ayudarme? – su desconfianza era palpable pero el chico solo le sonrió –
¿Por qué no hacerlo? Solo fuiste otra víctima en esta guerra, aun no se los detalles, ni los sabré hasta que decidas contarme. Pero ten por seguro que de mi jamás y óyeme bien ¡jamás! Encontraras desidia para con mi familia – sus ojos brillaron de prematuro cariño hacia ella – y tú eres mi familia ahora… tenebris redemptio
De pronto, Bellatrix sintió un calor sofocante en toda la habitación y la fría mano de su acompañante sobre su brazo comenzaba a incomodarle, noto entonces una luz oscura salir a relucir de su marca, el calor ceso y una enorme oleada de placer recorrió todo su cuerpo. Lo miro y no aparto su vista de él sino hasta que ya no pudo soportarlo más, en la última instancia lo oyó decir:
Der Band der Zeit, der Atem des Lebens (Las arenas del tiempo, el aliento de vida).
Luego de eso… solo oscuridad.
Time Skid
Le dolía todo, con pesar levanto de a poco su cuerpo notando las cálidas y suaves sabanas que envolvían su cuerpo; a pesar de todo se sentía bien, no notaba los dolores de espalda ya habituales ni las continuas pulsaciones en sus ojos y cabeza. Miro a su alrededor y la poca calma que tenia se desvaneció, esa no era su recamara, ni su cama ¿Dónde estaba? La respuesta le llego de golpe en forma de recuerdos.
"¿Qué fue lo que me hizo Potter?" – se preguntó al notar que, efectivamente, la marca de maldición ya no estaba en su brazo –
Oh, ya despertaste – miro bruscamente al lugar de origen de aquella voz – me preocupaste un poco cuando te desmayaste, aunque supongo que fue el efecto de tanta magia liberada y restaurada – desestimó mientras se acercaba a ella – en fin – extendió sus brazo y la bandeja que traía – tu desayuno
¿Qué fue lo que paso? – Comenzado a comer sin prestarle atención si tenía algún veneno o algo por el estilo, cosa que alegro al joven –
He quitado la marca tenebrosa de ti, junto con ella algunos sellos supresores y de rastreo que Tom pone a sus seguidores – ella elevo una ceja – Tom Sorvolo Ryddle es el nombre real de Voldemort; en cuanto a los sellos pues… digamos que esa marca es el resultado de un trabajo bien elaborado de aritmancia y runas de alto nivel, Voldy quería tener a todos sus seguidores bajo su meñique por lo que empleo runas de supresión de magia, de rastreo, alarma y… muerte, de esta manera los mantenía en vigilancia constante y cuando lo traicionaban, ya no le eran útiles o simplemente se aburría de ellos utilizaba la marca para torturarlos, leerles la mente o matarlos lenta y dolorosamente – la miro seriamente – sin embargo esto también acarrea una maldición para los Mortífagos que tengan la marca: si Voldemort muere ellos le seguirán.
¿Co…cómo? – trago pesadamente al imaginarse eso y le agradeció infinitamente al chico por habérsela retirado – muchísimas gracias
No hay de que – hizo el ademan de tomar un poco de fruta pero ella golpeo su mano - ¡oye! ¿Y eso porque? – la miro haciéndose el ofendido –
Es mi desayuno, búscate el tuyo – esa replica fue bastante infantil, se sorprendió a si misma sonriendo ante el puchero del chico –
Pero yo lo hice, déjame comer un poco – tratando en vano de tomar algo de la bandeja –
¡He dicho que no! – chillo agudamente entre risas y se detuvo al notar el tono de su voz –
Tardaste en darte cuenta – convocó un espejo y se lo puso en frente –
Ella solo pudo mirar su reflejo con absoluta conmoción, no podía creer que la persona plasmada en el espejo fuese ella, sabía que su estadía en Azkabán la había dejado desecha y su aspecto era deplorable, ¡las pociones a penas y podían disimularlo! Sin embargo la mujer que estaba allí era joven, sin arruga o mancha en su piel, sus cabellos estaban igual de ondulados y largos pero ahora estaba tan brillantes y cuidados como en antaño, sus ojos volvieron a ser de aquel color avellana que tanto le gustaba.
Yo no necesito una razón para ayudarte – susurra Harry – mucho menos para querer darte un regalo, considera esto como tal, ahora tienes física y, quizás, mentalmente unos 25 años – camino en dirección a la salida – en el armario hay ropa de tu talle, cámbiate y baja… te llevaras una grata sorpresa
No espero a que se lo dijeran dos veces, aunque tuviera muchas dudas en su cabeza ¿Voldemort no se daría cuenta de que le removieron la marca? ¿Cómo, si se supone que es imposible, se la quitó? ¿Qué era lo que en verdad quería de ella? Tuvo que poner de lado sus dudas al ver la ropa que había en el armario: ropa muggle y algunas túnicas de mago; vale ella no tenía nada en contra de los muggles pero ¿Por qué tenía que ser ese estilo de ropa? ¡Parecería quinceañera con eso! Se tragó el orgullo y comenzó a vestirse, nuevamente tuvo que agradecerle al chico mentalmente y desechar cualquier cosa que hubiera dicho antes sobre esa ropa. Le quedaban bastante bien, llevaba un jean blanco ceñido pero bastante cómodo que delineaba perfectamente sus piernas y… todo lo demás, un blusa gris de manga corta un poco holgada y sandalias marrones que emulaban bastante bien el estilo griego.
Cuando estuvo completamente satisfecha salió de la habitación y tomo camino al comedor, mientras más avanzaba mas escuchaba las risas y las voces de una personita que conocía muy bien, apresurando el paso entro a la habitación observando con asombro a sus hermanitas hablar de forma animada, Draco y Hermione hacían el esfuerzo por mantener una conversación civilizada, no veía por ningún lado al señor de la casa ni a su sobrina.
Buenos días – saludo mientras tomaba un lugar en la mesa –
El lugar quedo en silencio, los más jóvenes mantenían la boca cerrada e intentaban por todos los medios no mirar hacia las hermanas, Narcissa le estaba rezando a Merlín, Circe y Morgana para que esas dos no se terminaran matando; sus miradas chocaron.
¿Hace cuanto no veía a Andrómeda? ¿10 años? Tal vez, sino mal recordaba la última vez que se "reunieron" fue en un ataque al Callejón Diagon en donde ambas se enfrascaron en un duelo bastante reñido, duelo que se detuvo cuando Edward Tonks, el marido de la menor, fue asesinado al interponerse entre un Mortífago que atacaba a traición y ella. Andrómeda entro en un estado de shock por ver tal acto, por el cariño que aún le tenía a su hermana y por respeto a su fallecido cuñado, Bellatrix ordenó la retirada "cumplimos con lo que lord nos pidió" fue su excusa. Desde entonces no se habían vuelto a ver, desde entonces su hermanita la odiaba a muerte, desde entonces… ya no eran hermanas.
Bella – saludo en un susurro la mujer –
Drómeda – correspondió ocultando sus emociones tras la primera mascara que había creado –
Te vez… joven – su reticencia hacia doler el corazón de la mayor –
Tú estás tan impecable y orgullosa como lo has estado toda la vida – y no mentía, a pesar de haber quedado viuda no hace mucho Andrómeda Black mantenía su porte: elegante y peligrosa –
… y nuevamente el silencio, las miradas de las hermanas estaba muerta, se veían sin verse, estaban sin estar. Parecerían dos bestias evaluando a su enemigo, midiendo sus fuerzas, preparándose para la lucha. Antaño eran las mejores amigas y confidentes, nadie las separaba… nadie a excepción de la guerra, lo que no habían logrado hacer cientos de personas lo logro una sola. Se extrañaban, por mucho que quisieran negarlo se extrañaban; odiaban, aborrecían, y maldecían a su orgullo, a la educación que le dieron sus padres: disculparse jamás era una opción. Pero no podían evitarlo, estar juntas otra vez les provocaba esperanza, añoranza y mucha nostalgia; deseaban volver a estar juntas, contarse sus problemas, maldecir al tonto que se atreviera a dañar a su familia.
Venga ya – soltó alguien en la puerta – abrásense de una buena vez
No era necesario repetirlo, saltaron a los brazos de la otra, al fin estaban juntas, al fin lejos de lo que las mantuvo separadas, al fin en familia otra vez. Estuvieron a punto de soltar lágrimas de felicidad… sino fuera porque su orgullo solo permita el abrazo.
Drómeda – murmuro la mayor – oh, hermanita, cuanto lo siento, no debí permitir que pasara… perdóname, no te cuide y te deje sola… perdóname – se aseguró de que solo ellas escucharan sus lamentos –
Ya olvídalo, Ted siempre fue muy impulsivo y yo jamás me habría perdonado si tu recibías ese hechizo – la abrazo con más fuerza –
No es por ser insensible pero… yo también quiero un abrazo – se quejó infantilmente la voz de la otra vez –
Cállate Potter, pareces un crio – reprendió otra voz desconcertando a las hermanas –
¿Harry? ¿Dora? – pregunto la hermana del medio –
Los nombrados acabaron de entrar al comedor, uno sobándose la cabeza y la otra mirándolo con burla.
Eso dolió Nymph – se lamentó el chico –
¿Quieres otro? – levanto su puño y el chico negó fervientemente –
Dejando de lado los juegos – el ojiverde miro a las hermanas - ¿todo bien?
Si – respondió la Sra. Tonks –
Gracias por reunirnos milord – hablo luego de un rato la mayor de las hermanas sumisamente –
Creo que aún no has entendido nada Bella – Harry movió su cabeza en negativa a lo que ella hacia – esta es tanto mi casa como la suya, yo solo soy el lord Black allá afuera – señalando la ventana – aquí solo soy Harry o Harold como prefieran – se sentó a comer en la mesa – será mejor que se acostumbren a mi presencia porque desde ahora vivirán aquí – remarco mirándolas seriamente y al ver que iban a replicar dijo – no es una petición es una orden, no pienso tener a mi familia lejos, especialmente a ti – penetro con la mirada a la metamofarga –
¿Por qué en especial a mi hija? – curioseo preguntándose por el repentino interés –
Nymphadora está embarazada – sorbió un poco de café viendo la expresión chocada de los presentes y la sombría mirada de la susodicha – bebé que es mío, no quiero ninguna pregunta y, en todo caso, es a ella a la que deben de preguntarle
Un momento ¿Cómo que es tuyo? – pregunto Hermione viéndolo con el dolor de la traición plasmado en sus ojos –
Mío, de tener mi sangre no; pero quiero a ese bebé en mi casa, me are cargo de él o ella junto a su madre – miro hacia Nymphadora – dormirás en mi habitación quiero estar pendiente de ti en todo momento – se levantó y la tomo del hombro guiándola a la salida – así que suegrita espero no tener problemas con usted.
¿Qué planeas? – luego de estar un rato en la habitación del chico y que Kreacher trajera sus pertenencias al lugar –
Nada – se sentó a su lado mirando al techo y notando la apatía de la chica – dado las circunstancias debo explicarte unas cosas ¿sabes lo que es un compañero de alma?
Si – respondió y al instante algo en su cabeza hizo "click" – es pera me estás diciendo que… tu… y… yo – su voz era temblorosa y se notaba bastante ansiosa –
No quiero que por esto te sientas obligada a estar conmigo, mucho menos pienses que yo estoy obligado a cuidar de ese bebé – le regalo una tierna sonrisa – quiero ocuparme de ti, darnos una oportunidad, admito que cuando te conocí me pareciste alguien bastante agradable, divertida, leal sin lugar a dudas y ¿para qué mentir? También te creí muy hermosa, mientras te conocía me agradaste más – suspiro pesadamente – tus sentimientos por Lupin eran demasiado obvios y deseche cualquier idea de ser más que amigos
Sabes que esto es más serio que eso ¿verdad? – su mirada estaba rota, parecía no querer aceptarlo –
Ya te he dicho que no estas obligada a nada – puso su mano sobre uno de sus hombros – eres libre de hacer lo que te plazca… pero déjame estar en la vida del pequeño – la escucho bufar y reír de forma vacía –
Te comportas como si fueras su padre – negó – ni siquiera él ha intentado contactar conmigo para saber cómo voy – cubrió su cara con sus manos –
Basta – corto – no debes lamentarte por un idiota, no me interesa sabe quién es ese cobarde, pero yo debo…necesito estar al lado del cachorro – ella lo miro inquisitivamente – soy animago Dora, mi animal interior exige que me haga cargo de él… y de ti, y de verdad que no me molesta, de hecho, sería algo que me encantaría – ella se levantó y le dio la espalda –
Eres un niño Harry – musito, abrazándose a sí misma – no puedo permitir que te hagas cargo de mí y de mi hijo, haz tu vida, pero lejos, puedes ver cómo crece, ir a visitarnos de vez en cuando, pero no hacerte cargo de nosotros – un traicionera lagrima fue derramada y el chico solo la miraba –
"Sé que esto no es correcto" – se hacer a ella – "pero siento que debo hacerlo" – le dio un cálido y fuerte abrazo cuando estuvo frente ella – "pero necesito sentirla bien, ese niño es mío, mío y solo mío" – se separó un poco y miro sus dolidos ojos – "nuestro" – se recordó acabando con la poco distancia entre ellos, dándole un suave y casto beso –
La auror se sorprendió e intento separase de buenas a primera, fallando miserablemente porque el condenado ojiverde tenía mucha más fuerza que ella. Solo basto un poco de movimiento por parte del menor para que ella se rindiera su instinto y correspondió el beso… disfrutándolo como nunca antes; se sujetó al cuello de Harry poniéndose en puntillas, el chico la sujetó aún más firmemente a su cintura y la atrajo a él. El beso se profundizó y se volvió más desesperado, ella mostraba dolor, tristeza, angustia y necesidad en ese contacto, sin embargo se sintió cómoda y deseaba más que un simple beso al notar que su compañero le profesaba tanto cariño, amor y compresión. Se separaron a causa del aire, ella respirando agitadamente y él apenas se veía cansado, no la dejaba de ver con aprecio y dulzura.
Te estaré cuidando aunque no quieras – dirigió una mano a su vientre – y a esta pequeña criatura también. Ambos son míos – afirmo su agarre, sus palabras era autoritarias pero no dejaban de ser suaves y cálidas - ¿estamos? – ella solo asintió sonriéndole con timidez –
Gracias – apoyo su cabeza en el fuerte pecho de su, ahora, pareja – gracias por cuidarme
Siempre – besando su frente –
Time Skid: dos semana después.
Los días pasaron con relativa prontitud, al principio las cosas estaban algo tensas; con las hermanas Black poniéndose al día e ignorando a todos los demás, Draco intentando contener insultos a Hermione y esta, a su vez, tratándolo lo mejor posible. Harry se la pasaba metido en su estudio, hablando con la metamormaga, consintiéndola y cuidándola todo lo que pudiera; estudiando con Hermione o teniendo charlas entretenidas con su "sobrino" y Bella, con Cissa y Drómeda se llevaba bastante bien.
Se comenzaban a comportar como una familia, un tanto disfuncional pero eran bastante unida. Esa noche cenaban tranquilamente contándose anécdotas divertidas, el ambiente era agradable y entretenido.
Sería bueno ir a la playa un día de estos – pensó la Black-Granger en voz alta con un dedo en el mentón –
Mmmmm… mi familia tiene una casa de playa en la Isla de Pascua – Harry los miro – ir estaría bien, las vacaciones de verano casi terminan y yo necesito relajarme – su posición pensativa fue interrumpida por el bufido de Draco –
¿Cómo no irías a necesitarlo? ¡Te la pasas en tu estudio casi todo el día! – su "reproche" sonó más berrinche infantil haciendo reír a los presente –
A diferencia de otros yo debo trabajar – lo miro con sorna – además tenía que arreglar unas cuantas cosas que, por cierto, terminarían con un viaje familiar a Rumania, pero la playa es más atractiva para mí – se encogió de hombros –
¿Qué asuntos Harry? – pregunto Nymphadora mordiendo su manzana –
Cosas – murmuro aburrido –
¿Pero qué cosas? – insistió –
Necesito comenzar a socializar más con los herederos y lores de las diversas casas mágicas, no solo las de Gran Bretaña – respondió rodando los ojos – preparen las maletas nos iremos mañana al medio día – se levantó – Kreacher, Dobby, Winky –llamo y aparecieron los elfos – vayan a la casa de playa de la familia Peverell en Chile, la Isla de Pascua y prepárenla con lo necesario – ellos asintieron contentos y se fueron – bien yo iré a terminar de firmar algunos documentos para no tener nada pendiente esta semana – se despidió –
Algo oculta ¿verdad? – alzo una ceja y miro al resto –
Es probable, pero lo conozco y sé que o nos da una agradable sorpresa o está metido en un buen problema – concordó Hermione quedándose callada un momento – apuesto por lo segundo
Confías demasiado en el ¿no? – dijo sarcásticamente el albo –
Le confiaría mi vida Draco… pero Harry es demasiado torpe para algunas cosas – recordando la situación en la que estaba su mejor amigo –
La verdad es que no te entiendo – se metió Narcissa a la conversación –
A veces pareces enamorada de él hasta la locura – agrego Andrómeda sonrojando a la chica –
Y otras actúas como si lo quisieses golpear hasta el cansancio – finalizo Bellatrix con algo de burla –
Tenemos… una especial relación – admitió pausadamente notando la entrecerrada mirada de la embarazada –
Bueno, yo mejor me retiro – la pareja del señor de la casa se levantó en dirección a la salida – y, Hermione, ten por seguro que Harry te adora, eres la hermana que nunca tuvo – se encogió de hombros, sincerándose en sus palabras sin notar lo hirientes que fueron para la chica… cosa que si notaron los demás –
¿Pasa algo querida? – aunque en el pasado Hermione y Bellatrix eran enemigas juradas ahora eran buenas amigas –
No lo sé – murmuro sintiendo un pulsante dolor en el pecho – no lo sé – salió del comedor corriendo con la cabeza agachada para que no notaran las lágrimas que escurrían de sus ojos -
Vale ¬¬ se que es corto pero fue lo mejor que pude hacer con la poca inspiración que tenia... mi mente funciona cuando quiere y cuando no se queda encerrada en su cueva. Y esto en parte es vuestra culpa, me siento feliz con los pocos reviews que hasta ahora mandan pero espero que hallan más la proxima, eso me motiva a seguir escribiendo.
Los leo luego ^w^
