-Saya... creo que no aprieta más
-¿Como que no? sí aprieta más, tiene que hacerlo, me veo gorda, lo sé... se supone que hoy voy a conocer a nuevas amigas, y ellas seguro son bellísimas, mírame a mí, parezco un cerdo, es terrible, creo que no voy a salir, es más, ve inventando una excusa para Joel por favor
-Eh... Saya, no me parece que te veas mal.
-Cállate y sigue apretando ese corsé, mocoso.
Haji sentía que llevaba más de media hora ayudando a Saya a mudar de ropa, y le parecía que en verdad se veía hermosa, aún si hubiese llevado arapos, pero era algo que no se atrevía a decirle en ese momento si no quería salir mal librado.
-Las fiestas no son divertidas- dijo al fin el niño.
-¿Qué? estás mal, son lo mejor del mundo, además Joel me va a presentar a algunas amigas, son hijas de sus amigos, espero que nos llevemos bién.
-Ya lo haz dicho como veinte veces hoy.
-¿Ah si? no me di cuenta... oye, cuál crees que se vería mejor...¿este, o este?- dijo Saya mientras levantaba un par de vestidos.
-Los hombres no servimos para eso, creo que no tenemos el más mínimo sentido de la moda, siento no poder ayudarte pero... yo también tengo que ir a cambiarme de ropa.
-Pero, puedes hacerlo aquí mismo, anda y trae la ropa, yo te ayudaré.
-¡¡Sa-Saya!!- las mejillas del niño comenzaron a colorearse- creo que yo puedo vestirme solo... y no, no quiero que me veas desnudo.
-Pero si no vas a estar desnudo!! a menos que quieras quitarte tu ropa interior, además dijiste que no tenías sentido de la moda, no quiero que salgas allá afuera vestido como payaso, incluso yó sentiría pena ajena...
-Ya te dije que no voy a salir a la fiesta, me quedaré en mi habitación, además no sé bailar, además no va a haber nadie de mi edad, además...
-Además cállate y hazme caso... tienes que salir allá, para que conozcas a Edmund.
Ahora había otro inconveniente además de los que ya había mencionado... oir pronunciar ese nombre de la boca de Saya le producía nauceas... pero a la véz quería salir allá afuera y verlo con sus propios ojos, y si era necesario, gastar alguna pequeña broma para terminar de una vez por todas con ese asuntito.
-Está bien, voy a ir, solo porque tú me lo pides... traeré la ropa.
Haji se encaminó a su habitación con una sonrisa un tanto maléfica en sus labios, incluso se asutó de sí mismo por estar pensando lo que estaba pensando en ese preciso instante "esta será la primera y la última vez que lo vea por estos lares".
Saya daba vueltas mirando al techo de su habitación, con una sonrisa de júbilo y emoción, era como el día perfecto para lucirse frente a gente que no conocía y hacer nuevas amistades... se detuvo por un momento y se sentó al borde de la cama... "hace rato que no la visito" se dijo... estaba muy entusiasmada, desde hacía varias semanas habbía conocido a esa chica con la hermosa voz de la cual estaba ansiosa por conocer más, sólo habían hablado un par de veces, pero era de las pocas cosas que disfrutaba hacer, y a veces perdía la noción del tiempo cuando estaba con ella, "quizá piensa que me olvidé de ella", el solo pensamiento le oprimió el pecho, y se disponía a levantarse e ir directo a la torre pero...
-Saya...
-Ah ya estás aquí... - le arrebató el bulto de ropa de las manos a Haji- hum... me parece que esto combina bién... prueba con esto.
-¿Bueno... y... en dónde?.
-¿Cómo que en donde? pues aquí mismo, frente a mí.
-Pero...- susurró Haji más rojo que nunca- no es correcto.
-No seas tonto, ni que te fuera a violar.
-¡Saya! qué son esas palabras, Joel dijo que...
-Ya, tú solo no lo repitas, anda empieza a quitarte la ropa, eres solo un niño, no debería darte vergüenza.
-Si... claro- dio vuelta para mirarle paranóico, comenzó a a quitarse la camisa de espaldas a ella -pásame la ropa- dijo sin girarse.
-No quiero- dijo Saya burlonamente.
-Saya, pásamela por favor.
-No- río despacito.
La mirada de Haji se llenó de horror... seguramente su inocente amiga ya no parecía tan inocente como antes, le dirigió una mirada aterrorizada, pero se calmó al ver que la chica estaba riendo.
-Toma, era broma- rió Saya aún entre carcajadas, mientras le extendía la camisa para la fiesta.
-Gracias- tiró de la ropa sin éxito- Saya suéltala, deja de bromear.
Saya hizo caso omiso, y siguió jugando a la cuerda floja con la camisa del niño, pero era más que obvio quién iba a resultar ganador... no solo por la ventaja del tamaño, sino por la fuerza sobrehumana de la chica que el muchacho muchas veces se preguntaba de dónde provenía aquella energía descomunal.
Saya estaba recostada bocarriba en la cama, victoriosa y riendo a carcajadas, él, justo a su lado, el perdedor, bocabajo y mirándola.
-No me hace gracia Saya.
-A mi sí...
Haji se apolló en sus manos para levantarse, casi simultaneamente ella agarró su derecha haciéndolo caer de nuevo; a continuación lo acerco más a su cuerpo hasta que quedaron tendidos en la cama de lado, frente a frente, y ella sujetando las piernas del niño entre las suyas y cubriéndolas con su amplio pollerín.
-¿¿Saya que haces!!.
Ella sólo reía a más no poder, mientras él intentaba soltarse de su firme agarre, en vano. rindióse al fin.
-Saya... quisiera aprender a...- dudó en terminar la frase -montar a caballo.
-Claro, le diré a Joel- dijo Saya, un poco mas calmada- ¿pero para qué?.
-No... por nada en especial- mintió- sólo es algo que me gustaría aprender.
-Y algo más.
-Si, dime.
-Estamos en ropa interior, ¿podrías soltarme?.
-Ah claro... ¿qué tiene de malo un poco de diversión?- dijo, y a continuación lo liberó; Haji respiró profundo y se apartó para ponerse la camisa.
-No es que no sea divertido, es que no es correcto.
-Le diré a Joel que no te siga dando esas clases de etiqueta, o te vas a poner muy aburrido.
Haji sonrió- y no es necesario que te quedes con ese corsé, eres igual de linda sin él puesto-.
Saya lo miró un instante, luego repentinamente, se levantó y se dirigió hacia el con una mirada amenazante... parece que había tomado el comentario de una manera inesperada- PERVERTIDO!!.
-Espera!- decía Haji mientras corría en círculos para escapar- ¡¡no lo dije en ese sentido!!.
Joel irrumpió abruptamente en la habitación.
-Saya ya termina de vestirte, han llegado casi todos los invitados.
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
-Ella es Marianne, y ella Josephine, y la menor, Esther, espero que puedan llevarse bién, niñas las dejo en buena compañía, Saya es una chica excepcional.
-Hola- saludó Saya tímidamente, no sabía que decir, nunca había estado con personas de su edad, parecían gente bastante madura, en realidad sentía miedo de no encajar.
Haji mirada desde una mesa lejana, casi sin ser notado, tan o más preocupado de Saya sobre la suerte que podía correr con sus nuevas amigas...pero Saya reía, reía a lo lejos, entonces no había por qué preocuparse, y él tampoco tenía nada que hacer allí, era mejor hacer lo que había planeado desde un principio, quedarse en su habitación. Solo rogaba porque el tal Edmund no llegara.
Se rocostó en su cama, y cerró los ojos, lentamente, se fué relajando, no supo por cuanto tiempo estuvo dormido, su posición estática sólo fué alterada por el golpeteo de unos nudillos en su puerta.
Fué a abrir, no tuvo tiempo de parpadear cuando unos brazos ya le estaban rodeando, eran los de Saya, quien lloraba desconsoladamente. le hizo sentarse en su cama, aún sin comprender la situación, ni por qué había ido a su cuarto a buscar un poco de consuelo, pero eso era lo de menos, tenía que saber qué había pasado.
-Saya, ¿que ocurre?.
Saya no respondía, sus palabras eran ahogadas por los sollozos.
-Ellas... ellas...- decía aún inconsolable.
Ese "ellas" le bastó al niño para entender por dónde iba el asunto... seguro "ellas" le habían hecho algo, lo cuál fué comprobado al mirar el vestido de Saya, manchado con una sustancia rojiza, vino. Pero no era todo, Saya no llevaba el peine en su cabello, lo apretaba entre sus puños, roto. no pudo evitar pensar "¿es tan perverso este mundo?" él lo sabía muy bién, pero se había esforzado por no pensarlo más desde que el ritmo de su vida se había alivianado al llegar al zoológico... pero aún más pensaba "Saya aún se pone así por esas niñadas?". Era tan frágil, sensible, pequeña, qué solo pudo pensar en ese momento, en hacerla sonreir, y protegerla de cualquier cosa que hubiera podido hacerla sufrir, sin importar las consecuencias
-Ven conmigo- la tomó del brazo, para ese entoces estaba un poco más calmada, y la llevó hacia afuera, en dónde las villanas debían de estar riendo triunfantes en alguna mesa. efectivamente.
-Quédate aquí sentada- le ordenó, mientras se acercaba hacia el trío fantástico para dar inicio a su pequeña travesura.
Saya observaba, aún con las claras señales de haber llorado, pero ahora con un rostro que reflejaba intriga.
-¿Eres amigo de Saya?- preguntó una de ellas.
-Awww ¿pero si no es la cosita más linda que hayan visto?- dijo la otra.
-¿Saya? no conozco ninguna Saya- dijo para despistarlas.
-Presiento que nos vamos a llevar bién- dijo la rubia, la más alta de la tres- siempre y cuando no te acerques a esa... escoria... ven, puedes sentarte con nosotros, ya que nos trajiste el vino, pareces buen chico.
-Por supuesto- dijo el niño conteniendo la furia por lo que habían dicho de su amiga.
-¿La vieron? parece que estaba llorando, que ridícula...- dijo la menor, Esther.
Las otras rieron burlonamente.
-Pobresilla, tiene mucho por aprender... que les parece si le jugamos otra broma, con ayuda de nuestro nuevo amigo.
-Por supuesto, soy especialista en eso- dijo Haji simulando entusiasmo- y díganme, ¿cuál de todas es?.
-Esa- dijo señalando a Saya, que inmediantamente desvió la mirada.
-Ah, se referían a esa Saya, la conozco.
-Que bién, ya deberías saber que es una estúpida mosquita muerta.
-Sí, probablemente, a veces puede serlo, pero es una maravillosa persona, y es más hermosa que cualquiera de ustedes, desalmadas.
Todo pasó en cámara lenta. una bandeja... luego unas copas que caían "accidentalmente", y una carcajada que sonó por todo el lugar... quien ríe de último, rie mejor. Saya era quien reía ahora.
-x-x-x-x-x-x-x-
El golpeteo de nudillos lo despertó de nuevo.
-¿Saya?.
-Haji... quería darte las gracias.
-No... no es necesario.
-Como sea, ¿qué les dijiste?.
-Digamos que las puse en su lugar...
-Gracias.
-No me des las gracias... no pude vengar tu peine.
Bueno, llegué al tercer capítulo, les prometo que el siguiente será mejor... no olviden dejar reviews
ayla Rostropovich. : como siempre tus reviews me animan a salir adelante xD... she seh somos polos opuestos en esto d los fiks... pero solo espera a k despierte mi lado perv, un buen shot debe tener su buewn lemmo jujuj... y ya no sera tan adorable como dice ... ais k disfrut d lo "aww" mientras puedas 3
sesrena: jejej extraña reacción, bueno pero es verdad, en sí mi fik tiene algo d humor, muy sutil D gracias por tu reviw, comentarios como el tuyo me animan a seguir la historia
rochy true: bueno, esto es un caos aparte, no voy a negar k tu comentario me caus´un poco de... molestia, la verdad es que me siento perseguida por los beta readers xD, lo mismo pasó en mi fik anterior, y en ese si lo reconozco, tenía muchos errores, pero lo voy a seguir con los errores corregidos... en este si me causo sorpresa tu comentarios, porque no es agradable k estés comenzando con un nuevo fik y te digan que va a aparecer de nuevo en los "Malos fiks", la verdad sí me molestó, peor bueno, para que no digan k a uno no le gusta ver sus propios errores, a este le he puesto todas las mayúsculas y los puntitos, solo quería recalcar que pudiste haber dicho muy amablemente que mi fik tenía algunos errores y no ir directo a publicarlo a ese foro D eso a veces daña la imagen de la gente
gracias por tu comentario de todas forma.
