Dissclaimer: Card Captor Sakura no me pertenece, le pertenece a CLAMP.
La historia si me pertenece así que por favor, NO COPIAR.
El ángel y el vampiro
Emiko hime-sama
-¡Li-sama! –se escuchaban los numerosos murmullos al pasar un joven alto de cabellos castaños y ojos de igual color por el pasillo del famoso instituto al que asistían los mejores alumnos de todo el mundo.
-¡Eriol-sama! –se escucharon junto con los otros murmullos hacia el joven Li que se encontraba a su lado.
El joven caminaba tranquila y vanidosamente, sonriendo a toda joven que veía. El joven de ojos azules parecía mucho más amable y caminaba con menos vanidad tratando de no resaltar mucho sonriendo amablemente con una gota en la cabeza.
Syaoran se sentó despreocupadamente en el suelo bajó un árbol y Eriol le siguió.
Habían pasado dos meses desde que Syaoran había llegado al mundo humano y había conocido a Eriol su amigo y confidente. Nadie sabía que era un vampiro.
Syaoran cerró los ojos dolorosamente cuando el sol llegó a ellos.
Un brillante destello proveniente de la cruz que colgaba del pecho de Syaoran le llamó la atención a Eriol.
-¿Qué es eso? –dijo apuntando el objeto brillante.
Syaoran abrió los ojos para ver qué era lo que le había llamado la atención a su amigo y fijó su vista por unos instantes en el objeto.
"Syaoran" –escuchó la voz de Meilling en su cabeza y sintió una punzada en el pecho.
-¿Syaoran? –preguntó Eriol.
-Es… un recuerdo muy importante de alguien muy especial. –dijo Syaoran mirando la cruz y apretándola fuertemente.
Eriol le miró extrañado. No lo conocía mucho pero Syaoran no decía mucho de sí mismo y casi nunca demostraba sentimientos.
La primera vez que lo había visto había sido 2 meses antes….
-…. Syaoran Li, será su compañero de clases de ahora en adelante. –había dicho el profesor.
Las chicas habían dejado caer libros y lápices cuando entró el joven de cabellos castaños, despreocupado sin el saco del instituto. Sólo con la camisa blanca con los dos botones de arriba desabrochados. Traía el saco en su mano.
Hizo una reverencia sin decir palabra y había caminado elegante y vanidosamente había el lugar que le había mostrado en el profesor.
La chica que se sentaba al lado del asiento que le habían asignado se había levantado y le había retirado la silla para que se sentara. El joven le había sonreído y le había dado las gracias mientras que todos los chicos de la clase miraban perplejos a la chica rubia más popular del instituto a los pies, literalmente, del chico nuevo.
Eriol que se sentaba a su otro lado también miraba perplejo a la chica orgullosa y vanidosa que era conocida por rechazar a cualquier chico que se le declarase.
El resto de la clase Eriol se había pasado examinando al chico.
No parecía poner mucha atención en clase y sus ojos se dedicaban a mirar por la ventana o al horizonte. Al principio pensó que no era nadie en especial. No se le veía estudiando y en los descansos se la pasaba bajo los árboles durmiendo o descansando, pero eso cambió cuando al final del mes, había sacado notas perfectas. Los profesores también se habían sorprendido y lo habían visto con ojos asustados mientras este solo caminaba despreocupadamente y haciendo lo mismo de todos los días. Eriol estaba perplejo, ¿Cómo había hecho eso? No parecía poner mucha atención ni tampoco parecía del tipo estudioso.
Entonces Eriol le tomó interés y curiosidad.
-Hey, ¡Li! –le había gritado.
Li había detenido su paso.
-Eres un tipo interesante, ¿te molestaría que fuéramos amigos? –le había preguntado esperando que Syaoran dijera que no, ya que parecía demasiado vanidoso y solitario.
Syaoran se había volteado y lo había examinado. No le había parecido una persona fastidiosa y tampoco le había parecido una persona que se metiera en sus asuntos, en resumen le caía bien.
Para sorpresa de Eriol, Syaoran le había sonreído vanidosamente y al siguiente día se habían convertido en los chicos más importantes y populares de todo el instituto. Syaoran parecía estar acostumbrado a eso y Eriol poco a poco hizo lo mismo.
Era un tipo interesante y definitivamente…. Divertido.
-¿Una chica? –dijo Eriol con la intención de molestarlo para su sorpresa Syaoran lo miró con ojos asesinos con una mirada llena de tristeza. Eriol tembló asustado y le sonrió nerviosamente, iba a decir algo cuando una chica se acercó en el mismo momento en que su amigo sacaba una lata de refresco de quien sabe dónde y le tomaba de él, ignorando completamente a la chica.
-¿Syaoran Li? –preguntó.
Syaoran la ignoró y la chica suspiró enojada.
-La profesora Mitsuki le ha estado buscando por todos lados, ¿le importaría regresar a clases?
La profesora Mitsuki era vampira al igual que Syaoran y era la que había venido al mundo humano con él y se hacía pasar por su tía. Ella tenía órdenes estrictas de los padres de Syaoran de cuidar al príncipe de los vampiros de cualquier amenaza humana o divina. Syaoran la odiaba y desconfiaba de ella, se saltaba sus clases seguido. Ya que la que se había pasar por su profesora era demasiado estricta y le golpeaba seguido, había sido su profesora de niño cuando aún vivía en la oscuridad y golpearle cuando no obedecía era algo normal y aprobado por sus padres.
Syaoran se levantó irritado.
Lo que sucedió después fue demasiado rápido y confuso: Syaoran vació el refresco en la joven, quien se encontraba perpleja y eufórica por no decir furiosa, después de eso se alejo caminando indiferentemente ignorándola por completo. Durante un segundo no hubo ninguna reacción, dos segundos después se escucharon las carcajadas de todo aquel que había visto la escena.
La chica de cabellos castaños alta y de tez pálida lo miró odio.
Eriol miraba boquiabierto lo que había pasado y enseguida se acercó a disculparse con la chica.
-Lo siento mucho… mi amigo es algo… -pero la chica no lo escuchaba, en su mente planeaba miles y miles de formas en que podía asesinar al joven. Ella solo le había avisado tranquila y amablemente lo que le había mandado a decir la profesora y ese… ese….
-¡Hey, tu!
Todas las carcajadas se callaron en cuestión de segundos.
Syaoran detuvo su paso y volteó a mirarla con irritación.
La chica de cabellos cortos levantó la lata y la lanzó hacia Syaoran en un gesto de venganza. Syaoran lo esquivó y la miró perplejo, ¿Quién era ella? Era la primera persona que veía que no había caído a sus pies.
La chica miró furiosa y perpleja a ese tipo que no conocía. Nadie, nadie era capaz de esquivar nada que ella lanzaba.
La chica, humillada y furiosa se dio media vuelta para irse pensando en numerosas formas de asesinar y vengarse del joven.
Eriol también se había sorprendido mucho por la acción de la joven, era la primera joven que veía que no caía a los pies de su amigo.
-¿Cuál es su nombre, señorita? –preguntó Eriol cortes como siempre.
-Sakura. Sakura Kinomoto. –dijo Sakura apenas abriendo la boca.
Eriol empezó a temblar y una gota bajo por su cabeza, al ver el aura maligna que se empezaba a formar alrededor de la joven.
-¿La puedo acompañar a…? –empezó a decir pero no continuó pues el aura crecía cada vez más y más, ahora entendía porque todos habían huido de la escena.
Sakura le dedicó una mirada asesina y una sonrisa inocente.
-No es necesario. Con su permiso. –y se alejó rodeado con esa aura maligna y nada inocente.
Detrás de un árbol una chica veía la escena seria y preocupada.
-Syaoran…-sama. –dijo apenas la joven y salió corriendo para donde había ido Syaoran.
-¿Sa-Sakura -chan…? –decían asustadas sus amigas al ver a la dulce, tierna y amable Tomoyo rodeada de un aura oscura, una mirada asesina y dando cada paso con una fuerza sobrenatural.
-¿si? –preguntó "inocentemente", Sakura con una sonrisa.
Sonrisa, que al parecer asustó mucho a sus amigas ya que se alejaron riendo nerviosamente.
Sakura entró furiosa y enojada a su dormitorio.
Se miró al espejo furiosa y notó todo el líquido dulce en su cabello y su uniforme.
¿Quién se creía ese tipo?
Nadie, absolutamente nadie le había hecho algo tan humillante y desesperante a la joven Kinomoto, algo que al parecer no le gusto nada. Nadie ofendía a Sakura Kinomoto. Era un ángel, pero hasta los ángeles tenían sentimientos. No lo dejaría así, definitivamente no lo dejaría así. Haría pagar a quien quiera que fuese ese tipo y se vengaría hasta que hiciera que el chico cayera a sus pies. Sakura sonrió malignamente haciendo que su aura creciera más. Todas las chicas que pasaban por allí huyeron asustadas.
Afuera de la habitación de la joven se encontraba una joven que temblaba de miedo y se preguntaba si debía entrar o no.
Suspiró, uniendo todas las fuerzas, valor y coraje que tenía y toco la puerta con la mano temblorosa.
-¿Kinomoto-san? –preguntó temblorosamente llamando la atención de Sakura.
-Adelante.
La joven abrió la puerta y entró cerrando la puerta tras de sí.
-La… -empezó a decir indecisamente asustada por el aura maligna. ¿Por qué ella? –La profesora Mitsuki le da las gracias y le pide disculpas por el comportamiento indebido de su sobrino. También… le manda esto. –Dijo entregándole dos bolsas.
Sakura las tomó y le dio las gracias.
-Ah… los profesores decidieron que darían el día libre debido al incidente. Usted sabe… pensaran que hacer con el comportamiento de Li.
-¿Li? –preguntó interesada preguntándose si ese era el nombre del demonio quien le había hecho eso.
-Li Syaoran. ¿No lo conoce? –preguntó la chica sorprendida. –El chico alto, apuesto de ojos y cabellos castaños, mirada penetrante y melancólica…. Al que le rodea el aura maravillosa de "confió totalmente en mí mismo". –dijo la chica con estrellitas en los ojos provocando una GRAN gota a Sakura.
-Gracias. –dijo Sakura sonriendo, pensando en una gran idea. -¿Sabes…? –dijo indecisa ya que no sabía el nombre de la joven.
-Naoko.
-Naoko. –dijo aparentando interés. –Ahora que lo pienso… si… lo conozco… es muy lindo, ¿verdad?
-Por supuesto que sí. –dijo Naoko totalmente engañada sin sospechar de las verdaderas intenciones de Sakura.
-¿Podrías contarme más de él? –dijo Sakura fingiendo estar enamorada, cuando realmente su mente trabajando a mil por hora pensando más de 100 posibles venganzas… o "castigos divinos" como le llamaba ella; después de todo era un ángel, y tenía que castigar al mal, ¿o no?
El resto del día se dedicó a escuchar atentamente a su nueva y querida amiga anotando todo la "información" que le decía en una libreta.
Ese Li, había lastimado su orgullo profundamente así que no lo iba a perdonas tan fácil. Al menos no hasta que estuviera satisfecha.
-Syaoran-sama. –dijo la chica rubia, misma que había presenciado la escena sorprendida escondida detrás de un árbol.
-Ann. –dijo Syaoran.
Ann era una chica rubia, alta, de tez pálida, ojos azules y pestañas largas, y popular. La más popular de la escuela. Era amable, linda, inteligente y tenía muchas amigas. Había rechazado a todos los jóvenes que se le habían declarado y no se le conocía a alguien que ella amara de verdad. Eso era hasta que llegó Syaoran. Ann estaba profundamente enamorada de él, dispuesta a dar vida, sangre y alma con tal de verlo feliz.
Ann se quitó el listó que recogía sus cabellos en un moño para vendar la pequeña cortada que le había hecho la lata que le había lanzado la joven Kinomoto. Cortada que ni siquiera Syaoran había notado, y al notarla se sorprendió mucho.
Syaoran estaba consciente de los sentimientos de Ann hacía él y sabía que si le negaba la acción la lastimaría aún más que como lo hacía todos los días con su indiferencia.
-¿Duele? –preguntó preocupada.
-Ya no. –dijo mintiéndole y ocultándole la verdad. Le sonrió dulcemente ya que ella era la única que sentía que tenía sentimientos sinceros.
Ann abrazó a Syaoran por detrás sorprendiéndolo mucho, Syaoran no respondió el abrazo. Esa chica le recordaba mucho a Meilling y tal vez por eso, le tenía ese cariño tan especial, tal vez quería solo sustituir a Meilling, cosa que hizo que Syaoran se sintiera culpable. Extrañaba mucho a Meilling y también le perseguía esa culpa todos los días. Pero no la podía sustituir. Y eso le hacía sentir más culpable. La chica le daba sus sentimientos más puros del mundo
Eriol miró desde lejos la escena. Él conocía a Ann mejor que nadie pues era su amiga de la infancia. Le dolía que se hubiera enamorado de Syaoran, pues se notaba a simple vista que este no la quería. Le tenía cariño, sí pero no la quería. Y no lo podía culpar como lo hubiera hecho con cualquier otro chico. Syaoran era diferente. No era que le estuviera dando un trato especial era solamente que Syaoran no tenía intención de lastimarla. Se notaba en esa mirada, Syaoran se sentía culpable por no poder responder esos sentimientos. A pesar de que no lo decía Eriol lo sabía, lo sentía.
Y Ann también lo sabía. Sabía que Syaoran no sentía lo mismo por ella, pero aun a pesar de ello, aun a pesar de querer decir "quiero olvidar" era una frase tan fácil de decir pero tan difícil cumplir. Y aún a pesar de que era una daga callada que se enterraba en el pecho, una cruz que se grababa en sus muñecas cada vez que Syaoran le sonreía tan falsamente tratando de no lastimarla ella era feliz. Era feliz y no deseaba olvidarlo ni tampoco deseaba dejar de amarlo. Ella solo quería amar en silencio sin ser lastimada, y amar lastimada sin ser rechazada. Le rodeo con sus brazos frágiles y delicados sin querer dejarlo ir.
-¿Ann? –preguntó Syaoran al cabo de un rato.
Ann no respondió pero lentamente fue dejándolo ir.
-Syaoran. –le llamo una mujer de cabellos rojizos y ojos de igual color muy hermosa.
Syaoran instintivamente se puso delante de Ann. Eriol se adelantó rápidamente hacia donde se encontraban y se llevó a Ann de allí.
Cuando se hubieron ido, Kaho Mitsuki golpeó la mejilla del príncipe de los vampiros fuertemente.
-Su única prometida, príncipe Syaoran, la única persona a quien debe amar es a Meilling Li. No se si lo habrá olvidado.
Syaoran la encaró con ojos serenos.
-No recuerdo que mis padres hayan dado la orden de que usted pueda decidir a qué mujer deba jurarle amor.
Kaho le miró indignada por semejante respuesta y rápidamente hizo crecer una de sus uñas encajándola en el cuello del apuesto joven, haciendo fluir su sangre.
Syaoran cerró los ojos.
Kaho se acercó con los ojos brillando color carmesí de sed.
-Le recuerdo que es un tabú, probar sangre de cualquier que tenga linaje real.
Kaho se detuvo y sonrió.
-Parece que se está empezando a acordar de su estatus.
Syaoran no respondió. Kaho se fue y la herida de Syaoran se curó dos segundos después, ya que él era un sangre pura, el príncipe de los vampiros, él cual gozaba de esos beneficios.
Al caer la noche, Syaoran se había quedado dormido arriba de un árbol serenamente.
Si.
Todo estaba bien hasta que…
-Muahahahahahahahahahahaha. –se escucharon las risas de una joven. (si lo sé muy clásico pero no se me ocurrió otra cosa).
De alguna manera Sakura Kinomoto había averiguado que Syaoran Li estaba durmiendo en ese lugar.
Tomoyo se acercó sigilosamente con cuidado de no despertar al joven. Cuando estuvo lo suficientemente cerca sacó un bote de leche.
¿Por qué leche?
La leche parecía ser el enemigo mortal del joven Li. Este había sido otro dato que había recopilado gracias a la "cooperación", aunque engañada, de su buena amiga Naoko.
Abrió la leche con una sonrisa maligna a la luz de la luna. Luego apretó la nariz del joven Li fuertemente evitando que pudiera respirar. Pensaba que se despertara por falta de aire pero al parecer, este no necesitaba mucho de él.
Enojada y frustrada, al pensar que su plan… perdón, "castigo divino", había fallado suspiró. Segundos después se le ocurrió otra maravillosa idea. Encajó un pasador que traía en el pelo fuertemente contra la mano de Syaoran. Este no se movió, enfadando más y más a Tomoyo quien no se rindió. ¿Acaso era humano?
Puso su dedo en el mentó para pensar en algo. Al cabo de unos instantes vio como Syaoran se movía, asustada pensando que se iba a despertar, se obligó a pensar más rápido porque de ninguna manera se iba a ir de allí sin haber obtenido nada.
Sonrió malignamente.
Se acercó al oído de Syaoran y le susurró un "Syaoran", al parecer este era muy sensible pues se despertó enseguida sobresaltado provocando las carcajadas de la joven Kinomoto.
Syaoran se volteó a mirarla. Nadie lo humillaba de esa manera. NADIE.
Entonces Sakura dejó de reír. ¿la razón?
Se dio cuenta de la brillante y blanca leche a la luz de luna que traía en su mano. Sonrió aun mas malignamente acercándose cada vez más y más a Syaoran olvidándose por completo que estaba arriba de un árbol.
Resumen:
Un Syaoran empapado completamente de leche y haciendo muecas extrañas de disgusto.
Una Sakura completamente satisfecha que estaba a punto de ahogarse por sus risas arriba del árbol. (Ella no se había caído).
-¿Pero qué….? –preguntó Syaoran indignado. –¡Hey, tu! –le gritó a Sakura de la misma manera que ella lo había hecho.
-¡Ups! ¡lo siento fue un accidente! –le gritó obviamente aparentando inocencia.
Bajo de un salto del árbol riendo fuertemente satisfecha de haber roto esa apariencia perfecta, mientras Syaoran era incapaz de moverse por el horrible olor a leche.
-¿Quieres jugar? –preguntó Syaoran. –Vamos a jugar. –dijo Syaoran al aire riendo malignamente.
Sakura sonrió.
Y así Sakura disfrutó de un sueño tranquilo mientras que Syaoran se trataba de quitar el horrible líquido blanco.
Ambos sin saber que ese solo era el inicio de una larga, larga… larga… relación.
NOTAS DE LA AUTORA:
Muchas gracias a todos por sus reviews y por sus votos.
Como ven ganó la mayoría de la opción dos… lo siento mucho para los que eligieron la opción 1.
Es la primera vez que escribo una historia así, sean amables conmigo….
Si no les gusto por favor, díganme y tratare de mejorarlo, no muerdo…. Sé que no soy la mejor escritora de todo el mundo….
¡Me dí cuenta que me dieron más reviews en la encuesta que en los capítulos! …
Sé que parece que no va a ver drama y que la historia a simple vista parece demasiado pacifica y diferente a lo que se imaginaban, pero no lo es. Iré profundizando poco a poco, así que espero que me hagan saber lo que piensan, ya que de lo contrario empezare a pensar que nadie esta leyendo mi historia y no me animare a escribir =(
Así que por favor: un review.
Tengo un agradecimiento especial a una persona que me animo y me apoyo muchísimo: Ziitha-TxE- sempai, ¡este capítulo está dedicado a todos pero en especial a ti! ¡¡¡¡Gracias por todo!!!!!
Recuerden pasar a votar a mi profile: ¿Cuál quieren que sea la pareja para mi próximo fic?
Ah, perdón por mis faltas de ortografía…. Sé que tengo muchísimas…
Muchas gracias por todo su apoyo, reviews y demás.
Arigatou:
Emiko-chan.
