Pequeña explicación, me preguntaron por ahí que si escribí en japonés, porqué príncipe lo puse como prince y no como ojisama; la respuesta es sencilla, en japón a veces hacen algunos modismos con el inglés y cambian ciertas palabras a ese idioma justamente porque tiene una mejor fonética... so, algo de eso se me pegó XD

Por otro lado, tanto el Hompty Lock como la Dumpty Key pertenecen a Fortuna, o tuvieron su origen allí para que me entiendan, es por eso que Tadase tuvo que cambiar su residencia LOL La historia del reino Tsukiyomi con el Humpty Dumpty se dirá más adelante, de modo que aún es algo pronto para sacar conjeturas, ejejeje... aunque sí, se podría decir que le pertenece a la FAMILIA Tsukiyomi.

Bueno mejor ya empiezo la historia antes de que me revuelva otra vez.

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La pintura del Rey, la Joker y el Pirata?!.

Las aguas del oceano se portaban amables en esa cálida noche. El barco avanzaba sin problemas a través de las suaves olas que se erguían por debajo de él. El aire frío y fresco levanta aromas bañados en sal. El cielo estaba escasamente cubierto de nubes, la luna por tanto, lucía espléndida y brillante en el firmamento.

-Era de esperarse este recibimiento, ya que somos la flota de Tsukiyomi

Un hombre alto y esbelto, de castaña melena alborotada y que usaba unos pequeños lentes, miraba con admiración la vista del cielo, mientras la sonrisa tranquila se esbozaba en la comisura de sus labios.

-Se nos facilita más el navegar por las noches, nuestra luna es muy piadosa con nosotros -concluyó para él

-No entiendo cómo se te da tan bien moverte en este ambiente -le retobó la mujer de rojos cabellos

-Oh Yukari -se burló él -mira nada más cómo estás, tal vez hubiera sido mejor el que te quedaras en tierra firme -se rió

-Cállate -le retobó ella sin muchas energías, mientras se sostenía del barandal de la cubierta -es sólo un mareo, nada más -le dijo

La verdad era que a Yukari nunca se le dió bien el viajar en barco, tan pronto se subía las nauseas comenzaban a hacer efecto. Se reprochó internamente por no haberse preparado mejor, pero es que había pasado tanto tiempo desde la última vez que salió del reino, que creyó que a lo mejor había superado esos síntomas, obviamente, había cometido un terrible error.

-¿y cómo se encuentra nuestra pequeña princesa? -preguntó el hombre intentando desviar la atención de la mujer de su reciente enfermedad

-Utau está bien, está durmiendo en su camarote -le respondió sonando algo irritada -nadie más que ella está tan emocionada con la idea de recuperar la Dumpty Key, pero ¿qué hay de ti Nikaidou? No se te ve muy animado que digamos

Nikaidou suspiró sin dejar de sonreír. Su mirada sin embargo lucía algo triste.

-No es que no me anime el recuperar algo que pertenece a la familia Tsukiyomi -respondió él sonando tranquilo -sino el hecho de que fue el mismo Tsukiyomi Aruto quien entregó la Dumpty key a Hotori Tsukasa -confesó, Yukari enarcó una ceja confundida de la conciencia de él -más que recuperarla me parece que vamos a robarla

-Hn -se rió ella -no seas ridículo, las circunstancias cambiaron desde hace diez años. No tenemos otra opción ahora que Easter se ha puesto en el medio -Nikaidou frunció el seño ante esa respuesta -sea quien sea que tenga la razón, nuestro deber es reestructurar el reino y necesitamos la Dumpty Key para poder hacerlo. No importa si es recuperar o robar, debemos hacerlo por el bien del reino.

-¿Pero qué pasará si Utau no logra activar dicho poder? -cuestionó él con tono serio

-Ya te lo dije antes, Utau logró despertar a su chara e incluso hacer transformación de personalidad -le dijo sonriendo complacida -además ha adquirido también un nuevo huevo y es cuestión de tiempo para que lo active. Nadie más en el reino ha podido tener un progreso como el de Utau, ni siquiera en el reino Fortuna

-La Joker tiene cuatro charas -le recordó él interrumpiéndola -Hotori Tadase también tiene un chara despierto y hay un rumor sobre uno de los escuderos de la corte de Fortuna, que dice que ése chico también tiene a su chara despierto y es capaz de hacer transformación de personalidad -Yukari frunció el seño molesta

-Era de esperarse considerando que son de Fortuna, y en cuanto a lo que dices de Hotori Tadase hay otra posibilidad -vovió a sonreír segura

-¿Y cuál es?

-Si Hotori Tadase resultase ser el verdadero dueño de la Dumpty Key, entonces sólo tendríamos que cambiar de objetivo

-¿Cambiar de objetivo? -preguntó confuso y de pronto entendió a lo que se refería -¡No estarás pensando...!

-Sí, así es, el Humpty Lock entonces tendría que ser de Utau -respondió satisfecha -a diferencia de la llave el candado puede ajustarse a otro dueño siempre y cuando llene los requisitos, y estoy segura de que Utau es ésa persona especial. Ya que a diferencia de la Joker, ella sí pudo despertar a su chara desde el comienzo.

Nikaidou agachó la vista sopesando las palabras de la mujer. Había pasado la mayor parte de su vida instruyéndose en el folklore del Humpty Dumpty, por lo que sabía que la mujer no mentía al mencionar dicha posibilidad, sin embargo, no estaba seguro de que fuera algo tan sencillo de realizar, ya que para eso primero tendrían que acercarse a dicha Joker.

Haaa -suspiró -esto va a ser más difícil de lo que creí.

***

-¡Rey Nagihiko san!

Nagihiko se detuvo en su avance por el pasillo, se había levantado con un hambre gigante y planeaba ir al comedor para acabar con la misma, cuando dos guardias le llamaron con prisa

-¿Qué pasa? -les preguntó en cuanto volteó a verlos, los dos muchachos se dedicaron a recuperar el aliento antes de hablar, el primero le informó al tiempo en que le pasaba un manuscrito al moreno

-Recibimos respuesta por parte de Tsukiyomi

Nagihiko tomó el pergamino en sus manos y se dedicó a leerlo.

-¿Qué hacemos? -preguntó el segundo de ellos -de acuerdo al anterior tratado no tenemos opción más que aceptar su propuesta

-No puedo creer que esto se halla complicado a este punto -dijo Nagihiko sintiéndose cansado e irritado, respiró hondo y su rostro se enserió al instante -llama cuanto antes a los guardianes, convoca una reunión de inmediato en el comedor

-¡Sí señor! -respondieron los dos tan sólo para mirarle confundidos después -¿en el comedor? -preguntaron con incredulidad, consiguiendo únicamente volver a irritar al chico

-Pues claro -levantó la voz sin realmente estar consciente de ello -¡¡hace hambre!! -les gritó con el enojo escrito en sus ojos -¡¡y ahora muévanse!! -les ordenó y ambos muchachos salieron corriendo ligeramente asustados del comportamiento del chico

-Ése comportamiento no te recordó a la anterior reina Nadesiko?

Nagihiko se sobresaltó al escuchar a las mucamas susurrarse entre ellas, las cuales al verse descubiertas salieron de la pieza al instante. Nagihiko agachó la vista mientras reflexionaba.

-"¿Hice cambio de personalidad?" -se cuestionó interiormente -"¿pero cómo?, mi shugo chara desapareció cuando el segundo se formó"

De pronto, sintiendose ansioso, se dirigió corriendo de vuelta a su habitación buscando por aquello que se suponía perdido. ¿Tendría esto algo que ver con el hecho de que la llave se encontrara en el reino? Sabía que por ahí debía de ir la cosa, pero se decidió a investigarlo tan pronto confirmara sus sospechas.

En cuanto llegó a la habitación, abrió la puerta de golpe, mirando en todas direcciones hasta que su vista se posó sobre la cama. Allí, descansando al lado del chara azul, se encontraba el anteriormente desaparecido chara rosa. El corazón del chico dió un salto de la sorpresa, mucho aún más cuando el huevo se sacudió.

***

-¡Mou pero cuánto más se piensa tardar! -gritó Amu irritada

-Amu chan no te impacientes -le dijo Ran sonriendo

-¡¿cómo quieres que no lo haga?! -exclamó molesta y Ran se tapó los oidos por instinto -hace una hora que debería de estar abajo para aclarar el malentendido con Hotori san, Ikuto se está demorando a propósito

Amu cruzó los brazos con molestia mientras se sentó de golpe sobre la cama, tenía los cachetes inflados debido a la escena de berrinche que estaba realizando. Ran suspiró.

-Vamos Amu chan -le animó -no puede ser tan difícil ponerse un vestido

-Oh en serio? -el sarcasmo se asomó a la voz de Amu -a ver, inténtalo

-Go, go, Amu chan!! -exclamó una divertida Ran mientras agitaba sus pompones -¡Cambio de Personalidad!

Al instante, una muy animada y siempre optimista Amu cobró vida en la habitación.

-Ok! -exclamó la nueva Amu -Brincar, brinco, salto!, esto será pan comido!! -Llena de una nueva determinación, tomó el vestido en sus manos y comenzó a deslizarlo por su cuerpo. -Eso es Amu chan!! -exclamó Ran -No Amu chan, ese tirante va del otro lado!! No, no, hacia el otro lado!!... espera creo que me equivoqué -la pequeña chara intentaba hacer su mejor esfuerzo ayudándola -¡¡Amu chan!! -gritó en cuanto la chica cayó de golpe al suelo

-¡¡Mou IKUTO!!

Una atrapada Amu en un muy laborioso vestido, gritó en el colmo del enojo desde la oscuridad del mismo...

-perdón Amu chan -Ran sonrió nerviosamente, tal vez no era tan buena para este tipo de cosas como creyó

***

Los gatos usualmente duermen hasta tarde. Especialmente cuando el clima es demasiado cálido.

-Aaaaahh

Tanto Yoru como Ikuto, estiraron su cuerpo hasta lo imposible, intentando sacudirse el sueño por completo. La sonrisa gatuna bailando en ambos rostros tan familiares, parpadeando dos veces antes de abrir por completo los ojos y ver sus alrededores. Perfectamente sincronizados el amo y su chara.

-¿Dormiste bien Yoru?

-Mm -asintió el felino -extrañaba el poder dormir así nya -sonrió más ampliamente y el rostro de Ikuto se entristeció un poco

-Lo siento Yoru, debí causarte mucha angustia mientras estuve con Amu -se disculpó

-No hay problema Ikuto -le aseguró aún sonriendo -¿Lograste algún avance con Amu nya? -Ikuto suspiró

-No realmente, aunque ayer fue un gran descubrimiento -su sonrisa maliciosa tomó su lugar en la comisura de los labios, Yoru rió por lo bajo entendiendo el significado detrás de dicha expresión

-¿Hoy también haremos travesuras?

-Aah -asintió el muchacho -y la primera del día ya se hizo, Amu debe estar furiosa -se burló al ver la hora que marcaba el reloj, Yoru sólo se rió -vámonos Yoru, no hagamos esperar más a Amu

-Sí!! nya!!

No con verdadera intención el que Ikuto estuviese intentando sabotear a la pobre Amu, pero era una tradición que había empezado desde años atrás, fastidiarla y hacerla enojar le resultaba tan extremadamente divertido que simplemente no podía contenerse. Habían pasado tres días desde el incidente, las cosas de algún modo se habían logrado tranquilizar. Por fortuna -gracias a Rima-, tanto mostrarle al rey de Platino las tierras del reino, le habían permitido a Amu estar lejos de dicho rey y no tener que pasar por la verguenza de explicarse por aquél malentendido; aunque, por otra parte, el tiempo se había terminado y Amu tenía que verse ahora con el mismo para hacer formal la introducción entre ambos jóvenes. Después de todo, el compromiso seguía en pie.

Ikuto por su parte, había tenido que salir a una de las islas de fortuna durante esos días en compañía de Kuukai, para arreglar algunos disturbios ocurridos contra Easter. Había alcanzado a regresar la noche anterior, a sabiendas de que al día siguiente se daría el encuentro entre ambos herederos (Rima había hecho una excelente labor en mantenerlo informado, después de todo, fue su idea el mantener a Tadase lejos de Amu mientras Ikuto se encontraba ausente). Amu requeriría de nuevo de sus servicios para vestirla con otro de los tantos elaborados vestidos que Yaya se divertía pidiendo para ella.

Con ágiles movimientos, tanto Yoru como Ikuto se introdujeron en la habitación de Amu a través del balcón.

-¡¡Amu chan!! -escucharon gritar a Ran y de inmediato dirigieron la vista hacia la misma.

Ikuto tuvo que contenerse la carcajada. Frente a él, se encontra Amu tirada, literalmente, sobre el suelo, mientras intentaba por todos los medios sacar la cabeza de la prisión creada por dicha vestimenta. Yoru por su parte no pudo contener su risa, evidenciando su presencia para las dos chicas.

-Hya! -suspiró aliviada Amu en cuanto logró sacar la cabeza y su brazo derecho por el orificio destinado para la misma, sin embargo, al hacerlo, los botones del frente del vestido se abrieron de golpe, revelando el pecho de la joven detrás de un fondo de tirantes de lino.

-¿Problemas para vestirte Amu? -le habló Ikuto divertido y ella le devolvió la mirada molesta -¿o es que tratas de hacerme una propuesta indecorosa?

Ikuto miraba divertido el esfuerzo inútil de la joven por cubrirse el cuerpo, Yoru le acompañaba en la diversión riendo por lo bajo

-Amu chan -Ran miraba preocupada a su dueña, mientras que ésta tenía el rostro en el colmo de la vergüenza y el enojo.

-Grrrr...

La joven apretaba los dientes y fruncía el seño, su cuerpo se sacudía en los pequeños temblores del enojo, sus cachetes estaban inflados ante la molestia, coloreados del característico rojo carmesí.

-¡Tú! -rugió ella señalándolo con el dedo, el aludido simplemente enarcó una ceja interrumpiéndose en su risa -¡Todo esto es tu culpa! -le acusó y él la miró desaprovatoriamente

-¿Mi culpa?, eres tú la que a sus trece años de edad aún no sabe la forma correcta de vestirse -señaló él

Amu desvió la vista avergonzada, respirando hondo antes de volverle a hablar, ésta vez intentando sonar amable

-Entonces, ¿no vas a ayudarme?

Su voz era apenada y hasta cierto punto suplicante, pero quizá no lo suficiente para convencer al chico, quien desvió la vista de ella en modo indignado

-¿Por qué debería? -inquirió él con desinterés, Amu sintió la venita del enojo saltarle a la frente, pero aún así intentó controlarse, sabiendo que sin su ayuda no habría forma de que pudiera vestirse

-¿Por favor? -le pidió

Ikuto suspiró con cansancio, ella le miró a la expectativa de que fuera a decir que sí. El muchacho caminó hasta la cama de Amu, sentándose sobre la misma, cerrando sus ojos como si estuviera cabilando la respuesta que iba a darle, mientras que los nervios se comían a la pobre chica.

-Ya que me lo pides tú... -comenzó, y los ojos de Amu y Ran se iluminaron con esperanza. Ikuto abrió los ojos entonces y le miró directamente -...No -declaró con una media sonrisa

Sobra decir que la esperanza tanto de Amu como de Ran se desvaneció tan rápido como llegó. Ikuto sonrió complacido

-¿Cómo que no? -le reclamó ella subiendo el tono de su voz

-Ya te lo dije. No -volvió a repetir divertido, dejándose caer por completo sobre la cama, acomodándose en la misma dispuesto a tomar una siesta.

-¡¡Ikuto!! -volvió a rugir Amu

-¡¡Amu chan, trata de calmarte!! -rogó Ran

-¡¡Pero...!! -intentó retobar pero Yoru, que flotaba simulando estar recostado en una cama invisible, le interrumpió

-Si quieres que Ikuto te ayude tendrás que darle algo a cambio nya

-¿Algo a cambio? -murmuró Amu, sorprendida de que por primera vez, el chico esperase un pago por sus servicios

-Así es nya -respondió Yoru divertido, la siguiente broma acababa de empezar.

Amu miró a Ikuto inquisitoriamente, tratando de descubrir qué podría querer el chico. Éste, al sentir la mirada de la misma, abrió los ojos para mirarle y sonreirle con ese gesto tan característico de él.

-Así es Amu, si quieres que te ayude, convénceme para que lo haga -le insinuó y las mejillas de ella se colorearon al instante

-¿Q,qué intentas s,sugerir? -tartamudeó ella nerviosamente, deseando no haber hecho la pregunta al notar que la sonrisa de él crecía en esa mueca maliciosamente seductora y satisfecha

-¿Tú qué crees Amu? -su voz salió algo ronca pero exquisitamente seductora, mientras palmeaba el espacio vacío en la cama al lado de él, dejando en claro sus segundas intenciones

-¡Pervertido! -gritó ella tan pronto comprendió las indirectas del chico gato

-Ji ji ji -Yoru reía complacido, molestar a Amu era tan divertido porque la chica se enojaba con demasiada facilidad

Amu se giró en son de molestia, cruzando sus brazos sobre su pecho.

-Lo sabía, tendré que vestirme yo sola -declaró molesta

-¿Eh? -Ikuto decidió seguir empujando un poco más -Creí que estaba más que claro que eres incapaz de hacerlo, desde que me rogaste a mí el que lo hiciera

-¡¡No estaba rogando!! -retobó ella -te pedí un favor que es diferente

-Hum... -Él enserió su expresión mirándola detenidamente, la chica volvió a ruborizarse al sentir encima su atención

-¿Q,qué me estás mirando?

-Nada en lo absoluto -respondió él luciendo algo aburrido y luego su expresión cambió a una de burla -simplemente pensaba en que sería una buena idea el poder guardar este día en un recuerdo

-¿Un recuerdo? -las palabras de él la desorientaron -¿y eso por qué? -la sonrisa de él se amplió más

-No todos los días, la Joker decide presentarse a medio vestir en frente de toda la corte real -se burló y en cuestión de segundos Amu estalló en cólera dispuesta a matar a dicho felino

-¡¡IKUTO!! -gruñó furiosa, el aludido simplemente la ignoró, Yoru se veía ligeramente asustado

-¡¡Amu chan!! -le llamó Ran intentando por todos los medios impedir el que su dueña cometiera asesinato -¡¡Trata de detente, sólo está intentando provocarte!!

Las palabras de la chara al parecer surtieron el efecto esperado, pues Amu se detuvo al instante al tiempo en que una idea brilló en su cabeza. Ran suspiró aliviada al sentir que su dueña recobraba la cordura, aunque el alivio no le duró mucho tiempo

-Je...je, je, je -Amu rió con malicia y Ran tuvo un mal presentimiento -Tienes razón Ikuto -declaró segura con aire digno, ganándose una mirada confusa por parte del chico -no tiene caso que vaya a medio vestir, sería de mal gusto -la risa se notaba en cada acorde de su voz, por lo que Ikuto se irguió sobre la cama sintiendo el mismo mal presentimiento que Ran, Amu dirigió la vista hacia dicha chara -Ran -le habló mientras se bajaba la manga del mal puesto vestido -¿me ayudas?

-¡¡¡¿Eeeeh?!!! -tanto Yoru como Ran saltaron sorprendidos, entendiendo los planes de la chica

-Pero Amu chan -intentó Ran razonar con ella mirando de reojo a Ikuto, cuyo semblante se había fruncido

-Ay, no te preocupes por él -le interrumpió Amu con tono despreocupado -después de todo con alguien tenemos que practicar ¿o no?

Ran sudó frío, no gustándole para nada el rumbo que estaba siguiendo el asunto.

-Amu chan -se lamentó sintiendose sin escapatoria alguna

-Oye -le habló Ikuto sintiéndose de pronto molesto, pero Amu hizo como que no le oía

-Deja de quejarte Ran y ayúdame a quitarme esto -le ordenó, Ran hizo como le indicó y en un instante Amu permanecía de pie vestida únicamente con el delgado y fino fondo de lino, que le cubría tan sólo dos manos arriba de la rodilla -¡¡mucho mejor!! -exclamó aliviada, como si de pronto se hubiera quitado un gran peso de encima

-¿Qué es lo que pretendes Amu? -le advirtió Ikuto con la reciente molestia remarcada en cada una de sus palabras

-¿Qué crees que pretendo? -le dijo ella divertida, estaba disfrutando el hacerlo enfadar -tengo una reunión a la cual asistir, toda la corte me está esperando, ¿no es así Ran? -le preguntó sonriendo inocentemente a la chara

-Ha,hai... -quien asintió nerviosamente y con algo de pena

-¿No estarás pensando en bajar así? -volvió a advertirle él poniéndose en pie al instante

-¿Y por qué no? -respondió divertida, esperaba justamente esa reacción -tú mismo lo inquiriste ¿o no?

La mirada de Amu sin duda alguna lo estaba retando, al igual en que lo hacía su sonrisa. Ikuto apretó los dientes y las manos se le cerraron en puños. Amu estaba por demás divertida, tanto, que decidió hacerlo sufrir un poco más.

-Me preguntó qué pensará Tadase kun cuando me vea -La vena saltó al instante en la frente de Ikuto, quien no pasó por alto el honorífico que ella había usado para referirse al mini rey

-¡Ikuto/Amu chan! -ambos charas gritaron alarmadamente al mismo tiempo, temerosos de lo que pudiera ocurrir

-Tadase uh? -musitó las palabras en tono fúnebre, mientras su mirada se escondía detrás de sus mechones azules, su cuerpo sacudiéndose en temblores

-¿No habrás olvidado que tenemos una reunión privada o si? -inquirió ella presionándolo más, disponiéndose a encaminarse a la salida de la habitación -tengo que disculparme con él -le dijo en tono inocente, luego, volteó su rostro mirándole por encima del hombro derecho -me pregunto si deberé decirle... -su sonrisa se ensanchó -O,ne,ga,i (por favor)

Con eso bastó para hacer explotar el mundo de él.

Su voz había salido en algo incluso más bajo que un susurró, era como si hubiera suspirado la palabra, de una forma tan deliciosamente seductora y tan dolorosamente lenta, que la paciencia de él terminó por abandonar cada rincón de su cuerpo; Amu se giró para seguir en su camino consciente de que él la miraba, cantoneando exquisitamente las caderas al andar.

-"¡¡Suficiente!!" -gritó Ikuto mentalmente

En tan sólo dos zancadas la alcanzó tomándola por el brazo y jalándola hacia él. Amu cayó de espaldas en el pecho de Ikuto quien le rodeó con sus brazos al instante, capturándola en el abrazo del que ella no tendría oportunidad de zafarce.

-¡Ikuto! -el aliento de Amu quedó capturado después de soltar el nombre del muchacho. El brazo derecho de él le rodeaba por debajo de los hombros, apretando ligeramente la base de los senos de ella, su brazo izquierdo le rodeaba la cintura a medias, pues estaba peligrosamente inclinado hacia la pierna derecha de la chica, casi rozando con el dorso del dedo meñique aquélla área tan sensible

-Aaah -Yoru y Ran miraban emocionados la escena, por una vez ambos estaban igual de rojos que la pobre Amu

-¿Qué te crees provocándome de esa manera? -le gruñó él al oído, el tono ronco de su voz sincronizado con su aliento cálido en el cuello de la chica, lograron traer esa corriente eléctrica que se disparaba por todo el cuerpo de la misma

-Ikuto -susurró

-¿Realmente crees que voy a dejarte ir tan fácilmente para que te veas con ése mini rey? -él sonreía con malicia y ella sintió su cuerpo desvanecerse al sentirle apretarle más fuerte.

Le sintió arrastrarle de nuevo hacia la cama. Cerró los ojos permitiéndole el que le hiciera lo que quisiera, feliz y satisfecha del curso que estaban tomando las cosas. Su respiración se volvió entrecortada en cuanto él la depositó con cuidado sobre la cama, deslizando sus brazos lenta y cuidadosamente del cuerpo de ella, la tela de la sábana, la fue rodeando cada vez más y más, hasta que sintió el apretón de quien hace un fuerte nudo

-"¡¿Qué demonios?!"

Amu abrió los ojos de golpe al sentir que algo no estaba bien, de pronto no podía mover los brazos, al girar la vista sobre su cuerpo lo halló al mismo amarrado con la sábana de la cama

-Bien, todo listo -exclamó Ikuto satisfecho

-¿Por qué demonios me amarraste? -le reclamó obviamente insatisfecha y decepcionada -Creí que... -su voz se ahogó al caer en cuenta de lo que estaba a punto de decir

-¿Eh? -Ikuto le miró con divertida sospecha -¿No estarías pensando en algo pervertido? ¿O sí Amu?

-¡¡Claro que no!! -le contestó molesta y avergonzada, con la cara completamente roja, sintiéndose tonta por haber caído de nuevo en una de las provocaciones del chico, justo cuando creyó que por una vez ella ganaría la contienda, Ikuto soltó una risotada -De cualquier manera no puedo moverme, ¿cómo esperas que vaya a la reunión así?

-¿Qué no escuchaste cuando te dije que no te dejaría ir con esa pinta?

-Eso es una cosa, pero ésta es otra!! -le reclamó -estaba bromeando tonto!!, de por si ya voy retrasada, cómo piensas solucionar esto? -su enojo pasó a convertirse en frustración -esto es el colmo, el vestido está estropeado y no hay forma de que pueda llegar a tiempo esta vez

"Entonces cambia"

-Gracias Ran, pero no creo que tus habilidades me salven esta vez -suspiró Amu con una media sonrisa

-Yo no fuí quien habló Amu chan -respondió la chara

-¿Eh? -Tanto Amu como Ikuto le miraron confundidos

-Ikuto, el huevo azul de nuevo!! -le alarmó Yoru

Dicho huevo, volvió a sacudirse hasta partirse por la mitad, dejando libre a una pequeña chara vestida en tonos azules

-¿Otro chara? -cuestionó Ikuto algo sorprendido

-Soy el lado creativo de Amu chan, Miki -informó la pequeña sacandó un pincel algo grande para alguien de su tamaño, agitándolo al gritar -"Cambio de personalidad"

Al instante en que dijo ésas palabras la expresión de Amu cambió, sonriendo de forma tranquila, la sábana que la tenía prisionera fue suavisándose hasta deshacer el amarre en la chica; Miki volvió a sacudir su pincel y al instante la sábana se transformó alrededor del cuerpo de Amu formando un sencillo pero hermoso vestido blanco con encaje rojo y moños del mismo tono, la falda del mismo le llegaba dos dedos por debajo de la rodilla, marcando un estilo totalmente diferente al que Yaya forzaba a Amu a vestir.

Cuando la transformación terminó, Amu no daba crédito a lo que veía, al igual que Ikuto. El vestido se amoldaba tan perfectamente al cuerpo de la chica, que por una vez se notaban los atributos de la chica sin ser escandaloso ni provocativo, ni mucho menos aniñado como para que no se note que era una hermosa jovencita, para nada una niña.

-Es hermoso -murmuró Amu casi sin aliento

-Amu chan, te ves preciosa -exclamó Ran feliz -¿verdad que sí Yoru?

-Mm -asintió el felino y luego miró a su dueño -¿verdad que sí Ikuto? ¿Ikuto?

Ikuto se había quedado congelado, mirando con deleite a su Amu; para él siempre había lucido hermosa, pero esta vez su belleza brillaba como nunca antes.

-¿Me veo bien? -le preguntó Amu con rubor en sus mejillas, olvidándose por completo de su enojo anterior. Ikuto salió de su trance y respondió desviando la mirada

-Sí

El rostro de Amu se iluminó con una amplia sonrisa.

-Miki eres sorprendente!! -le dijo a su chara azul, la aludida asintió con dignidad

-Déjaselo todo a Miki, ahora que yo estoy aquí ya no tendrás problemas para vestirte -declaró contenta al igual que Ran

Sin embargo, sus palabras trajeron una emoción distinta para el muchacho que permanecía de pie a su lado.

-Gracias Miki, ahora no tendré problemas -asintió Amu

-En vista de que ya no me necesitarás -habló Ikuto atrayendo la atención de todos, Yoru se percató de la molestia y el tono herido en su voz, al igual que Amu -supongo que finalmente puedo irme -declaró y se dirigió a la entrada con aire molesto -Yoru, vámonos

-Ikuto! -Yoru salió detrás de él

La puerta se cerró de nuevo. Amu permaneció de pie mirando el lugar en el que él antes había estado.

Otra vez las cosas se habían complicado por causa de una de sus charas.

Y otra vez, no podía realmente culparla, puesto que no había hecho nada malo.

-¿Amu chan? -le habló Miki

-¿Te encuentras bien Amu chan? -le preguntó Ran

Después de unos segundos de silencio, Amu por fin reaccionó.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!

Logrando el que su grito se oyera por toooodo el castillo.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¿¿POR QUÉ DEMONIOS SIEMPRE ME PASAN ESTAS COSAS A MÍ??!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

***

Estaba nervioso porque finalmente conocería en persona a la Joker. No era que hubiese olvidado cómo lucía la misma, pero durante esos tres días la reina Rima se había encargado de dejarle bien en claro que ésa no era Amu, al menos no la verdadera (y encima le había insinuado que la culpa era suya, según Rima seguramente el mal control sobre el poder de la llave había alterado el del candado, haciendo que su querida Amu chan actuara de esa manera; sí, no podía haber otra explicación).

Tadase esperaba tranquilo en la pequeña antesala en la que se reuniría con Amu. El rey Nagihiko había insistido en que los charas no estuviesen presentes para evitar otro posible malentendido con algúncambio de personalidad. Según él, ambos jóvenes debían de conocer a la imagen verdadera del otro; además le había informado del reciente despertar de Ran y de lo difícil que le resultaba a Amu tener control sobre la imperactiva chica. Tadase no objetó, y Kiseki por una vez pareció entender la seriedad del asunto, dejó solo a su amo mientras se dedicaba a instalarse en su nuevo castillo.

Tadase sonrió al recordar aquéllo. Sin duda alguna Kiseki hacía las cosas más divertidas y esperaba ansiosamente por el día en que él pudiera heredar el valor de su chara. Suspiró con tristeza después de ése pensamiento. Si fuera por él, habría preferido quedarse en Platino, lejos de aquella tontería de comprometerse con alguien a quien ni siquiera conocía. Suspiró de nuevo esta vez con cansancio, no había solución, pensó; su hermano Tsukasa no había resultado ser el dueño de la Dumpty Key, pues aunque su chara despertó, jamás fue capaz de hacer cambio de personalidad a diferencia de Tadase, cuyo chara despertó de su sueño cuando el niño tomó la Dumpty Key por simple travesura. De haber sabido que aquello ocurriría se habría mantenido lejos de la llave. Bueno, quizá no después de todo, ya que gracias a eso podía pasar sus días en compañía de Kiseki.

El joven respiró hondo dejándose caer sobre el respaldo del sillón. Qué laberinto, pensaba.

-Desearía no haberlo hecho, al mismo tiempo en que no me arrepiento -se dijo.

De pronto, la puerta de la entrada se abrió revelando a la mismísima Joker. Tadase se irguió en su asiento de nuevo para recibir a la misma.

-Con permiso -dijo Amu en cuanto entró

-Ah!, Tú debes ser Hinamori Amu, la Joker soberana de Fortuna -le dijo él sonriendo y su sonrisa logró ruborizar un poco a la chica

-Sí, así es -asintió mienntras se sentaba a su lado en el sillón.

No sabiendo que decir en ese momento, el silencio los envolvió sin remedio alguno. Era incómodo para ambos aunque de formas distintas.

-Este... -Amu se animó a romper el silencio, Tadase la miró esperando a que continuara -lamento el incidente anterior -le dijo -lo que sucedió fue que uno de mis charas despertó y me obligó a cambiar de personalidad. Lo lamento, en realidad las palabras iban dirigidas para otra persona

-No te preocupes -le sonrió de forma honesta y ella se asombró por la comprensión y amabilidad tanto en la expresión como en las palabras del chico -puedo entender cómo te sentías, después de todo fue lo mismo por mi lado. Toda esta cultura la verdad me molesta un poco

-También a ti? -las palabras de él terminaron llenándola de ánimo, el chico asintió -fiuuu -suspiró ella -creí que yo era la única comportándose como una niña -él se rió por su comentario

-creo que de algún modo ambos lo somos -le dijo

-tienes razón -asintió ella también riendo -la verdad es que creí que todo esto sería más difícil, aunque de alguna manera también creía que sería demasiado fácil

-Te entiendo, si alguien me hubiese dicho que tendría que comprometerme, habría renunciado a la corona en cuanto tuve oportunidad de hacerlo

-Verdad! -exclamó divertida

-Pero al final no hay solución -declaró él sonriendo tristemente -como soberanos, nuestro deber es ver primero por la gente a la que gobernamos, esto es necesario para terminar con la reina

-Eso, es cierto -aceptó ella sintiendo la misma tristeza que él

-Es triste y frustrante -le dijo él -pero creo que con tu ayuda nuestro corazón se hará más fuerte y podremos terminar con esta guerra. Ansió el que llegue el final de todo esto.

Amu no pudo evitar el sentirse culpable, lo había juzgado incluso desde antes de conocerlo. En ese tiempo en el que estuvo con él conversando en la antesala, se había percatado de que en realidad no era para nada una mala persona, y que sin duda tenían más en común de lo que estaría dispuesta a aceptar. Ella sintió una gran admiración por la determinación que mostraba el chico y el aura cálida que desprendía su persona, una escencia brillante que sin duda sería capaz de eliminar cualquier oscuridad.

El tiempo de la reunión estaba por concluír. El hermano de Tadase, Tsukasa, no tardaría en entrar en la habitación para dar como terminado el encuentro. Amu suspiró después de que ambos congeniaran en que había sido una buena experiencia el conocerse.

-Realmente, eres como un príncipe después de todo -le dijo ella sonriendo

-¿Príncipe? -Pero eligió la palabra equivocada -¿Me acabas de llamar príncipe? -De pronto el cuerpo del chico comenzó a sacudirse en temblores, una pequeña coronita apareció sobre su cabeza y de inmediato el aura que desprendía cambió a otra totalmente opuesta -¡No me llames príncipe! -le gritó

-¿¡¡Eh!!? -Amu se sobresaltó al ver el cambio repentino en la actitud del chico

-hahahahaha, hahahahaha -el cual no paraba de reír con ese aire digno

Justo entonces la puerta se abrió, Tsukasa entró en la antesala presenciando el repentino suceso. Amu corrió hacia él, quien lucía bastante divertido.

-Ah! Ha pasado un buen rato desde que no vimos a nuestro lord -habló Tsukasa con su tono siempre amable -Cuando Tadase se vuelve así es imparable ¡qué emocionante!

-¿Emocionante dices? -se quejó Amu, Tadase de pronto se volvió hacia ella con ese peculiar aire digno

-Escúcha mi súbdita, no me llames con un nombre tan pequeño como príncipe, ¡es Rey! -le ordenó mientras volvía a reír como instantes atrás

-No me digan que el sueño de Tadase kun es... -comenzó Amu mientras Tsukasa reía divertido, Tadase fue quien le contestó

-Por supuesto, es la dominación del mundo!! -Amu sudó frío

-Eso es malvado, Tadase kun -le dijo casi sin aire

-No te preocupes Amu, volverá pronto a la normalidad -le aseguró Tsukasa

-¡¿No me digas que estás estimulando su codicia?! -le acusó ella de pronto perturbada

-Por supuesto, por eso estamos buscando activar el Humpty Dumpty -le respondió el hombre sonriendo

-¿Pero por qué? -volvió a inquirir ella sin llegar a comprenderlo

-Porque es divertido -le respondió

-¿Sólo por eso? -cuestionó ella incrédula

Tal como lo había dicho Tsukasa, Tadase volvió a la normalidad después de unos minutos. En cuanto el chico se dió cuenta de lo que había sucedido se sentó avergonzado sobre el sillón, con su cabeza recargada en sus manos

-Cuando cambio de personalidad me vuelvo así, lo siento, estás decepcionada ¿verdad Hinamori san?

-No, para nada, después de todo fue lo mismo conmigo -le dijo ella intentando animarlo

-La verdad es que no merezco ser el rey -le dijo él

-Es cierto, no es más que un niño penoso -le explicó Tsukasa al oído a la pelirosa -siempre se averguenza cuando está en frente de la audiencia

-¿De verdad? -exclamó ella incrédula al recordar que así justamente se sentía ella la mayor parte del tiempo, era bajo esas circunstancias que su fachada se activava-"Es lo mismo que conmigo"

-Deseo volverme fuerte para poder cambiar justamente eso -le dijo Tadase -fue cuando desee el poder tener más valor. Después de eso Kiseki nació

Los ojos de Amu se abrieron ante sus palabras, recordando a base de qué deseo había despertado Ran y muy probablemente también Miki

-"Fue lo mismo con él que como conmigo"-pensó para sí

Ahora entendía la razón por la que sus charas habían permanecido dormidas hasta entonces, suspiró mentalmente sintiéndose tranquila de que después de todo no hubiera sido por Tadase, ni por la llave, el que sus guardianas estuviesen despiertas ahora.

-Creo que, no eres tan malo después de todo -le dijo ella sonriendo honestamente provocando la admiración de Tadase

-Hinamori san -le dijo algo incrédulo por la comprensión de la chica

Tal vez, y sólo tal vez, no volvería a arrepentirse de haber tomado la llave en aquella ocasión.

***

-¿Tsukiyomi Utau?

Por otro lado (en el comedor), la reunión de los guardianes se llevaba a cabo mientras cada uno de ellos tomaba su desayuno. Yaya había sido quien había preguntado ante la declaración de Nagihiko sobre de que dos embajadores del reino Tsukiyomi llegarían a Fortuna ése día junto con la heredera al trono, Tsukiyomi Utau.

-Así es -asintió Nagi -al parecer vienen a confirmar que Tadase sea el verdadero dueño de la Dumpty Key

-Así que no somos los únicos que lo dudan uh -inquirió Ikuto quien estaba bebiendo tranquilamente su café, los demás sintieron la gotita de sudor caer por sus frentes, bueno todos salvo Rima y Yaya por supuesto; la primera porque pensaba igual que él y la segunda porque estaba muy entretenida jugando con su comida

-No sólo eso -prosiguió Nagihiko intentando obviar el comentario de Ikuto -si comprueban dicho hecho estarán esperando el que se les entregue lo estipulado en el contrato de hace diez años

-Podrías explicarnos al menos dicho contrato no? -le dijo Rima con su característico tono arisco -ya que muchos de nosotros no teníamos conciencia cuando dicho tratado se firmó

Nagihiko suspiró nerviosamente, bebiendo por completo su jugo en un sólo trago. Rima era difícil como siempre.

-Haaa -suspiró -como todos saben, hace catorce años hubo el primer conflicto entre Easter y Tsukiyomi, aunque el ataque no fue fuerte, el rey en turno Aruto Tsukiyomi desapareció en dicho conflicto sin dejar rastro alguno; cuatro años después estalló el segundo conflicto, sólo que esta vez también involucró al reino Platino. Por aquél entonces el candado estaba en el reino de Easter, fue el reino Tsukiyomi quien se enteró de dicho dato y nos informó al instante. Al saber que el Humpty Lock había por fin renacido, era la obligación del Joker el traerlo de regreso, nos aliamos a Tsukiyomi y salimos victoriosos en el conflicto pero...

-¿Pero? -preguntó Yaya emocionada de pronto por el relato, Kuukai decidió terminar la historia

-La llave se encontraba originalmente en el reino Tsukiyomi -tal declaración tomó desprevenidos a los guardianes -pero por alguna razón desconocida el rey Aruto Tsukiyomi la entregó a Tsukasa Hotori, rey de Platino; cuando el conflicto terminó el reino Tsukiyomi intentó recuperarla pero Fortuna intervino

-¿Por qué habría de hacerlo? -cuestionó Ikuto de pronto -Si la llave era originalmente de otro reino, ¿por qué no devolvérsela?

-Porque para ese entonces, la llave ya había reaccionado con alguien -explicó Kuukai

-¿Con quién? -preguntó Yaya

-Hotori Tadase -respondió Nagihiko e Ikuto frunció el seño, Rima se percató de la expresión del chico y se animó a cuestionar

-¿Y qué tiene que ver todo esto con un tratado?

-Bueno -empezó Nagihiko algo inseguro de cómo explicarlo -al parecer la llave había reaccionado también antes, en manos de la misma Tsukiyomi Utau

-¿Eso es posible? -cuestionó Rima comenzando a dudar aún más de toda aquélla tradición

-En teoría lo es -respondió Kuukai -siempre y cuando la reacción del portador sea de un deseo fuerte, cuando hubo tal confusión sobre quién era el verdadero dueño, Fortuna accedió a fungir como juez cuando llegara el momento decisivo

-¿Y cuándo sería ese momento? -cuestionó Ikuto sintiéndose algo desesperado

-Cuando el dueño del Humpty Lock apareciera -concluyó el castaño

-Amu... -susurró Ikuto ante la realización

-Si el dueño del candado hubiera sido un chico, la llave habría pasado a manos de Utau, pero como la dueña era sin duda alguna una niña, la llave quedaba en manos de Tadase.

-Esto es absurdo -musitó Rima, Ikuto no podía haber estado más de acuerdo.

-Debido a que el reino Tsukiyomi siempre estuvo resguardado por el poder de la Dumpty Key -continuó Nagihiko con su explicación -si la llave quedaba fuera de su alcance el reino podía sufrir un colapso, fue por eso que Fortuna se comprometió a entregarle el mismo poder tan pronto como los dueños del Humpty Dumpty se juntaran

-¿Pero no es muy pronto? -cuestionó Yaya -ésos dos a penas se están conociendo, elegidos o no, aún es muy pronto para que se sincronicen -declaró

-Es cierto -apoyó Rima -ya que las charas de Amu no han despertado todas todavía

-Ahora pueden comprender el problema que se nos avecina -declaró Nagihiko y todos se sobresaltaron ante la realización -Fortuna debe cumplir con su palabra, de otro modo Tsukiyomi se inclinará hacia Easter -concluyó

Un silencio estremecedor llenó la sala. Todos se habían alarmado ante tal declaración. Ahora más que antes aquellos dos jóvenes debían unirse.

***

El cielo estaba completamente despejado ése día. Las gaviotas revoloteaban contentas mientras "pescaban" su comida. Las olas fuertes y reaceas se formaban en el mar para desaparecer como espuma en la playa.

Varios barcos arribaron al puerto de la bahí Fortuna. Entre ellos se encontraba el del reino Tsukiyomi.

-Bienvenidos!! -exclamaban los guardacostas a los recién llegados.

Las tres personas avanzaron sonrientes y con aire digno por el camino de madera del puerto. Tsukiyomi Utau lideraba el avance, seguida por Yuu Nikaidou y Yukari Sanjo, a su vez seguidos por una escolta real de su propio reino. Iru flotaba al lado de su ama, mientras que el otro huevo permanecia colgado del cinturón de la misma.

-jijiji, va a ser muy divertido -rió Iru y Utau asintió con ella tan pronto entraron a la ciudad Fortuna.

-Sí -asintió la chica rubio -Por fin hemos llegado. Sanjo san, Nikaidou san -ambos aludidos sonreían satisfactoriamente -es hora de actuar

Y sin más las tres figuras se adentraron camino al castillo.

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A/N: Salió algo más largo de lo que preví, y en realidad iba a ser mucho mucho más largo, pero nunca iba a terminar así que tuve que cortarlo... en fin, espero les haya gustado y sin tienen dudas ya saben dónde localizarme

Gracias por las correcciones que me mandaron en sus reviews, me ayudan a mejorar la historia y tener mejores ideas!!!

ja ne!