Capítulo 4: Visión

En una tarde especialmente calurosa (no para él) estaba sentado sobre una roca al borde de una colina alta, leía los pergaminos de hechizos que consiguió el otro día en un pueblo.

Hasta que lo menos esperado sucedió, una fuerte y dolorosa presión en el bajo vientre.

-Aargh- apretó la mandíbula y se encogió por el dolor -¿justo ahora que no estoy cerca de casa?- trató de incorporarse una vez pasado la contracción y no pudo porque inmediatamente una luz verde empezó a rodearlo. Supo que irremediablemente esa criatura nacería en ese mismo lugar.

De lejos se vislumbraba un resplandor intenso, el pueblo más cercano sí lo vio, pero estaban acostumbrados a cosas extrañas de ese sitio que no le atribuyeron las luces a algo peligroso o extraño, simplemente les daba curiosidad y en algún momento se enterarían lo que sucedía o tal vez no, teniendo en cuenta quién vivía en esos lares. Era bien sabido de un joven hechicero, talentoso pero poco paciente ante el aprendizaje lento o actitudes impertinentes, era fácil impacientarlo.

Loki en cambio vivía una experiencia totalmente nueva en su vida, el momento era simplemente abrumador y a la vez emocionante. La hermosa luz verdosa que expedía su cuerpo se trasformaba en líneas ondulantes que terminaban en chispas azules.

Qué gracioso, ya no sentía dolor. Bajó la vista a su estómago y de allí, el brillo que en un principio era verde ahora era azul tenue. La brisa formada de las ondas de energía movía suavemente las hojas de los árboles, como un arrullo, era maravilloso.

Las luces empezaron a formar un remolino alrededor suyo, con un viento moderado pero sin lastimarlo y la energía azul que salía de su cuerpo se aglomeraba burbujeante frente de él.

Extendí los brazos para palpar la materia que se formaba y ésta descansó en mis extremidades al aire. Fue un toque suave y ligero. Me di cuenta que lo que estaba en mis manos se transformaba en un bebé. Abrí los ojos impresionado y entusiasmado, la sonrisa cada vez más grande en mi rostro; y cuando la luz ya tenía la forma perfecta de un recién nacido, brilló aún más fuerte, tanto que me cegó y en un impulso, acerqué la figura a mi cuerpo para protegerlo.

La energía se expandió a gran velocidad creando una corta ventisca que sacudió los árboles y haciendo volar miles de hojas en el cielo ya oscurecido. Percibiendo oscuridad a través de mis párpados cerrados, abrí los ojos para encontrarme con un precioso bebé en mi regazo.

Temblé de emoción y sonreí enorme –¡Aaaahh!- no pude evitarlo, era hermoso. Un momento, lo revisé rápido y carraspeé –Es hermosa- y la abracé más, la tierna bebita, de cabello rojo rizado haciendo leves ruidos.

Este día sencillamente era muy feliz, sin preocuparle del resto del mundo o mundos, solo valía este momento, nada más ni nadie más importaba de ahora en adelante.


En Asgard Odín ya había sido coronado rey y contaba con el apoyo incondicional de la corte y aprobación del pueblo, y sentado en su trono podía ver la magnificencia del reino dorado, sin duda el más poderoso e influyente del Ygdrassil. Desde ahora, debía pensar todo para bienestar de su gente y preservación de todo esto.

Y fue así como los hermanos pactados con sangre no se vieron en muchos, muchos años.


-¿Escuchaste lo último?- dijo un pueblerino barbudo.

-Ahora qué pasa- respondió otro más joven.

-Se dice que en valle hay magia poderosa y peligrosa-

-Eso ya lo sabíamos- resopló un hombre robusto.

-Pero no que hay monstruos rondando el extremo del valle de vez en cuando-

Los oyentes se sorprendieron. Era un pequeño grupo en medio del mercado.

-Aparecieron ya hace mucho, pero nunca tan cerca- dijo otro.

-Si, yo vi a una niña, al pasar ellos le cedieron espacio y cuando extendió su mano fueron absorbidos en su palma- contó asustada una mujer.

-Es ella, no hay duda, la niña que vive con Loki el hechicero-

-¿Es que no lo sabes?-

-¿Saber qué?- inquirió el joven.

-Es Rivfadr, la hija del mismísimo Loki, el amante del caos-

-¡Shhhh! Cállate viejo- reprendió el robusto –No quieres llamar la ira de esa persona, no querrás que los plantíos se sequen como la última vez-

-¡No!-

-Entonces susurra, porque tiene oídos en todas partes, especialmente este pueblo que es el más cercano a su territorio-

Y ese miedo se extendía en diversas zonas, en algunas más palpables que en otras, pero el hecho era el mismo, el bribón ya no tenía sólo fama de bromista, sino que se forjaba una más oscura y suspicaz.

Los asgardianos conocían de estos rumores y tenían motivos para sentirse cuidadosos con el dueño de ellos, pues ya vivieron algunas calamidades por el susodicho, principalmente cuando hicieron referencias negativas hacia la hija de éste. No era de extrañar que actuara maliciosamente, pues su comportamiento y pensamientos antes ya lo delataban como alguien muy inteligente y astuto.

Lo que al monarca le preocupaba es que a través de una fuente especial, podía ver en sus aguas lo que en otros lugares pasaba y no veía con buenos ojos que el pelirrojo desapareciera de su visión más veces de las que le gustaría. Prometieron verse, pero las responsabilidades de un rey eran distintas y le ocupaban mucho de su tiempo, por ende no pudo visitarlo como quiso, sin embargo, Loki tampoco hizo lo mismo, no sabía que una niña lo haría tan alejado, aun así, conservaban su pacto.


En otro lado, en sitios desconocidos y desolados Loki y los Señores del Miedo, siete seres sobrenaturales y espantosos que se alimentan del miedo creaban un objeto de poderes increíbles y oscuros.

-Esto es maravilloso- habló con voz grave D'Spayre.

Loki sólo los observaba, se dedicaba a proporcionar energía suficiente para la formación de tan preciado objeto.

-Cállate y sigue trabajando- rezongó Nox.

-No me hables así mujer, si no quieres que te mate-

-Tú no podrías matarme, pero si continuaré trabajando bestia horrible-

-Tú…-

-Será mejor que todos guarden silencio, no querrán que tanto esfuerzo se vaya a la nada por discusiones sin sentido en el momento menos adecuado, yo digo, que cualquier discrepancia la solucionen después de haber concluido señores- dijo Loki con una expresión parca.

-Hump- Resoplaron ambos.

En el centro de la cerca que ellos constituían tomaba forma la tan preciada corona del miedo, un bello objeto capaz de crear pesadillas y provocar miedo. Aquel que la portase sería el Rey del Miedo.

Loki en cambio ya tenía planeada la forma de deshacerse de ellos para obtener la corona, sonrió para sus adentros. ¿Señores del Miedo? Qué ingenuos y arrogantes, sólo tontos como ustedes creerían que los dejaría con semejante poder, despreciables, al final obtendré lo que es mío.

Y en un último esfuerzo, un yelmo con cuerno brillaba reluciente sobre un altar de piedra.

Y absortos en la contemplación del dorado yelmo, no se dieron cuenta de la grotesca sonrisa que se marcaba en el bello rostro de Loki. Y moviéndolas manos rápidamente conjuró un hechizo que atrapó a los siete sin posibilidades de moverse.

-¡Qué estás haciendo, traidor!- gritó Nox.

-Eso querida, traición- el reflejo del brillo del yelmo se reflejaba en su rostro, haciendo que sus ojos parecieran linternas llameantes –No se ofendan, pero ninguno de ustedes es apropiado para esta joya-.

-¿Y crees que tú sí, insignificante escoria?- dijo fúrico D'Spayre.

Loki sonrió más –No me interesa lo que ustedes piensan, sólo ya no quiero verlos- les dio una mirada de soslayo y sonrisa ladina -Escorias podridas- agitó las manos y recito otro hechizo, borrándoles la memoria y mandándolos a otra dimensión, tan lejos de ésta que no lo encontrarían y si así fuera, para ese entonces sería aún más fuerte.

Observó detenidamente el yelmo –Tú me costarás caro, pero mi beneficio será igual de grande- lo cogió y lo guardó en un morral especial, era mediano, pero cabían cosas mucho más grandes en desproporción al tamaño del bolso –Serás útil más adelante- Dijo con voz y expresión seria, se dio la vuelta y tranquilamente salió del lugar, dirigiéndose a casa.

Fue justo en ese momento que apareció ante la vista de Odín nuevamente, el rubio se precipitó a la fuente y divisó a su hermano, caminando en una llanura desolada, se veía algo desmejorado pero sonreía tenue. Odín supo que esa sonrisa no era amable, porque la expresión decía todo lo contrario, y es que Odín no quería creer todo lo que decían de su hermano, pero los hechos demostraban y corroboraban los dichos.

Loki estaba cambiando, y no precisamente en algo bueno.

Por lo tanto, él tomaría cartas en el asunto, no dejaría que su hermano se desviara por caminos malignos y deshonrosos.


-¡Ya llegué!- Anunció fuerte el pecoso al entrar en su casa.

-¡Papá!- unos pasitos apresurados se escucharon para ver una sombra lanzarse en el regazo del mayor, Loki la envolvió en sus brazos y la levantó riendo.

- Rivfadr, cómo estás- decía mientras aún la cargaba y terminaba de ingresar a su hogar para sentarse en un mueble. La pequeña de separó y se acurrucó a su costado –Nada nuevo, lo mismo de siempre. Creo que me vieron otra vez los del pueblo, debiste ver la cara del anciano- rió.

Loki miró a su hija, era una niña preciosa, cabello del mismo color que el suyo, pero completamente rizado, ojos miel grandes y piel blanca aunque con menos pecas. No sabía realmente qué hacía para recibir todos los días admiración y amor incondicional por parte de ella.

El mayor se pegó la mano a la cara –sabes que no me gusta que te vean haciendo magia de invocación de sombras, se asustan con facilidad y te tachan con apelativos desagradables propios de gente ignorante-.

Rivfadr hizo un puchero –¡hump! Es que si…- soltó el aire contenido –tienes razón, si se asustaron- lo abrazó más.

Ambos suspiraron cansados.

-Pensemos en otra cosa, no quiero malograr más mi día-

-¿Te sientes mal papá?- preguntó preocupada. Loki puso la mano en su cabeza y la acarició –No, pero estuve con unos tipos nada agraciados y me cansé de ellos- sonrió de repente –Pero tengo algo que mostrarte- La pequeña lo vio entusiasmado.

-¿Qué es?- Loki sacó de su morral un casco curioso pero impresionante. Sus ojitos brillaron ante la visión asombrosa.

-¿Es impresionante verdad?-

-Si…-extendió su mano para tocarla -¿es tuya? De seguro se te verá perfecto-

-Estoy seguro de ello, pero por ahora no lo usaré, no es conveniente, llegará su momento- y la guardó nuevamente. Levantándose juntos –Comamos-.

-Sí, preparé algo delicioso-

-Quiero probarlo entonces- rió fuerte y Rivfadr sonrió más abrazando a su padre.

Caída ya la noche y ambos en sus respectivas habitaciones una pequeña se revolvía en su cama, enredada entre las sábanas y sudando frio.


Sueño

En su mente se vislumbró el casco dorado, hermoso, brillante y puesto en la cabeza de su padre, lo vio imponente y elegante, frente de él habían muchas personas gimiendo aterrorizadas tratando de esconderse de la figura de Loki. Él levantaba su mano y por donde apuntaba la gente se evaporaba y él se reía maléficamente.

Rivfadr observaba asustada, llamaba a su padre con todas sus fuerzas y por más que se desgarraba la garganta gritando, no parecía oírla.

De pronto Loki se encogió en sí mismo aparentemente dolorido. Ella intentó acercarse y pudo ver que su padre lloraba profusamente, se notaba muy desconsolado, se levantó de golpe y aun llorando extendió la mano y la gente no se evaporaba, ahora explotaba en humos negros y con gritos desgarradores.

Desesperada ella también lloró, era imposible que su querido padre se encuentre en esas condiciones y mucho menos haciendo aquello.

La imagen se distorsionó hasta convertirse en flashes que mostraban disgusto y una serie de emociones negativas entre varias personas y en todas estaba presente Lokiy. en una de ellas su padre y Odía tomaban caminos separados y se notaban rabiosos. Vislumbró a dos niñas, ambas muy hermosas que se trasformaban en luces que ascendían al cielo y se posicionaban sobre su padre como dos guardianes y ella misma como adulta junto a las otras dos soltando lágrimas de sangre pero sonriendo amablemente.

De pronto el panorama cambió, Loki y el Rey de Asgard estaban parados en medio de un empedrado rodeado por un lago, el primero atado los brazos a la espalda caía al lago empujado por Odín, sin embargo aun sumergiéndose pudo escuchar algo distorsionado.

-Este no será mi fin Padre de Todo, volveré, no lo olvides y los mundos enteros sabrán quién soy yo-

Decía algo más pero no pudo escuchar. Una opresión terrible sintió en su pecho al comprender que era la muerte de su querido padre, lloró desconsolada sin poder hacer nada más.

Un remolino de plasma la envolvió y se encontraba aparentemente en un templo, en el centro estaba un pequeño bebé jotun llorando fuertemente y Odín lo recogía llevándoselo al palacio de Asgard.

Luego fue lanzada violentamente por los aires y vio a dos niños alegres, uno muy rubio y enérgico, el otro calmado y pelinegro, éste último alzó la vista y la miró directamente, ambos sorprendidos pero el niño le sonrió y se retiró con el otro. Inmediatamente reconoció esos ojos verdes, sólo había una persona que los poseía y se sobresaltó angustiada por no comprender todo este remolino de emociones y visiones.

Los vio luego más grandes, igualmente distanciados y casi podía palpar el resentimiento del pelinegro, era una familia parada en medio de un pedestal, el rubio cercano a sus aparentes padres y el de ojos verdes algo alejado de los tres.

La visión explotó y se presentaron seis personas, todos ellos sufriendo, sangrantes, abandonados y clamando un nombre.

-¡LOKIIIIII!-

Rivfadr se asustó y reconoció que eran sus hermanos, eso no podía ser posible, no quería pensar que él los había dejado allí, solos y abandonados hasta que observó mejor y los seis lloraban tratando de consolarse mirando hacia arriba y en lo alto de una montaña estaba Loki atado de una forma muy dolorosa, igualmente castigado como sus hijos.

Sintió que el corazón se le rompía con tal impresión. Se vio lanzada por los aires otra vez para aparecer frente a un cuerpo moribundo ¡el de su padre! y por más que llamaba no respondía, en medio de su llanto una luz salía de la cabeza del sufrido y se alejaba veloz, y mientras más se distanciaba el cuerpo desmejoraba dramáticamente hasta convertirse en polvo.

Siguió a la luz que se fue y la encontró sola en un palacio de cristal, poco a poco extinguiéndose su fulgor. Se tiró de los cabello sin saber qué hacer y se asustó en sobremanera al ver sus brazos arrugados, cabello blanco ¡soy una anciana! Pero pronto su atención cambió para tratar de acercarse, en todo el tiempo que vio estas escenas jamás pudo tocarlas o acercarse por más que intentaba, pero en esta se precipitó con todas sus fuerzas y logró sostenerla.

-¡Por favor no te apagues, te quiero mucho, eres mi padre!- rogaba sumamente angustiada y la lucecita titilaba cada vez más opaca y tenue.

-Te daré mi vida con gusto porque te amo padre, por favor no mueras- sollozaba abrazando el pequeño fulgor.

Abrió los ojos decidida y dijo: Yo te daré la vida que necesitas, te la otorgo amado padre ¡NO MUERAS!

Sintió que las fuerzas la abandonaban y el pequeño lucero cobraba vigor y crecía hasta tener el tamaño de un sol, con energía que la envolvía como un abrazo necesitado y la arrullaba

Y cuando iba a cerrar los ojos por el cansancio, teniendo como última visión al hermoso resplandor de esa enorme estrella, tan cálida y especial sintió un jalón suave hacia atrás. La distrajo momentáneamente de su espléndido final, cerró los ojos tranquila y nuevamente el jalón, esta vez más fuerte. Gruñó en protesta por la interrupción.

El siguiente jalón la desestabilizó y pudo escuchar una voz, no entendía qué decía, solo quería dormir en este cálido abrazo

Escuchó una voz amortiguada pero familiar. Suspiró acomodándose, dejándose envolver por el momento culminante.

Y de pronto abrió los ojos sorprendida, el jalón fue tan fuerte que era lanzada lejos de la amada estrella. Gritó y la llamó desesperada pero la estrella regresaba al cuerpo hecho polvo y desde lejos vio la figura totalmente sana levantarse y mirarla triste, Rivfadr extendió su mano aunque entendía que sería inútil, no podría alcanzarlo, la fuerza que la jalaba era demasiado abrumante. Él como despedida le sonrió agradecido y ella le devolvió el gesto con mucho amor, después levantó la mano mostrando su palma haciendo una mímica de empuje, esa sola acción basto para alejarla a una velocidad vertiginosa y despertar.

Fin del sueño


Loki la sostenía fuerte en su regazo llamándola suplicante, le costó recomponerse y reconocer su propia habitación. Alzó la cabeza y lo primero en aparecer era el rostro de su padre soltando un suspiro de alivio y aferrándola más a él.

Su mente estaba en blanco y poco a poco lo que soñó se acomodó en su psique como un bloque, pesado y enorme.

Enfocó más su vista y abrazó a su progenitor como si la vida se le fuera en ello, llorando en silencio. Loki al escuchar los ligeros sollozos levantó su rostro por el mentón.

-¿Tuviste una pesadilla?- preguntó preocupado. Rivfadr asintió, su rostro enrojecido y húmedo por las lágrimas.

-¿Quieres hablar de eso?- ella contestó negativamente con un gesto.

Loki suspiró –entonces déjame abrazarte y ya no pienses, era solo una pesadilla- trató de calmarla. La pequeña agradeció el gesto y se aferró al cuerpo del mayor. Pero bien sabía ella que esa no solo era una pesadilla, desde mucho antes tenía la capacidad de tener visiones del futuro, era contadas las ocasiones pero las veces que las tenía sí se cumplían, pero ésta era diferente. Era la primera que involucraba a su padre y ella haría lo posible para descifrar toda su visión. A su corta edad tenía un entendimiento de las cosas bastante notorio gracias a la educación de su diligente progenitor y no descansaría hasta lograrlo, aunque sí comprendía algo y era que su padre sufriría un destino calamitoso y que para evitar su muerte ella daría su vida, eso no le importaba mucho, por los que amaba sería capaz de eso con mucho gusto, el problema consistía en cómo lograría eso si claramente sucedería mucho, mucho más adelante, más de lo que en esta vida podría vivir.

Y así abrazados ambos, Loki meciéndola y ella aferrada a él, se mantuvieron hasta el amanecer, tratando de reconfortarse.


Notas finales: Quiero esclarecer que esto es un fanfic, por lo tanto los datos que utilizo y pongo en la historia son los que más convienen a la hitoria y está categorizada en Avengers Movie pero los poderes que tendrán los personajes serán proporcionados por los relatos de la mitología y de los comics, sin embargo, la trama está inspirada en las tres partes: Mitología, comics y películas de Marvel. Sin embargo, no soy experta en los tres puntos, así que por favor, perdonen los errores u omisiones, trataré de no hacerlos, pero no prometo excelencias en ninguno de los tres puntos antes mencionados.

Otra cosa que se debe saber es que la mitología nórdica tiene varias versiones y no todos los relatos son muy claros y cuando los leo a veces me confunde más en cuanto a buscar un dato en específico o no hay mucha información de ese dato escurridizo, es el caso del nombre del vástago de Loki que nació cuando éste se comió el corazón a medio azar, pero encontré un blog que habla un poco de eso y aparece el nombre Rivfadr, no se menciona el género, pero en otras lecturas encontré que se refieren a ese hijo como la primera hechicera, por lo tanto es algo complicado, pero tomaré lo que más me convenga, así que para mí, es una mujer con el nombre Rivfadr y no será la primera hechicera, pero si usará magia.

En cuanto a los señores del miedo, no ahondaré mucho en ellos, solo en sus acciones, así que si resulta ligero o algo vacío, es más que todo por no tener más información sobre el tema y porque no quiero salirme de la trama principal.

Habiendo aclarado esto, la lectura prosigue en los siguientes capítulos.

Y gracias a los que leen esta historia… :)