¡Hola! Como he dicho en los otros capítulos, ¡muchas gracias por sus reviews! También quería decir que los personajes, a excepción de Souta, Yu y Yuna, no me pertenecen, que se me olvidó decirlo en otros capítulos.

Nejiten10: ¡Con gusto te diré como hacer un fanfic! Pero te lo diré en cuanto tenga algo de tiempo, ¿ok? pero no te preocupes que lo haré lo más pronto posible.

Iron-Lilith: Haré los capítulos más largos, siempre paro pensando que me paso de largo, para no aburriros, pero intentaré alargarlo un poco más.

Y a las demás personas que sigan mi fic y dejen reviews que no haya comentado no se preocupen, que gracias a vosotras sigo con mi fic. Que aviso que este será un capítulo con el que intentaré dejaros en duda, ya que el capítulo cinco tardaré en subirlo, ya que con las clases no podré ponerme en el ordenador, así que sin más rodeo, dejo el capítulo cuatro.

Vuelve... y ¿adiós Yuna?

Seguía delante del charco, no había dejado de pensar en que la tenía vigilada, pero, ¿desde cuándo? y ¿por qué? Un trueno hizo que Neji despertase se sus pensamientos, siguió mirando en suelo, la sangre hizo un camino, Neji la siguió, llegó al comedor, en el sofá, un charco, luego volvía a seguir y al final se dirigía a la cocina y de allí, el último charco de sangre estaba en la puerta.

-La puerta- Susurró Neji- ¿Tenten que has hecho? ¿Dónde te has metido?

Neji siguió pensando, esta vez se sentó en el sofá, ¿se estaba asustando? No, no podía ser, el no se asustaba con facilidad. Vio que Tenten tenía un álbum de fotos de color lila, lo cogió y empezó a mirar las fotos, más de la mitad eran fotos del equipo, junto a Yuna, Tenten estaba realmente feliz junto a ella, las añoraba, a las dos, pasó su mano por una foto que había de Tenten, estaba realmente preciosa, se acordaba de aquel día, el día en que Yuna hizo una fiesta de despedida, que disfrazo diciendo que era para juntar a sus amigos y amigas. No se la vio llorar, pero sí que se vio llorar a Tsunade, sabía que era algo difícil, que no se sabría si volvería, aún recuerda cuando le preguntó a Yuna el por qué de esa fiesta.

*****

-¡A ti no se te engaña tan fácilmente! ¡Ja ja ja ja!- Dijo con lágrimas en los ojos- Neji... prométeme que cuidarás de Tenten y de Hinata.

-¿Qué pasa Yuna?- Preguntó extrañado, Yuna estaba llorando, algo malo era, lo sabía

-Neji, me sellaron con el sello de la muerte, en la misión que tuve con Sasuke nos encontramos con Itachi, empezaron a pelear e Itachi fue a ponerle el sello a Sasuke, pero... ¡pero yo no quise!

-¡Inútil! ¿Prefieres morir tú? Se supone que eres feliz, Sasuke no te mira a la cara, no te habla, ¿por qué? Has cambiado muchas cosas y ahora...

-Ahora es tarde Neji... Iremos al sabio de los sellos, para intentar borrar el sello, pero... es tarde Neji... muy tarde...- Dijo sollozando- ¡Por eso os reuní! Porque quizás sea la última vez que os vea, porque quizás sea la última vez que vuelva a hablar con vosotros, a reír, ¡a todo! ¡Tengo miedo! ¡Mucho miedo! Pero los momentos que viví con vosotros durante estos dos años no me los quita nadie, ¡nadie! Por que mañana me voy con Jiraiya y no quiero decir adiós, porque no quiero llorar delante de ellos, por que... Porque no quiero... no quiero morir Neji... no quiero... Lo desee, pero ya no quiero... Tengo miedo...

-¿A qué?- Preguntó Neji tristemente

-Al olvido... a volver a ser olvidada... ¡Pero no vale llorar! ¿Vale Neji? ¡Ja ja ja ja! Tú nunca llorarás por mí, sería muy fuerte, Neji, ¿seremos amigos para siempre?- Preguntó Yuna abrazando fuertemente a Neji

*****

-Ya han pasado dos años y nadie ha dicho nada, Tsunade sabrá algo, estoy seguro.

Neji siguió mirando el álbum de fotos, había un montón de fotos de Tenten con su grupo de chicas, la verdad es que estaban felices. Seguía pasando las hojas lentamente, fijándose en todas las fotos, todo normal, hasta que llegó al final del álbum, un hoja de papel, no, no era eso, era una carta, una carta cerrada, en la parte delantera se podía leer "Tenten, pase lo que pase, no tengas miedo. Siempre estaré contigo, Atte.: Yuna"
Neji se quedó pálido, ¿a qué se refería Yuna? ¿Sabía algo de lo que le pasaba a Tenten? Le entraron unas ganas horribles de abrir la carta y leerla, pero no, estaba cerrada, no sabía el motivo y se lo estaba preguntando, ¿acaso Yuna le puso fecha? Más y más dudas entraron en la cabeza de Neji, eso no solucionó nada, es más lo complicó todo, pero ahora que recordaba... ¿Tsunade no dijo algo de no querer ver sufrir a nadie con esos temas? ¿A qué se refería? Eso le llevó a pensar que Yuna y Tenten hicieron algo que no debían y pagan las consecuencias, pero otra cosa le vino en mente, ¿Hinata hizo algo también? Neji estaba cada vez más furioso, estaba por llamar a su prima e interrogarla.

-¿Qué habéis hecho?- Se preguntaba constantemente.

Miró el reloj, ya eran las diez, se sobresaltó al ver lo pronto que había pasado las horas. Se acercó a la ventana para ver qué tiempo hacía, llovía a cantaros y estaba acompañado de tormenta.

Neji maldijo, no tenía paraguas y no tenía ganas de mojarse, se quedó quieto, Tenten no estaba y tampoco creía que fuese nadie allí, así que si se quedaba podría seguir buscando cosas, se lo pensó, no sabía qué hacer, estaría solo, eso no lo dudaba, pero era la casa de Tenten, no le había pedido permiso y se sentía como un violador, es que al fin y al cabo, estaba ayudándola, pero sobre su intimidad. Eso en parte le dolía y en parte le gustaba, podría buscar cosas para ayudarla y buscar cosas para ayudarse, ahora estaba solo, quería averiguar los sentimientos de Tenten, tendría algo que escribiese, no sé, una hojita con el típico corazoncito que dentro se suele poner, "Neji y Tenten" por ejemplo. Cuando veía a las chicas de su clase escribir esas cosas se ponía malo,

-¡Qué cursilada!- Pensaba cuando los veía y ahora encima estaba buscando uno.

Se sonrojó, ¿pero que hacía? Estaba mezclando cosas, no debía hacerlo, si quería declararse ya lo haría, pero por las buenas, si se equivoca pues bueno, algo malo, que tiene eso de no saber si de verdad te corresponde la persona.

Neji tenía hambre, pero no quería cogerle comida a Tenten, ¡se sentía fatal! Estaba por coger e irse, estaba arrepentido y no pudo, lo dejó todo, cogió las llaves y se fue, no pudo, no aguantó.

*****

Tenten seguía dormida, no la habían despertado ni para cenar, pero un trueno la despertó, abrió los ojos lentamente, no tenía ganas de nada, estaba tan cansada y lo que más le dolía es que no había hecho nada, ni siquiera había ido a entrenar y mira que odiaba saltarse los entrenamientos.

Se giró y se quedó mirando al techo, estaba cómoda, pero quería que alguien estuviese con ella, el miedo creció, miró a la derecha y luego a la izquierda, la puerta estaba abierta y el pasillo no tenía luz.

Un escalofrío recorrió el cuerpo de Tenten, sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas, de repente todo quedó en silencio, pom... pom... pom... Había vuelto, Tenten empezó a llorar, le había entrado el pánico.

-Neji... Lee... Maestro Gai... Ayudadme...- Dijo muy nerviosa.

La puerta empezó a chirriar, una risotada se escuchó.

-¿Quieres jugar Tenten?

Tenten se tapó entera agarrándose a sí misma, intentando concentrarse en otras cosas.

-¡Tenten! ¡No tengas miedo, estoy contigo!

Tenten se sobresaltó, ¿había escuchado a Yuna? El miedo se le fue de golpe, esas palabras era como una pócima para su miedo, intentó escucharla otra vez, pero no pudo, ya no volvió a escucharla, se fue.

Entonces el miedo volvió, pero ya no escuchaba los pasos, es como si se hubiese ido, es como si las palabras de Yuna la hubiesen espantado, entonces Tenten se destapó, no veía nada, miraba hacia la puerta, pero... Escuchaba una respiración detrás de ella, se paralizó, no se había ido, estaba detrás de ella, empezó a temblar, salió corriendo de la habitación, no había nadie en el pasillo, todo estaba desierto.

-¡Ayuda! ¿Ahí alguien?- Decía Tenten sin parar de correr.

Tenten corría lo más rápido posible, pero tenía la impresión de que no avanzaba, lloraba, cada vez lloraba más fuerte, entonces vio las escaleras, no era mucho trozo, pero, ¡dios! ¡Qué lejos las veía! Cuando llegó bajó por las escaleras, esta vez sí que veía luz, no quiso mirar atrás, no quería verla, estaba llorando, cuando llegó abajo se encontró con Souta.

-¡Tenten cielo! ¿Qué te pasa?- Le preguntó abrazándola.

-Souta... la he visto, me persigue... no me dejes sola... tengo miedo...

-Tranquila, he venido para quedarme contigo, he dicho que soy tu tío lejano y me dejan quedarme así no te pasará nada, no te pasará nada, tranquila.

Souta subió con Tenten hasta su habitación, estaba muy preocupado, estaba temblando, pero nunca desconfió, si de verdad la perseguía un fantasma, debía apoyarla en todo.

Tenten veía a Souta como un padre, como el padre que no tuvo.

Entraron en la habitación, todo en calma, igual que el pasillo, ¿se estaba volviendo loca? Tenten sacudió su cabeza, no quería pensar eso, esa idea la aterrorizaba.

Souta ayudó a Tenten a que se tumbase en la cama, este le dedicó una sonrisa, Souta sacó un paquete que tenía en una bolsa de plástico y se lo acercó a Tenten.

-Espero que te guste y que te haga compañía en tus momentos en los que te sientas sola.

-¿Para mí? ¿Pero por qué te has molestado?- Preguntó Tenten cogiendo el regalo.

Tenten lo abrió emocionada, nada más verlo sonrió, de sus ojos brotaban lágrimas, recordaba, su decimonoveno cumpleaños, en el que Temari, Hinata y Yuna le regalaron una foto de las cuatro en el zoológico, enfrente de los osos pandas, nunca olvidaría aquel día. ¡Tenten admiraba a los osos pandas!

Deseaba volver a estar junto a ellas, desde que se fue Yuna, solo se juntaba con Hinata y ya que Temari volvió a su aldea sin dar explicación alguna.

-¡Un oso panda! ¡Gracias Souta! ¡Me encantan!- Dijo Tenten abrazando a Souta.

-Lo sé, por eso te lo compré, ¿las recuerdas?- Preguntó Souta.

-Mucho, me quedé vacía cuando se fueron, me quede vacía...- Se quedó callada- Souta... ¿tú crees que estoy enloqueciendo?- Preguntó triste Tenten.

-No... No estás loca. No lo dudes.

-Souta... ¿te puedo contar algo?- Preguntó Tenten, viendo como asentía Souta- Verás... es que desde hace varias semanas tengo un sueño extraño, es de una niña, que me pregunta todo el rato si quiero jugar con ella, a medida que me pregunta va aumentando el tono de voz y empieza a sangrar por los ojos y por la boca...-Tenten miraba como Souta la escuchaba, le gustaba hablar con él, porque nunca la juzgaba- Y la noche pasada me desperté asustada y entonces me levanté a beber agua y la tele se encendió empezó a subir el volumen, la radio...- Tenten pausó, necesitaba respirar- Y entonces apareció esa niña y... y...

-Tenten, no sigas, no es bueno, estás débil, no deberías recordarlo, no ahora con tu estado- Dijo Souta tumbando a Tenten y tapándola.

-Souta... hoy la he vuelto a ver... ¿crees que estoy loca?- Susurró Tenten

-No, no creo que estés loca, te ayudaré en lo que sea, ¿vale? Siempre te ayudaré

Souta besó a Tenten en la mejilla, creía en lo que decía Tenten, él creía en esas cosas, pero no dejaría que le hiciesen daño a Tenten. Se apoyó en la ventana, veía como caía la lluvia, a él le encantaba esas noches.

Se sentó en el sillón y miró a Tenten, ¡como hubiese deseado que fuese su hija! Recordaba cuando le preguntó como conquistar a un chico frio.

Souta rio, sabía por quien lo decía, recordaba lo sonrojada que estaba.

-Mi pobre Tenten...- Susurró acariciando su frente

*****

Eran las nueve de la mañana y Tenten había despertado, vio como Souta la miraba y le dedicó una sonrisa.

-¡Buenos días bella durmiente!- Saludó Souta

-Buenos días- Dijo animada.

Tenten miró el cielo, estaba despejado, hacía un buen día, la verdad es que amaba esos días, sonrió, estaba tranquila, no estaba sola.

-Tenten, he estado pensando... Tengo una amiga que le gusta esto de los fantasmas y esas cosas, si quieres puedo ir a verla y preguntarle sobre esa niña.

-¿En serio? Gracias Souta, pero si no te importa me gustaría ir a mí- Dijo Tenten

-Bueno, lo que quieras, yo la llamaré y le diré.

No pasó mucho rato cuando entró Tsunade con Neji, la verdad es que Tenten no se esperaba esa visita, aunque le gustaría que fuese Lee y su maestro, quería reírse y también por que los echaba de menos.

Tsunade abrazó a Tenten y esta la correspondió y Neji hizo lo mismo, se acercaron tanto que notaron como sus corazones latían, estaban los dos muy nerviosos, ¿a qué se debía?

-Tsunade... quería preguntarte algo- Dijo Neji esperando la respuesta de Tsunade

-Dime- Dijo sorprendida.

-¿Cómo están Yuna y Jiraiya?- Preguntó Neji impasible, pero por dentro algo explotó, sintió como una barrera se eliminó.

-Neji...- Tsunade tardó en responder- No sé nada de ellos- Contestó Tsunade mientras sus ojos se llenaban de lágrimas- Desde hace un año, Jiraiya, me llamó y me dijo que Yuna empeoró y que no sabía si sobreviviría...- Tsunade comenzó a llorar.

-Yuna...- Se dijo Neji- Hace casi un año que no sabe de ella y empeoró- Sintió como su estómago se contrajo.

Se giró a ver a Tenten, lloraba, se maldijo así mismo, no debía de haberlo preguntado delante de ella.

-Tenten...- Dijo Tsunade secándose las lágrimas- Seguro que no se habrá olvidado de vosotras, tú sabes cómo es ella, fuerte y cabezona, estará bien. Luego si te parece la recordamos, ¿vale?-Tsunade vio como Tenten asentía con la cabeza, se sentía tan vacía, tan sola... Pero tenía que cambiar de tema- ¿Has vuelto a ver a la niña?- Dijo sin cambiar en tono de tristeza.

Tenten se quedó pensando, ella la tachó un poco de loca, si le decía que anoche volvió a verla no la dejaría salir y eso era lo que ella quería, salir, quería hacer su vida normal, aunque fuese difícil, muy difícil.

-No- Contestó Tenten dejando a Souta confuso

-Bien, entonces pasarás la noche aquí y si no la vuelves a ver, te dejaremos ir y todo esto quedará, en una simple alucinación.

Se le dibujó una sonrisa, que pronto desapareció al ver la cara de Souta, sabía que había hecho mal, pero, no quería seguir allí, era como estar en una cárcel, sin escapatoria.

Al cabo de un rato Tsunade salió limpiándose las lágrimas que salían de sus ojos sin permiso

Souta estaba confuso, no entendía por qué había mentido. Neji se dio cuenta, Tenten mintió, y eso suponía estar más a mano para volver a atacar.

Neji sintió como una mano agarraba la suya fuertemente, se sobresaltó, pero se dejó coger, Tenten no lo soltó, ya le dijo que se sentía segura con él a su lado y se acercó la mano de él a su cara, Neji se ponía más nervioso, pero, no quería dejar pasar este momento, así que abrió su mano y la acarició.

Souta se levantó del sillón y salió, dejándolos solos, él acariciándola y ella dejándose acariciar.

Neji se fue acercando poco a poco a ella, vio sus ojos cerrados, vio sus labios entre abiertos y empezaba a oler su aroma, ese aroma que tanto le gustaba.

Se acercaba poco a poco, cada vez que se acercaba más su corazón latía más fuerte y más fuerte, empezó a temblar, hasta que con sus dos manos agarró su cara sujetándola así, su nariz se topó con la de ella, menos de un palmo quedaba para que sus labios estuviesen juntos, menos de un palmo.

*****CONTINUARÁ*****