Love Live! No me pertenece, es de sus respectivos autores
-Me alegra que pudieras venir, Kotori –con una sonrisa vi a la peligris que también sonreía al lado mío mientras caminábamos por las calles de nuestra amada ciudad.
-Es un placer –añadió con esa tierna sonrisa- lástima que Honoka-chan tuvo que ir a trabajar.
Si mal no lo recuerdo, Honoka está trabajando en con sus padres en la mañana, pero en las tardes está en un centro comercial siendo cajera; Por lo tanto, no tuvo tiempo para ayudarnos ese día con el regalo para Anju.
-Tienes razón, es una completa lastima, extraño a esa pequeña hiperactiva –reí levemente y vi justo al frente al joven que estábamos buscando- pero llego su representante legal. El tsundere favorito de muchas, Nishikino Maki –lo señale mientras hablaba lo más gracioso que podía; sacando así una carcajada a mi acompañante.
- ¿Qué yo que? –el aludido pelirrojo se giró a vernos. Claramente había escuchado lo que le dije.
-Que eres un tsundere, pero eso te hace especial –dije con simpleza pues me pareció sumamente gracioso la cara de "púdrete Ayase" que puso en ese preciso momento.
-Ja-ja, mira como me rio –puso los ojos en blanco y vio a mi acompañante peligris- Kotori, no te rías, por favor –pidió el con una mueca en su cara.
-Lo siento Maki-kun, pero de verdad es muy gracioso –ella continúo riendo- es que Eli-kun tiene razón, eres un tsundere.
-No sé porque eso no ayuda a mi autoestima –el bufo, y yo me gire a ver con una mirada cómplice a la ojiambar que capto mi mensaje casi de inmediato.
Kotori asintió y tomo el brazo del pelirrojo con un cariño casi de hermanos- no te enojes Maki-kun, ¿cómo crees que le haría algo a mi querido y lindo hermanito menor?
Mi sonrisa se amplió al momento en el que se sonrojo en el que la peligris lo vio de esa manera.
Como ya saben, no son hermanos, pero sus madres con inseparables en un sentido de que casi son como familia. Y como ellas quieren que sus hijos continúen con esa "tradición", pues les pidieron a esos dos que se trataran como hermanitos. Cosa que Maki sigue renegando que nunca va a pasar, pero bien que le agrada la idea de tener a Kotori como su hermana.
- ¿Me perdonas la ofensa? –la dulce voz de la Minami combinada con esa mirada eran el factor que necesitaba el Nishikino para estallar en un olímpico sonrojo.
-Yo tomo eso por un si –le di unas palmadas en la espalda al inconsciente Maki que había quedado en shock- Mira Kotori, ya lo descompusiste.
-No te preocupes Eli-kun, esto me pasa muy seguido, se cómo actuar –con gran seguridad beso la mejilla del joven pelirrojo haciendo que este reaccionara y la viera confundido- Maki-kun, ¿Qué tal si le ayudamos a preparar su sorpresa de aniversario y después te invito a comer algo?
-E-eh pues…-él se iba a negar, pero al tener a Kotori agarrado en su brazo lo hizo retroceder un poco y sacudir su cabeza para salir del nuevo shock en el que se había metido-S-solo por hoy, ¿entendido? No es que quiera estar todo el día aquí –contesto con ese tono tsundere que lo caracterizaba.
-Ya resuelto el asunto, podemos irnos –así comenzamos a andar en la búsqueda del regalo perfecto para Anju.
Por extraño que parezca, no sé cómo terminamos en una farmacia, no fue idea mía, es culpa del tsundere pelirrojo que con una extraña sonrisa dijo que fuéramos a ese lugar…
-Bien, escoge el que quieras –con una simpleza extraña, señalo el estante lleno de preservativos.
No pude más que sonrojarme por la impresión, no podía creer que ese tsundere chico señala los preservativos con tanta naturalidad.
- ¡Por todos los dioses, Maki! –le grité y le solté un buen golpe en la cabeza- ¿¡Qué clase de persona piensas que soy!?
Como si no le hubiera dolido el golpe, me vio con obviedad- ¿Una persona que va a cumplir no sé cuánto tiempo con su novia? –continúo hablando con tanta naturalidad que daba miedo.
-No es posible que pienses eso –golpeé mi frente con la palma de mi mano derecha y solté un enorme bufido- vamos a cumplir un año, ¡no le voy a regalar preservativos!
Grite tan fuerte que hasta la farmacéutica se giró a vernos y coloco su dedo índice sobre sus labios dando a entender que me callara. Cosa que, si hice, pero aun así me crucé de brazos y vi severamente al pelirrojo que solo me veía con normalidad.
-Maki, ¿Qué tipo de cosas piensas que hago con Anju? –continúe viéndolo severamente, aunque el parecía no inmutarse por mi mirada.
-Pues viven juntos, ¿Qué quieres que piense? –hizo un ademan con la mano y vio el escaparate con los preservativos- aquí hay muchas opciones. Desde condones extra sensitivos que, no recomiendo, pero es mayor el placer, aunque se rompen más rápido, y de mejor duración, pero no dan el mismo placer.
- ¿Qué no se supone que tu como futuro medico debes fomentar que las relaciones sexuales sean hasta el matrimonio? –de nuevo ese creciente sonrojo aparecía en mis mejillas, incluso era aún mayor.
Bien dicen: "caras vemos, corazones no sabemos."
-Como estudiante de medicina y futuro médico, mi obligación es fomentar el sexo seguro. Es implícito lo del matrimonio –con esa rara naturalidad tomo uno de los preservativos y me lo tendió para que lo tomara- mira, este es recomendable, dura, pero da mayor placer, no como un extra sensitivo, pero es funcional.
- ¡Maki! –tome esos preservativos, pero no para comprarlos, si no para dejarlos de donde los saco- ¿Eso quiere decir que te la mantienes en las farmacias buscando "ese" tipo de cosas"?
- ¿Yo? Claro que no, como futuro representante de la salud, me interesan los nuevos avances para procurar la salud del ser humano.
- ¡Para eso existen las revistas científicas! –negué con la cabeza y solté un pesado suspiro- no me digas que… ¿Qué a poco, Nico y tu…? –pregunte lentamente y esperando una respuesta negativa.
Puede que juegue mucho con el sobre ese tema… pero una cosa es imaginarme a Nico y a Maki en esa situación. ¡Es como imaginarme a dos de mis hijos teniendo relaciones! ¡Es terrible!
- ¿Qué clase de idioteces estas intentando decir? –no saben cómo me alegre al ver esa cara de "a ver idiota, nada en tu cabeza funciona, ¿verdad?"- Nico-chan y yo no hemos llegado a ese punto. Digo, sería como hacerlo con una tabla de planchar –entonces se puso pensativo.
Como "padre" de muse, mi deber es llevar a mis niños por el buen camino, así que, como mi padre lo hubiera hecho conmigo, le di un buen golpe en el hombro a Maki.
- ¡Eso si me dolió! –se froto el hombro afectado y me miro con una cara de muérete- ¡deja que yo…!
- ¡Woah! ¿A poco existen de estos? –la incrédula voz de Kotori logro que ese pequeño pelirrojo no me golpeara.
Pero por un milisegundo pensé que ella estaba viendo algún tipo de medicamento nuevo… ¡No los preservativos de sabores!
- ¡Kotori! –abrí los ojos en el momento en el que ella tomo unos que decían "sabor intenso a fresas con chocolate".
- ¿Se los comen? No sabía que existían ese tipo de fetiches –con una mueca confundida continúo viendo esos preservativos con sumo interés.
-No Kotori, bueno, teóricamente si se los comen, pero no como lo piensas –el joven Nishikino intento acercarse a la inocente Minami. Cosa que evite poniéndome en medio- ¿Qué se supone que haces?
-No la vas a perturbar, pervertido –negué con la cabeza y gentilmente le retire esos preservativos y los deje donde estaban- vamos mi linda y adorable pajarita, ¿Qué tal si te compro un helado? –con delicadeza comencé a sacarla afuera del establecimiento.
-Por todos los cielos Eli, ¿enserio crees que ella no sabe para qué son? –nos siguió por detrás y yo lo vi de reojo con una cara de obviedad- ¿Qué?
- ¿Si has visto el tipo de novio que tiene? –de pronto él se golpeó la cara con la palma de su mano- ¿ahora entiendes porque es tan inocente?
-Si pones de ejemplo a Umi, con mucho gusto entenderé por qué reacciona como una niña.
-Me alegra que lo entiendas.
- ¿Soy una niña? –la inocente pajarita me vio confundida mientras salíamos de la farmacia.
-Claro que no, es otra cosa. Después te lo cuento –le dije amablemente- pero algo si te aseguro, tu hermano Maki va a tener que invitarnos unos helados.
- ¿Y yo por…? –antes de que terminara esa frase, lo vi con unos ojos de "desobedece, y yo me encargare de tu funeral"- Bueno, yo invito, ¿bien? –con una fingida seriedad se adelantó en nuestro andar.
Ese chico… ¿Qué no entiende nada sobre la santa obediencia? ¡Yo soy mayor que él! así que es normal que me haga caso, aunque sea a base de un miedo racional que he ido sembrando en su interior.
Antes de que soltara a la joven pajarita, ella soltó una leve risita como la de una niña que había hecho una travesura.
- ¿Qué es tan gracioso? –le pregunte después de soltarla para que ella caminara a la par mía.
- ¿Enserio pensaste que no se para que sirven esos condones de sabores? –su traviesa risa se intensifico- ¿Quién crees que le enseña a Umi-kun sobre esos temas?
-Santo Dios…-me le quede viendo impactado. De hecho, había dejado de caminar para verla fijamente- no me digas que…
-En efecto –mi corazón se paró ante esa afirmación- solo quería molestar a Maki-kun haciéndolo creer lo contrario –entonces volvió a reír y tomo mi mejilla derecha con su mano- no lo malpienses, que ya te sale humo por la cabeza –dejo mi mejilla y sacudió mi cabello- no te quedes tan atrás, recuerda que Maki-kun nos va a invitar unos helados.
Con esas últimas palabras se propuso en alcanzar a Maki que ya iba bastante adelantado.
Sinceramente a veces no sé qué pensar de Kotori, puede ser tan tierna como pervertida… Empiezo a tener pena por el pobre de Umi, tener una novia así debe ser difícil.
- ¡Eli, apúrate o no te voy a comprar nada! –grito el pelirrojo que tenía en su brazo a la peligris que sonreía inocentemente.
- ¡Y-ya voy! –sacudí mi cabeza para sacarme de la impresión y me dispuse a seguirlos.
-En el comedor del centro comercial-
- ¿De qué van a querer sus helados? –pregunto el joven Nishikino mientras Kotori y yo nos encontrábamos sentados en una de las mesas de la fuente de sodas del centro comercial.
-Yo de chocolate –claramente iba a pedir ese delicioso sabor elaborado por los dioses.
-A mí me gustaría uno de…-la peligris coloco su dedo sobre sus labios y musito un "uhm"- no sé si de pistache o de vainilla.
- ¿Qué te parece si te compro los dos? - hasta yo me sorprendí por lo amable que estaba siendo el pelirrojo.
-Eso sería perfecto, Maki-kun –ese tono inocente combinado con esa linda cara fue suficiente para que el joven se sonrojara y se diera media vuelta casi de inmediato.
-E-enseguida –entonces se encamino al puesto de helados.
-Eres malvada –le di un leve golpe en el hombro a mi acompañante y ella rio levemente- sabes que lo pones nervioso cuando haces eso. Es más, no conozco hombre que no se ponga nervioso cuando haces eso.
- ¿Hasta tú te pones nervioso? –inquirió ella con ese tonito dulce que la caracteriza.
Un tenue sonrojo apareció en mis mejillas y le sonreí- ¿Qué no ves que me acabo de sonrojar con solo esas palabras? Tienes un poder escalofriante sobre los hombres.
-Gracias, es un don –ella rio brevemente- pero que no te escuche Umi-kun o Anju-san, que después se arma la tercera guerra mundial.
-Ya te lo he dicho, por ti, pasaría el peor infierno del mundo –confesé con esa elegante voz galante que use una o más veces con ella.
-En eso tienes razón. Mi querido príncipe de armadura dorada –ella rio levemente y tomo mi mano- si no estuviera enamorada de Umi.
-Y yo…-dude un poco en mi respuesta- de Anju. Te apuesto que iría tras de ti.
-Dudaste –más que una pregunta era una afirmación a la que yo intente negar con la cabeza- Eli-kun, no tienes que mentir, no está Maki para regañarte.
-A él tampoco le gustó la idea de vivir con Anju, lo sé –suspire resignado y vi a esos inquisitivos ojos ambarinos que una vez me hicieron dudar de si tome o no la decisión correcta- te puedo asegurar que amo a Anju con todo mi corazón.
- ¿Pero? –ella esperaba una respuesta más concreta.
-No hay nada más. Te juro que la amo –le sonreí de la mejor manera que pude- ella ha sido la mujer más hermosa y tierna del mundo. No es mi tabla de salvación, es más que eso ella…
-Ella es la que te alejo de tu dolor –abrí los ojos sorprendido y ella solo me vio comprensivamente- Eli-kun, ¿aun tienes dudas sobre tus sentimientos?
-No, eso no –negué varias veces e intenté calmarme- es solo que…
- ¿Solo que…?
-Ultimadamente me he sentido un poco extraño, eso es todo –confesé un poco incómodo.
- ¿A qué te refieres con "sentido un poco extraño"? –esos inquisitivos ojos ambarinos me continuaban viendo. Intentando analizar cada parte de mí.
-Presiento que algo va a pasar, no lo sé. Ayer que salí con Anju a cenar…-solté un profundo suspiro- era como si el cielo me estuviera llamando, es un poco extraño, lo sé. Pero al verlo, el ver lo que yo sentí que era la estrella α Geminorum en el cielo, una extraña sensación de nostalgia invadió mi pecho.
-¿α Geminorum? ¿la segunda estrella más brillante de la constelación de géminis? –pregunto con duda. Y no la culpo, yo tampoco entiendo que es lo que me está pasando.
-Sí, recuerdo esa estrella con mucho cariño –una tonta sonrisa salió de mi rostro al recordar ese tiempo con la que consideraba que era mi dama- Nozomi y yo solíamos ir al planetario y ella me enseñaba las estrellas de las constelaciones.
-Wow…-su cara era de sorpresa total.
- ¿Qué pasa? –la vi incrédulo, no entendía en ese momento la sorpresa de su cara.
- ¿No será que, por un solo segundo, estuviste pensando de nuevo en Nozomi? Tal vez ese sentimiento no se ha ido como dices –ella comenzó a indagar.
-No, no es lo que parece, te juro que no –intente defenderme, pero en parte podía tener razón. Desde que vi al cielo, no he podido dejar de pensar en Nozomi.
Nunca me tome la molestia de investigar si ella estaba bien, si algo le había pasado de camino a su casa. Nada, simplemente me propuse a erradicar ese sentimiento que crecía sin control sobre mi pecho. Mi deber era superar la enfermedad que me hacía seguirla como idiota enamorado.
-Pues no parece lo contrario –se quedó pensativa unos segundos- Eli-kun, ¿Qué es lo que…?
Antes de que ella terminara su pregunta, el joven Nishikino había llegado con los helados.
-Lo lamento, había una fila enorme –se disculpó y entrego los helados a cada uno- ¿Qué pasa?
-Nada, solo se quedó pensando en que le regalaría a su querida novia –la Minami había llegado a mi salvación. El Nishikino no parecía querer más explicación, así que se puso a hablar con ella de cosas cotidianas.
No los escuche, me debatía a mí mismo sobre mis extraños sentimientos. No tenía por qué estar así, no la había visto en mucho tiempo, y que ella volviera sería una completa idiotez, no habría manera en la que eso volviera pasar… y si lo hacía, nada pasaría. Tengo a una hermosa y bella novia que me ama como yo a ella.
-Enseguida vuelvo –me levante de mi asiento y ellos me vieron confundidos- tranquilos, iré a buscar el regalo, ustedes disfruten el helado.
-Pero tú también estas comiendo uno –el Nishikino intento detenerme con algo obvio, pero no contaba con el apoyo que yo tenía.
-Déjalo, quiere estar solo –con una sonrisa, Kotori tomo el helado- anda, ve, te esperamos.
-Te lo agradezco –con eso dicho me retire del lugar.
Lo había debatido mucho mentalmente, debía comprarle a Anju algo que siempre estaría con ella, algo que expresara mis sentimientos. Entonces, en mi torpe andar, entre a una joyería.
- "No pierdo nada con ver" –así que entre con ese pensamiento en mi mente.
Había de todo, collares de plata hasta de platino, aretes con figuras ostentosas y algunas discretas, pulseras que la verdad nunca imaginaria a Anju con una de esas: tan grande y llena de agujeros. Entonces me detuve en el estante con las pulseras más discretas que tenían incrustadas unas piedras preciosas.
- ¿Turmalinas rosas? –solté la pregunta al aire al ver una pulsera que a lo largo tenia incrustada pequeñas turmalinas rosas.
-En efecto, dicha piedra es una de las más vendidas del lugar –hablo la vendedora al otro lado del mostrador- representa…
-Pasión y confianza en el amor, es una piedra representante de géminis –conteste con una tenue sonrisa.
-En efecto joven, ¿puedo saber cómo lo sabe? –pregunto la joven vendedora.
-Una amiga me lo dijo –aun después de tanto tiempo, esas palabras aun sabían tan amargas como en aquel entonces.
-Pues es muy sabia. Imagino que ella es de géminis, también le podemos ofrecer piedras que protegen a dicho signo zodiacal; Como lo es el ámbar para mejorar la confianza y la autoestima; Calcedonia que aporta paz y tranquilidad; Cristal roca para aclarar los pensamientos; Aguamarina fomenta la tranquilidad; Y el ojo de tigre para una mayor confianza y renueva la fortaleza –cada piedra que mencionaba la iba señalando.
En un momento en el que mi débil mente fue vencida, pensé en comprar la turmalina rosa que se encontraba incrustada en una pulsera de bronce.
Pero no, antes de siquiera decirle algo a la vendedora, me abofetee mentalmente para volver a lo que era mi misión: Comprarle algo a Anju.
- ¿Me…? –busque en el mostrador y sonreí al ver una pulsera con incrustaciones de cuarzo rosa- ese, por favor- señale dicha pulsera de plata.
-Claro que si –amablemente saco dicha pulsera y la coloco en el mostrador- está según dicen es excelente para curar las heridas emocionales, disipar la negatividad y restaurar la armonía después del conflicto. Promueve la apreciación del arte, la música y la palabra escrita. Es perfecta para su amiga.
-No es para ella, es para mi novia –le dije amablemente.
-Aún mejor, esta joya es una de las más pedidas en nuestra tienda –con gran orgullo vio dicha pulsera- si se la da a su ser amado, tenga por seguro que estarán juntos toda la vida.
-Con eso ultimo me convenció. Me la llevo –hable con la mayor seguridad del mundo.
-Enseguida se la empaco, pase a la caja a pagar –así se fue por una cajita.
Con una sonrisa fui a pagar… tal vez debí preguntar el precio, me salió a un ojo de la cara, pero vale la pena si es por ella. De igual manera sal de la tienda con una enorme sonrisa y gran satisfacción en mi ser.
¿Qué importa el precio si es por Anju? Ese cuarzo… al verlo la veo a ella, no hay duda. Anju es la mujer que amo, no me arrepentiré de mis palabras, eso puedo asegurarlo.
-Último vuelo a Akihabara Tokio saldrá en 15 minutos, favor de abordar lo antes posible –pronuncio la mujer del altavoz.
-Más vale tarde que nunca, ¿verdad, Elicchi?
Aquellas fueron las últimas palabras de la pelimorada de ojos esmeraldas antes de entrar al avión.
¡Por fin lo pude subir! No se imaginaran la cantidad de trabajo que tuve estas dos semanas en la universidad. No he dormido mucho que digamos XD
Pero bien, aquí les traigo el capítulo del sábado. ¿Qué tal les pareció?
Les daré un pequeño spoiler del próximo capítulo… va a ver unas cuantas escenas con Nozomi. La verdad, es de mis capítulos favoritos y adore escribirlo, me falta pulirlo, pero ya está listo para ver la luz el próximo sábado.Para : De hecho... suena loco, pero de cierta manera, me gusta mas Anju con Umi, no se por que, me parecen buena pareja xD. Claro que Arisa sabe algo que Eli no. No los culpo por molestarse... si fuera ellos, tambien me enojaria con mi amigo por hacer esas cosas. ¡Anju es hermosa! La adoro con todo mi corazoncito~
Sin más que decir: dudas, críticas o alguna cosa por favor no duden en comentarlo. Sus reviews alimentan la creatividad de cualquier escritor, así que regalen aunque sea un review a cada historia que lean en sus hermosas vidas.
Nos vemos en la siguiente actualización~ n_n
