N/A: Gracias por los comentarios! Aca esta el capitulo 4, solo quedan 6 ^^ Disfrutenlo!
La vida es una mierda, ese es mi nuevo lema. No solamente porque después de esta clase tengo que llegar a mi habitación y encontrarme con la perra que tengo por compañera de cuarto, si no porque en este preciso momento Jirobo me está mirando con la boca abierta y ojos de depravado. Yo también lo miro, pero con una pésima cara. Su simple presencia me desagrada y él se hace notar tanto ¿Por qué no puede dejar de mirarme por cinco minutos? ¿Tengo cara de hamburguesa acaso? Ahora que lo noto tiene un hilo de saliva colgándole de los labios que está formando un charco en su cuaderno ¡Esto no puede ponerse más asqueroso!
-¿Qué estas mirando, culo con grasa? – le pregunto y toda la clase se voltea a mirarme. Creo que lo dije demasiado alto.
Después de esa clase, y del castigo que me gané por decirle a Jirobo "culo con grasa" me dirijo por fin a mi habitación. Estoy feliz de que por fin voy a dejar de ver la horripilante cara de Jirobo, pero sé que me espera algo mucho peor. Por eso cuando estoy a punto de abrir la puerta doy un largo suspiro lleno de pesar y me preparo mentalmente. Efectivamente, es tan malo como me imaginé.
Hidan está sentado en el borde de la cama de Ino y ella, por supuesto, se encuentra arriba de él con una pierna a cada lado del chico. Al mismo tiempo que ella le acaricia su pelo y el a ella la espalda, se besan como si intentaran comerse la cara del otro a mascadas. Ino lleva la delantera, la hija de mil putas. Yo me aclaro la garganta para que los calientes de mierda se den cuenta de que acabo de llegar pero no pasa nada. Nunca pasa nada y casi siempre los encuentro así mismo. Las otras veces los he visto en situaciones mucho peores.
Ya llevan unas cuantas semanas saliendo juntos y besarse es lo único que hacen. Además de tocarse y prácticamente tener sexo donde sea que estén, haya ropa de por medio o no. Podría apostar a que ninguno de los dos sabe que estudia el otro, o que cosas le gusta hacer, ni siquiera creo que se sepan sus apellidos. Probablemente no sepan nada del otro porque cada minuto que están juntos los aprovechan metiéndose la lengua por la garganta y succionándose la boca como un par de animales en celo. Al principio a mi me molestaba, y mucho, pero ahora me da risa, y hasta un poco de lastima por Ino. Ella intenta establecer una conversación de vez en cuando pero Hidan le presta poco o nada de atención cuando no está besándola. Ino intenta fingir que no le importa pero yo se que en el fondo se preocupa de que él la esté usando realmente.
Para ser sincera yo también creía que el simplemente la usaba cuando empezaron, pero ahora ya llevan demasiado tiempo juntos como para que se trate de eso nada más y estoy empezando a creer que él no planea terminar con ella pronto. De hecho, por la enorme cantidad de tiempo que pasan juntos, creo que de verdad le gusta. Quizás él simplemente no es el tipo de persona que está interesado en escuchar a otras. Por todas las cosas que Kakuzu me ha contado, cumple con el perfil. Pero esto me hace sentir pena por mí misma, porque yo realmente esperaba que su relación de amor a primera vista fracasase escandalosamente y que los dos terminaran con el corazón roto y con ganas de romperse las venas de la forma más dolorosa posible. Al parecer, con lo único que van a terminar es con un par de labios muy partidos e hinchados.
Lo que más me molesta, sin embargo, es que la maldita puta de Ino también parece estar enojada conmigo por alguna razón. Yo creía que la perra iba a intentar buscar mi perdón por lo puta que había sido pero resulta que ella se cree la victima de la historia ¡Pobre Ino! ¡Se queda con el chico lindo, pero ténganle pena porque anoche se lo metieron demasiado fuerte! Con cada segundo que pasa más la odio. También se que a veces se comporta como se comporta… quiero decir, como una zorra, porque quiere refregarme en las narices que me ganó. Sé que todo ese jueguito de ser la chica ardiente cuando esta con Hidan tiene mucho que ver con que yo estoy ahí. Ella piensa que me molesta, cree que me hace daño refregando su cuerpo contra el de Hidan como si la pobre tuviera varicela en el culo y estuviera evitando rascarse con las manos.
Y lo peor de todo es que tiene razón. Me molesta enormemente pero he aprendido a vivir con ello. Hubo un tiempo en el que lo único que quería era vengarme de Ino a toda costa pero tomé la decisión de que es más sabio esperar por el momento preciso. Mientras tanto me conformo con ignorarlos y pretender que no me importa. No es tan difícil, después de todo, especialmente porque cada vez que llego a economía y veo a Kakuzu puedo desahogarme con él, que opina casi igual que yo.
-¡Hoy de nuevo los encontré juntos y te juro que sus lenguas se veían como dos babosas boxeando!
-No me importa.
Bueno en realidad opinaba igual que yo. Al principio él creía que tener que soportar a la novia de Hidan iba a ser una pesadilla, pero cuando se dio cuenta de que estando con ella el chico pasaba la mayor parte del tiempo sin hablar empezó a verle el lado positivo ahora está bastante contento de que estén juntos.
-¿No te importa?
-No. Prefiero mil veces a Hidan con su lengua metida en cualquier parte que quejándose de cada pequeño detalle que pasa por su cabeza.
Así que como se darán cuenta, estoy yo en contra de todo el mundo.
-No te entiendo – le digo yo a Kakuzu, furiosa - ¡Tú mismo dijiste que él y yo haríamos una buena pareja! ¿Qué mierda se te metió en el cerebro que cambiaste de opinión? ¿Te dio Alzheimer?
-Recuerdo perfectamente y nunca dije que ustedes dos harían una buena pareja. La sola idea de imaginarlos juntos es totalmente distinto de bueno. Es casi tan malo como cuando tus inversiones bajan y tus deudas sobrepasan tus ganancias.
-¿Qué?
-Dije que ustedes dos podrían terminar juntos dado que tienen mucho en común: los dos son insoportables. Pero entre tener que soportar a esa tal Ino en mi dormitorio doce horas al día, y tener que soportarte a ti, la elijo a ella. Ella tiene la habilidad de restar los molestos hábitos de Hidan. Algo me dice que tú sólo los potenciarías.
-¿Sabes que es lo que yo no entiendo de ese hijo de puta?
-No, y no quiero saberlo.
-Que él ni si quiera intentó conocer a Ino en lo más mínimo antes de invitarla a salir. Simplemente se dio cuenta de que la rubia descerebrada era fácil y enseguida cayó rendido a sus pies ¿Qué clase de persona hace eso? ¿Realmente es tan superficial como para fijarse en alguien que no conoce en absoluto? Quiero decir, nadie es tan básico como para basarse solamente en la apariencia física de alguien a la hora de decidir si esa persona te gusta o no. – me detengo para darle tiempo a Kakuzu de decir que tengo toda la razón, pero él simplemente me queda mirando - ¿Qué?
-¿De quién estás hablando?
-¡De Hidan, pedazo de cerebro con mierda! ¡Presta atención!
-Por un momento pensé que hablabas de ti misma.
-¿Qué?
-A ti te gusta Hidan a pesar de que no lo conoces.
-¡A mí no me gusta Hidan!
-Niña, por favor. Desde que Hidan empezó a salir con tu compañera de cuarto has estado quejándote como un bebe cada vez que te veo. No trates de negármelo a mí.
Yo cruzo los brazos y le lanzo una mirada asesina pero me da un poco de curiosidad saber lo que está tratando de decir o a que quiere llegar, así que le sigo el juego.
-Supongamos que me gusta – le digo - ¿Qué tiene eso que ver?
-Que a ti te gusta por las mismas razones que acabas de nombrar. Apariencia física y nada más. Jamás te has dedicado a pensar si su personalidad te es atractiva o no.
-¡Nada que ver, viejo de mierda! ¡Si me gustara sería porque tenemos mucho en común!
-¿A sí? ¿Cómo qué?
-¡No sé! ¡Tú mismo lo dijiste!
-O sea que debería asumir que de ahora en adelante tomas tus decisiones basadas en mis opiniones. En ese caso deberías comenzar a trabajar en el proyecto porque estamos retrasados.
Yo resoplo y escondo mi cara, que ahora esta roja por la ira que siento, detrás de las guías en las que estamos trabajando. Este tipo puede ser muy inteligente para matemáticas pero no sabe nada de mí. Tal vez soné superficial al decir que me gustaba Hidan porque en realidad no lo conozco. De hecho, todo fue un enamoramiento pasajero y ya no me importa. Es más, espero que en este preciso momento este con Ino y estén comiéndose la boca como siempre lo hacen.
Para distraerme un rato me pongo a leer la cuenta que lleva este avaro de mierda y me doy cuenta de que hay inconsistencias en los números. Agarro mi calculadora sin que se dé cuenta y descubro que definitivamente acá hay errores. ¡Ja! El señor sabelotodo cometió errores. Aunque luego comienzo a analizarlo y todos los errores son bastante favorables. El hijo de puta aumentó los gastos y disminuyó las utilidades para evitar tener que pagar impuestos ¡Que pedazo de mierda! Incluso en un trabajo de universidad, que es completamente hipotético, se ahorra la plata el ambicioso hijo de puta.
Cuando llego a mi habitación Ino y Hidan están allí, para variar. La tele esta prendida pero ni si quiera se molestan en mirarla. En este preciso momento están demasiado ocupados lamiéndose las caras como dos miserables gatos. Yo estoy cansada y realmente quiero tirarme en mi cama así que intento ignorarlos y me acuesto. Mañana tengo prueba en mi clase de cuerda y no he practicado nada pero no me siento de ánimo para hacerlo. Estos dos hijos de perra absorben toda mi energía. Tal vez mirar un poco de tele me haría sentir de mejor humor pero el canal en el que esta es una porquería y el control remoto esta justo entre medio de las piernas de Ino y Hidan y yo realmente no quiero interactuar con esos dos. Supongo que no me queda otra que dormir.
-¡No puede ser! – escucho a Ino exclamar. Al parecer interrumpió su beso infinito para decir algo, probablemente estúpido. - ¡Van a dar Crepúsculo! ¡Veámosla juntos! – Yo me rio en mi interior por cómo debe estar Hidan sintiéndose en este momento. Si realmente se parece tanto a mí como Kakuzu dice, debe odiar esa película al extremo de preferir enterrarse dos lápices en los ojos que tener que ver a esos dos actores de mala muerte.
-¿Me estas jodiendo, cierto? – le pregunta él. - ¿Quieres que me trague esa mierda por dos horas?
-¡Es mi película romántica preferida! Se trata de una chica común y corriente que se enamora de un vampiro y los dos tiene que luchar por su amor. – yo casi suelto una carcajada cuando escucho la voz de Ino cargada de ilusión. - ¡Es el romance prohibido que toda chica quiere!
-¡Es una mierda de historia! – Exclama Hidan - ¡Si me haces verla vas a tener que recompensármelo más tarde! – eso ya no me pareció tan gracioso.
-¿No te gustan las películas románticas, Hidan? – le pregunta ella.
-Eh, sí, alguna que otra, seguramente que sí.
-¿A sí? ¿Cuál? – parece que yo no fui la única que se dio cuenta de que el pendejo mentiroso estaba solamente inventándole un cuento para quedar bien.
-La novia de Chucky.
Hay un silencio muy incomodo entre la parejita feliz y yo simplemente espero a escuchar qué pasa a continuación.
-Esa no es una película romántica, Hidan. – le dice Ino, al cabo de un rato. - ¡Es asquerosa!
-¡Para mi si es romántica! ¡A Chucky le gusta la putita esa que lo hace mirar mientras ella coge con su novio, así que él la mata y pone su alma en una muñeca para que puedan estar juntos! ¿Qué es más romántico que eso?
-¡Cualquier cosa!
-¡Y después se dedican a matar gente juntos! ¡Esa es la relación prohibida que yo quiero, nena! – le dice él, ignorando por completo el comentario de Ino.
Ellos dos siguen discutiendo sobre películas románticas pero a mí me empieza a dar sueño. Voy cerrando mis ojos lentamente y me quedo dormida con una sonrisa en la boca. Al fin y al cabo, la novia de Chucky si es una buena película. Estúpida, pero entretenida.
La ultima parte pueden interpretarla como uds quieran, pero definitivamente tiene un significado ^^ Cada vez disfruto mas las interacciones entre Tayuya y Kakuzu hahaha.
Espero que les haya gustadoo! Dejen sus opiniones en los comentarios :D
Besos, Pri
