Hola cari gracias por seguir el fan fic, pues respondiendo a tu pregunta originalmente no planeaba ninguna más parejas, pero gracias a tu sugerencia ahora si habrá faberry aunque no será la pareja principal. Pero gracias a tu comentario me has dado una idea nueva así que GRACIAS!
Espero más comentarios de todos los seguidores, aunque sea de forma anónima siempre gusta ver que valoran tu trabajo, aunque sea para decir todo lo malo del fan fin, así se aprende, a través de las críticas, no dejéis nunca de ofrecer sugerencias, podrían aparecer en las historias, siempre estoy dispuesto a nuevas ideas ¡ Gracias!
Kurt se sentó mientras contemplaba por la ventana las calles tranquilas de Lima, nada había cambiado de lo que recordaba, al fin y al cabo se había quedado atrapado en Lima, una Lima que hacía años que había dejado y ahora parecía querer volver para darle una lección.
Tenía dudas, demasiadas cada duda le carcomía por dentro, quizás era una oportunidad para cambiar cosas, al menos una sí que era segura, la ruptura con Blaine, fue demasiado duro con el cometió un error y nunca lo perdono, pero esta vez podría cambiar el rumbo de las cosas, quizás evitaría ese error y él podía salir de la relación dignamente sin ofender a nadie.
Oyó el ruido de su teléfono móvil, era Rachel, la cargante y molesta Rachel, hacía años que no la veía, quizás esta sería un buen momento para verla, claro está más joven pero algo era algo.
-Si Rachel que querías –dijo Kurt apartándose del auricular pues sabia la manera que tenía Rachel de hablar, o más bien dicho hablar gritando.
-¡Reunión en la cafetería! –grito Rachel con entusiasmo más propio de una verdulera en pleno mercado que de una adolecente pidiendo una quedada pero en fin era Rachel nada más había que añadir.
-Claro Rachel a qué hora –dijo Kurt sabiendo exactamente a qué hora diría a las cinco como en Londres.
-A las cinco así nos acostumbramos al horario de Londres si actuamos alguna vez allí –dijo Rachel.
Kurt se rio durante toda la vida le había seguido la corriente pero cuando llego a NYC se dio cuenta que el horario de Londres en Europa eran horas de diferencia a la hora americana de Lima, más de 7 horas, pero aun así quería seguirle el juego a Rachel si lo había seguido hasta su graduación podría seguirlo unos días más.
-Allí estaré my dear friend –contesto Kurt siguiendo la broma inglesa.
Todavía no se lo creía, llevaba esperando a Rachel unos cinco minutos era extraño en ella, le había pedido su té y unas galletas, aunque a estas horas ya sería un té frio. Queriendo parecer Londinenses habían conseguir hacerse pasar por la versión americana del té helado.
Rachel llego apresurada mientras se sentaba después de darle un mortal abrazo que parecía querer estrangularlo con sus manos más que un abrazo sintió de repente que le faltaba la respiración por suerte el abrazo no duro más tiempo si no, no podría afirmar si seguiría vivo o con oxígeno.
-Perdona el retraso he estado repasando todo el musical de Romeo y Julieta nunca sabes cuándo un productor te vendrá y te hará hacer una audición –dijo Rachel convencida de que algún día vería a un productor entrar por cualquier puerta y le conseguiría una audición.
-En Ohio, Lima es un pueblo Rachel tampoco creo yo que… -pero no pudo terminar la frase Rachel le interrumpió con sus gritos dramáticos.
-No crees que tengamos nada en el pueblo Kurt, tenemos nuestra ilusión esa ilusión te mantendrá vivo.
-Es bueno ver que alguien tiene ilusión –dijo una voz femenina suave de repente haciendo que ambos se giraran.
-Hola Quinn –dijo Kurt sonriéndole siempre le había caído bien Quinn era femenina y coqueta además de simpática con todo el mundo pese a ser religiosa era un amor.
-Hola Quinn –dijo cortada Rachel mientras la miraba.
-Hola Rachel, bonito colgante, lo siento tengo que irme si no hago mis oraciones mis padres me riñen y tampoco quisiera ir al infierno por entretenerme apreciando cosas bonitas –dijo Quinn giñando un ojo en dirección a Kurt.
Kurt sabia porque hacia eso Quinn, Rachel y Quinn habían sido enemigas pero en el fondo tenían mucha química, una atracción que se formaba con los imanes contrarios, no podría decir que era pero ambas estaban como conectadas misteriosamente por una atracción fatal.
-Tendrías que decirle lo que sientes –dijo Kurt mientras veía a Rachel decaída al ver desaparecer a Quinn por la puerta.
-Que dices –dijo Rachel ofendida por la contestación de Kurt.
-Si no lo haces ahora, luego lloraras amargamente –dijo Kurt sabiendo que Quinn se casó años más tarde con una chica de Texas y se fue a vivir a San Antonio con ella y Rachel acabo con una profunda depresión culpándose de no haberle dicho sus sentimientos.
-Tonterías, este te esta maravilloso Kurt –dijo Rachel intentando esquivar el tema siempre lo hacía no había momento para decirle nada de Quinn sin que se cambiara el tema en pocos instantes.
Si ella no lo hacía, él lo haría, algo se le ocurriría para juntarlas a ambas y quizás así Rachel diera el paso definitivo.
-Si Rachel, lo sé –dijo Kurt dándole un sorbo al te mientras pensaba opciones, de alguna forma u otra a alguien le serviría esta segunda oportunidad, y si él podría cambiar el futuro, Rachel sería la primera en cambiarlo.
Rachel, su mejor amiga, aparte de Mercedes hacía años que no la veía, pero aun así se dio cuenta al volver a verla por primera vez que seguía queriéndola, aunque fuera esta mini versión juvenil de Rachel, habían sido muy amigos y en sus manos estaba el cambiar su destino y futuro.
Y no pensaba dejarla tirada por tonterías, ahora era hora de cambiar el destino de todos los que amaba y no habían tenido valor, suerte o simplemente dudas sobre su futuro.
Aunque aparte de Rachel y Quinn los demás habían conseguido parejas y trabajo así que por ahora se centraría en Rachel y Quinn y después en Blaine, quizás si los ayudaba a ellos él podría volver a su vida de NYC donde él era la estrella y no un adolecente de Lima cualquiera.
