CAPITULO IV: Confianza en ti, solo me falta confiar en ti. 09 de mayo de 2014
Desconfiando el uno del otro Raven y Robin tienen una cita, Zatanna oculta algo, y los celos enfermizos serán la ayuda de algunos, la villana del cuento está muy confiada en que puede controlar a sus fichas de ajedrez.
Zatanna POV
Todo quedaba listo para la última escena, o sea la "última cena" de esa parejita, Raven jamás podrá detenerme y menos Robin el anzuelo está listo, ni los mayores se lo imaginan, me meo de tanto reír, ¡que vulgar sonó eso!. Hablando de porquerías…
-Puedes aparecer –dije recitando un hechizo asegurándome de que nadie lo advirtiera y encerrándome junto a aquel despreciable ser.
-El trato era ayúdate en tu asqueroso plan a cambió de que no me hieras.
-Equivocado, el trato era me ayudabas en mi maravilloso plan a cambio de tu cuerpo.
-No importa se regenerará, dime como cerraras la historia Zatanna –pronunció aquella víbora.
-Te lo explicaré después…
Robin POV
El salón estaba muy bien decorado, no divisaba a nadie vestido informalmente, todos estaban en vestido o terno. Me preguntaba porque tardaba tanto Raven, cuando fui a recogerla, me quedé perplejo al verla, parecía haber llorado ¿por qué?. No me lo explico, en estos casos me disgusta quedarme en ascuas.
Me senté en una silla, de una mesa solitaria, junto a la mesa habían otras, las posteriores eran ocupadas por otros titanes la mayoría con sus respectivas citas, varios superhéroes se encontraban ahí, incluso los más importantes como Batman, Superman, La Mujer Maravilla, etc.
Al cabo de quince minutos, apunto de dormirme, apareció, en la puerta, un figura brillante, un zapato negro, se asomó, una pierna lozana deslumbró, vestida con un vestido negro muy lindo, una señorita desconocida por muchos realizó su entrada triunfal.
Su cabello morado era laceo, y hacía un conjunto muy bonito con el vestido negro con encajes morados y azules, además de blanco, "que bella se veía aquella jovencita", "quien habrá sido el afortunado de tenerla como cita", "Un momento esa es Raven la titán más fría de Jump City", "que bella", murmuraban todos.
-Discúlpame Robin. –dijo acercándose y saludándome.
-Disculparte, ¿por haber venido tan bella?, más bien, discúlpame a mí por ser tan feo.
-Lo siento –su piel lozana y rosada se tornó roja. ¡Era tan bella!
Divisé a Starfire a lo lejos destrozada, lamentablemente ella no me gustaba, lo siento, o lo sentía, lamentablemente, ahora yo amaba a mi princesita de porcelana, una muñeca rusa, con más forma, de piel blanca y pálida como la nieve en Jump City, tan frágil como una rosa de un rosedal, que divisé al sur, y tan majestuosa como aquellas maravillas de otros países, era una combinación muy exacta y a la vez tan secreta.
La música sonó, una canción preciosa me hechizó, perdón te hechizó, nos pusimos a bailar, disculpa te pusiste a bailar, ¡cómo te movías!, agraciada y alegre, tus cabellos se agitaban, eras la manzana de la discordia, pues muchos me miraban mal, era por Starfire, ¿les dará pena? pobrecita su vestido rosado quedo opacado ante el de Raven.
Lo cantabas, le gustaba el ritmo mexicano, amaba el ritmo de los valses de España, las canciones antiguas de allá. Algún día la llevaré.
Pegados y bailando, se pasó media hora, aquellas vacaciones estaban terminando, claro que para nosotros la alegría recién estaba comenzando.
Te miré a los ojos, no te permití reaccionar, te besé apasionadamente, no me importo lo que dijeran, te amaba, no era una ilusión, ni un deseo superficial, te amaba, amaba tu olor a canela, tan fresca, me di cuenta por instantes que te quedabas sin aire, lamentablemente no te quejabas si no continuabas, correspondiéndome, nos alejamos, el rubor era más notorio, no sé si llorabas. Lamento que no me importara te seguí besando, un beso más tierno.
Si no hubiera algo de razón en mi cabeza te hubiera hecho mil y un cosas de las que no puedo contar, oh Raven, princesita de hielo, frágil y a la vez muy fuerte, me preguntó qué es lo crece en mí, algo muy difícil de explicar un deseo de tristeza, ¿Qué será?
Nos invitaron a sentarnos, para que La liga de la Justicia diera unas palabras, suspiré, comenzó el discurso tedioso de uno de esos héroes.
Te acomodaste el cabello, y te miraste en un espejo, me preguntó por qué lo hacías, si cada vez que te veía eras tan linda, tan perfecta, cuando notaste mi mirada, me regalaste una ligera sonrisa.
La cena prosiguió comimos, brindamos, y volvimos a bailar, en un breve tiempo alguien salió a cantar, muy hermoso.
Fuiste al baño, noté algo raro en ti, ¿preocupada?, no importaba estabas conmigo y yo contigo, eso era lo único que preocupaba.
Cuando volviste noté una marca de sangre en tu ropa, me hice el tonto, Raven que estaba pasando…
-¿Robin?
-¿Si? –dije con una tranquilidad inexplicable, era así cada vez que hablábamos, me sentía como en las nubes.
-Que dirías si existiera un universo alterno, en el cual … -dijo suspirando –viviéramos tranquilos mas no poseyéramos poderes, nadie sería inmortal, y que no existiera la maldad.
-Es eso posible.
-No, pero…
-¿Pero?
Se quedó callada, me pregunté que estaba pensando
-Raven, no importa el lugar en el que este, no importa si soy un hombre, un gato o un perro, con tal de que este a tu lado.
-Robin, prefiero que seas un gato. –dijo dándome a entender que ella estaba pensando en cómo me vería como un gato, reí con mi propio pensamiento, parece que ella también.
Al volver a cruzar nuestras miradas, me puse a pensar cuando la rescate, cuando era una niña, pensé que era adorable, me pregunto si es que alguna vez tenemos una hija, me gustaría que fuera como ella.
-Raven, salgamos un rato afuera, ¿te parece? –aceptó quería comunicarle lo que pensaba, quería aclarar lo que me había dicho Zatanna y que me dijera por qué sangraba.
Había una espesa neblina, no podíamos ver casi nada, además hacía mucho frío, note que su piel se ponía más pálida cada momento, le presté mi saco, rápidamente me puse a contemplar su cabello que se movía con el viento.
Se vea tan linda, en estos casos sigo pensando que ella es aún una niña inocente e indefensa.
Te atraje a mi cuerpo y te comencé a besar, tan apasionadamente que parecía que te estabas rompiendo, que suerte que ahora pudieras demostrar tus sentimientos sin asustarte por ello.
Noté que me correspondías, así que quise profundizar el beso, lo permitiste, en aquel momento recién me pude dar cuenta que Zatanna se había equivocado al estigmatizarte de fría.
Jamás volveré a desconfiar de ti, Raven…
Zatanna POV
-Discúlpame –le dije a Superboy.
Me fui al baño, tal como supuse una de mis telarañas mentales se había roto, ¡Maldita seas Raven!, el estúpido de Robin, le tiene confianza a la maldita, es un caso perdido, lamentablemente no puedo decir lo mismo de Raven, ni de Star, al menos dos reinas opuestas, están frente a frente, supongo que moveré a la "rosa-blanca", morirás Raven.
Starfire POV
-Voy a ir afuera Speedy, me esperas.
Tenía ganas de golpear el crucero y causarle una gran abolladura, mi novio, Robin, besó a mi examiga, la meretriz de Raven.
Mi vestido rosado se estaba arruinando por la neblina.
No veía casi nada excepto, a unas ¿sombras juntas?.
-¿Hay alguien ahí?
Grité al ver a Raven besándose con Robin, tan apasionadamente, tan juntos, parecían estar haciéndolo ahí mismo, ¡jamás me permitió ir más allá de un rose de labios!.
Corrí llorando, sin saber adónde me dirigía, la insulte hasta decir basta, lo insulte a él por engañarme con esa.
-¡Maldita, Raven, puta asquerosa…! –me lamentaba apoyada en la baranda, lloré, quería eliminar el mundo, matar a cada persona que se me presentase en el camino, claro que… sentí la presencia de alguien, si es esa puta de Raven…
-Tranquila, Star soy yo. –era Zatanna.
-Que quieres.
-Lo mismo que tú.
-No entiendo.
-Ambas creo que queremos desaparecer del mapa a una meretriz asquerosa.
-Me preguntó… ¿por qué tú?
-Lo averiguaras muy pronto… pero te daré una introducción, como sabrás yo tuve una relación con Robin, y para serte sincera, y le advertí que no se juntara con ella, por la simple razón que está ocultando algo muy malo y puede dañarlo. No creo que quieras ver lo que yo veo en el futuro, -me susurró al oído… -A un gran demonio lleno de satisfacción viendo sufrir a la humanidad, incluido … Robin…
Zatanna POV
Ni bien le dije eso, voló rápidamente hacia la ubicación de ella, donde Ricardo los estará observando, al tanto de que el plan salga a la perfección. Fue tan fácil convencerla, me pregunto, que pasará, no me lo puedo perder.
Raven POV
Me sorprende que Starfire haya gritado tan fuerte, me asustó, donde estará ahora mismo, me dio lástima por la simple razón de que ver al amor de tu vida besando a otra persona es devastador.
-¡Maldita puta, traidora, mentirosa, embustera, y tramposa! –alguien gritó.
-Star… -escupí sangre, mi estómago se estaba partiendo, poniéndome a pensar en que me dijo me di cuenta, que debí esperarlo. Me tambalee. Volvió a golpearme. Robin trató de detenerla, claro que ella por no lastimarlo me lanzó al aire donde siguió golpeándome, me ardía la cara, quería protegerme más algo lo evitaba.
Robin, por tratar de ayudarme, le lanzó muchas bombas las cuales no surtieron efecto.
-¡Raven! –gritó Robin mientras peleaba con Starfire.
Un momento, pensé mientras divisaba a Ricardo, haciendo como si manipulara una marioneta, que hacía aquel fantasma. Tardé un poco en deducirlo, pero me di cuenta el muy bastardo estaba dificultando lo movimientos de Robin.
Fui donde estaba aquel joven, mas…
-Me extrañaste preciosa. –dijo Ricardo. Mientras encestaba en certero golpe en mi estómago, a punto de vomitar, tuve tiempo de voltearme a ver lo que hacía, esquivando sus golpes, me recuperé por completo, recite mi popular hechizo y lo mande a volar, por unos segundos me volví a ver a Robin.
Seguía peleando con Starfire, iré a ayudarlo… en aquel instante apareció aquella bruja, Zatanna.
-Raven ¿cómo estás?. –dijo con un tono burlón.
-¡Qué está pasando, no me puedo mover!
-Ah, eso, son hilos paralizadores.
-Hilos…, no me importa, ¡suéltame! –grité viendo como aquellos hilos cortaban mi piel por la tanta fuerza con la cual me estrujaban.
-Raven, tranquilízate…
-¡¿Por qué haces esto?! –grite sin aguantar el llanto.
-Hacer ¿qué?, Raven.
-Crees que no me he dado cuenta, de las tantas veces en las que intentaste matarme, crees que no me sé todas esas artimañas de la magia. ¿Por qué?¿Qué tienes contra mí?...
-Oh me asombras Raven, ¿Quieres que te lo diga? – dijo haciendo que los hilos hicieran mas heridas en mi cuerpo, la sangre brotaba de mi cuerpo, cada vez me sentía más miserable, más inútil.
-¡Robin!, ¡Robin!... ¡ah! – repetí incesantemente tratando que me escuchara -¡Robin!, ¡Robin!, ¡Robin! – Zatanna no lo soportó, y me estampó una bofetada, me sentía como crucificada… - ¡Robin!, ¡Robin!, ¡Robin!...
No veía mucho, solo penumbras, ¡Robin!, me quedé sin habla… ciega y muda, desearía estar sorda y muerta, mas, no veía la luz del cielo o las llamas del infierno, solo las malditas penumbras, rojas, rojas como la sangre de mi cuerpo.
-¡Robin!...
Zatanna POV
-¡Maldita desgraciada!
Estúpida alma de mierda, cómo pudiste haber perdido contra un humano…
Mis telarañas, ¡Raven confía!, maldita sea, Starfire y el puto asqueroso han escuchado los lamentos de Raven mierda nunca pensé en que Starfire se ponga del lado de ellos, tengo que cuidar el último hilo de esta puta
Penúltimo capitulo, lamento la tardanza de este y del anterior, lo siento si está mal, pero creo que me esmeré en esto, espero les guste, gracias a todos aquellos que me han dejado un review y a los que han colocado a esta humilde historia como una de sus favoritas, me decepcioné cuando vi un solo review,(gracias por ese gesto YueDark, y a los demás), pero cuando vi las estadísticas de los que lo habían leído me anime mucho más, espero, que en este capítulo me dejen más reviws, nuevamente les agradezco, espero que lo hayan disfrutado. POR FAVOR DÉJENME UN COMENTARIO Y SI LES GUSTÓ AGREGENLO A SUS FAVORITOS, SENCILLAMENTE GRACIAS POR LEER…
