"Sophie's hoping she can be like all the other girls...Living in an ordinary world, just to fit in, in the ordinary world, Just to fit in like an ordinary girl." Sophie - Eleanor McEvoy.
"Good habits result from resisting temptation."
Capítulo 4: Sólo para encajar
Bella POV
Carlisle pudo persuadir a mi psiquiatra para que no me quedara por los 28 días. Ellos creen que después de tres estúpidos días en el hospital estoy lo suficientemente bien como para retirarme bajo su supervisión.
Y ya sé cual es la primera cosa que aré cuando salga.
Una rápida corrida por el bosque. Debido a que estoy mejor de salud no será problema seguir por un par de kilómetros más de lo normal. Todo con tal de quemar todas esas calorías que engorde en estas semanas. Una buena corrida seguida de ayuno, eso me ayudará.
Tendré que evadir a Edward y a su familia. Me pregunto si los podré engañar. ¿Cuánto podré adelgazar antes de que se den cuenta? ¿Debería de huir? No, me encontrarían, de todos modos tampoco tengo hacia donde ir.
Lo mejor será quedarme aquí y rezar para que nadie se de cuenta.
El auto frena y observo a Carlisle al ver que no estamos en mí casa.
- Pensé que querías saludar a todos antes de que te deje – me dice
Me bajo del auto y me dirijo hacia la casa, Carlisle siguiendo mis pasos. Entro y soy recibida por un abrazo de Alice.
- estoy tan feliz de tenerte de vuelta –
Me suelta y rápidamente me encuentro en los brazos de Esme.
- Me alegra verte bien – yo asiento. Que les puedo decir. ¿Qué todavía me sigo odiando? ¿Qué sigo siendo gorda?
- Vamos a ver una película Bella – me dice Esme - ¿Nos preguntábamos si querías pizza? – lo que me faltaba un prueba.
- Seguro – sonriendo falsamente – me encantaría – confirmo mientra hago nota mental de luego vomitar.
Me siento en el sofá junto con Edward, Rosalie y Emmett se encuentran sentados a mi izquierda, Alice y Jasper en el suelo debajo nuestro y por último Carlisle en el sillón restante esperando por Esme. Como siempre todos emparejados.
Esme vuelve a la sala trayendo consigo una pizza y poniéndola enfrente de mí.
- Obviamente no la tienes que comer entera – me dice sonriendo, mientras que apaga las luces y se sienta junto a Carlisle.
Alguien enciende la televisión y presiona el "play" en el reproductor de DVDs dándole comienzo a la película.
Finalmente los créditos aparecen y Carlisle me mira sonriendo.
- Creo que es hora de que vayas a dormir a tu casa – me dice. Realmente no quiero ni pensar en irme a dormir. Con las barreras bajas mis sueños son atormentados por pesadillas, haciéndome recordar.
Noto como todos se levantan y comienzan a dirigirse hacia sus habitaciones. Solamente quedamos Edward, Carlisle y yo. Carlisle me mira como si estuviera buscando las palabras para decirme algo.
- Bella… tu psicóloga me ha dicho que tienes problemas para dormir – me dice y noto su incomodidad ante la mención de mi problema.
- Estoy bien, no necesito ningún tipo de medicación para dormir – le contesto sin mencionarle que el problema no es para irme dormir si no para mantenerme dormida.
- Está bien, entonces sólo recuerda de tomarte tus otras pastillas. Estoy segura de que Edward puede llevarte a tu casa.
Le sonrió y noto la mirada de Edward clavándose en mi espalda. Lo miro.
- ¿Tienes todas tus cosas? – me pregunta
- Las deje en el auto de Carlisle – le contesto.
Nos dirigimos hacia el auto en un incómodo silencio.
- Estoy feliz de que hayas vuelto – escupo, arrepintiéndome en el instante. Tengo que comprender que él solamente esta aquí por su familia, no debo de asustarlo de vuelta.
- Lamento haberme ido – me contesta tristemente. No sé por que me lo dice y tampoco tengo las fuerzas para preguntarle.
Me subo en el asiento del copiloto y Edward me cierra la puerta. Un segundo después ya nos estamos dirigiendo hacia mi casa.
El silencio se vuele terriblemente incómodo, nunca podremos arreglar esto. El me dejo, se fue. Yo estoy rota. Nada puede cambiar eso ahora.
- ¿Hay alguna posibilidad de pasar por una farmacia antes de ir a lo de Charlie? – le pregunto – No es muy lejos, es al lado de la escuela –
- Puedes preguntarle a Carlisle si necesitan que te llene alguna prescripción – me dice
- No es necesario, solo necesito un poco de maquillaje y una farmacia es el único lugar abierto a estas horas. No quiero llegar mañana a la escuela luciendo como una muerta – miento.
- No hay problema –
Lo que resta del trayecto lo pasamos nuevamente en silencio. Finalmente luego de tanta tortura llegamos a la farmacia.
- Sólo serán cinco minutos, puedes esperar aquí – le digo y el no se mueve. ¿Será que no le importa?
Salgo del auto e ingreso a la farmacia. Rápidamente localizo lo que necesito. Tabletas de cafeína, laxantes y pastillas para adelgazar. Decido llevarme solamente la cafeína y las pastillas para adelgazar, no quiero que el vendedor sospeche de algo, luego volveré por más.
Concluyo de agarrar lo que necesito y me dirijo hacia el mostrador, agarrando en el camino algo de maquillaje para que Edward no sospeche nada.
Termino de pagar las cosas y guardo las tabletas en mi bolsillo dejando solamente el maquillaje dentro de la bolsa. Me dirijo hacia el auto dónde Edward se encuentra esperándome. ¿Se dará cuenta? ¿Sospechará de algo? ¿O es completamente ignorante?
Lo miro para tratar de adivinar sus emociones, pero es demasiado bueno escondiéndolas.
Me abrocho el cinturón mientras él enciende el motor. Obviamente no sospecha nada, gracias a dios.
El silencio continúa durante el corto trayecto, insegura de que decir. Me siento aliviada cuando llegamos y Edward me acompaña hasta la puerta.
- Bueno me iré a dormir. Gracias Edward, no tienes que quedarte – su rostro reflejando dolor mientras cierro la puerta. Rápidamente me dirijo hacia mi cuarto y cierro la venta. Es perfectamente natural desear algo de privacidad, debería de acordarse de eso.
"When I'm alone, no one hears me cry."
Courage: Superchick.
Cuando termino de cerrar todo saco las pastillas de mi bolsillo. Necesito tener la cafeína y las píldoras para adelgazar lo más pronto posible dentro de mi sistema. Debo de revertir el daño que me causaron en el hospital. Soy gorda y necesito adelgazar, punto. Me encuentro sacándolas de su caja cuando escucho pasos en la escalera. Charlie.
- ¿Bella? – me llama
Rápido, esconde la evidencia. Comienzo a guardar las pastillas dentro de mi mochila y me acuesto en la cama. Medio segundo después Charlie abre la puerta.
- Es bueno verte mejor – No le contesto y tampoco estoy de acuerdo con sus palabras. ¿Para que perder el aliento? Mis palabras son sólo útiles cuando no estoy hablando con sordos.
El silencio continuo hasta que Charlie lo rellenó nuevamente
- Me iré a dormir. Acuérdate de que tienes colegio mañana – y diciendo esto se va.
Me acomodo en la cama agradecida de que nadie ha descubierto mi secreto. Satisfecha por poder extender mis mentiras por más tiempo.
De repente me siento consumida por el cansancio. Como si todo finalmente me estuviera alcanzando. Dejo que mis ojos se cierren y apoyo mi cabeza sobre la almohada. Durmiéndome en cuestión de segundos.
Él está ahí nuevamente. Utilizando la misma ropa de siempre. Odio este sueño. Sin embargo no puedo despertarme. A pesar de que es mentira no puedo evitar sentir el miedo, derrumbándome. Como sierre él me mira de manera despreciable, como si estuviera sucia. Y lo siento, las vibraciones, el miedo, la amenaza en sus ojos. No de vuelta, por favor.
Me mira y lame sus labios. Yo muerdo los míos. Quiero retroceder, necesito correr. Pero no puedo, como si estuviera congelada. Debo de admitir que aunque sea sólo en mis pesadillas estoy feliz de verlo.
Nuevamente las dudas ¿Se sentirá atraído a mí sólo por mi sangre? Comienza a acercarse mientras susurra ésas palabras.
- No quiero que vengas conmigo Bella –
- ¿Tú no me quieres? -
- No -
Y mi corazón vuelve a romperse en miles de pedazos. Sin importar cuanta veces lo diga nunca estaré lista para esas palabras.
Vuelvo a mirarlo y lo noto transformarse. Su piel comienza a tomar un color aún más pálido, sus ojos se vuelen más oscuros, más rojizos. ¿Rojizos? Mis ojos se dirigen hacia su boca y logro ver los colmillos, afilados y puntiagudos. Peligroso. Lo miro a los ojos y puedo ver un brillo aterrador saliendo de ellos.
- yo nunca te quise, solamente tenía sed – me dice
Siento un dolor punzante en el cuello. Doy un paso atrás y puedo ver la sangre salir de la comisura de sus labios.
- Dulce, inocente y deliciosa Bella –
Presiona nuevamente sus colmillos y el dolor se intensifica.
- Bella – gime, mientras sigue succionando la sangre de mi cuerpo.
- Bella
- No – trato de gritar pero éste se queda atorado en mi garganta.
Me despierto cubierta en sudor y temblando. Hora de medicarse. Me dirijo hacia mi vestidor y abro el último cajón, agarrando un pequeño vaso y una botella de agua.
Agarro el frasco de pastilla y saco seis, tomándolas de un solo trago y volviéndolas a esconder. Tomo dos pastillas de cafeína y repito el proceso. Siento como la cafeína comienza a expandirse por mis venas, se siente bien.
Me dirijo hacia la venta y abro las cortinas. Luz entra en el cuarto, ya es de mañana. Justo lo que estaba buscando luego de una dura noche. Me pregunto cuales serán los rumores ahora. ¿Drogas? ¿Prisión?
"Nothing tastes as good as thin feels."
Tengo que enfrentarme a todos. De vuelta al colegio. Odio ser el centro de atención, todos los rumores. ¿O se olvidarán de mí con la vuelta de los Cullen?
Mientras entro puedo escuchar a Lauren y Jessica susurrar
- Escuche que estuvo con Edward toda la semana pasada, no podían despegarse – lejos de la verdad. Sólo estuvo una vez en el hospital y luego me llevo a mi casa. Yo no le importo.
- yo escuche que Edward y ella se casaron y por eso su familia volvió. – nos alejamos más aún.
- Yo escuche que esta embrazada y, como comenzó a notarse, él volvió para ayudarla. –
Bajo la mirada hacia mi estómago. ¿Estoy tan gorda que la gente piensa que estoy embarazada? Realmente necesito correr. Quemar todas esas calorías. No puedo creer que las personas piensen que estoy tan gorda. No puedo quedarme, me tengo que ir. Me doy vuelta chocándome con una masa dura. Levanto la mirada. Edward.
No hay escape ahora, no con él vigilándome.
- Estoy tan feliz de verte Bella, te extrañaba – Chilla Alice. Que alegría, el duende con su falsa amabilidad. Mi corazón se retuerce al pensar sobre Alice de esa manera. Ella solía ser mi mejor amiga y ahora… ahora… ahora ya ni sé lo que estoy pensando.
- Hola – le sonrío débilmente. ¿Sospechará alguien? ¿Sospechará Alice? ¿Habrá visto algo? Maldición, ¿por qué no puede dejarme sola? Estaba bien sin ella, sin ellos, completamente bien.
Me preparo mentalmente para el día que me espera. Sólo serán cinco horas, yo puedo con eso. Y luego cuando llegue a casa podré hacer lo que quiera sin que nadie me prohíba nada. La simple idea me hace sonreír.
Emmett me abraza por atrás.
- Emmett no puede respirar, suéltala – le reta Rosalie. ¿Desde cuando le importo?
Sólo tengo que durar hasta el fin de las clases y luego veré que hago. ¿Y que hay del almuerzo? Mi cerebro comienza a deliberar un plan. ¿Leyendo en la biblioteca? No, eso no serviría. ¿Muy cansada como para comer? Sí, podría ser.
Fingo un bostezo.
- ¿Estas cansada Bella? – se ríe Emmett.
- Sí, no pude dormir mucho anoche. En realidad no pude dormir bien –
- ¿Por qué? – ríe nuevamente - ¿Qué estaban haciendo con Edward? – Rosalie le pega en detrás de la cabeza – Oww! – le dice antes de volver a mirarme y sonreír.
- No – le digo sin entrar en detalles. No digas nada que luego pueda jugarte en contra.
Silencio. Hasta Emmett se da cuenta de que no quiero hablar del tema, que he perdido toda la confianza en ellos. Finalmente Edward rompe el silencio.
- Vamos, te llevaré a clases –
Genial. Doble hora de biología e inglés con Edward. Espero poder escaparme en el almuerzo, podría ir a la librería o a mi auto.
Entramos al aula y automáticamente todos se callan.
- ¿Cuántos meses crees que tiene? Se han ido hace cuatros meses, por ende debe de tener mínimo cuatro. – genial rumores.
- Definitivamente está embarazada. Mira ha desaparecido por menos de dos semanas y ha engordado como 10 kilos. Es asqueroso.
- Debe de ser horrible. Él la dejo luego de que pasara.
Mi corazón se rompe en dos mientras recuerdo como él me dejó. Edward se da vuelta y les gruñe logrando que paren de hablar.
Genial dos hora de esto y luego Jessica estará en mi clase de inglés también.
- Ignóralas – trago las ganas de preguntarle si él piensa que estoy gorda. Obviamente que lo piensa, él me dejo.
Tomo asiento mientras Mr. Banner comienza su lectura, célula vegetal. Genial, algo nuevo interesante, como si nunca hubiéramos visto el tema antes.
La mañana continúa, ni siquiera inglés me resulta divertido. Todo es tan aburrido.
A/N: sé que no es el capítulo más interesante, pero es necesario para continuar la historia.
Próximamente las "tácticas" de Bella para no comer sin que los Cullen la descubran.
Nuevamente gracias por los review!!! Y ya saben, no me enojo si dejan otro más. Jaja.
Hasta el próximo capítulo!
