En el cual varios grupos se interesan por el bienestar de Eleanor Potter, Muerte hace varios malos juegos de palabras, y el Mago Lenin no está divertido.

"Ahora, Ellie, quiero que escojas la cara que te apetezca de esta tabla."

Lily parpadeó mirando al hombre que estaba sentado frente a ella en una habitación bien iluminada sosteniendo una tabla de emociones caricaturescas. Él la estaba mirando con una sonrisa que ella asumió se suponía fuera tranquilizadora, pero solo se veía muy extraña cuando se la dirigía. Detrás de él descansaban varios títeres, imágenes de alegres animales felices, y aún más atrás varios libros encuadernados en cuero y algunos marcos de vidrio de los cuales uno mostraba una pieza de papel declarando su doctorado en psicología.

Lily observó la tabla y finalmente dijo, "No veo una imagen para combatiendo la absurdidad del universo, así que iré con una mezcla entre sorpresa y absoluto desconcierto."

Lily sintió que era importante repasar los eventos que la habían llevado al psicólogo solo unos días después de Navidad.

Todo comenzó una vez que los Dursley finalmente la liberaron del confinamiento solitario. Por el delito de robar la medicación para dormir de la tía Petunia, Lily había sido sentenciada a varios días en el armario con descansos solo para ir al baño y conseguir algo de comida. Al parecer, la medicación para dormir era bastante importante porque Lily ni siquiera podía recordar la última vez que estuvo encerrada allí por tanto tiempo. Pasó los siguientes tres días mirando las oscuras paredes llenas de sus propios dibujos con una expresión aturdida, preguntándose si debería dibujar un retrato del Mago Lenin con la indumentaria comunista completa cuando tuviera oportunidad.

La migraña de la muerte había ocurrido alrededor de la mitad de su término. Un momento ella había estado contemplando la naturaleza de la cuarta dimensión, si el armario no tenía reloj, el tiempo dejaba de moverse a intervalos regulares, y al siguiente su cabeza estaba en llamas y siendo apuñalada por hombres pequeños. Sus ojos se cerraron de golpe y se mordió y su cráneo palpitante no podía pensar en lo absoluto cuando las paredes comenzaron a girar a su alrededor.

Fue entonces cuando la voz del Mago Lenin atravesó su conciencia como un tren de carga en una oración que entendió pero cuyo significado escapó completamente de ella, "¡Esos malditos muggles hijos de puta!"

Él no parecía estar esperando por una respuesta, en lugar esa voz suave de órdenes se desató con una creciente sensación de peligro, "Encerrándonos aquí como a un perro hambriento, como si eso de alguna manera le quitara la magia. ¡Porque el hambre es una excelente manera de combatir el suicidio, ella aprenderá su lección ahora, incluso si ellos la matan para hacerlo!, ¡Y Dumbledore!, ¿Es este el gran esquema de Dumbledore para el instrumento de mi derrota?, ¿Encerrarla en un armario con sus parientes abusivos?, ¿Qué en el infierno piensa ese bastardo senil que esto podría lograr? Todo lo que tomaría sería una palabra al Wizengamot o incluso al profeta y él estaría en la ruina. Incluso entonces, incluso si milagrosamente nadie oyera de esto, ¿Cómo espera que su pequeña querida Eleanor Potter se presente?, ¿Espera conseguir un títere para la luz de esto, tan agradecida con el mundo mágico que haría cualquier cosa para mantenerlo?" Allí hubo una risa amarga de alguna manera entrelazada con ironía y Lily fue involuntariamente inundada con la imagen mental de un niño de unos pocos años de edad más que ella con duros ojos del color de pálidas piedras de río.

"Si esta es la extensión de la competencia de la Orden del Fénix entonces realmente sobreestimé a mis enemigos. ¡Déjalos solos y se destrozarán a sí mismos!"

Al sonido de la más reciente risa histérica del Mago Lenin, Lily se las arregló para poner algo de su cerebro chorreante de vuelta en sus oídos y se empujó a sí misma en una posición medio sentada. Las murallas todavía giraban pero ya no parecía que las estuviera viendo a través de un caleidoscopio de sombras. La risa murió pero las palabras del Mago Lenin todavía se volvieron en sí mismas, como pequeños engranajes que operaban uno contra el otro para dar vida a una gran máquina de pensamiento. El dolor en su cabeza se había localizado en su cicatriz, permitiéndole pensar lo suficiente como para ser capaz de decir palabras.

"Argh, Lenin, para de matar mi cabeza con uñas." Más o menos, era el tono general de las palabras lo que importaba. Aunque no era como si él pareciera estar escuchando de todos modos ya que se mantuvo hablando, cada palabra conduciendo un dardo en el blanco con forma de rayo en su frente.

"Por supuesto, está el hecho de que Eleanor Potter nunca es mencionada explícitamente en la profecía, al menos no en la parte que oí. Seguramente, algo tan absurdo y lógicamente desafiante como eso estaría mencionado en alguna parte. Aun así, por la parte que Severus transmitió, fue Longbottom quien debería haber tenido el poder para vencerme. Dumbledore consideraría eso altamente peligroso, hablar a serpientes lo aterrorizaba; vamos a verlo manejando desviar una maldición asesina y volando una casa. Quizás el mundo mágico ni siquiera es consiente del rol de la niña en mi… ausencia temporal. Bien podría haber sido barrido debajo de la alfombra, descartado como otra victoria en duelo de Albus Dumbledore. No lo pondría más allá de él, pero no, creo que traería refuerzos a la escena y no sería capaz de barrerlo al lado tan fácilmente en frente de ellos mientras mantenía su imagen de protector de los buenos…"

"¡Demasiadas palabras, Lenin!" Lily dijo mientras frotó su cicatriz con dos dedos, tratando de no llorar mientras la mini-migraña continuaba. Lily raramente había llorado alguna vez, no veía el punto en hacerlo, nunca le había dado lo que quería y era agotador. Si el Mago Lenin no era conmovido por la voz de la razón, también conocida como el dolor de Lily, no sería conmovido por lágrimas.

Finalmente el Mago Lenin se detuvo, como si recordara la existencia de Lily, y movió su atención a ella. El dolor en su cicatriz se desvaneció en un suave picor que fácilmente se descartaba.

"Lily, nunca te di permiso para llamarme… Lenin."

Lily parpadeó confundida, honestamente ella no había considerado que los nombres fueran un problema para él. Había pensado que eran como sombreros, a veces convenientes dependiendo del clima, y fácilmente intercambiables por otro si lucían un poco chillones para la ocasión. Lily no tenía idea de que haría con el desastre de un avión francés así que lo había relacionado con algo con lo que al menos estaba algo familiarizada. Además, él debería estar orgulloso de su dedicación a la gloriosa revolución y muerte de la escoria de la burguesía. El tener tanto impulso como para decirle no al tío Muerte cuando vino para llevarlo más allá de la estación de tren; ahora, allí había un líder.

"Nada de eso era en cualquier manera o forma preciso." El Mago Lenin afirmó sin inflexión, como si estuviera demasiado desconcertado como para formar una respuesta emocional, finalmente se conformó con decir, "Yo preferiría infinitamente si te refirieras a mí como algo distinto de… ¿Lily, tienes alguna manera de salir de este armario una vez encerrada?"

Pareció darse por vencido a la mitad de su petición, condenándose a sí mismo al nombre Mago Lenin con algo que sonaba como vergüenza resignada, cómo si simplemente no tuviera energía para gastar en nimiedades como nombres, pero desearía haberlo hecho. Ella estaba alegre, lord de los desastres de aviones franceses realmente no le quedaba bien, al menos que hubiera aviones en esta guerra mágica los cuales él no mencionó.

"Responde la pregunta." Él declaró bastante brevemente.

Ella volvió su atención a la puerta, entrecerrando los ojos mientras la examinaba. Hace unos pocos años ella habría sido capaz de abrir la cerradura con un alfiler. Originalmente había obtenido la idea cuando escuchó algo de la televisión mientras pasaba la aspiradora por la sala de estar. Ella no estaba segura de lo bien que funcionaban las payasadas de la televisión en la vida real, pero supuso que valía la pena intentarlo. Durante semanas había logrado escapar del armario por la noche, pasando su tiempo robando varios libros del ático, explorando todos los canales de televisión y descubriendo los grandes poderes kung-fu de Bruce Lee, y creando un completo mapa mental del Número 4 de Privet Drive. Esto había terminado abruptamente cuando una noche tío Vernon había venido bajando las escaleras para encontrarla mirando un realmente bizarro programa presentando gente desnuda, actuación terrible, y bastantes látigos, él había lucido bastante incómodo golpeándola con el cinturón después de ese incidente, pero eso no había parecido detenerlo. Después de eso una segunda cerradura había sido añadida a la puerta, una que fue adjunta por fuera donde ella no podía alcanzarla con un alfiler, y Lily había estado condenada a su posición el armario por el resto de la su vida conocida.

Sin embargo, eso fue antes de que se diera cuenta de que el universo se estaba desmoronando. Si ella podía manipular ondas sónicas, cruzar dimensiones, resucitarse a sí misma en una base semi-regular, y entrar en su propia conciencia, entonces ella ciertamente podía desbloquear una puerta.

El Mago Lenin parecía atrapado en los pequeños detalles de su historia por unos momentos, Lily lo podía sentir clasificando a través de su cabeza buscando por la edad que ella tenía en ese entonces y lo que había estado viendo en televisión, cuando él volvió forzosamente su atención a ella, "Bien, vamos a salir de aquí antes de que muramos de inanición."

Lily parpadeó a eso, ella no estaba segura de que los Dursleys quisieran matarla de hambre. Eso sería contraproducente ya que acaban de traerla de vuelta del hospital y todo. Además los Dursleys estaban tan atados a la normalidad que ella no creía que apreciaran tener el cadáver de su sobrina escondido en su armario. Lily intentó averiguar cómo hacer esa cosa hablando con su cabeza que el Mago Lenin parecía estar haciendo.

Después de unos pocos intentos obtuvo el truco y respondió de vuelta, "Probablemente sea mejor esperar, las vacaciones están llegando y ellos no me encierran en el armario si tienen que ir a fiestas de Navidad. Me llevarán a lo de la Sra. Figg y entonces seré alimentada, todo irá bien."

El Mago Lenin parecía inseguro, ella captó los murmullos de muggles, y maldito Albus Dumbledore, pero no dijo nada directamente a ella y parecía más o menos preparado para el resto de su sentencia con ella. A pesar del dolor de cabeza inicial causado por su aparición, Lily estaba feliz de que hubiera venido, incluso después de que había sido liberada. Él rara vez era amable, y fingía no escucharla, pero solía estar de acuerdo con sus opiniones sobre Dudley y los Dursleys. Era agradable tener a alguien de acuerdo con ella, nunca había pasado antes.

Después de unos pocos días de mirar a Dudley en las comidas, él había concluido en un tono tenso, "Tus parientes son repugnantes. Estoy sorprendido de que todavía no hayas considerado cometer homicidio, si puedes concebir el pensamiento de suicidarte, ¿cómo no puedes considerar el simplemente asesinarlos?"

Así que ella fue relativamente feliz cuando fueron enviados a lo de la Sra. Figg para los días festivos, justo como ella predijo. La Sra. Figg, sin embargo, por alguna razón, no parecía feliz de ver a Lily. Ella parecía nerviosa, casi como estaba tía Petunia después del hospital, siempre mirándola. Mirándole los brazos y la espalda, observando como Lily se llenaba de galletas y té con una expresión algo enferma. A Lily realmente no importaba cual era el problema de la Sra. Figg, sólo mientras se mantuviera proveyendo comida, el Mago Lenin de alguna manera se estaba volviendo cada vez más cauteloso mientras más tiempo pasaban allí.

"Lili, ¿cuantos gatos exactamente posee esta mujer?" Él preguntó en un tono que no era muy cauteloso pero se acercaba al tono a una distancia segura, los gatos estaban encaramados por toda la habitación, observándolos como buitres, ojos amarillos brillantes.

"No lo sé, realmente nunca conté, generalmente solo me refiero a ellos como la manada." Lily pensó con una galleta de chocolate en su boca. Uno de los gatos arañó la cola de la trenza de Lily como si fuese un pez rojo, Lily la arrebató de su agarre antes de que pudiera comérsela viva, con una mirada de alarma en su cara. Ella siempre había sido consiente de los gatos de la Sra. Figg, no temerosa, pero ciertamente ella seguía sus movimientos tanto como ellos seguían los suyos. Hubo momentos en los que juró que tenían ojos humanos.

"…Bien." Él dijo, e intentó poner los gatos fuera de su mente, aparentemente reacio a llevar el tema más lejos.

"Eleanor, querida, quizás deberías reducir la velocidad…"

Lily ignoró completamente a la Sra. Figg y alcanzó más comida, "No puedo, corte de sueldo, tengo que hacerlo bien con lo que tengo ahora o no sobreviviré al invierno."

La Sra. Figg no dijo nada por un momento, más bien se retorcía las manos de un lado a otro nerviosamente, finalmente ella preguntó, "Eleanor, ¿los Dursleys te están tratando… Ellos… Como están tus parientes?"

"En modo festivo, yo creo." Festivo para los Dursleys era llevar suéteres de fiesta, en general sus personalidades no cambiaron en lo más mínimo. Más bien fueron amplificadas, la sonrisa severa de la tía Petunia creció más amarga con la inminente llegada de la tía Marge, tío Vernon se hinchó con el pavo y su cheque de bonificación de Grunnings, y Dudley se volvió sorprendentemente más necesitado como si las distracciones que proveyó la montaña de juguetes una vez se volvieron insuficientes.

"Eso no es lo que yo…" La Sra. Figg se detuvo y continuó retorciendo sus manos nerviosamente mientras los gatos rondaban a su alrededor.

Abruptamente, el Mago Lenin ofreció una clarificación, "Oh por el amor de Dios, Lily, ella está preguntando si estas siendo abusada por tus parientes."

Lily parpadeó y miró a la Sra. Figg quien parecía no poder decidir si quería preguntarle algo a Lily, como si este fuera de algún modo un tema prohibido. No es que Lily estuviera siendo abusada por los Dursleys, ella meramente trabajaba para ellos, no le hicieron nada que no pudiera manejar.

"Si, Lily, estas siendo abusada." Mago dijo en un tono que no dejaba lugar a argumentos, "No es que esta mujer realmente se preocupe por tu bienestar. Lo que estamos viendo aquí, Lily, es un escenario común de gente inmoral pretendiendo vivir de acuerdo a sus altos ideales. Ella sabe que hay algo fuera de lugar sobre tu situación, probablemente lo ha sabido por un largo tiempo, pero se contenta con dejarte sufrir. El conocimiento de que está dejando a una niña ser maltratada y privada de comida casi hasta el punto de la muerte la preocupa y entonces para apaciguar su conciencia está tratando de encontrar una manera cortés de tranquilizarse sin involucrarse realmente."

Eso parecía bastante complicado para una loca señora de los gatos, "Um, ¿debería decir algo?"

"Sólo ignórala y ella continuará ignorándote." El Mago Lenin dijo con un suspiro, como si ella hubiera perdido completamente el punto de su crítica. Ella probablemente lo hizo, Lily no creyó que la Sra. Figg pensara mucho en general así que estaba un poco confundida de que todo eso estuviera pasando por su cabeza cuando podría solo preguntar.

Aunque Lily podía ignorarlo. Esa era la cosa grande sobre el Mago Lenin, tenía tales consejos prácticos.

Sin embargo la Sra. Figg no tenía el beneficio de tener un consejero como el Mago Lenin y se mantuvo intentando expresar su pregunta, "¿Eres feliz, Eleanor?"

En verdad Lily no estaba segura de qué era la felicidad. Cuando tuvieron tiempo de historias en la escuela la princesa y el príncipe siempre vivieron felices para siempre. Aunque esto solo era después de que grandes sufrimientos y calamidades habían ocurrido, cuando la princesa casi había muerto, el reino casi había desaparecido, todo casi cayendo en la ruina. La felicidad entonces no era un sentimiento en sí misma, sino un alivio bastante extremo al tener un terrible destino pasar por sobre ellos. Entonces la única vez que Lily podría clamar haber sido feliz fue cuando conoció a Muerte y al Mago Lenin, ambos puntos donde ella había muerto o muy cerca de haber muerto pero no del todo. Ella supuso que era preciso, siempre había preferido a Muerte a los Dursleys, y el Mago Lenin se estaba transformando en una compañía decente, pero ella no estaba en la estación de tren o en su cerebro en este momento, ella estaba atascada en lo de la Sra. Figg.

La respuesta, entonces, era un firme no. Sin embargo, dado el inusual comportamiento de la Sra. Figg, ella no estaba completamente segura de que esa era la respuesta que la loca señora de los gatos quería oír.

"¿Siempre debates tanto las decisiones triviales?" El Mago Lenin interrumpió, pero ella lo ignoró, solo estaba gruñón porque hace unos pocos días tuvo la ridícula idea de que ella, una niña de cinco años, podría teletransportarse al centro de la ciudad de Londres para mirar por el distrito de compras mágico detrás de un pub, y chapotear alrededor del mercado negro para descubrir que le sucedió a los camaradas del Mago Lenin. ¨Por supuesto ella dijo que no, ella era toda aventuras, pero incluso Lily sabía que los niños de cinco años no simplemente deambulan solos en Londres.

Ella tenía el sentimiento de que él no abandonaría la idea, sólo cedió ligeramente al reconocer su lógica y el hecho de que él era poco más que una voz en su cabeza que ella elegía tolerar.

"No estoy enteramente insatisfecha." Lily respondió en lugar, lo cual era además una verdad, las cosas habían estado formándose bastante bien en los últimos dos meses.

"Bien, eso es… bueno." La Sra. Figg dijo pareciendo algo aliviada. Todavía parecía un poco ansiosa, como si hubiera notado que Lily no había dicho feliz allí, pero al menos sus manos habían dejado de temblar.

La Sra. Figg miró al reloj en la pared, el que tenía gatos, y dijo, "Oh querida, tengo que ir a ver la cena, volveré en un santiamén." Y así la Sra. Figg dejó a Lily y al Mago Lenin solos con los gatos.

Era la primera vez que Lily había sido dejada sola sin la supervisión de un adulto desde el día en el hospital. Tía Petunia había tomado la misión de mirar sutilmente a Lily mientras hacía sus tareas, a veces desde otra habitación, o a veces desde el porche trasero, pero Lily nunca era dejada a sus propios negocios. Ella siempre pretendía que no estaba mirando a Lily, como si esa acción estuviese por debajo de ella, pero Lily siempre atrapaba los ojos de su tía entrecerrados en sospecha hacia ella. Si Lily hubiera sabido que gran problema serían esas píldoras para dormir, solo habría ido por los taladros en el garaje.

"Hey, Lenin, ¿Cómo te sientes sobre conocer al tío Muerte?"

El Mago Lenin comenzó, "¿Ahora?, ¿no hay un momento mejor para esto?"

No realmente, con la atención constante de la tía Petunia, si no actuaba ahora no tendría una oportunidad hasta que la escuela comenzara de nuevo. Y ella no iba a dejar a Muerte solo para las festividades, él probablemente la estaba esperando ya que no lo había visitado todavía.

Con ese pensamiento Lily se levantó dramáticamente y observó sus alrededores, desafortunadamente ella no conocía la casa de la Sra. Figg tan cercanamente como conocía la de los Dursleys, así que los implementos y botiquín no estaban disponibles, sin embargo, el bueno y viejo árbol estaba esperando en el patio trasero.

Ella sonrió, se escabulló más allá de la Sra. Figg en la cocina, y comenzó su ascenso por el ahora familiar árbol del destino. La ansiedad del Mago Lenin aumentó a medida que avanzaban; primero comenzando con declaraciones sobre cómo podría incluso no funcionar dado el desastre de las píldoras para dormir, y entonces moviéndose a demandas para bajar ahora mismo o él masacraría a todos sus parientes restantes y la inculparía. En la cúspide de las ramas fue golpeada con varias imágenes de un tío Vernon desmembrado que avergonzarían a la mayoría de las películas de horror.

Desafortunadamente para el Mago Lenin, Lily no era muy aprensiva.

Inclinándose al borde del árbol miró hacia el suelo varios pies abajo juzgando que estaba lo suficientemente alto, lista para clavarse la cabeza, si eso no le rompía el cuello, tendría que intentar con el tejado. "¿Estas listo?"

El Mago Lenin no se las arregló para dar una respuesta legible para cuando ella saltó. De todos modos si ella tuviera que adivinar, diría que era un no.

Por un minuto estuvieron volando hacia abajo, atrapados en el espacio entre, atravesando en suelo con un chasquido y flotando en el abismo hasta que poco a poco la estación de tren apareció a la vista.

Muerte estaba descansando en una silla en el café, ojos verdes trazando el techo donde su pasado parpadeaba invisible. Él parecía cómodo, a su propio modo, como si meramente estuviera esperando que algo ocurriera, pero estuviera feliz de descansar hasta que lo hiciera.

Distantemente Lily oyó al Mago Lenin decir, "Es una estación de tren…" Sin embargo ella ya corría hacia Muerte y no tenía tiempo para escuchar cualquier observación que el Mago Lenin decidiera hacer.

"¡Hey tío Muerte, estoy de vuelta!, ¡No vas a creer el problema que me tomó llegar aquí!"

Él giró la cara hacia ella, una sonrisa ya formándose en sus labios, hasta que sus ojos vagaron hasta el Mago Lenin quien todavía estaba de pie donde había sido depositado. Ella se giró a mirar a su acompañante. Aparentemente su deseo de verlo con la indumentaria se había hecho realidad, o al menos en parte realidad, vestido en negro y rojo, llevaba un abrigo largo y equipo bastante militarista, en su chaqueta una hoz dorada y una estrella brillaban en la luminosidad de la estación. Aparentemente el Mago Lenin no apreciaba el gesto mientras inspeccionaba su traje y entonces la miraba a ella con los ojos azules tan pálidos que era difícil creer que habían sido azules alguna vez.

Muerte se puso de pie y tomó la mano de Lily en la suya, y caminó lentamente hacia el mago Lenin con una expresión que Lily nunca antes había visto en su cara. Era una de sus expresiones inhumanas, cuando paraba de pretender ser un hombre, una mueca seca de labios que no hablaba de emoción real, solo de eras e historia y poder.

"Si no es Tom Riddle," Él dijo en una voz tranquila, "La última vez que te vi en este lugar estabas llorando desnudo debajo de una banca."

El Mago Lenin lució algo insultado pero también ligeramente confundido antes de lograr recuperar la compostura y decir, "Tú debes ser Muerte, entonces, Lily me contò todo sobre ti."

"¿Lo hizo?" Muerte preguntó con una inclinación de su cabeza, "Supongo que no mencionó que ya no juego ajedrez. Si has venido a desafiarme a un juego, temo que debo declinar, aunque juego Jenga si eres parcial."

Lily miró al par de ellos, ella sintió, por alguna bizarra razón, que se estaba perdiendo tres cuartos de la conversación. El peligro que había sentido en ambos, ese fuego pálido en el Mago Lenin, y las frías llanuras estériles del universo en Muerte, habían venido al frente y parecían estar irradiándose de sus imágenes.

"Oh, hey tío, ¿ya conocías a Lenin?"

Muerte retiró su atención del Mago Lenin con una sonrisa alegre; con un brazo él la acercó más a su propio cuerpo, presionándola contra su pierna. Era gracioso, normalmente Muerte no era tan pegajoso. Él siempre parecía un poco titubeante sobre tocar a la gente, como si no lo hubiera hecho en bastante tiempo. No es que ella tuviera un problema con eso desde que tampoco era una persona de tocar.

"Oh si, Tom Riddle y yo nos remontamos muy atrás." Muerte dijo con esa misma sonrisa, ignorando completamente las facciones oscuras del Mago Lenin, "De hecho lo conocí cuando todavía creía que era humano. Dime entonces, ¿Cómo exactamente te cruzaste con el Sr. Riddle?"

"Aparentemente ha estado viviendo en mi cerebro sin pagar renta por los últimos cuatro años." Lily dijo con un gesto de su mano, "Él dice que llegó allí durante el accidente automovilístico que mató a mis padres, oh, ¿es allí donde lo conociste?"

Muerte observó al Mago Lenin con una inclinación curiosa de su cabeza pero respondió a su pregunta de todos modos, "No soy la Muerte de tu universo Lily; esa serías tú. Supongo que debo clarificar, no siendo un nativo de tu propio universo, nunca he conocido a esta manifestación en particular de Tom Riddle, habiendo dicho eso uno difícilmente difiere del otro. Una vez que has conocido a un Tom Marvolo Riddle, los has conocido a todos."

Lily giró su cabeza para así poder también observar al humeante Mago Lenin, "Manifestación, ¿hay más de uno?"

Muerte asintió, "Oh sí, tu doppelganger aquí ni siquiera es el original."

"¿Crees que esto es divertido?"

La cara del Mago Lenin lucía como lo había hecho en la librería, ese momento antes de que empezara a reír, cuando las sombras se habían retorcido alrededor de ellos y sus ojos habían ardido terriblemente fríos. Muerte se enderezó bajo la mirada, no por miedo, sino como si se estuviera preparando para algo.

Muerte replicó en una voz igualmente fría, "No, no particularmente. Por muchos años deseé decir que no hay nada que te distinga de los otros señores oscuros con los que he tratado a lo largo de los años, todos ustedes tienen los tales nombres pretenciosos para sí mismos después de todo, pero admitiré que eres bastante tenaz para un humano."

Muerte se volvió hacia Lily, sus ojos ya no manteniendo la apariencia de ser humano, "Lily, espera en la silla donde yo estaba sentado cuando llegaste aquí."

Lily asintió e hizo lo que le fue dicho, ella tenía la sensación de que tú no ignorabas las órdenes de la Muerte. Tan pronto como llegó allí continuó observando el conflicto.

"Lenin, debo decir que se te ajusta, ¿te pica?" Muerte preguntó con una sonrisa de lobo, acercándose al Mago Lenin lo suficiente como para estar pecho con pecho, "Por supuesto debías tomar un nuevo manto; tu viejo nombre habría sido demasiado irónico para esta reunión."

Los ojos del Mago Lenin se estrecharon, "Tengo problemas creyendo que realmente eres la muerte, pero si lo eres entonces tienes algo de información que requiero."

"¿Oh?" Muerte preguntó, "Supongo que debo lucir bastante anticlimático, la capa está en préstamo y la guadaña es cursi, pero dudo bastante que estés preguntando por pruebas." Ël entonces se detuvo pensando, "Sin embargo, ni siquiera yo estoy completamente seguro de qué le sucede a un horrocrux cuando muere."

El Mago Lenin lucía como si hubiera sido golpeado en la cara, Muerte lo miró con pintado entendimiento en un momento, "Oh, no lo sabes. Crees que eres el original, ¿no?"

Lily interrumpió en este punto habiendo querido seguir el diálogo pero también confundiéndose más a medida que las palabras pasaban, "Hey, um, no es por interrumpir pero, ¿de qué estamos hablando?"

Muerte miró hacia ella, "Tom aquí no es una persona real, más bien es un fragmento de un alma, un fragmento bastante grande considerando todo, pero un fragmento sin embargo. Ya ves, un mago puede dividir su alma y almacenarla dentro de un objeto, a ese objeto y el alma dentro se les conoce como horrocrux. Por un extraño giro del destino que viene cuando un humano intenta asesinar a la muerte misma, Tom aquí accidentalmente se hizo a sí mismo un horrocrux y sólo ahora está dándose cuenta de ello."

"No tienes…" El Mago Lenin comenzó pero inmediatamente fue cortado por Muerte.

"¿Pruebas? Sr. Riddle, te recordaré que yo soy Muerte, sí alguien reconocería un horrocrux a primera vista sería yo." Muerte dijo calmadamente antes de continuar, "Pero tu querías preguntarme algo antes de que comenzáramos a discutir semánticas."

El Mago Lenin lucía como si quisiera matar a alguien, sus ojos casi blancos y aun así dentados y afilados, como si alguien se pudiese cortar meramente observándolos demasiado tiempo. Su expresión se había vuelto plana y sus manos estaban apretadas a sus costados, aun así no hizo ningún movimiento para acercarse al tío Muerte, o hizo algún movimiento para golpear.

"¿Qué pasó esa noche?" Él preguntó sin inflexión, sus palabras frías y amargas en la bien-iluminada estación.

Muerte lo observó cuidadosamente, no era como si estuviera particularmente asustado del Mago Lenin, sino más bien del daño colateral que un estallido de ira podría causar a la estación. Él dijo con esa extraña seriedad que parecía impregnar la conversación, "Intentaste matar a la Muerte."

"¡Ella ni siquiera fue mencionada en la profecía!" El Mago Lenin gritó extendiendo sus brazos de forma que la señalaban a ella, todavía sentada a la mesa del café con los ojos yendo y viniendo entre ellos como si estuviera observando un partido de ping pong.

"¿Realmente?" Muerte preguntó curiosamente y miró a Lily también, "Solo asumí que la profecía cambió en su dimensión, pero espera, si ella no era mencionada en la profecía, ¿por qué en la tierra te molestaste?"

"¡Era conveniente!"

"¿Conveniente irrumpir en una casa bajo fidelius, protegida por tu más grande enemigo, con el expreso propósito de asesinar a su hija infante?" Muerte preguntó con las cejas levantadas.

"¡No tengo que justificarme ante ti!"

"Divertido, la mayoría de los hombres descubren que tienen que justificarse ante mí, al final de las cosas de todas maneras."

El Mago Lenin miró planamente entre Muerte y Lily, finalmente declarando, "Debe ser genético."

(Ella no estaba segura de qué se suponía que fuera genético ya que el Mago Lenin no parecía inclinado a explicar su pensamiento allí, pero al menos Muerte también estaba confundido, sus cejas se alzaron ligeramente mientras sus ojos se movían hacia Lily sentada en la silla, lejos de la acción.)

Él suspiró y pasó una mano por su cabello como si eso de alguna forma le permitiera soportar la idiotez con la que debía lidiar constantemente. Con una mueca que casi parecía dolorosa, continuó su línea original de cuestionamiento, "¿Tu realmente estás sugiriendo, que esa pequeña niña allí, es la Muerte?"

"No estoy sugiriendo, estoy seguro."

El Mago Lenin ignoró la declaración, "¿Y que mi intento de matarla desgarró mi alma y destruyó mi cuerpo?"

"Bueno, una vez me sugirieron que fue el poder del amor lo que te destruyó." Muerte dijo con la cabeza ladeada, "Pero tan romántico como eso podría sonar, nunca lo compré yo mismo."

El Mago Lenin parecía haberse quedado sin más cosas que decir, Muerte se apartó de él con un giro rápido, hablando por sobre su hombro mientras se acercaba a Lily, "¿Eso sería todo, Sr. Riddle? No es que no aprecie tu compañía pero los sociópatas babeando por la inmortalidad no son mi taza de té habitual."

Con un suspiro, Muerte se sentó frente a ella y procedió a ignorar completamente al Mago Lenin, quien estaba de pie todavía mirándolo, luciendo desconcertado e insultado, "Ahora, Lily, ¿por qué en la tierra traerías a una molestia como Tom Riddle aquí?"

"Me gusta él." Lily declaró saludando levemente con la mano a su último amigo, con la esperanza de que no se haya tomado nada de eso personalmente, "Él es agradable."

"La Tierra debe ser un páramo tóxico y desolado mucho más temprano en tu realidad que en la mía si Tom Riddle puede ser describido como agradable." Muerte comentó secamente convocando una jarra de té con un gesto de su mano, como también dos tazas, ella notó que no había aparecido una taza para el Mago Lenin.

"Él es la única persona además de ti que alguna vez ha escuchado una palabra de lo que digo." Ella protestó indignada ante las suposiciones de Muerte, "Puede no siempre estar de acuerdo, y tiene estas locas teorías políticas que cree que de alguna manera son relevantes para la naturaleza misma de la realidad, pero él escucha."

Muerte miró al Malo Lenin cautelosamente, "Realmente, de alguna manera no puedo imaginar a Lord Voldemort entreteniendo niñas pequeñas."

"¡Bueno, pasó!" Lily dijo con cejas fruncidas antes de tomar un furioso sorbo de té, "Dices que conociste una versión diferente de él en tu universo de todos modos, ¿Quién puede decir que este no es diferente?"

Muerte consideró su declaración, pensativo al principio, y luego una peque sonrisa se levantó a sus labios, "Quien sabe, quizás tienes razón."

Una tercera taza de té apareció y Muerte le indicó al Mago Lenin que se les uniera. El Mago Lenin frunció el ceño, pero luego y sacó la tercera silla de la mesa con un chirrido de pavimento. Sin una palabra comenzó a servirse algo de té haciendo su mejor esfuerzo para pretender que ellos no existían.

La sonrisa de Muerte se volvió casi cariñosa, "Lo estás haciendo bastante bien. El Tom Riddle que conocí, de mi universo, habría estado echando espuma por la boca e intentando torturarme en sumisión para este punto."

El té paró de verterse por un instante, la cara del Mago Lenin en blanco mientras el comentario se registraba; pareció decidir que no quería reconocerlo y continuó vertiendo el té.

"Tom Riddle y sus travesuras a un lado, Lily, ¿Cómo estás?" Muerte preguntó.

Después de eso, la conversación se calmó ligeramente. El Mago Lenin se sentó rígidamente observando al par de ellos mientras discutían los matices de la vida diaria de Lily, sus ojos persistiendo en la suavidad de la expresión de Muerte y en el entusiasmo en la de Lily, sólo hablando cuando se dirigían a él y rara vez. Esto, pensó Lily para sí misma mientras sorbía té, debe ser lo que realmente es la felicidad.

Demasiado pronto estaban regresando al mundo, el Mago Lenin esperando impacientemente la salida mientras Lily y Muerte intercambiaron algunas palabras finales.

Muerte se agachó para estar a la altura de los ojos de ella, le apartó el cabello de la cara con fríos dedos pálidos, y con una sonrisa triste dijo, "Buena suerte, en todo Lily, estaré aquí cuando vuelvas."

Él la abrazó entonces, brevemente, no más largo que un latido de corazón y entonces él se estaba poniendo de pie y empujándola hacia el Mago Lenin. Al Mago Lenin le ofreció un medio saludo, "Trata de no destruir el mundo en tus intentos por gobernarlo."

Con eso Lily tomó la mano del Mago Lenin y caminaron de vuelta al cuerpo de Lily descansando a los pies del árbol. Lily no estaba segura de qué había estado esperando, quizás una repetición de ese día de otoño, donde habían sido solo ella y el árbol. Tal como estaba, se despertó a la visión frenética y vertiginosa de la Sra. Figg mientras su cuerpo era sacudido de un lado a otro en un intento de revivirla.

Después de que los Dursleys volvieron de la fiesta navideña, sus suéteres de Navidad en su momento más festivo, y supieron que Lily había tenido otra vez una experiencia cercana a la muerte por parte de una gritona Sra. Figg, fue decidido que el usual conjunto de consecuencias no iban a funcionar esta vez. O al menos, fue decidido por tía Petunia, el tío Vernon, en su ataque de rabia purpura parecía empeñado en sacar el cinturón y azotarla, pero por cualquier razón esta idea fue rápidamente descartada por una aterrorizada tía Petunia que miraba hacia afuera donde las casas de los vecinos todavía estaban iluminadas.

Y así fue como unos pocos días después de Navidad, Lily y el Mago Lenin se encontraron a sí mismos en la oficina de un psicólogo infantil.

Nota de la autora: Porque me hubiera sentido mal si no hubiera cubierto todo esto en un capítulo, así que es largo. Siguiente, introducción de Lily en el arte de la psicología! También noticias, Yuledemon ha profesado interés en hacer una traducción Alemana de Lily y el Arte Ser Sísifo, no hay capítulos todavía así que no tengo un enlace, pero estoy emocionada. El Mago Lenin está lleno de todo ese shadenfreude, ¿sabes? Otra nota de traducción, en caso de que el desastre de avión francés no sea obvio, Lily se refiere al nombre de Voldemort no como "Volar de la Muerte" como la mayoría de las personas lo traducen, sino como "Vuelo de la Muerte" que se deletrearía exactamente de la misma manera. Voldemort también siempre me hace pensar "Serpientes en un Avión" así que solo tuve que señalarlo.

Gracias por las lecturas y comentarios, son asombrosos, y los comentarios son muy apreciados.

Descargo de responsabilidad: Yo no poseo Harry Potter.


Nota de la traductora: Disculpen que haya tardado tanto, cosas suelen pasar en la vida real cuando menos te las esperas. Esperemos tener pronto el próximo cap, comenzaré con él ahora mismo. No olviden pasarse por el tumblr de la autora "theoriginalcarnivorousmuffin" y por el mio "thefortuneoffindme", hasta pronto!