CAPITULO 4: Sueño Criogenico
24 DE DICIEMBRE DEL 2540 BASE DE ENTRENAMIENTO: PLANETA ÓNIX.
Brandon's POV.
2 años pasaron, pasaron tan rápido que parece que fue ayer cuando llegué por primera vez a ónix, un planeta en ese entonces tan desconocido, pero que ahora me es tan familiar que ya lo puedo llamar hogar. Ni en sueños me imagine la cantidad de cosas que aprendería aquí en tan poco tiempo.
A los pocos días de adoctrinamiento el jefe Méndez nos explicó a grandes rasgos las diferentes etapas por las que tendríamos que pasar para ser spartans:
La primera consistía principalmente de prepararnos psicológicamente para el arte de la guerra. Soportar hora tras hora de terapia psicológica fue más aburrido que duro sin embargo funcionó. La forma de ver las cosas cambia totalmente después de que te muestran imágenes tan crudas de lo cruel que puede ser el mundo, de lo que en realidad puede ser capaz este Covenant en su afán por destruirnos. En poco tiempo la mayoría de la inocencia e inmadurez que está presente en los niños d años nos fue arrebatada.
Otro enfoque de esta etapa fue la formación académica en las diferentes áreas militares como son tácticas de infantería, manejo de armas, historia, matemáticas, física, conocimientos que a simple vista pueden ser demasiado complicado que un niño aprenda. Pero sinceramente después de tanto lavado de cerebro ya no me siento como uno.
Entrenamiento de resistencia, fuerza y combate tanto mano a mano como a larga distancia no fue olvidado. Largas sesiones de sparring contra los instructores forjaron los pequeños guerreros que somos ahora. Y con orgullo puedo decir que en combate entre reclutas no he perdido ni una sola pelea.
Incluso los instructores y cuidadores que no habían participado en la compañía alpha quedaron sorprendidos del según ellos, nivel de madurez y frialdad con el que se nos enseñó se debía afrontar la guerra, más de una vez la sub oficial Hilary menciono la perdida de brillo e inocencia que veía en la mirada de todos los reclutas, la cual era sustituida por la mirada que según ella, solo había visto en soldados veteranos.
En lo que respecta al teniente Kurt, son contadas las ocasiones en las que se encarga directamente de instruirnos en algo, es aquí en donde entra la fase dos del proyecto. Por lo poco que nos ha informado el jefe Méndez, la fase dos consiste a grandes rasgos en aplicar todo lo aprendido en clase a situaciones hipotéticamente reales, en entornos controlados. Prácticamente un fogueo de lo que nos espera al salir al mundo real.
Es domingo por la tarde, un fin de semana que para el alivio de mucho y de aburrimiento para otros (como yo) era libre de clases. Con paso lento me dirigí a la oficina de la sub oficial Hilary por petición de ella misma que recibí en mi computadora esta mañana.
El camino era corto y en menos de 10 minutos me encontré parado frente a la puerta de su oficina. Es extraño, nunca me sentí nervioso por tener que hablar con la mujer rubia que para ojos de todos era una persona estricta y poco sociable; para mí esa descripción no encajaba en lo absoluto con la dulce mujer con la que había formado un vínculo desde el primer día en que llegue.
Sabía que detrás de ese rudo exterior se encontraba una chica amable y comprensiva, algo que extrañamente solo me mostraba conmigo. Esa duda me quemaba la cabeza hasta que me atreví a preguntárselo directamente.
FLASH BACK
Mi cabeza palpitaba de dolor mientras trataba de entender una difícil lectura antigua llamada la Ilíada, un texto donde se narra la historia de un gran guerrero llamado Aquiles y su participación en la guerra contra Troya. Desde que comencé a leerla me quede atrapado en las hazañas plasmadas en las cientos de páginas que a petición del teniente Kurt, teníamos que analizar para la clase que extrañamente nos impartiría al día siguiente.
Según el teniente, teníamos que comprender las consecuencias que tenía el buen trabajo en equipo, la lealtad, la unión con tus compañeros etc. En el curso de la batalla, así como la falta de todo lo anterior.
Pero no lograba entender su punto, por más que lo intentara. Con frustración deje que mi cabeza golpeara la mesa con un ruido sordo.
—Es extraño verte tan exasperado Brandon — una voz detrás de mí me saco de mis pensamientos, y solté un bufido, pero cuando alcé la vista me puse rígido.
—sí, discúlpeme señora, solo estoy un poco atorado en mis deberes — dije lo más formal posible, y al ser recibido por un ceño fruncido, creí que no lo había logrado.
—no tienes que ser tan formal Brandon, si quieres puedo ayudarte —me dijo con un sonrisa que más que tranquilizarme me confundió.
—con todo respeto señora, usted misma nos dijo que teníamos que hablar de usted a nuestros superiores — dije un poco tímido.
—Claro que lo dije, y así tiene que ser siempre —parece que leyó la interrogante en mis ojos por que inmediatamente agrego —a excepción de que ese superior te permita hablarle por su nombre y si no mal recuerdo, desde tu primer día aquí yo te permití eso ¿recuerdas?
Mis pensamientos corrieron rápidamente al día de la prueba de ingreso, cuando la mujer me susurro al oído que podía llamarla solo Hilary aunque solo cuando estuviéramos solos.
—Ok señorita Hilary — le dije con una sonrisa animada.
—así está mejor, ahora explícame en qué consiste tu asignación y veraz que entre los 2 lo resolveremos —
Después de un par de horas y gracias a la ayuda extra, por fin entendía a la perfección y pude terminar el reporte, ya era casi la hora del toque de queda, así que me levante, desentumiendo mis piernas y me gire para ver a la mujer haciendo lo mismo.
—En verdad se lo agradezco mucho señorita Hilary, sin su ayuda no hubiera acabado nunca — dije en medio de un bostezo.
—no tienes que agradecerme, en el futuro, si tienes problemas no dudes en preguntarme. Ahora vete a la cama antes de que se cierren las puertas — me dijo con una sonrisa y bajándose a mi nivel, deposito un suave beso en mi mejilla para después emprender camino hacia las escaleras.
Me quede allí, tieso como tabla y con la cara más roja que nunca. No creo que eso este dentro del régimen de conducta, pero antes de que la figura de la mujer desapareciera por la escalera, llame su atención.
—disculpe la pregunta, pero porque es tan amable conmigo, porque si es así de cálida, muestra un exterior duro a los demás — mi voz poco a poco se fue debilitando conforme asía la pregunta.
Su rostro quedó en blanco unos segundos, por un momento creí que la había ofendido pero casi inmediatamente me respondió.
—sencillo, para tu segunda pregunta te diré que en la situación actual, a las mujeres no nos toman enserio en este trabajo militar, más aun si somos tan jóvenes. Por lo que una debe ser fuerte y mostrar que se está a la altura, que se es ruda y valiente, que se está dispuesta a enfrentar cualquier reto. Por esa razón muestro ese lado. — su tono era un poco sombrío mezclado con enojo.
Sin embargo su mirada cambio a la mirada amable que comenzaba a creer era solo para mí, ese pensamiento me llevo a las nubes. La admiración que le tenía a la mujer era mayor cada día que pasaba, era un sentimiento extraño, muy diferente al que siento con mi amiga kat, y que con el paso de los años comprendería que se trata del clásico flechazo alumno-maestra.
—en cuanto a tu segunda pregunta…. La verdad no tengo idea, solo sé que desde que te vi supe que llegarías lejos, y siendo sincera me agradaste mucho porque me recuerdas a alguien que conocí. — y con eso siguió su camino, dejándome más confundido.
FIN DEL FLASH BACK
— ¿vas a pasar o no? — la voz de la mujer con la que me había perdido en mis pensamientos me trajo a la realidad. Alcé la mirada y me di cuenta que aún seguía parado fuera de la oficina.
—Llevas allí parado más de 10 minutos — dijo haciéndose a un lado para que pasara. — ¿me llamó, señorita Hilary? — dije un poco apenado una vez que entre a la habitación.
—en efecto cadete, como sabe, mañana empieza la segunda etapa de su formación. Por lo que lo espero mañana a las 0500s horas junto con Katherine, Phil, james y Mandí — su voz un poco más seria de lo normal. —si señora — dije, y con un saludo militar di media vuelta y emprendí mi camino a la salida.
—no se preocupe señora, tanto yo como mis compañeros estamos más que listos para lo que venga— le dije seriamente sin voltearme a mirarla. Para después salir a reunirme con mi equipo.
FIN POV.
Lo último que se imaginaban los 5 futuros spartans cuando se presentaron en la oficina de la su oficial Hilary fue que terminarían recostados en una mesa de laboratorio, con más de 20 agujas esparcidas por todo su cuerpo.
—no les mentiré señores, lo que están a punto de experimentar no va a ser nada agradable. Pero es estrictamente necesario, ya se darán cuenta del resultado ustedes mismos en poco tiempo— ver al teniente Kurt presente y tan serio asía que los niños supieran que no era una broma.
Un hombre con bata blanca se acercó a ellos con una tabla de datos en la mano. — les explicare esto de forma breve, de manera que el tiempo es limitado se les inyectara una súper hormona que básicamente les adelantara la pubertad y su crecimiento será extremadamente rápido—al ver la preocupación en los rostros infantiles agrego—no se preocupen, debido a la desestabilización que tendrá su organismo no tenemos más remedio que sumirlos en un sueño criogénico por lo menos durant meses, no sentirán nada. —
Y con esto el doctor se movió directamente a la consola de control.
La idea de estar dormido por cuatro meses no tranquilizó en lo más mínimo a los futuros spartans. —tranquilos, todo va a salir bien, los médicos saben lo que hacen y no es la primera vez que lo intentan. Además de que será un paso menos hacia nuestra meta — la voz de brando llamo la atención de sus 4 compañeros y al no ver miedo en su rostro su decisión se contagió al instante.
Con seguridad renovada dieron la señal al teniente de que estaban listos para lo que fuera.
Con una sonrisa enorgullecida el teniente presiono los comandos de inicio para el procedimiento.
Los oídos de Brandon retumbaron con el pitido de las maquinas a las que estaba conectado y las pequeñas mangueras conectadas a las agujas comenzaron a vibrar por el paso del líquido que fluía a velocidad lenta hacia su pequeño cuerpo.
Su mirada se posó por un instante en kat, que al sentirse observada hizo lo mismo. A pesar de todo por lo que habían pasado la actitud de la pequeña niña seguía siendo coqueta y bromista, no dudaba en burlarse de su mejor amigo y hacerlo sentir incomodo con sus coqueteos. Con un guiño y el envió de un beso aporto la mirada del chico.
Un ardor insoportable recorrió completamente el pequeño cuerpo de Brandon, era como si le inyectaran fuego en la sangre, no podía evitar los espasmos y gritos que involuntariamente su cuerpo emitía. Cada segundo era peor y a juzgar por los gritos de sus compañeros no lo estaban pasando mejor.
— ¡Solo falta un poco más resistan!— la voz de la sub oficial Hilary a duras penas fue escuchada por los 5 niños que agonizantes se retorcían en la camilla.
"¿la señorita Hilary esta aquí? No puedo dejar que me vea así" tan pronto como el pensamiento cruzo por su mente, Brandon trato de bloquear el dolor con respiraciones profundas y calmadas, cerrando sus ojos con fuerza y apretando tan fuerte los puños hasta que sus nudillos se tornaron blancos.
Su estrategia funciono por un pequeño momento, hasta que el ardor llego a su punto máximo y con un grito ahogado, abrió los ojos y todo lo que pudo ver fue la imagen borrosa de una preocupada señorita Hilary. Y después todo fue oscuridad.
La habitación se quedó en silencio tan pronto como los niños quedaron inconscientes.
— ¡dios mío!, ¿qué les paso?, ¿están bien? — una preocupada rubia corrió rápidamente a la camilla del niño con cabello castaño, solo para ser detenida por la mano del coloso verde oliva.
—Tranquilícese instructora, están bien, el tranquilizante ya hizo efecto y están listos para entrar a la cámara criogénica—el teniente dijo un poco sorprendido por la preocupación que mostraba la mujer siempre fría hacia los niños y específicamente al recluta 312.
La puerta se abrió dejando ver al jefe Méndez, que con paso decidido se acercó a la mujer y al enorme spartan — señor, con su permiso, las cámaras criogénicas ya están listas, todos los reclutas ya se encuentran en el sueño. Solo faltan estos 5—dijo calmadamente el hombre mayor.
Después de un segundo, el teniente ordeno a los médicos que procedieran a llevar a los últimos 5 cadetes a sus respectivas cámaras.
La oficial menor no separo su mirada de la camilla del chico con cabellos castaños mientras era trasladado. Vio como Méndez y el spartan lo seguían hacia su destino.
Kurt pudo observar como la mirada de la oficial no se separaba de la camilla del 312, con un pequeño suspiro se detuvo antes de salir y la miro. — Que espera, acompáñenos, necesito que supervise al personal médico—.
Hilary sabía que el teniente no la necesitaba, entonces ¿porque se lo pidió?, ¿la habría pillado mirándolos? No estaba segura, así que con una sonrisa tímida siguió a su jefe.
Llegaron a un largo pasillo, las cámaras se encontraban empotradas en ambos lados de este. 150 de cada lado, cada una con su propio equipo cargado con los materiales necesarios para mantener vivos a los reclutas, así como también las hormonas que les serian suministradas.
Los médicos procedieron a meter a cada niño, no sin antes despojarlos de su ropa ya que pronto no les quedaría. Sus rostros ya no reflejaban dolor, solo la paz que cualquier persona tiene al dormir.
—Mírelos bien sub oficial, pues le aseguro que cuando los vuelva a ver no los reconocerá, por cierto, el chico Wenneck ya necesita un buen corte de cabello —el jefe le sugirió con toda seguridad y abandono la sala.
La habitación se quedó sola, por excepción de la mujer rubia aun mirando la capsula con el nombre "Brandon-312" marcado en la puerta. Soltó una pequeña risa al mirar el largo de su cabello, más de una vez sus maestros se habían quejado y tratado de enviarlo al peluquero pero siempre lograba escapar y salirse con la suya, hasta que el mismo niño en persona le pidió al teniente que lo dejara mantenerlo así a cambio de prometerle el mejor desempeño. Para sorpresa de todos, el teniente lo permitió sin mucho esfuerzo.
Con un pequeño suspiro la mujer salió finalmente de la habitación, muriéndose de curiosidad por ver los resultados, pero tendría que esperar 4 meses enteros.
¡un año mas, ¡adiós 2014! solo quería darles las gracias a quienes se molestaron en leer mi historia ( aunque no dejaron comentario eee XD).
feliz y prospero año nuevo les desea su amigo lordsparda1995 y nos vemos en el 2015 con otro cap
