LOS PERSONAJES SON DE Y LA HISTORIA ES ORIGINAL MIÁ ESPERO QUE OS GUSTE.
CAPITULO 3 ENCUENTRO EN LA DISCOTECA AMANECER
BVOP
Al llegar al parque situado cerca de la discoteca más famosa de Londres note que alguien me seguía, medí la vuelta inmediatamente con mi daga desenfundada esperando el ataque, pero antes de dar mi estocada me di cuenta que era el aura de mi amiga.
-Que haces aquí?- pregunte con enfado.
-Bella soy yo.- contesto Alice, era la única a me llamaba así ya que los demás me llamaban solo Isa.
-Sé que eres tu Alice ¿que haces aquí?- pregunte guardando la daga.
- Te he seguido para que no hicieras una tontería sabiendo lo enfadada que estabas- Me dijo con esa cara de niña que tenia.
- No te preocupes Alice, solo pensaba jugar un poco con los humanos para quitarme el mal humor, y el cabreo que tengo con mi padre y con lo que me ha hecho Jacob- le dije frunciendo el ceño cada vez que recordaba lo que me había hecho.
- No entiendo todavía por que Jacob te ha hecho algo así cuando eres su amiga,- pregunto recargándose en un banco que había en el parque.
- Ni lo se ni me importa, para mi Jacob a partir de ahora esta muerto- dije con furia.
- Pues no lo estará por mucho tiempo, ya que tu padre en 6 meses te obligara a casarte con el - dijo ella
-Eso ya lo veremos, primero vamos a divertirnos un poco hace mucho que no salgo a divertirme -dije intentando cambiar de humor.
Así fue como después de cambiarnos de ropa para no desentonar con los humanos, por que no podíamos ir con lo que actualmente iba de cacería nos fuimos a la discoteca Amanecer. Como siempre la puerta estaba hasta los topes pero el portero ya me conocía y nos dejo pasar al momento de vernos.
Con una minifalda muy corta de color rojo y top también rojo que se me pegaba a todas las curvas de mi pecho pero sin revelar el tatuaje que tenia sobre mi pecho izquierdo (que era una cruz invertida) para que ningún ángel me descubriera si en algún caso hubiera alguno, ocultamos nuestra aura y nos mezclamos con los humanos.
Estaba empezando a divertirme con un grupo de chicos que se peleaban por bailar con migo y mi amiga ya que a nosotros nos gusta llamar la atención pero eso aún no conseguía aplacar mi mal humor. Decidí escoger a uno de ellos para que me acompañara a un rincón oscuro de la discoteca cerca de la sala de los sillones. Me apetecía divertirme con este humano, a parte que estaba muy bien.
Era rubio con los ojos azules, y un buen cuerpo asique le cogí de la mano para llevármelo, Alice se dio cuenta de mis intenciones me dio un guiño de ojo que significaba me divirtiera, ella me esperaría allí. Cuando llegue a la esquina intento besarme en los labios pero no le deje, yo no dejo que nadie me bese y menos un idiota humano.
Le empece a besar el cuello para que el hiciera lo mismo, y al parecer cogió el mensaje, con besos húmedos me besaba el cuello mientras sentía una de sus manos acariciarme el muslo y la otra subía poco a poco por mi costado, yo mientras con mis manos baje por su espalda hasta llegar a su culo y apretárselo un poco, lo tenia bastante duro. Cuando una de sus manos llego hasta mi pecho lo estrujo con mucho cuidado como si me fuera a romper, (ja si el supiera no me trataría con tanta delicadeza), pero le deje hacerlo consiguiendo que me excitara un poco pero no lo suficiente, mientras la otra seguía acariciando mi muslo de arriba abajo. Esto era un aburrimiento, este tipo era muy lento y me aburría.
Decidí acelerar un poco las cosas y con habilidad metí mi mano entre su pantalón y el calzoncillo para estimularle un poco más el miembro, me di cuenta de lo excitado que estaba. Él subió la mano que tenia en el muslo hasta llegar a mi intimidad movió un poco mi tanga hacia un lado y con uno de sus dedos empezar a frotar mi clítoris.
Ahora parece que nos estábamos entendiendo, empezamos a masturbarnos mutuamente, mi mano empezó hacer movimientos un poco más rápidos consiguiendo que él empezara a jadear sabiendo que su orgasmo esta cerca, con la mano que tenia en su pelo la deje apoyada en la pared, y de forma sensual la fui bajando hacia mi espalda. Al llegar a la cinturilla de mi espalda saque mi daga donde la tenia escondida. Cuando estuvo a punto de correrse se la clave en el corazón.
Así llegue yo a mi orgasmo y al paso me llevaba un alma en el bolsillo, cuando termine de convulsionar, tenia al tipo sujeto del cuello y me fije si alguien me había visto, al no ver ningún testigo deje al joven que ni siquiera sabia como se llamaba sentado en uno de los sofás donde habíamos estado de una manera que parecía que estaba durmiendo la borrachera.
Limpie la daba con mi lengua y la volví a guardar, me coloque bien la ropa y me dispuse a encontrarme con mi amiga de nuevo que como sabia me esperaba en la pista de baile con un nuevo grupo de chicos, pero esta vez no tenia ganas de bailar, con una señal le dije que iría a la barra a por una copa y la esperaba allí.
Pedí lo de siempre mi vodka mientras esperaba a Alice, mientras venia y no yo empece a coquetear con el camarero podría tener posibilidades de ser mi próxima victima, pero mi diversión termino pronto cuando una Alice, muy nerviosa empezó a golpearme la espalda para llamar mi atención.
-Bella, mira- me llamo dándome en la espalda.
-Espera Alice, no ves que estoy hablando?- le recrimine
-Joder Bella mira el espectáculo que te lo vas a perder coño- me volvió a llamar.
-Esta bien, haber que están importante?- La pregunte dándome la vuelta ya cansada de su juego.
Cuando me di la vuelta le vi. Sus ojos verdes como el jade, su pelo cobrizo desordenado que me llamaba a enredarlo entre mis dedos, y su cuerpo perfecto como un Dios bajado del cielo, llevaba una camiseta que le marcaban todos sus músculos, los cuales al verlos me relamí pensando en pasar mi lengua por esos pectorales.
- Joder Alice acabo de encontrar a mi perfecto esclavo sexual, a ese si que le ataría a mi cama y no le soltaría jamas.- Le dije a Alice con la boca seca.
- Hey espera que yo le he visto primero- Se enfuño conmigo- Ese rubio es mio tu ya te has divertido con el otro- me dijo con el ceño fruncido. ¿Rubio?, fué cuando me di cuenta del chico que estaba al lado de mi hombre.
- Quien te ha dicho que yo me he fijado en el rubio, yo te hablo del otro que le acompaña,- le dije para que viera su equivocación- El rubio es todo tuyo pero yo me quedo con el amigo.- Le dije con una sonrisa burlona.
Simplemente perfecto solo con pensar las cosas que haría con él en la cama se me hacia la boca agua, lo malo fue que al fijarme mejor tenia una lapa rubia pegada a él, Pero una rubia tonta no me iba a desanimarme, el seria mio. De eso ya me encargaría yo en seguida.
Cuando me iba a acercar a él mi pequeña alarma se activo, había algo en ellos que no me dejaba fiarme, regrese donde se había quedado mi pequeña amiga.
-Alice, hay algo raro en ellos, no se lo que es pero necesito que me des tu opinión.- Preferí comertarselo a mi amiga antes de tirarnos de cabeza.
-Si a mi me pasa lo mismo, miralos, su actitud es como si buscaran algo y cuando he intentado ver su aura no la he encontrado.- Me dijo ella también observándolos.
Fue cuando al girarme encontré esos ojos verdes mirando también, su mirada era tan poderosa que veía como el muro que había al rededor de mi alma se hacia añicos para quedar totalmente expuesta para él. El mundo que estaba al rededor nuestro de repente desapareció.
Solo estábamos él y yo verde contra rojo, sin ruido, sin humanos, sin nada, él me dio una sonrisa torcida de manera de saludo, y yo le devolví con otra sonrisa de volviéndoselo, jamas había sonreído con tanta sinceridad. Sentí que alguien me golpeaba en mi hombro y me sacaba de mi pequeño mundo. Al despegar mi mirada de él vi como la gente empezaba a correr de un lado a otro como locos, al parecer nos habían descubierto.
-Bella tenemos que irnos alguien ha descubierto al chico que te llevaste- Me dijo Alice.
-Joder pensé que tardarían un poco más.
-Vamonos de prisa – dijo mientras me cogía de la mano- salgamos junto a ese grupo que hay allí, así no levantaremos sospechas.
-Bien vamos, pero es una lastima, con lo bien que me lo hubiera pasado con ese chico.- Le comente buscando de nuevo al chico de los ojos verdes.
-ya los buscaremos otro día
Tirando de mi conseguimos escabullirnos de la discoteca con un grupo de humanos. No le volví a ver por el caos que había, gente corriendo, gritando por todos lados, yo viendo la revolución que había ocasionado, solo pude reírme a carcajada. De verdad que me lo había pasado genial.
EPOV
Al llegar al mundo de los humanos hicimos desaparecer nuestras alas y cambiamos nuestros aspectos para parecernos a ellos, yo iba con una camiseta un poco ajustada y unos vaqueros negros desteñidos, Tania llevaba un vestido bastante provocador, intentando llamar mi atención y Jasper en su linea con un pantalón de mezclilla y una camisa.
Conseguimos que nos dejaran pasar a la discoteca Amanecer ya que empezaríamos por allí donde fueron los últimos asesinatos. Cuando entramos estaba lleno de gente bebida, música alta, y luces por doquier.
-Jasper ten los ojos bien abiertos, y busquemos con discreción a ver si vemos algo fuera de lo normal- le comente a mi amigo al oído para que me pudiera escuchar a través de la música tan alta.
-Ok- esa fue su respuesta con una cara muy seria.
Al irnos adentrado a la discoteca miramos por todos los lados, hasta que sentí un tirón de mi amigo para llamar mi atención.
-Dos señoritas en la barra haciéndonos una radiografiá- me dijo con burla.
-Jasper no hemos venido a ligar sino por algo importante- Le dije con el ceño fruncido.
- Por echar un vistazo nadie nos dice nada- me dijo con una sonrisa.
También tenia razón pensé pero yo tenia una misión y no me iba a distraer por unas niñas de discoteca. Asique para que se callara mi amigo le di un vistazo donde me decía, y la vi con esos ojos color chocolate que me quito la respiración, ese pelo castaño sedoso donde mis manos nunca se cansarían de enterrarse y ese cuerpo que me encantaría recorrerlo con mi lengua.
No pude evitar mirarla de arriba abajo un par de veces, me había quedado prácticamente sin aliento. Cuando la volví a mirar a los ojos me fundí en ellos, todo a mi alrededor desapareció, la gente, el ruido, las luces, solo ella y yo, algo cálido recorrió mi cuerpo, la di una sonrisa torcida para que supiera que había fijado en ella y ella me respondió con una sonrisa que me impacto como una gran bola de fuego, no se si estuvimos horas, minutos o fueron solo segundos mirándonos pero para mi no fue suficiente.
Salí del trance con un tirón de mi amigo Jasper al advertirme que algo había pasado en la discoteca y al mirar a mi alrededor corriendo y chillando, algo muy grave tenia que a ver pasado, quise volver mi mirada hacia donde estaba ella, pero había desaparecido.
-¿Que a pasado?- pregunte a Jasper mirándole de nuevo a él.
-Parece ser que han encontrado a un chico muerto en la sala de los sillones- me dijo el fijándose donde esta la dichosa sala.
-Vamos a echar un vistazo- Le dije yo dirigiéndome hacia allí.
- Como lo podremos ver? me pregunto Jasper.
-A ver Tania usa ese cerebro y ese cuerpo y librate de esos dos- Le dije a Tania señalando a los dos guardias de seguridad que estaban vigilando la sala.
- A sus ordenes jefe- Me dijo ella risueña.
Se fue moviendo sus caderas, no se que les dijo pero enseguida la siguieron, dejándonos a nosotros vía libre para poder mirar al chico muerto.
- Que te parece- Le pregunte a Jasper mirando al chico. Sus ojos estaban cerrados con una cerveza en la mano derecha y una gran mancha de sangre que se le había formado en la camisa indicándonos que alguien le había apuñalado justo en el corazón.
-Que respalda la teoría que es una demonia la que esta detrás de esto- Me respondió mirando a los ojos.
- por que lo dices?- pregunte mirándole a él.
-Mira su bragueta- me dijo el señalándome el pantalón hay me di cuenta que todavía la tenia abierta,
-Creo que tienes razón, pero podría ser homosexual.
-No lo creo, ¿no lo hueles?- diciendo eso me di cuenta que olía a un perfume muy caro de mujer.
-Si, ha sido una mujer. ¿piensas que es la misma?
-Creo que si, es la misma herida hecha a los otros humanos, la anchura de la herida dice que esta hecha con la misma arma.
- Mierda hemos vuelto a llegar tarde.- le dije levantándome y dándome la vuelta.
-No te preocupes ya la pillaremos.
Buscamos a Tania para irnos de nuevo ya que teníamos que llevar el informe a Rosali para que lo pudiera investigar a ver si se encontraba con nuevas pistas esto verdaderamente me estaba cabreando y me llenaba de ira no poder encontrar a la culpable de estas muertes, y encima ahora había sido delante de nuestras narices, parecía que se estaba riendo de nosotros.
