Epoca actual...

-¡Rukia! - escucho el grito de mi padre del otro lado de la puerta y doy un respingo. Solo tomo mi mochila y respondo.

-Ya voy papá- salgo apurada de mi habitación, bajamos al comedor y mi padre me sirve un huevo frito, huele delicioso. -Muchas gracias papá- me siento en el comedor y como rápidamente mi desayuno.

-Me alegro que te haya gustado , es bastante tarde, será mejor que yo te lleve a la universidad- me dice el hombre de larga cabellera blanca que está frente a mi.

-Te lo agradezco papá, pero creo que si tomo el autobús llegaré a tiempo- a pesar de que tengo veinte años me trata como bebe y conduce muy lento cuando me lleva a algún lugar.

-Pero Rukia- protesta

-Ya me voy papá, no puedo retrasarme más- doy el último bocado, tomo mi mochila y le doy un beso en la frente a mi papá sin darle tiempo a que me diga nada. Salgo de casa a toda velocidad.

Me dirijo rápidamente a la parada del autobus que esta solo a dos cuadras de mi casa, lo abordó una vez que ha llegado, los choferes de esta ruta siempre van como alma que lleva el diablo asi que estoy segura de que llegare a tiempo, me siento más tranquila y recuerdo que no me he lavado los dientes, demonios, ya lo haré llegando a la universidad. Estudió medicina en la Universidad de Karakura en Tokyo, no soy una alumna destacada pero tampoco me va mal, me llevo bastante bien con mis compañeros y profesores, estoy a la mitad de mi carrera y en un futuro quiero dirigir mi propia clinica para ayudar a las personas que no disponen de muchos recursos. Mi padre dice que mi madre Unohana Retsu era una gran doctora y siempre era bondadosa con los demás por lo que quiero seguir su ejemplo.

La alarma del autobús suena cuando llegamos a mi parada y yo salgo de golpe de mi sueño.

-Bajan- le gritó al chofer para que espere un segundo mas y me permita bajar.

Ya que estoy en la calle cruzo la calle y corro para atravesar el jardín que está en la entrada de la universidad, entró y corro por los pasillos hasta llegar a mi salon, que alivio la profesora aún no ha llegado.

-Rukia, de nuevo corriendo he- me dice uno de mis compañeros de clase

-Si, ya me conoces, siempre por alguna razón se me hace tarde- contestó apenada en eso entra la maestra, todos la saludamos respetuosamente u tomamos asiento. Las dos primeras horas transcurren lento entre funciones específicas de algunos órganos vitales y cómo debemos abordar situación de riesgo. La chicharra suena y salgo del salón directo a el comedor de la universidad ya que me he quedado con hambre.

-Rukia- escucho la voz de una chica y volteo a ver, es Riruka con su peculiar peinado como siempre.

-Hola Riruka- la saludo con una sonrisa.

-¿Que tal la clase? - pregunta la joven de cabello rosa

-Ha ido lento- hago un moin. -¿Y a ti?

-Genial, el profesor Tsukishima es muy inteligente y tiene mucha experiencia eso sin mencionar lo guapo que es- Riruka entra un poco en calor por la emoción y se sonroja

-Cierto me habia olvidado que solo estas en esa clase por el doctor Tsukishima- ambas tomamos nuestra charolas con comida y nos sentamos en una mesita para almorzar.

-Por cierto Kia para el proyecto de patología, te ha tocado buscar imágenes que representen mejor el tema de Lupus- dice la chica pelirosa

-De acuerdo hoy me quedaré en la biblioteca para buscarlas y te las envio por mail- sonrió y levanto mi tenedor como si de una copa se tratara intentando chocarla, Riruka me ha entendido y hace lo mismo con su tenedor

-Salud- decimos al unísono.

Después del almuerzo con mi amiga el dia ha mejorado, he entendido los temas de mis clases he participado bastante. Cuando son las 7 de la tarde llamo a papá para avisarle que me quedaré hasta tarde en la escuela. El timbre suena un par de veces y escucho su voz

-Hola hija-

-Hola papá, llamo para avisarte que llegaré más tarde a casa-

-¿Quieres que pase por ti Rukia?-

-No papa gracias, tomare el autobus. Tu debes descansar recuerda que tu salud es delicada-

-Esta bien Rukia, pero ten mucho cuidado de acuerdo-

-Esta bien papa si surge algo yo te aviso. Te amo-

-Y yo a ti Rukia- cuelgo el móvil. Mi padre a pesar de sus cincuenta años tiene una salud delicada y no me gusta que salga noche con el frío.

Me quedo en la biblioteca buscando en varios libros las imágenes que necesito para el proyecto, hay una pareja de novios en frente de mi hablando con vocecitas melosas y haciéndose caricias un poco subidas de tono, yo me sonrojo un poco cuando me doy cuenta de que los miro directamente y sin parpadear, desvió rápidamente la mirada y vuelvo a mis libros tratando de recuperar la concentración. Cerca de las 6:30 de la tarde ya he terminado, recojo mis cosas de la mesa y colocó los libros que use en sus respectivos estantes. Afuera ya oscureció y hace un frío del demonio, por suerte traigo una sudadera para arroparme.

Camino hacia la parada del autobús en frente de la universidad, me detengo a esperar mi autobús y de repente escucho un grito, al parecer de una niña, volteo hacia ambos lados pero no veo nada, agudizó mi sentido del oído y de nuevo ahí está; cuando logro distinguir de dónde viene el sonido corro hacia el, recorro tres manzanas hasta un callejón oscuro

-Por favor ayuda- de nuevo escuchó el grito de una niña. Veo en el oscuro callejón hasta que mis ojos se adaptan a la falta de luz, logró divisar a una niña de cabello verde siendo atacada por un hombre enorme, es muy alto y robusto y su pecho está descubierto y lleva lo que al parecer es un cráneo. Siento una punzada en mi corazón, tengo un mal presentimiento de esto ya que se que es peligroso acercarme, sin embargo, no puedo dejar a la niña ser atacada y si llamo a las autoridades tardaran una eternidad en llegar.

-Hey- gritó sin darme cuenta, mi cuerpo actuó por voluntad propia e interrumpió el ataque. Ambos, la niña y el sujeto voltean a verme.

-¿Quien mierda eres tú?- grita el tipo, y veo como afloja el agarre hacia la pequeña peliverde

-Suéltala- gritó nuevamente, el enorme hombre suelta a la niña dejándola caer al piso, escucho un quejido por lo que creo se ha lastimado. El hombre con el cráneo ahora viene rapidamente hacia mi, por suerte logró esquivarlo haciéndome a un lado, ahora que está cerca me doy cuenta de un olor a pescado podrido, cierro mi puño y logro darle en la cabeza pero es demasiado dura casi como un metal, mi mano me duele muchisimo.

-Eres muy estupida- con una de sus manos me levanta por el cuello y me estrella contra el muro. -Hueles delicioso- dice mientras acerca su cara a la mía, su aliento es horrible y me dan ganas de vomitar.

-Suéltame- logró decir, mientras con mis uñas rasguño la piel de su brazo.

-Perra- grita furioso y aprieta aún más su mano en mi cuello. No aguantare mucho mas, si esto sigue asi perdere el conocimiento, saco las ultimas fuerzas que me quedan y logró empujarlo con ambas piernas, él suelta su agarre de mi cuello y yo caigo al piso tosiendo, mi vista esta nublada, estoy a punto de desmayarme. -Te matare maldita-

-¡Hey!- Escucho el grito de un hombre, mis ojos alcanzan a ver como el filo de una enorme espada corta por la mitad al sujeto y terminó por desmayarse.

NOTA DE LA AUTORA. Hola perdon por tardar en actualizar pero con la escuela y el trabajo casi no tengo tiempo. Haré algunos cambios en los capítulos anteriores con el nombre de Kurosaki a Shiba y dejaré el primer apellido para Masaki como corresponde.

En este capítulo trate de que el atacante fuera Gran Pescador espero haber captado la idea, sino diganme su punto de vista.

Nos leemos. Bye