IV
-Tu…_ Dijo asombrada se levanta corriendo a buscar entre sus cosas el frasco de anosmia
-Sí, ahora lo se_ dice el ojidorado detrás de ella_ ¿Por qué no me dijiste que había vuelto?
-Es mi carga, no la tuya_ respondió con frialdad
-¡No te hagas mártir Kagome! Sabes perfectamente que hay un hombre que está buscándola. Estas en peligro.
-No va a ser así_ tomo el frasco y se perfumó
Inuyasha arrebata el de la mano de la chica y lo huele_ ¿Qué es esto?
-Es para ocultar mi aroma y el de la perla_ se limita a explicar la chica_ con esto me oculte por años, no va a pasar nada_ le aseguró
-¿Con esto ocultaste también que eres mi mujer?_ Interroga el ojidorado
-¿Qué? ¿Quién te dij…?
-Tu olor te delató… ¿Por qué…no me lo dijiste?
-Estabas enamorado de Yuki y no quería atarte a mí, fui uno de los días que estabas exterminando a mi época y pedí a un cirujano que me colocara un injerto de piel_ estiro el cuello de su camisa mostrando el cuello desnudo con unas pequeñas fosas_ Fue la última vez que estuvimos juntos
-¿En la Boda de la hija de Rikishi?
-Si… me di cuenta cuando me toque el cuello, sabía que no me aceptarías, así que me fui al rio a lavarme y tome las flores de la Anosmia y cree un pequeño ungüento que me ayudo a ocultar mi nuevo aroma unos días mientras creaba el perfume.
Inuyasha se llenó de rabia y salió de la habitación ¿Tan poca confianza le tenía? Si lo hubiera sabido, no habría puesto sus ojos en Yuki. Había maltratado, amenazado de muerte y engañado a su mujer por la ley de los Youkais. De un salto llego a la rama y se escondió entre los árboles, ahora entendía porque su preocupación por ella, la conexión los momentos impulsivos ahora ¿cómo haría con Hikari? ¿Su pequeña y dulce Hikari? Necesitaba que Kagome dejara de amarle u otra solución. Tal vez Myoga sepa algo. Ahora tiene varias misiones: conquistar a su esposa, proteger a Kagome, descubrir los planes del ladrón del Sengoku y eliminar la marca de su mujer.
Kagome vagaba por los jardines del templo, perdida entre sus pensamientos sobre él y su destino. Se sentó en la raíz del árbol más cercano y cerró los ojos.
-¿Qué tal se te ha dado la inmortalidad?_ bromea con sarcasmo el hanyou
-Fatal…_se limita a decir la chica_ lo odio_ confiesa la chica
-Tal vez porque no tienes a alguien con quien compartirlo ¿Y si te consigo alguna pareja?
-Olvídalo Inuyasha, no quiero arrastrar a nadie a esta condena, no solo no puedo morir también soy la protectora de uno de los talismanes más poderosos que existe. Mi destino es la soledad.
-Esa idea de vida me absurda_ critica el ojidorado_ tomando en cuenta que tienes muy poco en esto de ser "inmortal".
-¿Tú crees que tengo 10 años siendo inmortal?_ pregunta confundida
-Si ¿No es eso lo que tienes?
-Inuyasha he vivido en esta tierra por 500 años_ confiesa la muchacha_ cuando me enteré que la perla seguía en mi cuerpo, decidí irme a la época antigua y protegerme con las plantas de anosmia.
Inuyasha baja del árbol y la mira una vez más, ella ha vivido lo mismo que él; observado como el mundo se acababa y volvía comenzar en más de una ocasión; cuando las personas cambiaban unos atuendos por otros; el dolor de ver a tus amigos morir mientras tu vivías eternamente; el contar los amaneceres acompañado.
Inuyasha permaneció en silencio un buen rato pensando en las palabras de la muchacha_ Si es asi ¿Dónde estuviste todo este tiempo?
-Cuando volví_ comienza a relatar_ me fui a china permanecía 5 o 10 años en cada provincia y me iba. Así hice en muchos otros países, ese siglo permanecí en China, Singapur, India, Mongolia, Siam, Sir Lanka e Israel.
-¿Permaneciste todo este tiempo tu sola?
-No tenía opción _ excuso bajando la mirada
-Cuéntame_ plantea_ Yo he vivido en la soledad, tanto como tú y quisiera saber que sucedió contigo en estos años_ Inuyasha la toma de la mano y vuelven juntos a la habitación.
-En el siglo XVII me fui a áfrica, conocí las tribus politeístas y sus extrañas costumbres y de allí a Italia_ relata la muchacha
-¿Conociste las pirámides de Egipto?_ pregunta Inuyasha
-Claro, aunque más me gustaba la esfinge
-¿Ese león, persona, pájaro raro? ¡Estás loca!_ refuta el ojidorado_ cuando las conocí me parecieron fascinantes y cuando encontramos el sarcófago de Ramses IX fue excepcional
-¡Wow! ¡Ahora el Sr. Orejas de perro es arqueólogo!_ se burla y suelta una carcajada hasta tirarse al piso
"Su risa es hermosa, no recuerdo la última vez que la vi reír así" pensó el albino con una sonrisa de oreja a oreja
-¡Te informo que yo fui discípula de Leonardo DaVinci!_ comenta con mucho orgullo_ Y adivina quien fue la Gioconda
-¡Eso es Mentira!_ Acuso señalándole
-Pues sí, me descubriste_ ríe y saca la lengua_ pero si lo ayude mucho en sus planos, estudie mucho con él y me aceptó pese a que le gustaba trabajar solo_ Kagome se sentó en el pasillo para observar el jardín_ era un hombre enfocado en sus investigaciones y cuando iba a buscar más información de Anatomía para mejorar sus dibujos, pasaba mucho tiempo en la morgue con los muertos.
-Supongo que fue algo molesto e incomodo
-La verdad es que con la época antigua le perdí el asco y en poco tiempo-por no decir un día-_Inuyasha enarca una ceja_ me acostumbre, es más, estudie medicina en los 50`s en Virginia.
-Yo Estudie arqueología en el Cairo en los 20`s y antes de eso, estudie Derecho en 1875, fui discípulo de Descartes, de Mozart –quien me enseño a tocar piano-, Parascelso y fui amigo de Julio Verne_ comenta el ojidorado sentado junto a Kagome
-¿En serio? ¡Yo igual!
-¡Feh! ¡No te creo! Eres más sincera que Miroku cuando decía que "iba a meditar"_ difama enfatizando el "meditar"
-¡Por favor! ¡Me vas a decir que nunca escuchaste el nombre de "Roset"!_ dijo la chica defendiéndose
-¿Tú eras la tal Roset?_ Dijo atónito_ ¿La boba muchacha que le enviaba bobas cartas a Julio?
-¡No eran bobas! ¡Lo ayudaba a redactar! Y haber, me imagino que tú eras "Ian" el Tonto sirviente de Julio_ supuso
-Yo no diría sirviente, yo lo llamaría "asistente de mantenimiento"_ sugirió Inuyasha totalmente relajado en el pasillo
-Aquí y en América eso se llama "sirviente" ¿Y después se volvieron buenos amigos verdad?
-Sí, podríamos decir que me ayudaba mucho en la búsqueda de Lily_ Kagome le mira confundida_ Yuki, ese era su nombre.
-Ah entiendo, Yo fui amiga y discípula de Bethoveen, también me enseño a tocar el piano_ comenta la sacerdotisa perdida en el horizonte_ me dio demasiado dolor verlo tan frustrado por su sordera_ Baja la cabeza para ocultar la mirada_ me sentí impotente de no hacer nada por ayudarle… era mi amigo_ la chica esboza una sonrisa
Siguieron hablando por unas horas más, hasta que se dieron cuenta que era tarde. Durmieron en la misma habitación, a la mañana siguiente tocaba partir a Tokio.
No se imaginaba tener tantas cosas en común con Kagome después de tanto tiempo, la misma soledad y las mismas penurias, las mismas vivencias y lo que contemplaban en cada lugar donde estuvieron. Por primera vez en su vida no recordaba a Yuki, miraba a la Sacerdotisa observando el paisaje con el rostro lleno de alegría. De verdad no se imaginaba estar sin ella, que ella muriera y el permaneciera en la eternidad. Allí si su soledad lo hubiera matado…
Llegaron a la estación de trenes y fueron a casa, apenas cruzaban palabras después de la noche anterior, pero al llegar al apartamento cenaron y volvieron conversar amenamente hasta que toco el tema de Hikari; Kagome al escuchar como Hikari era inteligente, hermosa, inocente entre otras bobadas le daban ganas de vomitar y lo peor de todo es, que su amor por él había aumentado. Por eso la otra semana e iría al templo a vivir.
-Kagome, por cierto_ dice el ojidorado_ necesitamos que nos ayudes con la investigación del ladrón del Sengoku
-Sí, no hay problema pero necesito saber algunas cosas_ dice la chica_ primero ¿tendrán algún cabello de él o una huella digital?
-Si tenemos, pero los laboratorios… en cuanto lo consiga te lo daré.
-Perfecto, mientras tanto voy a visitar los museos que asaltó a ver si hay algún patrón
-Si claro_ le muestra una lista con los nombres de los museos y la chica comienza a revisarlos uno por uno
Templo Myohoin en Kioto
Museo Nacional de Tokio
Museo del tesoro del Santuario de Meiji
-Ok, no será fácil. Por cierto Inuyasha, el próximo fin de semana me iré al templo_ le informa la azabache relajada enfocándose en la lista de los museos
"¿Qué? ¡No!" pensó el ojidorado_ ¿No crees que es muy apresurado? Apenas te acabas de recuperar del coma y te necesitamos en el caso Kagome_ excusó totalmente desesperado
-¡Oh vamos! Realmente no estaba en peligro de morir en el hospital_ defiende su punto y continua_ y si vamos a ver con lo del caso, para eso existe el internet y los correos electrónicos.
-¿Y la ayuda con Hikari?
-Trabajo con ella, es pan comido
-¿Y la perla? ¿Qué pasará con ella?
-¡Por favor Inuyasha! ¡No vamos a empezar!_ chilla sumamente molesta_ jamás pensé que volverías con esa tontería ¡después de 500 años! Me voy a mi casa ¡Y es mi última palabra!_ Sentenció para irse a su habitación
-¡Kagome no me dejes hablando solo!_ empieza a seguirla por el pasillo_ ¡Kagome! ¡No hemos terminado! ¡Kagome!
-¡Abajo!_ el albino cae al suelo_ No haces otra cosa que irrespetar mis decisiones, me voy te guste o no_ y cierra la puerta de golpe
En definitiva volver a casa fue una gran idea: No tenía que hacer tres viajes de su casa al trabajo y luego al templo, el templo era su hogar; podía sellar y proteger la perla con mayor eficacia y fuerza por el poder del Goshinboku y el pozo de huesos; visitaba cada cuanto que quería las tumbas de su familia y se encargaba de ellas; podía hablar con Shippo y Soten todos los días; y una de las más importantes no tenía que ver a Inuyasha- excepto cuando iba todos los días a la hora del almuerzo para buscar a Hikari- pero al menos no le vería por las noches como lo hacía en el apartamento.
Ese día era lluvioso, casi no había ventas en la Floristería, Hikari se tomó la semana libre por razones personales y Nami estaba enferma. Se quedó revisando las cuentas en la caja registradora y en sus manos también tenía también las carpetas del caso del ladrón del Sengoku, cuando el reloj dio las doce en punto mira a su alrededor- cuidando que no la tilden de loca- para pensar en voz alta.
-A esta hora llega inuyasha con algún regalo para Hikari_ comienza a recitar el programa monótono del hanyou_ y nos dice a todas…
-Hola_ Dice Inuyasha causando el chillido de la mujer tras la caja
-¡Inuyasha! ¡Que susto me diste!_ Jadeba como un perro del nerviosismo, coloca una mano en su pecho para comprobar si su corazón sigue latiendo _ ¿Se puede saber qué haces aquí? Hikari no esta
-Ya lo sé, vine a verte_ La chica arquea una ceja confundida_ vamos a almorzar
-traje almuerzo_ muestra la lonchera_ a parte está lloviendo, ni loca salgo de aquí con este clima… ahora dime de una vez a qué demonios viniste_ la muchacha cierra con llave el lugar y voltea el letrero de la puerta.
- ¡Feh! en realidad vine para que habláramos del caso, el almuerzo era una excusa_ se excusa orgulloso sin mirar a la chica_ si te soy sincero no tengo hambre_ pero su estómago le delató con un fuerte gruñido, Kagome solo sonríe ante la actitud infantil del albino.
-¡Pues tu estomago dice todo lo contrario!_ se burla la chica señalando su abdomen_ Vamos a almorzar_ le toma de la mano y lo lleva tras la caja registradora
-¿A dónde vamos?
-Ya vas a ver
-¿No que dijiste que no querías almorzar?_ ataca en contra de las palabras de ella misma
-Dije y cito "Traje almuerzo" y "ni loca salgo de aquí con esta lluvia"_ refuta la muchacha_ además no vamos a fuera
-¿Y a dónde?_ pregunta confundido
-Al invernadero_ dice con una sonrisa
Inuyasha queda atónito memorizando cada uno de los detalles de aquel lugar. No era como los invernaderos comunes y corrientes, parecía que volvía a la aldea de la anciana Kaede: el techo de vidrio con gotas de lluvia que caían sin parar; los árboles que crecían en los alrededores y sobre el un pasto –no césped artificial- abundante de un verde esperanza; en el habían miles de flores silvestres, tulipanes, flores de campanilla, flores de maple, entre otras; a los lados existían arbustos de rosas continuando por las de los girasoles, la de aves del paraíso y otras cuyos nombres no reconocía; cerca de allí-al final del pasillo- existía un estanque lleno de peces Koi y suspendidas al otro lado crecían las flores de loto y los jazmines.
Siguen caminando hasta un árbol que tenía el mismo aspecto al de la primera vez que almorzó con Kagome cuando se conocieron, cuando la odiaba por parecerse a Kikyou y por ser humana; se sienta y observa que la Sacerdotisa llega con una bolsa de tela con su almuerzo en una mano y la otra mano queda escondida en su espalda ¿Qué será lo que se trae entre manos? Intentó imaginarse alguna posibilidad de lo que podría traer detrás pero es demasiado para él, era un hombre de acción no de pensar tanto.
Kagome acomoda en un rinconcito su almuerzo_ traje arroz al curry
-¡Puaj! ¡Kagome sabes que esa cosa pica!_ se quejó tal cual niño llorón
-¡No es para ti tonto!_ contesta con una sonrisa traviesa_ Te traje esto_ desplaza su brazo izquierdo hacia delante con el cuenco blanco
Los ojos del hanyou se vuelven brillantes con vida ante la presencia de ese paquete en forma de plato humeante_ ¡Comida Ninja!_ Grita de la emoción y sin tapujos se atraganta de la sopa de fideos
-Sabía que te iba gustar_ dice Kagome destapando su comida_ aquí guardamos un poco de comida instantánea en caso de inventario u ocasiones especiales, como San Valentin, el día blanco, algún funeral, una boda o el día de las madres_ comenta para luego dar su primer bocado, traga y continua_ pero como está lloviendo y ya era hora del almuerzo podemos permitirnos hacer esto_ le guiña un ojo
Tenía mucho tiempo que no comía de esos productos prefabricados, nunca le llamo sopas instantáneas por la costumbre cuando buscaban los fragmentos. Volver a probarlas fue como volver a la aldea y pelear con Shippo y pegarle en la cabeza y reír victorioso para luego ser enterrado por la ex colegiala con ayuda del conjuro que poseía el rosario; recordaba como las gemelas le tocaban la orejas hasta que perdía la paciencia; las cachetadas de Sango a Miroku; las escapadas de Miroku para ver mujeres bonitas. Para el eso siempre seria el significado de felicidad y de hogar. De repente, por inercia, toca su rosario con nostalgia en un intento fallido por querer recuperar a sus amigos, a su mujer y el pasado que perdió hace mucho tiempo; acto seguido, toca el lóbulo de la oreja izquierda que al instante reemplaza sus dos orejas humanas por unas tiernas de perro.
Kagome le mira asombrada_ ¿Qué? ¿Tengo monos en la cara?_ responde con arrogancia
-No es eso_ hace una pausa y continua_ es que… tenía tiempo sin verte con tus orejas. Las extrañaba_ confiesan lo último con las mejillas ruborizadas
-¡Feh! Siempre me dejo las orejas cuando nadie me ve, en mi cuarto o en el baño
-Entiendo… ahora vamos a hablar del caso. Dime ¿Conseguiste lo que te pedí?
-Claro_ se mete la mano al bolsillo del pantalón y le entrega una bolsa_ aquí están los cabellos del ladrón, creo que con esto servirá
-No cantemos victoria, primero necesito revisar la escena del crimen_ comienza a explicarle_ necesito poder detectar su aura, luego podré ir a la pagoda para hacer el resto.
-Entonces hay que apurarnos
-He estado investigado las cosas que mostraste… parecen pasos para un ritual_ comenta la muchacha_ la tinta blanca es para crear un sello en el piso, los báculos y artefactos budistas es para crear un campo de protección, las cenizas eran del Santo Hakushin, las pinturas crean el ambiente de donde estuvo ubicada la creatura que quieren invocar y las armas representan su obra maestra.
-Entonces si es lo que estoy pensando…esa persona quiere…
- Que Naraku vuelva a este mundo… _ completa la Sacerdotisa
Continuará…
Holaaaa ¿Cómo están?
Lo confieso este es uno de mis capítulos favoritos y en el que me más me divertí escribiendo. La razón por la que estoy escribiendo tantas cosas en los capítulos es porque no voy a hacer este fic tan largo, es más son entre 13 o 14 capítulos (no vaya a ser que se normalicen las cosas en la Universidad y no tenga tiempo o peor que se me olvide).
Para las "Maten a Inuyasha por hacer sufrir a Kagome" denle una oportunidad el pobre también sufrió ;P
Tengo más sorpresas y secretos ocultos así que paciencia, publicare en cuanto termine el próximo capítulo (como ya dije tengo capítulos adelantados, pero quiero terminar los adelantados para publicar los que ya tengo).
Bye.
