Número en paréntesis (1): Explicaciones extras

n/a: Nota de autor al final de cada capítulo

"no quiero" : entre comillas es que el personaje está hablando en inglés

UA: Universo alternativo.

Nota inicial: La historia original sobre las cartas y sus personajes se modificó un poco para el uso del fanfic, por ello es un UA.

Disclaimer: Ni Yugioh! ni Card Captor Sakura son míos, son de sus respectivos autores, yo solo tomo todo para hacer una linda historia, en honor a la chica que escribió hace mucho tiempo sobre esta pareja, me dio como… una luz en mi camino.

"La Oscuridad de dos Mundos"

Nuntius

"El miedo hace hablar a los corazones destrozados."

Capítulo IV: Revelaciones Anticipadas

Yugi en su forma gatuna, estaba en medio de ambas chicas mientras le medían unos disfraces, posando para ellas. Solo podía ver como ellas se "divertían" mientras tomaban fotos como si fuera un modelo. Realmente no entendía como había terminado en ese lío, bueno si lo recordaba.

Tomoyo estaba sorprendida con la situación presente. Su querido Hayate era un humano. Yugi le veía preocupado, jamás pasó por su mente que lo descubriría tan pronto. Movió sus orejitas, intentando pensar.

-Has preocupado a todos –habló Sakura haciendo que el aludido volteara a verla –Duke san aún…

-No digas más, Sakura –interrumpió, sorprendiendo a todos, no había utilizado honoríficos (1) –En todo caso yo…

-¿Te vas a ir? –Interrumpió su dueña, apesadumbrada -¿Por qué?

-Señorita Tomoyo –se acercó a ella, y para la sorpresa de todos, le ronroneó mientras rozaba su mejilla contra ella –Si me quedo ustedes estarán en peligro

-Entonces ¿Por qué te quedaste como gato? ¡Y aléjate de Tomoyo! –exclamó Kero molesto

-Se suponía que no me descubrirían si estaba como gato, así no era una amenaza para nadie –dijo Yugi ignorando a Kero, comenzando a lamer su mano lentamente, curiosamente no se percataba de nada. Kero le veía con un tic en el ojo.

-¿Creíste que convertirte en gato no te descubrirían? Si que eres tonto –soltó Kero, recibiendo un zape por parte de su dueña

-Lo que quiero saber es del peligro que tanto hablas –Sakura le vio lo más seria que podía, intentando hacerle hablar

-Es sobre los Syankas –Yugi había cedido ante la mirada tierna de una chica –Esos seres no aparecieron solos en la Tierra, un hechicero llamado Rilvant las convocó –contó con sus dedos, recordando datos específicos –siete siglos, y si, es inmortal –les contestó antes de que preguntaran, era mejor mentirles antes de decirles la verdad, o por lo menos la verdad que sí los involucraba –cada cien años, debe de recolectar cien almas de hechiceros para poder seguir "viviendo" –No lo consideraba una forma de vida decente –han intentado detenerle pero… sin éxito

-¿Quieres detenerle? ¿Por eso estás aquí? –preguntó Kero

-Vine desde muy lejos y… -No vio venir el zape que le dio Sakura, se le quedó viendo mientras ella hacía pucheros de lo molesta que estaba, sacó su celular, llamando a alguien –Duke san, ¿puede venir? Lo he encontrado

-¡¿Qué?! –soltó Yugi asustado, ¡lo había delatado!

-Mentiste, y te pedí la verdad –dijo al terminar de hablar por el celular -¡Deja de huir!

Yugi se encogió en el sillón ante la mirada decepcionada de la castaña. No entendía del porque tanta preocupación, y no solo ella hacia él, sino de él hacia ella. Le echaba la culpa a la situación, a la magia, a todo. Quería correr hasta el mismo infierno si eso paraba sus problemas, pero su cuerpo se negaba a responder.

Pasó un rato hasta que llegó Duke, quien comenzó a reprenderle, pero se detuvo al verle. Suspiró mientras tomaba asiento, Tomoyo fue por te, cuando estuvieron todos listos, Duke comenzó a relatar lo mismo que le había platicado a la castaña, el aludido solo se encogía mas y mas en el asiento.

-Dime la verdad, Yugi –dijo Duke tras terminar su historia -¿Por qué te atacó la aldea?

-No lo sé…

-Queremos ayudarte, pero dinos que fue lo que realmente sucedió

Tenía miedo, y eso era lo que le impedía confiar en ellos. Todos le habían traicionado, y su familia fue la que derramó el vaso. Su propio hermano quiso matarle, le veía como si fuera un mounstro. Todos le veían con repudio, odio, y no los culpaba. Los había asustado, mostrando su secreto.

-¡Yugi! –gritó Duke zarandeándole -¡Maldita sea! ¡Contéstame! ¡Estoy harto de oír las mentiras sobre mi amigo! ¡¿Qué carajos pasó ese día?! ¡¿Por qué te acusan de ese crimen?!

Entre el pánico, las ganas de huir, los pensamientos derrotistas y sus gritos, hicieron que estallara. Comenzó a temblar mientras abría la boca, sus ojos fueron presa del pánico que sentía en ese momento.

-¡Me acusaron de ser demonio! ¡¿Acaso no lo entiendes?! ¡Yo no destruí la villa! ¡Esos Trolls aparecieron de la nada y comenzaron a matar! ¡Y de la nada, convoqué demonios para detenerles! ¡Ellos no hicieron nada! ¡Dijeron que yo era un hechicero maligno! ¡Yo no entendía mi poder! ¡Yo no entiendo porque la oscuridad me protege! ¡Yo no quería este tipo de vida! ¡Mi familia me odia! ¡¿Yo soy un demonio?! ¡¿Verdad?! ¡Por ello pude convocarles ¡¿no?! ¡Solo quería ayudar! ¡No imaginé que soltaran tanta estupidez! –gritó y gritó hasta que le detuvo tapándole la boca, triste.

Ya imaginaba lo que le diría, como le verían todos. Cerró los ojos mientras intentaba separarse de Duke, pero no imaginó que este le abrazaría, intentando calmarle.

-Eres un idiota, Yugi –su voz sonaba fastidiada, Sakura y Tomoyo observaban en silencio –Eres más humano que todos esos idiotas, ¿Acaso no has visto tu propia aura? ¿No recuerdas que en clase dijeron que los demonios no tienen aura? ¡Acaso no lo comprobamos en un experimento que hicimos hace tres años! ¡Te creía más listo! ¡Niño inmaduro!

-Tú eres el idiota

-Además, saliste herido al protegernos ¿recuerdas? –Prosiguió Sakura, abrazándole también junto a Tomoyo –Y sigues haciéndolo, eso prueba tu corazón ¿No? Eres humano, aún si la oscuridad es tu aliada

-Sakurita usaba la oscuridad antes de que su magia se acoplara a ella –comentó Kero sorprendiéndole –La oscuridad es un elemento de todo ser vivo, tonto

Simplemente se dejó llevar por el refugio que proyectaban todos en ese abrazo tan cálido. Todo le había resultado tan complicado, pero ahora unos extraños y su amigo le brindaban un poco de paz.

Se separaron de él, comenzando a hablar un poco mejor del tema. Yugi solo les seguía, no quería interrumpir, menos detener la sensación que le habían brindado, era como si tuviera una copa del mejor vino, degustándola lentamente.

-Lo importante, quiero que te quedes en mi casa –escuchó la noticia de Duke –Será lo mejor, además no puedes vivir en…

-Yo quiero que se quede en mi casa –soltó Tomoyo sin premura

-Lo siento señorita, pero no es posible, él es un mago buscado y pueden dañarles en el proceso –razonó Duke

-Confío en que podrá protegerse –le miró seria –además es decisión de él ¿no? –miró a Yugi de soslayo, este tragó en seco al ver que su mirada le decía que debía quedarse

-Esto no es porque él lo quiera, esto no es un arreglo de vacaciones…

No se había percatado que Tomoyo le había susurrado a Yugi, quien colorado estaba arrinconado, por su dueña y su amigo. Kero les veía curiosamente divertido.

-Yo me quedaré con la señorita Tomoyo, y las protegeré –su sonrojo cruzó la línea de la cordura, intentó disimularlo viendo hacia el suelo

-está bien, pero vendré a verte, espero que no le moleste señorita –comentó Duke

-Claro que no, ¿ves? Ahora te quedarás conmigo –le sonrió Tomoyo

Volvió a tragar en seco, su dueña realmente era alguien de temer.

Volvió su vista hacia las chicas quienes elegían atuendos de gatos al azar, y para aquellos que conservan la duda, ya llevaban una semana en ello. Maulló adolorido, estaba cansado. Las dos decidieron parar, había sido suficiente "castigo" para el pequeño. Sakura con cuidado le desvistió mientras Tomoyo guardaba las prendas y sus preciadas fotos. Ella acarició la cabecita de Yugi, en un gesto amigable.

-Es fantástico tu forma de gato –comentó

Él saltó al suelo, para volver a su forma casi original. Las orejas y la cola no se iban y eso que lo consultó con su amigo.

-¿Puedes ayudarme a revertir el efecto de esto? –señaló sus orejas y cola moviéndolas

-Aún no me creo que haya salido mal –rió Duke alzando su mano hacia las orejas, brillando un momento. Pero nada pasó.

-¿No puedes arreglarlo? –preguntó llorando cómicamente

-al parecer no, te quedarás así –bromeó Duke

-¿No te gustan? –ambos le vieron como si le hubiera salido dos cabezas –digo, son lindas –contestó sinceramente la castaña

-Bien, me las quedo –rió Yugi

Miró a ambas, sonriendo. No podía quejarse, exceptuando su estupidez en experimentos. Aunque, su dueña si daba miedo, recordó la sugestiva recomendación al quedarse.

Duke se distrajo, aprovechando el momento. Tomoyo se acercó a susurrarle.

-Si te vas, le contaré a mi amiga lo del "incidente" en el baño –rió discretamente –Ahora entiendo porque un gatito tendría "hemorragia nasal"

Le dio escalofríos al recordarlo. Pero no entendía él porque de tenerlo en su casa, si ni se conocían. ¿Tendría malas intenciones? No lo creía. No la vería jamás de esa forma. Ni tampoco a Sakura.

Por primera vez, sintió que podía confiar de nuevo. En un nuevo día sin miedo.


chanananana!

Yugi reveló algunas cosas sobre el ataque de la aldea, Tomoyo decide quedarse con el pequeño. ¿Por qué? Misteriosa. ¿Qué irá a pasar ahora? ¿Serán asi sus vidas? ¿todo habrá terminado? ¿O Todo comenzará ahora?

Hola a todos!

Disculpen mis ausencias, pero lamentablemente mi familia, trabajo, vacaciones, visitas familiares y navidades, me han forzado a estar lejos de mi amada computadora y no había podido escribir. Ahora los capítulos tendrán algo de irregularidad en la cantidad de hojas ya que quiero acostumbrarme a escribir de nuevo, así que por ahora este será corto ya que actualicé todas las historias. Muchas gracias por sus comentarios, sus reviews, me ayudan a seguir adelante, y gracias a los que me leen sin comentar. Espero que les haya gustado el capítulo y que esperen al siguiente.

Ya ne!