¡Celos! ¡Los de él!

Demonios, ¡Estoy en el despacho de Dumbledore! Y Snape le está contando qué le hice. Estalla mientras, cuenta que le besé; que me fingí mareada. ¡Dice que estoy loca! Por suerte, Dumbledore sólo nos mira y asiente.

Al final de toda la diarrea verbal que Snape ha demostrado, Albus gira su cabeza para mirarme. Por alguna extraña razón, siento que me expulsará; y yo sólo puedo encogerme en mi silla. ¡Pronto terminaré liliputiense! o ¡Pulgarcita!

Está diciéndome, que tal vez yo halla estado delirando. ¡Sí! Me atrevo a acervar, ¡Me sentía muy mareada y deliré! Pero enseguida, Snape cuestiona diciendo que; ¡Yo estaba consciente ya que le besé violentamente!

Ambos morimos, cuando Dumbledore preguntó como fue el dichoso "beso". Snape parecía un holograma de lo pálido que estaba y yo; sólo parecía un nabo. Bueno, él quiso explicarse; pero no funcionó. Apasionado, quise agregar pero solamente me quedé en "Apa" por que Dumbledore ya se lo imaginaba.

- Señorita Granger, ¿Está usted enamorada de el profesor?- me preguntó y yo sólo pensé ¡Diantres! Pero ¿Qué diantres? y supuse que Snape pensaba igual.

- Eh, no; no no- contesto, mirándolo de reojo.

- Entonces Severus, no tienes de qué preocuparte.

- ¡Esta chica insolente, me besó!- se queja el hombre. ¿Qué no entiende lo que es no preocuparse?

- ¿Alguna razón para eso Hermione?- me sonreía Albus, y yo; ¿Qué voy a saber?

- Creo que, me gastaron una broma- musité, en parte cierto- me bebí algo tal vez. Por eso me sentí mal.

- Bastante lógico Severus.

Snape ya no encuentra qué criticar, y simplemente nos vamos. Ya afuera, me ha quitado ¡90 puntos! Y prohíbe los castigos. ¡Ja! Qué cobarde.

Regreso a la habitación, y me doy cuenta de que; ¡Sólo queda un día para los exámenes finales! Bien, estoy perdida; derrotada. ¡Nada que hacer!

Ginny me mira, y trata de consolarme. Sabe que hice cuanto pude y que nada logré. Es entonces, cuando siento que me quedaré para siempre en Hogwarths; como Flich el conserje. Bien, ese será mi destino y no me lo leyó; Trelawney.

En fin, me voy a las clases que tengo que asistir. Así sea que me quedo, al menos haré las últimas cosas bien. La clase que me toca es Transformaciones.

Ese día Ron, parece más meloso de lo normal. ¡Qué diantres! A mí me gusta, yo le gusto; entonces. Estamos juntos, con los amigos; pero siempre juntos. En el comedor, Ron tiene una de mis manos bajo el mesón. Yo tengo mi cabeza apoyada en su hombro, ¡Estoy tan triste! Pero él no puede saberlo.

Entonces, cuando muevo mi cabeza; está Snape a lo lejos. Me mira con una curiosa expresión en su rostro. ¿Qué le pasa? Pareciera que. ¡Diantres, no puede ser! ¿Cuanto tiempo tiene mirándome?

Pues, sin yo saberlo; ¡Estoy haciendo otra de mis jugadas! Miro a Ron que está mirándome con una expresión de confusión. Me decía algo, algo como "¿Puedo besarte?" Y yo sólo asiento. ¡Pues Snape que me mire todo lo que quiera! Para cuando me separo de él; el profesor está en el pasillo.

¿Le molestaba que le besara o no? Pues, está a punto de decirme algo; pero se retracta. Me llama luego, exhibicionista, otra vez. Yo sólo le digo, en voz baja por supuesto; que sólo estaba con Ron. ¡Pero según él, eso viola miles de reglas!

¿Soy yo, o está celoso? Parece que le gustó lo que hice pero es tan obstinado que no va a decírmelo. Bien, me dispongo a irme; pero ¡Dios santo algo está sucediendo!

¡Una de sus manos sostiene mi brazo! y me obliga a regresarme. Quiere saber por qué le he besado, pero yo simplemente me suelto y le digo que; me libere o gritaré. Eso ¡Me preocupa! No me dice palabra alguna, y simplemente se aleja.

Vaya, creo que ¡Lo he puesto celoso! Y creo también; que aún tengo oportunidad. Es hora de que use la carta maestra que le sigue a los "Celos". ¡Ginny tiene que saberlo!