En este capitulo se conocerá un poco la relacion de Tsuna con Sayuri que es la madre de Kyoko.
Bueno, espero que les guste. A leer se ha dicho.
Actualización: 14-04-14.
Capitulo 3: No existe razón.
Tsuna se despertó al oír el ruido de una puerta cerrándose, intento levantarse pero dolor de su hombro lo paralizo e hizo que se volviera a acostar.
Miro su hombro, se sorprendió al ver que este estaba vendado de una manera bastante experta y que no llevaba camisa, ni zapatos solo sus jeans negros.
La curiosidad de saber que sucedía hizo que el mafioso mirara a su alrededor. Estaba acostado en una cama individual tapado con una sabana de un rosa pálido. Miro a su alrededor, teniendo cuidado con su herida.
La habitación tenía una decoración interior rosa y blanco, frente a la cama donde él estaba había un escritorio con cuadernos desperdiciados en el, a lado del escritorio había un ropero de madera y en el centro del cuarto había una mesa para tomar té, con dos almohadones rojos de cada lado. Era obviamente, el cuarto de una chica.
La habitación de una chica... ¿Cómo diablos llegue aquí?
Como si le hubieran leído la mente, la puerta se abrió y rápidamente Tsuna por instinto hizo que sus ojos marrones se convirtieron en penetrantes ojos naranjas. Al reconocer por alguna razón se relajo e incluso sin darse cuenta sus ojos volvieron a su color natural.
Kyoko entraba a la habitación con una bandeja de té en sus manos, esta al darse cuenta de que Tsuna había despertado le regalo una tímida sonrisa.
Tsuna repentinamente empezó a recordar lo que paso antes de desmayarse.
Al enterarse de la muerte de Sayuri, salió corriendo le rabia consigo mismo y una vez que descargo su ira con un pobre árbol, repentinamente recordó que en la carpeta decía que la mujer tenía una hija dos años menor que él y por alguna razón tuvo ganas de conocerla.
Algo que pago muy caro cuando después de salir del colegio de Kyoko, unos pandilleros de alguna manera le reconocieron y el sin armas no tuvo más opción que huir.
Y lo último que recordaba era se había deshecho de los pandilleros pero que había perdido mucha sangre y había terminado desmayándose.
¿Estás bien? ¿Te duele tu herida?- hablo Kyoko con una voz dulcemente preocupada, causando que el moreno sintiera su corazón latir más rápido. Y mirara a otro lado nervioso por alguna razon.
No estoy bien – hablo fríamente Tsuna para que esta no viera el efecto que tuvo en el.
Kyoko simplemente asistió y un extraño pero para nada incomodo silencio se instalo en la habitación.
La peli naranja preparaba el té de manera distraída mientras observaba a al chico con curiosidad. Este no parecía darse cuenta de eso, estaba metido en sus pensamientos.
Antes de que cayera inconsciente, Kyoko estaba segura de que sus ojos eran anaranjados iguales a la persona que la había observado esta mañana y ella juraba también que esa clase de ojos la habían mirado con advertencia cuando había entrado pero que un instante cambiaron a los marrones chocolates que tenia ahora.
Tenía unas muchas ganas de preguntarle, no solo sobre sus ojos sino también si él era chico que la había espiado mientras estaba en el colegio y porque lo hacía.
Quisiera preguntarle pero seguramente terminare molestándolo.
Oi ¿Por qué lo hiciste?
Los pensamientos de Kyoko fueron interrumpidos al oir de la voz de Tsuna. Esta torpemente paro lo que estaba haciendo y lo miro sin entender su pregunta. Tsuna suspiro al ver su confusión.
Me refiero a que porque me salvaste. – hablo el moreno, sus palabras sonaban tranquilas pero sus ojos chocolates estaban serios y desconfiados.
Para sorpresa de Tsuna, la chica empezó a reírse de una manera tan dulce que si no fuera porque pareciera que se estuviera burlando de él, se hubiera quedado embobado con su risa.
Tsuna estaba a punto de hablar para preguntarle de manera fiera que era tan divertido hasta que Kyoko al darse cuenta que lo había irritado, al instante dejo de reírse para disculparse.
Lo siento – se disculpo con las mejillas sonrojadas la chica, el moreno al verla así sintió como su enojo se evaporaba instantáneamente – No me rió de tu pregunta, sino de que la respuesta es demasiado obvia.
¿A qué te refieres? – pregunto con el ceño gruñido.
La peli naranja sonrió pacientemente al ver la confusión del moreno y decidió decirlo directamente.
No existe una razón para salvarte. – ante esa respuesta Tsuna se paralizo, Kyoko sin darse cuenta del efecto de su respuesta que causo en el chico continuo.
No existe razón para salvar a alguien. Y aunque no te conozca, tampoco puedo quedarme de brazos cruzados sin hacer nada. Solo lo hago porque quería ayudarte. Eso es todo.
La chica termino lo que queria decir y el silencio volvió a reinar en la habitación. El mafioso no dejaba de ver a la chica con asombro, sin duda el no esperaba en absoluto esa respuesta, solo una persona la había dado una respuesta así antes...
Esa respuesta… es la misma que digo Sayuri aquella vez…
~/~/~ Flashback ~/~/~
Sayuri-neesan… ¿Por qué m-me a-ayudas? – tartamudeo un Tsuna de unos diez años a un mujer de largo cabello anaranjado que en este momento estaba curando las heridas de pequeño.
Sayuri dejo su labor unos segundos sorprendida por la pregunta y miro al niño, no podía ver su expresión ya que el flequillo le tapaba los ojos pero la mujer lo conocía lo suficiente para saber que estaba intentando mantener la calma.
¿A qué te refieres Tsuna-chan?- pregunto Sayuri mientras ponía vendas en una herida de su brazo.
¡No lo entiendo! – exploto el pequeño Tsuna, las lagrimas que había estado conteniendo inútilmente salían sin parar por sus mejillas.
Soy un inútil... – hablo estaba vez el niño en con voz baja- Mis calificaciones son un desastre, son un asco en los deportes, me caigo incluso en un piso plano. Ni siquiera lavar los platos me sale… Soy un desastre… Soy de lo pe-
No terminó de hablar al sentir que era abrazado se paralizo. Sayuri se aferraba a Tsuna con tanta fuerza que a este le costo por unos momentos respirar.
No tengo ningún motivo para salvarte Tsuna-chan. –la mujer suavizaba su abrazo a medida que hablaba- Simplemente no puedo ignorar y seguir caminando como sin nada, especialmente cuando esa persona es como un hijo para mí.
Tsuna al escuchar esa respuesta abrió totalmente los ojos asombrado.
Incluso si eres como dices, tus eres muy importante para mi Tsuna-chan, así que no tengo ningún motivo para ayudar a alguien simplemente lo hago porque quería ayudarte. Te quiero Tsuna-chan
El niño no podía creer lo que escuchaba, no recordaba la última vez que alguien le allá dicho que le importaba y muchos menos que lo quisiera. Pero aquí estaba siendo abrazado con cariño por alguien.
Y volvió a llorar pero de alegría.
Se aferro con fuerza a Sayuri y esta simplemente correspondió con la misma intensidad mientras le acariciaba suavemente sus cabellos castaños.
Llorando sin control y con voz entrecortada hablo Tsuna.
Gracias. Gracias Sayuri-neesan. También te quiero.
~/~/~ Fin del Flashback ~/~/~
Una vez que Tsuna salió de ese recuerdo miro a Kyoko con una intensidad tan fuerte, que causo que esta se sonrojara y mirara nerviosa así cualquier otro lugar menos los ojos chocolates del chico. Este se dio cuenta del sonrojo de la chica y sonrió.
Tsuna recordaba con cariño a Sayuri, ella fue una de las pocas personas que la había ayudado y fue su primera amiga sincera, algo que para Tsuna que vivió prácticamente todo su vida en el mundo de la mafia era casi imposible de encontrar y por eso el chico valoraba profundamente sus amistades con sus guardianes. Ademas si la amistad sincera era dificil de encontrar, la bondad para ayudar a alguien era aun peor.
Esa clase de compasion pura Tsuna solo lo había encontrado en dos personas, la difunta Sayuri y ahora su hija que estaba frente a el.
Realmente se parece a ella no solo es su físico, sino también en su personalidad.
Penso Tsuna y sonrio con nostalgia y tristeza sin poder evitarlo.
En cambio, Kyoko estaba nerviosa y no entendía la razón de ello.
¿Porque mi corazón comenzó a latir tan fuerte cuando me miro de esa manera?
Oye, preciosa – Kyoko ante la palabra "preciosa", sintió como enrojecía hasta las orejas.
H-Hai – tartamudeo la peli naranja avergonzada, mientras Tsuna que había cambiado su humor con una rapidez impresionante la veía con picardía en los ojos, pensando en lo linda que se veía sonrojada.
¿Cuál es tu nombre? – le pregunto el moreno, a pesar de saber la respuesta tenía que guardar las apariencias, no quería que supiera la conexión que tenia con su madre. Al menos no por ahora.
K-Kyoko Sasagawa – hablo levemente sorprendida con la pregunta tan repentina de Tsuna.
Bueno Kyoko – hablo con ternura Tsuna, sorprendiéndola aun más y también haciéndola sonrojar otra vez.- Mi nombre es Tsunayoshi Sawada pero dime solo Tsuna y desde ahora como pago por salvarme… yo…
Repentinamente se quedo callado y ojos eran tapados por su flequillo, Kyoko lo miro preocupada y estaba a punto de hablar para decirle que no era necesario ningún pago.
Hasta que Tsuna levanto su mirada mostrando la determinación de sus ojos.
Como pago, desde ahora te protegeré sin importar que, Kyoko – termino de decir sin dudar ni un instante.
No olviden de enviarme sus comentarios.
Sayonara.
