El caballero de Pegaso
-Aquí dormirás y sera tu nuevo hogar. - dijo Apophis a Huras que lo conducía a una de las alcobas de su casa.- debes ser fuerte y valiente. Naciste bajo la constelación de Acuario. Lo que significá que tu seras mi aprendiz y en un futuro seras el próximo caballero dorado de acuario. - dijo finalmente el egipcio.
-Si lo se. - respondió Huras entrando a su nueva habitación. Aun sus ojos estaban humedecidos. - mi padre, me dijo que yo debía ser entrenado por ti cuándo ya tendría mas edad.
-Tu padre.- dijo Apophis con una mirada recia. -descansa porque a partir de la otra semana sera solamente entrenamiento. - finalizó el egipcio con su mirada fría.
Apophis dio media vuelta alejándose de la habitación de Huras y tras de él iban sus mascotas Zu y Jaduris.
En cuanto Huras estaba sentado en un rincón de la habitación llorando, hundidos en recuerdos que amargaban su joven alma. Recordó una noche que estaba él, su hermano Helos y su padre Horus en el tejado de la casa de Sagitario. Ellos miraba las constelaciones que cubría la cúpula nocturna.
- Ese de allá es la constelación de Pegaso. - le enseñaba Horus a sus dos hijos aunque Helos no entendía mucho en ese entonces era aun mas pequeño. - aquel es la constelación del caballo menor.-
- ¿Y que caballero sere yo? - preguntó Huras emocionado por la enseñanza de su padre.
- tu primera armadura de bronce es por tu estrella guardiana. Tu naciste en el signo de acuario, pero tu estrella guardiana es Alfa Apodis, de la constelación Apus o ave paraíso.
- Entonces sere caballero de bronce de Atus. - dijo Huras feliz de saber cuál era su estrella guardiana.
Horus sonrió acariciando la caballera cobriza - es Apus.- respondió corrigiendo a su hijo con una delicada sonrisa,
-Si apus.- retracto con gran entusiasmo Huras.
Volvio abrir sus ojos Huras y se estrelló con la cruda realidad que es su presenté.
se fuerte escuchó Huras en la oscuridad de su habitación. Miro a su alrededor y reconoció ese tono de voz, era de Némesis de Virgo.
- Se fuerte y valiente. - dijo Némesis abrazando a Huras, que comprendía su dolor. Mientras Huras lloraba al mirar que su hermano quedo solamente un cúmulo de cenizas. Para ese momento Apolo y sus dos Solaris ya se habían ido. Dejando dolor y odio.
-El odio te llevará destruir el honor que pervalese en ti. - le decía Némesis, mientras Huras giro su mirada a él y notó que siempre ese misterioso caballero tenia los ojos cerrados. - pero este Dolor puedes convertirlo en justicia. - concluyó Némesis de Virgo
En seguida el patriarca se acercó a Huras.
- Asi sea tan dura la lección, es una lección. - le dijo Dacio a Huras. - esto marcará tu vida, y sabrás que el único culpable de esto fue tu padre. Tu destino sera tan fuerte que te convertirás en el mejor caballero dorado. El cosmos de tu hermano vivirá en ti a partir de ahora.
- Yo te protegeré. - dijo Némesis finalmente abrazándolo más fuerte.
-Tu maestro sera Apophis - le Índico Dacio. - el te guiará en este caminó.
Huras miro a Apophis que no apartaba la vista de él.
-Apophis- susurró Huras para si mismo.
En cuánto Apophis, él habían llegado al trono de su casa donde lo esperaba Axio de Orion, Carlos de Cruz del sur y Mirla de Andrómeda. Tres caballeros de plata entrenados por él.
- Xina debe estar cerca de Nápoles. Cuándo desembarque matenla y tráiganme al bastardo. - ordeno el egipcio acuariano acariciando su perro negro. - quiero vivo ese bebé.
-Si señor. - respondieron al unísono los tres caballeros de plata.
De inmediato los tres salieron corriendo de la casa de acuario. Tras la cacería de la amazona Xina de Pavo real.
- Ese niño tiene algo que Apolo deseá. - pensaba en voz alta Apophis, acariciando aún su can negro. - si se lo entregó abandonara la tierra y nos dejará en paz. Pero ¿quien es realmente ese mocoso? Si es un bastardo.
- ¿Y que es lo que sabes de ese niño? - escuchó el acuariano, mirando a su alrededor. Y de la oscuridad salio Acton de Ofiuco. Un hombre oscuro de tez canela, cabello verde selva y ojos color de un amarillo intenso.
Acton nació en una tribu marroquí cuyo tribu fue asesinados por espectros de Hades. Él fue rescatado por su maestro Rómulo de Ofiuco y Mercurio de Leo. Se sabé que fue entrenado por ambos y finalmente se convirtió en Acton de Ofiuco tras la muerte de su maestro en la última guerra santa. El es muy místico y misterioso. No es callado pero si extremadamente solitario. No se mucho de él pero vive viajando en los pueblos cercanos al santuario donde cura a los mas enfermos.
-¿Quién te dio permiso para entrar a mi casa? -preguntó con gran soberbia Apophis.
- ¿No te erices como un gato?- mofó Acton. - nos vigilan.
- Debo suponer que si sabes sobre él. - intuyó Apophis.
- Eres muy detallista. - respondió Acton. - si lo sé.
- Te exijo que me digas la verdad.- ordeno Apophis.
Ja... no Apophis. - dijo finalmente Acton. - pero no te permitiré que lastimes Aponclotes. - su semblante cambio drásticamente, rostro amenazante y severo.
- Eso veremos. - dio media vuelta Apophis y se alejó de su trono acompañado por sus mascotas - por favor terminate de ir Acton. -concluyó
Finalmente Xina había llegado a Nápoles para asi ir mas alla de los Alpes para entrenar al hijo bastardo de Horus, cumpliendo su juramento.
Al desembarcar del barco, sintio un cosmo cerca de ella. No sabia si era enemigo o amigo.
Temía que fuera un enemigo poderoso guiados por el patriarca o Apolo. Estaba cubierta con un largo manto que cubría todo su cuerpo, en cuanto su rostro su identidad era protegida por su máscara de la armadura de plata. Y lo único que llevaba consigo mismo era su caja de pandora.
Era de noche, cubierta de nubes grises que obstruía el paso de la luz nocturna. Habia un frio espectral que cubría el puerto y con ella una neblina que viajaba por las aguas tranquilas del mar.
Una vez Xina en suelo firme decidió continuar su camino por las oscuras calles de la ciudad. En sus brazos llevaba al hijo bastardo de Horus que había jurado protegerlo contra el santuario.
De pronto se detuvo en súbito en medio de la plaza de Nápoles.
- Deberían salir ya. -dijo Xina anotar la precencia de los espías, que la habían seguido desde el puerto.
- Xina de Pavo Real. - dijo una amazona de cabellera dorada, de Bustos grandes y piernas gruesas, con una cintura pronunciada. Vestía con leotardo verde manzana con una hombrera plateada.
-Mirla de Andrómeda. - dijo de entre dientes Xina mirando a sus espías que salían de las sombras de una oscura calle.
-Entreganos al niño y no sufrirás, tendrás una muerte rápida. - le advirtió Carlos Cruz de sur.
- Inlusos- dijo Xina.
- Entonces prepárate para morir. - advirtió Axio de Orión. - ¡Muere! FURIA DE ORIÓN.
De pronto un poderoso cosmos explotó con fuerza de color morado. Mientras Xina esquivó el ataque con el bebé en brazos.
-¡Estúpido no hay que lastimar al bebe!- advirtió Mirla de Andrómeda a su compañero de ojos celestes y cabellera plateada.
Xina a notar que la batalla era inevitable decisión bajar el bebé, lo acomodo en un rincón de la plaza lejos de la posible batalla.
- Ahora si podrán luchar conmigo. - advirtió Xina elevando su cosmos a su máxima capacidad, un cosmos de color verde claro.
-Excelente. - dijo Axion, elevando su cosmos al máximo.
Ambos elevaron sus cosmos a su propios límites. De pronto entraron en una batalla sin precedente. - EXPLOSIÓN DE ORIÓN. - un destello morado seguido una gran explosión en el suelo donde estaba la amazona. Xina contuvo su explosión cubriéndose con sus antebrazos del poderoso estallido.
Xina en seguida embistió al caballero de Orión con una técnica llama GOLPE DE DIOS. Que es un golpe destellante tan rápido como la luz. Axio no pudo esquivar el golpe de Xina. Salio disparado por los aires, mientras su armadura de plata se desintegraba dejando una estela.
- Devmani te entreno muy bien. - dijo Axio tendido en el suelo.- maestro... -dijo antes de morir.
El caballero Axion nombró el último maestro de Xina que era Devmani de Virgo.
- Es mi turno. - advirtió Mirla de Andrómeda elevando su cosmos- CADENAS DE ANDRÓMEDA.
Y de la nada las cadenas de la amazona, como si hubiera cientos se desplegaron por el espacio, seguido como flechas a la velocidad del sonido se dirigieron contra Xina.
Xina, fue golpeada con las cadenas que fragmentaron su armadura plateada. Mientras ella era disparada hacia atrás por los impactos incesantes.
Xina se levantó del suelo llevando su brazo a un costado de su torso. Estaba herida, una de las cadenas de andrómeda había creado una gran herida en lado izquierdo del pecho.
- Te has vuelto mas fuerte Mirla. - dijo Xina mirando a su contrincante.
- Si ya te he superado en poder - respondió Mirla - lástima que no veras cuando sea una caballero dorado ¡Ahora muere! CADENAS DE ANDRÓMEDA.
- ESCUDO DE MILENARIO. -Xina alzo frente a ella a la una velocidad mas rapido que el sonido, un escudo hecho de su cosmos que brillaba con luz propia. En seguida las cadenas de andrómeda fueron bloqueadas por el escudo, impidiendo su pasó mortífero.
-Sabes muy bien que no se puede usar la misma técnica dos veces con un caballero. - le advirtió Xina a su rival.
-Lo se. - respondió Mirla. - pero no te diste cuenta que las cadenas te estan rodeando. Pronto podre ejecutar mi mayor técnica. - advirtió la amazona.
- Es imposible - murmuró Xina, no me di cuenta.
- LLUVIA MORTAL. - Bramo la amazona de Andrómeda.
De Pronto las cadenas se alzaron hacia el cielo y como una lluvia de estrellas, las cadenas de Andrómeda descendieron hacia Xina. -ESCUDO MILENARIO. - Xina trató encerrarse en un domo de cosmos pero la lluvia de cadenas fueron mas veloz.
La lluvia de cadenas impacto contras su armadura, volviendo a sufrir varias roturas, fragmentándolo más. En cambio su mascara también fue fracturada.
En cuánto la amazona Xina cayó de largo a largo en el suelo herida, abatida y con muy poca fuerza para volverse a levantar del suelo.
-Eres débil Xina. -le recalcó Mirla de Andrómeda a la amazona Xina de Pavo Real. - ya te superé. Y creí que iba ser una batalla interesante, pero me dejo con un sabor amargo. Estoy decepcionada de ti, no eres rival para mi ¡hasta nunca Xina. LLUVIA MORTAL.
Volvieron alzarse las cadenas de Andrómeda hacía el cielo, seguido se precipitaron hacía la herida amazona.
De pronto, de la nada, Xina es rescatada cuando estuvo a punto de recibir la lluvia mortal. Alguien tan rápido pudo tomarla y llevarla lejos del ataque.
Xina volteo su mirada hacia el héroe que la había salvado del ataque de Mirla.
-Rocco. - susurró Xina al mirar aquel joven que la cargaba entre sus fuertes brazos. En cuánto Rocco solo se limitó a sonreírle con su cálidos ojos marrones.
- Ya me estoy acostumbrando a salvarte. - dijo Rocco dejando a Xina de nuevo al suelo.
- Rocco de Pegaso esta no es tu pelea. - advirtió Mirla de Andrómeda. - este asunto no te concierne.
- Claro que si Mirla. - respondió Rocco clavando sus ojos destellantes a la máscara de la amazona. -No te permitiré que toques Xina y que te lleves a ese bebé.
- Eso lo veremos. - respondió finalmente Mirla Andrómeda. - CADENAS DE ANDRÓMEDA.
- METEOROS DE PEGASO .- y de sus brazos emanaron una ráfagas de luces azulejos contra las cadenas de Mirla.
De pronto los eslabones de las cadenas de Mirla se rompieron, tras los miles de golpes sonicos de Rocco. Al mismo tiempo los golpes sonicos del caballero de Pegaso llego a golpear a la amazona de Andrómeda.
Mirla salio disparada por los aires, mientras su armadura de Andrómeda salio destruida casi por completo por los meteoros de Pegaso.
Mirla al caer en el suelo perdió el conocimiento tras el ataque de Pegaso, muy cerca de ella se encontraba su compañero Carlos de Cruz del sur.
- Deseas pelear conmigo. - le advirtió Rocco al de caballero de plata. -
- Eres un caballero de bronce. No podrás contra mi. - respondió Carlos con una sonrisa arrogante
- MÁXIMA GRAVEDAD.- Bramo el caballero plateado.
En seguida, Rocco y Xina fueron empujados con mucha fuerza contra el suelo por una fuerza titánica. Y de ahi se le hacían difícil levantarse del suelo por gravedad alterada.
-Tontos de ahi se le hará difícil de levantarse- le advirtió Carlos a sus enemigos, que yacía tirados en el suelo, intentando levantarse de ahi - mi técnica consiste de elevar la gravedad tanto como yo deseé. Es decir que estan experimentando la gravedad de la superficie de la estrella de Sirus. Pronto su armadura explotará por la presión y su cuerpo serán aplastados.- en seguida carcajeo observando como intentaban sus dos enemigos levantarse del suelo. Pero la gravedad era tan fuerte que ni siquiera podia respirar bien. Su armaduras crujían al igual que sus huesos.
-No te permitiré que lastimes a Xina. -decía Rocco de Pegaso mientras elevó su cosmos tanto que pudo levantarse de pie y sobreponerse con la gravedad de Sirus. - y mucho menos que se llevé al bebé de Horus. ¡no te permitiré que te salgas con la tuya !
-Imposible. - dijo Carlos asombrado a ver que Rocco que pudo erguirse de la gravedad impuesta por el caballero de la cruz del sur. -nadie ha podido levantarse de mi gravedad.
- Es porque yo tengo la fuerza Athenas. -respondió Rocco de Pegaso. - METEORO DE PEGASO. - de sus fuertes brazos emanaron una ráfagas de luces que iban dirigidas contra el caballero de plata.
Carlos a la velocidad de la luz esquivó los Meteoros de Pegaso, con una agilidad increíble.
- Estúpido, tus meteoros de Pegaso es muy lentos para mi. - dijo Carlos. - yo me muevo a la velocidad de la luz. Tus meteoros son lentos.
- No deseaba golpearte- respondió Rocco - solo quería que te distraigas. ¡Xina ahora!
- MIL OJOS- de pronto de atrás de Xina emanaron una larga cola de pavo real, que se abrió como un abanico tal cuál como un pavo real.
Y en cada una de las plumas del abanico emanaron miles de ojos abierto mirando al contrincante plateado. Carlos se detuvo en súbito hinoptisado, pero comenzó a sentir un miedo que recorría sus venas dejándolo paralizado.
Los ojos dorados lo miraban fijamente buscando en él un indicio de algo oculto. De pronto los ojos parpadearon y el entorno de Carlos cambió súbitamente.
-Diego atrás de mi. - dijo Un niño de ojos Azules y cabellos dorados.
El niño llamado diego que era el hermano menor que Carlos.
Diego se arrincono detrás de la espalda de él ocultado se de algo qué le aterraba.
Ambos estaba en medio de una colina mirando como su ciudad era quemada por los árabes. Habían huido de la batalla en la guerra Aragón y los árabes que arribaron desde maruecos.
-¿Y papá?. -preguntó Diego llorando. Carlos tragó seco y simplemente no pudo contestar, porque con sus propios ojos vio que su padre siendo atravesado por la espada de un árabe.
- Es mejor que sigamos. - dijo finalmente Carlos.
- No puedes irte hermano. - le advirtió su hermanito Diego. - debes abrazarme.
-¿abrazarte?- preguntó Carlos consternado.
-Si, tengo miedo hermanito. - respondió Diego que aun se les escapaban las lágrimas. - abrazame hermano.
- Bien hermano.- en seguida Carlos lo abrazo fuerte para calmar el miedo de su hermano menor. Pero de pronto el abrazo del hermano se volvió mas fuerte y mas asfixiante.
-¿Diego? Debemos continuar. Le indicó Carlos tratándose de zafarse.
- No hermano, no me dejes. No me dejes de abrazar. - decía Diego y llorando más.
-Pero debemos avanzar, Diego. -reclamó Carlos.
-No, aun no. Todavía no. - imploraba el niño entre lágrimas.
maldición es una ilusión poderosa pensó Carlos tratando de zafarse de Diego, pero le era imposible. Diego tenia mas fuerza que él, y Carlos se volvía mas débil. La ilusión de Diego me esta absorbiendo mi cosmos ¿como es posible?
- Yo soy tu firme y mas fuerte recuerdo. - dijo Diego cuyo semblante del niño se habían transformado a un rostro oscuro. - cuanto mas fuerte sea tu recuerdo mas difícil es salir de esta ilusión, y cuanto mas tiempo estés aquí atrapado tu cosmos va desapareciendo.
- Es mi maxima técnica - dijo Xina como una voz omnipresente.
-Suéltame Diego. - imploro Carlos.
-No puedo. - respondió Diego. - para ello debes matarme ¿podrás matar a tu hermano?
-Dejame... suéltate. Diego. - decía Carlos tratándose de zafar de su hermanito.
- Ya es muy tarde.- dijo Diego evaporado se en el pecho de Carlos.
De pronto la ilusión comenzó a desboronar se y diluirse como su entorno, mientras Carlos se aferraba a la ultima imagen de su hermano.
-¿Que sucedé? -preguntó Carlos alarmado.
- Has perdido todo tu cosmos. Hermano. - respondió Diego mientras se terminaba de evaporar. - lo siento hermano. Adiós. -
Enseguida la ilusión de los mil ojos desapareció, llevando a Carlos de nuevo a la realidad. A la batalla que tenia con Rocco de Pegaso y Xina de Pavo Real.
- ¡Pagarás por lo que has hecho maldita! - reclamó Carlos furioso. - morirás. DESTRUCCIÓN GALÁCTICA. - pero tal explosión no sucedió. - ¿que sucedé? ¿mi cosmos? - preguntó Carlos abrumado por la situación.
- Ese es el efecto final de mi técnica secreta de mil ojos. - respondió Xina. - mientras estés en mi ilusión tu cosmos es absorbido por mi.
-No. Es imposible.- dijo Carlos abrumado.
-METEORO DE PEGASO.- bramo Rocco, expulsando su cosmos en forma de ráfagas de luces que viajaban a la velocidad de sonido.
Carlos al no tener el cosmos suficiente esquivar meteoros de Pegaso de Rocco, fue violentamente impactado por los meteoros de Rocco.
Carlos salio disparado por los aires a medida que era golpeado por los puños sonicos, su armadura de plata era destrozada en el aire como sus huesos y sus órganos vitales.
Y al caer al suelo su armadura fue desintegrado por completo, mientras él joven caballero plateado cayó muerto al suelo de la noche.
-Andando Xina. - le advirtió Rocco. - quizás viene más enemigos.
-Si.- respondió Xina tomando de nuevo el bebé de Horus.
- ¿A donde vas? - exclamó Mirla.- esto no ha acabado Xina de pavo real. Detente maldita.
- Lo se Mirla. - respondió Xina girándose hacía su rival. - se que no terminó, pero no puedo quedarme a pelear. Buscame para un último encuentro. Ahora vuelve al santuario y recuperate.
- No habrá otra oportunidad, ni nadie que te salvé - Advirtió Mirla, muy herida. - te buscaré y me vengare.
-Chao Mirla. - dijo finalmente Xina alejándose de la plaza. Dejando atrás a su antigua amiga herida y dos caballeros de plata muertos.
Rocco de Pegaso y Xina de Pavo Real se terminaron de ir de la zona de batalla, llevando sé consigo mismo el bebé de Horus.
En cuánto Mirla una sed inmensa de venganza y de odio consumía los últimos recuerdos, que sostenía con su antigua su mejor amiga.
Ahora Xina era custodiada por el caballero de Pegaso, para cuidar y entrenar al hijo bastardo de Horus.
öoooooooooooooooooooooppooooooooooooooooooooooooooooooooo
hola a todos este es el tercer capítulo de la saga de Apolo capítulo: el torneo de Pegaso.
pronto y a medida que se vaya desarrollando la historia estaré subiendo fichas técnicas de los personajes para asi conocerlos mejor.
como dos o un capítulo por semana estaré subiendo. Esperó mantener el ritmo porque lo estoy escribiendo directamente por una tablet.
por favor si alguien tiene un spin-off o sabe de uno dígame para leerlos me encanta leer ese tipo de género.
gracias por leerla y un gran saludo desde Venezuela.
