¿Creéis en el amor a primera vista? ¿En ver a una persona y sentir como cada centímetro de tu ser chilla a gritos que tenéis que estar con esa persona cueste lo que cueste? Lea y Dianna no creían en ello, sin embargo creían en otras cosas…

Principios del 2009…

Era el día de presentación todos los actores iban a conocerse y hacer una lectura en común del episodio piloto, todos estaban nerviosos, para muchos era la primera oportunidad que tenían de hacer algo "importante", no tenían muy claro como saldría la serie, si tendría éxito o seria otra de esas que se guarda en el cajón del olvido para no ver nunca más la luz, pero en el fondo confiaban en el proyecto, aunque no tenían ninguna seguridad.

Ese día Lea vio por primera vez a Dianna, y no se le ilumino el corazón y pensó que sería la madre de sus hijos, más bien si algo se ilumino fue su estado de excitación, porque no voy a engañar a nadie, el amor a primera vista es una invento de los supermercados y las películas para hacernos comprar absurdas cosas con forma de corazón… pero, por otra parte, el ponerte cachonda a primera vista es una realidad innegable y Lea tal cual vio a Dianna pensó: Joder… si, joder, no pensó que se había enamorado, pensó que quería follársela, y lo bonito de la historia es que al final lo consiguió.

L: Hola soy Lea – dijo acercándose a Dianna y dándole dos besos.

D: Hola, Dianna – sonrió

L: ¿Eres Quinn?

D: Si, ¿cómo lo sabes?

L: Encajas en la descripción de animadora guapa

D: No te creas, no soy yo muy animadora en mi vida cotidiana ¿tú quien eres?

L: Lea

D: jajajjaa, no mujer, en la serie ¿Quién eres?

L: Rachel

D: Ahh mi enemiga y la protagonista.

L: Eso parece

D: Pues el caso es que tu cara me suena – se quedo pensando

L: No se

Vamos chicos todos a ensayar – Grito el director

L: Luego hablamos – le mostró la mejor de sus sonrisas.

D: Hasta ahora

Empezó el ensayo y para demostrar sus capacidades de cantantes todos juntos entonaron una canción a modo de presentación, por algo iba a ser una serie musical. Cuando Lea canto seria mentira decir que solo Dianna quedo fascinada, todos sus compañeros se impresionaron con su voz. Todos se defendían cantando, algunos más que otros como Amber que también destacaba con sus gorgoritos, pero la voz de Lea era especial, única e increíblemente preciosa… al escucharla cantar Dianna sintió un leve cosquilleo, no diría que sintió amor, pero si emoción, y lo cierto es que la voz de Lea nunca dejaría de emocionarla desde la primera vez que la escucho.

El ensayo termino y como imanes que se atraen Dianna se acerco a Lea.

D: Ya se de que me suenas.

L: ¿Si?

D: Si, te vi en Broadway en la obra Spring algo…

L: Spring Awakening

D: Eso mismo. – se produjo un silencio – he reconocido tu voz, recuerdo con el teatro me dejo fascinada – Lea se puso un poco roja

L: Gracias

J: Hola, no nos han presentado – dijo Jenna acercándose

D: Hola soy Dianna

J: Jenna ¿nos vamos Lea?

L: Eh, si claro ¿nos vemos mañana? – pregunto a Dianna con una sonrisa.

D: Si claro, hasta mañana

Y ese día fue la primera vez que cruzaron palabras ambas, un día en que una se excito al ver a la otra y la otra se emociono al oírla cantar. Las historias a veces se cocinan a fuego lento, la suya se cocino a fuego medio/rápido no tardaron mucho en tontear, no tardaron mucho en besarse, y tampoco tardaron mucho en dejarlo, en volver, en quererse, en vivir juntas, en separarse… una historia intensa pero a la vez de esas que te demuestran lo bonito que es estar vivo y vivir la vida con las emociones a flor de piel.

Lo curioso es que tras ese primer día ambas recibieron llamadas para saber que tal había ido el primer día de trabajo, y que casualidad, lo primero que mencionaron ambas es la una a la otra.

J: Lea ¿Cómo ha ido el día?

L: Jonathan que detallista que eres siempre – dijo contestando el teléfono móvil.

J: ¿Qué creías que me iba a olvidar que hoy tenías el primer ensayo de Glee?

L: No, tranquilo sabia que te acordarías, siempre te acuerdas de todas las cosas

J: Para eso están los mejores amigos, bueno cuéntame ¿qué tal?

L: Genial – sonrió al recordarlo – la gente es muy amable

J: Me alegro, algún cachondo que me pueda interesar y tenga que ir a visitarte.

L: jajajaja que interesado eres cuando quieres.

J: No, solo me preocupo porque estés rodeada de machos fornidos.

L: Pues la verdad, aquí poco hay que rascar, ninguno es guapo de esos de me muero de lo guapo que eres, eso sí… - hizo una pausa.

J: Uy, uy, uy – puso tono travieso – que a ti te ha gustado alguien. ¿Quiénes el afortunado o afortunada?

L: Gustar, gustar, eso son palabras mayores.

J: Bueno pues alguien te ha puesto cachonda jajajajaja

L: Eso si

J: ¿Quién?

L: Dianna

J: Uhhhhhhhh.

L: No vayas por ahí que te veo venir.

J: No voy por ninguna parte

L: No ibas a sacar el tema de Laurence

J: No, cada vez que te líes con una mujer, no voy a sacarte el tema de tu primera novia, que ya somos mayorcitos como para tener más que asumido que eres bisexual. ¿Bueno y como es?

L: Pues es una mujer muy muy muy muy pero que muy muy muy guapa.

J: ¿Sabes su apellido y la busco por internet?

L: Agron

J: Que eficiente chica.

L: Si, es que cuando nos han nombrado a todos con nombre y apellido me he fijado en el suyo.

J: Atenta a la presa, muy bien jajajajaja

L: Que tonto eres

J: Bueno y aparte de guapa sabemos algo más de ella.

L: Que va, si solo he cruzado dos palabras con ella, pero tranquilo que cruzare muchas más

J: Aishhh pillina, pues ya me contaras ¿y el resto que tal?

Lea y Jonathan continuaron horas hablando de sus cosas y ponerse al día, mientras en el mismo momento Dianna hablaba con su madre por teléfono.

D: ¿Mama?

M: Hija ¿qué tal?

D: Muy bien, ha sido un día increíble, estoy muy contenta y creo que de aquí puede salir algo grande.

M: no sabes cuánto me alegro

D: Lo único es que no sé si voy a quedar muy mal

M: ¿Y eso?

D: Porque todo el mundo tiene una voz increíble, sobre todo la protagonista Lea Michele.

M: Uy hija te has quedado con su apellido y todo

D: Si, es que cuando nos han nombrado a todos con nombre y apellido me he fijado en el suyo.

M: ¿Y qué pasa con esa Lea?

D: Que tiene una voz increíble, te lo juro mama, nunca había oído una voz como la suya.

M: Bueno, eso está bien, tener en un musical a una protagonista con buena voz es importante, pero tu también la tienes preciosa mi Little Lamb.

D: Te ciega la pasión mama

Dianna continuo poniendo al día a su madre por teléfono contándole lo buena que había sido la experiencia.

A veces, hay que estar muy ciego para no ver como si el amor a primera vista no es real, si lo es la atracción y hay gente que se mira y se desea, que se habla y parece que se desnude. Lea sentía eso con Dianna, y solo había intercambiado un hola, te he visto en Broadway y hasta mañana. Pero dos personas que hablan la una de la otra a la vez cuando se acaba de conocer, no puede ser casualidad, tiene que ser otra cosa, llámalo Cupido intentando formar una nueva pareja, o dos personas que saben que se van a caer bien pero aun no son conscientes de cuanto de bien se van a caer, pero justo en el mismo espacio de tiempo ambas decían la misma frase, punto por punto, coma a coma: Si, es que cuando nos han nombrado a todos con nombre y apellido me he fijado en el suyo. No era conscientes en ese momento de lo mucho que se iban a fijar en ese nombre y apellido a lo largo de los años y como 6 años de sus vidas iban a tener una montaña rusa de emociones, con subidas y bajadas, pero al final siendo conscientes de que ese viaje había sido el mejor de sus vidas.

En la actualidad, fiesta de los GLAAD

L: Nos sentamos aquí Naya – dijo enseñándole la silla

N: Perfecto

L: Que guapa esta – pensó mientras miraba a Dianna

En ese momento Lea recordó el primer día que la vio y como supo que quería conocerla mas, que quería tenerla muy, muy cerca, en concreto entre sus piernas. Luego recordó que por el camino habían pasado tantas cosas que ese 2009 parecía increíblemente lejano.

D: Que guapa esta – pensó mientras miraba a Lea

De nuevo tenían esa conexión, ese pensar lo mismo a la misma vez, en el mismo instante, mientras sus miradas se cruzaban…

Dianna y Lea: cuanto la echo de menos

¿Se puede volver a la casilla de salida?