Hola ChiKisssss, acá le dejo el cuarto capitulo.

Gracias a mi Beta Rosario

Me encantan las reviews y los mensajes privados que me mandan, hacen que me esfuerce mas para darles una buena historia.

También quiero agradecer a todas las lectoras que las han agregados entre sus favoritas.

Los personajes no son míos pertenecen a SM. Solo la historia es mía.

Summary: Embry y su mejor amiga se distanciaron hace un tiempo. Podrán recomponer su amistad o el destino se interpondrá


Un Eterno Amor

Capitulo 4

El pecho le dolía, se le dificultaba respirar con normalidad. Sentía que el lobo se quejaba. Toda la noche recorrió el bosque, cada paso que daba lo alejaba más de La Push… lo alejaba mas de su amor.

Estaba cometiendo un error, su instinto se lo decía, el lobo se lo gritaba pero el hombre era más testarudo.

Amaneció… estaba tan ensimismado en sus pensamientos que no advirtió en qué momento la luna se escondió para dar lugar al sol. Los rayos del astro rey se filtraba entre las copas de los árboles, el roció se distinguía en las hojas de la vegetación reinante.

La fogata de seguro había terminado hace horas y Embry no acudió. Su amiga ¿lo estaría esperando? Seguro que Bells estaba furiosa con él… ¿Era lo mejor?

o-o-o-o

Retornó a La Reserva cerca del mediodía. Sabía lo que se avecinaba un altercado, presagiaba que la furia de la manada de lobos iba a estar presente. Los chicos apreciaban a Bella, se habían criados juntos, de seguro estaban rabiosos por la ausencia de Embry la noche anterior.

Al ingresar a la cabaña de Sam, sus hermanos lo estaban esperando, sus rostros no eran muy alentadores. Jacob parecía que deseaba lanzársele a la yugular y dejar que se desangrara lentamente.

-¿Qué mierda pasa contigo?- Rugió Quil. El era el más tranquilo de todos, por lo que su reacción sorprendió a todos los presentes.

-Buen día aunque sea o ¿dormimos juntos?- Dijo Embry tratando de aligerar el ambiente.

-No es momento para modales Embry. Me quieres explicar ¿Por qué no fuiste a la fogata? Mas vale que tengas una excelente explicación, o si no prepárate para que te patee el culo... Ella te estaba esperando- Murmuro Jacob

Gracias al lobo sus sentidos se habían agudizados y pudo escuchar claramente lo ultimo que dijo Jacob.

-¿Bella pregunto por mi? -Cuestiono interesado Embry. Quizás su pequeña no estaba enojada con él… No seas idiota, recuerda que debes permanecer alejado de ella. Le señaló su conciencia

-Bueno no… pero no hizo falta –Admitió Sam –Se la notaba ansiosa, cada 5 minutos observaba a su alrededor buscándote. Ella te estaba esperando- Respondió Jacob.

-Si, su mirada era triste- Intervino Emily- Yo no la conozco pero parece una chica muy dulce. Por que no vas a buscarla y hablan ¿No crees que se merecen la oportunidad de aclarar las cosas aunque sea? No hace falta que vuelvas a ser su amigo.

Embry sabia que si la buscaba, iba a volver a ser su amigo. Era lo único que deseaba. Él se conformaba con lo que ella estuviera dispuesta a ofrecerle. Tenía miedo, ¿qué sucedería si Bella no lo quería ni siquiera como amigo?

Sus hermanos dicen que Bella quiere verlo, que estaba triste. ¿Tan malo sería acercarse a ella, aunque sea solo para verla de lejos? No! debía seguir con su plan… Pero ¿y si se estaba equivocando?

o-o-o-o

Dos días pasaron de la fogata. Dos días de un continuo conflicto interno. Dos días de ser atormentado por los pensamientos de sus hermanos. Dos días soportando las miradas de reproche de Emily y su madre. Si su madre también compartía la opinión de que debía hablar con Isabella.

Sara Call adoraba a la joven, era como una hija para ella. Siempre quiso tener una niña, la vida no quise darle una hija biológica, sin embargo le dio a Bella.

La Sra. Call, recordaba todos los veranos que la pequeña se la pasaba jugando en su casa. Siempre le preparaba sus galletas favoritas. Extrañaba esa época, donde se escuchaban en los rincones de su hogar las continuas risas de los niños. Muchas veces al pasar por alguna tienda, no podía evitar la tentación de obsequiarle cosas a la niña. Isabella siempre se sentía incómoda con sus regalos pero siempre se lo agradecía con una sonrisa y un gran abrazo. Todavía conservaba los dibujos que le entregaba en forma de agradecimiento.

La pequeña hacia feliz a su hijo e indirectamente cumplía su sueño de tener una hija. Por eso cuando se entero de la discusión entre sus pequeños, creyó que era algo pasajero, una tontería de adolescentes pero el tiempo había pasado y ella iba a tomar cartas en el asunto. Como diera lugar iba a recuperar a su hija del corazón y la alegría de su hijo.

-Embry ¿cuando vas a ir a la casa de los Blacks?- Cuestiono Sara

-¿A la casa de Jake? ¿por?- Embry sabia perfectamente que su madre no hablaba de esa casa pero prefirió irse por la tangente.

-No te hagas el tonto, sabes muy bien a que "Blacks" me refiero. Bella volvió hace 3 días y no ha pisado nuestra casa. ¿No te parece extraño eso?

-Mmmmh…quizás no quiera venir- Dijo Em

-Por favor Embry, basta de tonterías, si ella no ha venido es por tu culpa- Concluyo su madre

-¿Quéee?, ¿mi culpa? Estás muy equivocada mamá. -Afirmo

-¿Equivocada? ponte a pesar un segundo cada vez que ella llegaba a La Push, corrías a su encuentro ¿y ahora qué?… ahora nada. Tienes que comportarte como el caballero que eduque e ir a pedirle disculpas- Sentenció Sara y salió de la casa dejándolo con la palabra en la boca.

Embry se quedo meditando lo que le dijo su madre. Él no era el único responsable, ¿por qué Bella no se acercaba? ¿Por qué debía ser él quien diera el primer paso?

o-o-o-o

Cinco días habían pasado. Ni siquiera había pisado la escuela, sabia que su pequeña había a empezado a cursar su ultimo año.

Los momentos de patrullaje eran una continua pelea, el lobo estaba incontrolable. Los demás le reclamaban su indiferencia con respecto al retorno de Isabella.

El sentía todo menos indiferencia, no soportaba verla en la mente de sus amigos. Cada vez que una imagen por más diminuta que fuera de Isabella se vislumbraba, exigía que pensaran en otra cosa. No soportaba observarla ni siquiera desde los recuerdos de sus hermanos, le dolía.

o-o-o-o

Se sorprendía de su fuerza de voluntad seis días resistió pero su deseo de verla pudo mas. Acá estaba en medio de la noche parado en el jardín de los Blacks. Podía sentir dos respiraciones provenientes de la cabaña; los ronquidos de Charlie eran inconfundibles.

El perfume de Bella se podía percibir en el ambiente, fresas y fresias, ese era el aroma de su amiga.

Como un delincuente ingreso al cuarto de Isabella. Su condición de hombre lobo le daba la habilidad de ser sigiloso. La ventana de Bella se encontraba sin seguro. Esta mujer no sabia de los peligros que había en la sociedad y más para una jovencita como ella. Que ironía, Embry pensado en su seguridad y era él quien ingresaba como un malhechor.

El cuarto gritaba Isabella Black por donde lo vieras. La pared contra la que estaba apoyada la cama estaba pintada de color lila y el resto de color blanco. Las cortinas eran color morado, había un escritorio donde, descansaba un laptop y varios libros que se notaban desgastados. El armario de dos puertas de color lila estaba entre abierto, se observaba varias prendas y un par de cajas en el piso del mismo. En una pared había un cuadro lleno de fotos, notas y dibujos que formaban un collage. En el centro descansaba la foto de 2 niños de nos mas de 6 años, cubierto de barro. Eran ellos, esa foto la había tomado Charlie en una ocasión cuando se escaparon a jugar al jardín luego de que finalizara una fuerte lluvia.

En un rincón había un sillón color maíz donde descansaban un par de prendas. Embry tomo una remera de algodón color verde, olía a fresias. Ese perfume se intensificaba a medida que se acercaba a la cama de plaza y media que se encontraba ubicada en el medio de la habitación. Ese aroma lo llamaba, lo incitaba a aproximarse.

Embry se dirigió hasta el lecho donde se observaba un bulto en el medio del mismo. Se distinguían unos mechones chocolates que sobresalían del cobertor color morado.

Bella estaba ahí. Dormía completamente cubierta. Su respiración era acompasada. Su aroma se hacia mas fuerte y concentrado… el lobo quería olfatearla.

Lentamente Embry se posiciono cerca de la cabecera de la cama, se arrodillo y estiro su mano para retirar la manta que se interponía entre Isabella y él.

Ahí estaba ella… Dios! Ella no podía ser más hermosa, más perfecta. Era un ángel, era su ángel. Estaba acurrucada abrazada a su almohada. Su rostro reflejaba paz. Sus mejillas estaban sonrojadas, su boca entre abierta, sus manos estaban aferradas a la almohada. Vestía una vieja camiseta de algodón pero para Embry no había ser mas hermoso que ella.

Su mano si dirigió involuntariamente a su rostro para apartar unos mechones que caían despreocupadamente por su rostro. Su piel era tan suave, tan tersa. Parecía que le agradaba el contacto de su mano con su piel, Bells comenzó a buscar una mayor proximidad, hacia pequeños sonidos de placer, parecía una gatita ronroneando… Su gatita.

Tomo un mechón del cabello y lo acerco a su rostro. Bella al perder el calor que irradiaba la caricia de Embry hizo un tierno puchero. Dios quería besarla. Quería acariciar esa boquita. Quería quedarse en ese lugar para siempre. La necesitaba, por más que quiso convencerse de que lo mejor era permanecer alejados, no pudo. Ahora se sentía incapaz de alejarse.

Tenia que retirarse, que sucedería si Bella se despertaba y lo encontraba ahí, en medio de la noche, de seguro pensaría que era un pervertido. No, definitivamente no era forma de comenzar con una reconciliación.

Su gatita comenzó a removerse entre las sabanas, estaba murmurando cosas sin sentido.

Diablos se iba a despertar ¿y ahora que hacía?


Bueno chicas, las cosas comienzan a ponerse interesantes.

El pobre Embry no aguanto más y fue a verla. Si lo se, un poco cobarde, por que espero a que ella estaba dormida pero bue… algo es algo.

¿Que pasara ahora? Lo se, soy mala por dejarlas así pero prometo actualizar el miércoles. No es mucha espera o si?