Necesitas relajarte William, prácticamente no has dormido, vamos, toma un baño y duerme un poco, yo me encargare de todo

No George, te lo agradezco, pero quiero hacerme cargo – Albert se tallaba el rostro para evitar que sus hermosos y somnolientos ojos se cerraran por si solos

No te preocupes William, iré a revisar los últimos informes y después vendré a despertarte, solo será un momento, así que aprovéchalo – era inútil, George era como su padre, ¿como decirle que no cuando se imponía?

Está bien, estaré en mi habitación

Ya había pasado más de una semana de búsqueda, y nada habían encontrado, tampoco se había recibido otra carta en la mansión de chicago ni en la de Lakewood, y Albert estaba visiblemente alterado.


El agua estaba deliciosa, y los bien marcados músculos del apuesto príncipe por fin se habían relajado, pero no solo sus músculos, también sus pensamientos lo estaban

Candy… mi dulce y tierna Candy… ¿Dónde estás?

Lentamente el relajamiento fue dando lugar a los recuerdos, hermosos recuerdos que Vivian incrustados en su alma para atormentarlo, o reconfortarlo, según sus antojo.


Albert no vino… no vino… - Candy lloraba y lloraba cada noche con las mismas palabras revoloteando en su corazón. Eran tan amigos (o eso pensaba ella), que se había vuelto indispensable – como voy a afrontar todo esto si tú no estás aquí Albert… te necesito…

Candy empezó a recordar cada momento junto a su príncipe de la colina, cuando la consoló de la muerte de Anthony… cuando la escucho y reconforto de la separación con Terry… cuando la señorita Ponny enfermo y el estuvo a su lado ayudando a cuidarla… cuando estuvo a su lado en vela por un simple tobillo lastimado, al caer de un árbol… su cara de profunda preocupación, y hasta un tanto de desesperación cuando había fingido malestar para no tener la clase de refinamiento con la tía Elroy, a lo que por supuesto el médico había calificado como nada aparentemente, ese día Albert no cabía de coraje contra el médico, si Candy decía sentirse mal, así tenía que ser, pero ella tuvo que intervenir y contarle la verdad, cualquier otra persona la hubiera retado, la hubiera castigado, la hubiera abofeteado por preocuparlo demás, pero no Albert, no su Albert, el solo la miro profundamente, mientras la preocupación iba desapareciendo de su rostro, dando paso al alivio, la abrazo, beso su frente y después, de la nada, hecho a reír… ¡eres tremenda pequeña!…. el siempre había sido tan dulce, tan tierno y atento que apenas se podía creer que fuera como su hermano, más bien parecía su eterno enamorado… - pero que cosas piensas Candy!!! - se reto la pecosa mas roja de lo que jamás había estado en su vida

Sin pensarlo dos veces tomo papel y pluma y comenzó a escribir, a descargar su alma en un trozo de papel, mientras sus lágrimas seguían cayendo descontroladamente de sus ya cansados ojos; ¿Qué escribía? No lo sabía, solo pensaba y sentía, mientras su delicada mano se movía rápidamente sobre el blanco papel… ¿Cómo lo escribía? Aun más imposible de saber, pues sus ojos estaban completamente nublados por el llanto.


¿¿¿¿Cómo pude no verlo antes??? ¡¡Ella correspondió igual a mi saludo!!

Flash back

pues entonces duerme…

Albert no se atrevía a abrir los ojos, esa deliciosa posición y ese embriagante aroma que tanto adoraba, despertaban en él la imaginación, imaginaba que estaba con su pequeña en la alcoba nupcial, con su perfecto cuerpo desnudo abrazado a el bajo las sabanas, envueltos en una burbuja de mágico amor… Albert quiso soñar que era suya, solo suya… y lo soñó…

Albert… - pronuncio casi imperceptiblemente mientras despertaba

Buenos días mipequeña – corrigió a tiempo.

Buenos días mi… Albert…


¿Cómo no te diste cuenta Albert? – te lo dije… (Otra vez ese "amiguito") el rubio lo ignoro…– estuviste a punto de decir la misma palabra que yo calle… lo pensaste también… sentiste lo que yo sentí… - ¡vaya! Hasta que lo aceptas, te lo dije muchas veces, y si me hubieras escuchado, no hubieras perdido tanto tiempo… – ¡cállate! ¡¡¡Me hartas!!!


¡¡¡¡¡¡¡¡GEORGE!!!!!!!!!!!

¡¿Si William?! – el fiel asistente no parecía intimidado ante la furia del jefe de los Andrew… es más, parecía… ¿complacido?

¿Se puede saber porque no me despertaste anoche?

Bueno, necesitabas descansar… - la mirada asesina de Albert lo decía todo, George estaba en grandes problemas - ¿ya sabes lo que vamos a hacer hoy?

Si - no cabe duda de que eres un tramposo, astuto, pero tramposo… - pensó el joven magnate al darse cuenta de que había estado actuando sin pensar los últimos días, y George lo sabía, por eso lo incito a relajarse y pensar


Mientras tanto, en una pequeña casa en la ruidosa Nueva York, una pecosa dama se resistía a despertarse, pero los penetrantes rayos de sol en su rostro hicieron lo suyo…

Oh! Me quede dormida…

de eso ya nos dimos cuenta Candy – reía la encantadora Clara

oh! lo siento, enseguida bajo

no te preocupes, la señorita Susana salió con una amiga, vendrá después del medio día… por cierto, ¿se te cayo agua sobre el tocador?

No, ¿por qué?

Porque había un papel mojado, pero lo tuve que tirar a la basura porque tenía toda la tinta corrida, espero que no haya sido nada importante – la cara de la enfermera se descompuso totalmente, y solo pudo responder débilmente:

N-no no era nada importante

Clara salió de la habitación después de arreglarla un poco, mientras que Candy se quedo sumida en sus pensamientos

En la basura… mis sentimientos por Albert ahora están en la basura… y ni siquiera recuerdo que fue lo que escribí… tal vez el que la tinta se haya corrido fue una señal de que esa carta no estaba bien, que no debía mandarla, que yo misma no debía leerla… de todas formas, es mejor así…

Los pensamientos dieron lugar a las lágrimas, las cuales empezaron a correr sin control y sin mayor explicación, pero así como repentinamente aparecieron, repentinamente se fueron

Candy ya está listo el… desa-yuno… ¿Qué te pasa Candy? ¿Por qué estas llorando? – clara corrió al lado de su amiga y sentándose junto a ella en el piso, la abrazo, no le importo arrugar su uniforme, no le importo que Candy lo mojara de tantas lagrimas, no, eso no era importante para ella, la noble Clara solo quería saber que le pasaba a su amiga y poder ayudarla, así que la dejo llorar hasta que un poco más calmada, por fin pudo hablar

Hay Clara, soy tan tonta… ¿quien, con un poco de cordura, piensa de tal modo en su hermano? ¿¿Quién???

Ohh Candy… no debes sentirte así… Albert no es tu hermano, y yo creo…

No, Clara, no entiendes, no somos hermanos de sangre, pero Albert me quiere como tal, y yo a él también, y esos pensamientos no son correctos, no es correcto que lo necesite de tal modo, no debería ser tan indispensable para mí, no debería sentir necesidad de su presencia, o de sus brazos fuertes alrededor de mi para consolarme o para protegerme, no, no debería… - la pequeña y tramposa pecosa no se quería dar cuenta de las cosas… no las quería aceptar… y Clara solo sonreía dulcemente

Pues yo creo que eso no está malde verdad, no me veas así, yo pienso que es algo muy normal que después de todas las cosas que han vivido juntos, y de lo mucho que se han apoyado, sientan esa necesidad el uno por el otro

Quieres decir que ¿el también se siente igual?

Por supuesto Candy, el debe sentir el mismo cariño hacia ti, y la misma necesidad de verte y estar contigo, porque no solo él ha llenado tu vida, sino que tu también has iluminado la suya…

¡¡¡Gracias Clara!!! Eres una gran amiga… - por fin una sonrisa, una muy muy grande que realmente hizo feliz a la sabia mucama.


¡buenos días! En verdad me sorprende tu visita

espero que también te alegre – la situación no estaba para formalismos, pero la educación no se debe perder, así que no había más remedio

por supuesto! Después de tantos años, creí que ya te habrías olvidado de mi

claro que no Terry, pero ambos somos personas muy ocupadas

vaya que si… tanto, que tuve que enterarme por los diarios tu verdadera personalidad – era claro que Terry también tenía un par de cosas que decir, así que la plática se prolongo más de lo que Albert hubiera deseado


Susana, ¿Por qué estas tan nerviosa?

Nn-no Terry, no estoy nerviosa, ¿Por qué lo dices? – obviamente Susana no estaba nerviosa, simplemente era muuy buena actriz…

Mmm, llevamos más de media hora platicando y te he notado rara desde el principio, no dejas de retorcer ese pobre pañuelo

Ahh, jeje, no, no es nada, es solo que, bueno… - había que darle dramatismo al momento y que mejor que hacerse del rogar

Jajaja, que bueno que no es nada… bueno, bueno, ya dime Susi, que te pasa, se que quieres hablar – Terry estaba realmente interesado y tanto drama ya lo estaba preocupando

Hay Terry, es que, bueno, no habías venido en los últimos días, y yo pensé que…

Que estaba molesto contigo – ¿tanto cuento para eso?? – el joven duque no sabía si encontrarlo divertido o irritante, pero al ver la cara de la rubia opto por divertirse, esa tipa sí que era rara

Si, y que ya no regresarías

Jajajajajajajaja, ¿lo dices por lo que me gritaste el otro día? Jajajajaja, hay Susi, ya deberías saber que la amistad que nos une da para eso y más – Susana tenia la situación justo donde quería y era el momento de sacar a relucir la amistad que desde hacía meses ya, se había consolidado entre los dos actores.

Jaja, si, tienes razón, y tu has sido menos amable que yo

Jajajaja, si, pero es que quien en su sano juicio hace las locuras que tu…

Terry!!! No te burles de mí, mira que tú has hecho cosas peores ¡¡¡y nadie te está diciendo nada!!!

Los chicos pasaban un buen rato y recordaban anécdotas divertidas o bochornosas mientras tras el vestidor, unos grandes ojos verdes se abrían cada vez más.

¡¡¡¡Terry y Susana ya no son novios!!!!! ¿¿¿Qué habrá pasado???? ¿¿Cómo es que son amigos?? – la rubia no entendía nada, pero algo era seguro, tenía que averiguarlo… así que sin pensarlo, salió de detrás del vestidor en el que se había escondido cuando Clara anuncio la llegada de Terry.

¿¿se puede saber que está pasando aquí Teruce Grandchester?? – Candy se veía realmente molesta y desconcertada, y Terry estaba arrastrando la boca en el suelo de la impresión mientras Susana controlaba una enorme carcajada


No, no,no!! no tenias ningún derecho Susana! – Terry estaba realmente furioso – ¡la engañaste! ¡Me engañaste a mí! La trajiste con engaños, sabiendo que al tratarse de un "indefenso paciente" no se podría negar a quedarse – las palabras de Terry iban cargadas de irritación y a pesar de todo, de incredulidad – lo hiciste con toda la intención Susana… ¿Cómo es posible que hayas planeado tal cosa? ¡¡¡De verdad que no tenias ningún derecho a meterte de esa forma en mi vida, ni en mis decisiones!!!

No entiendo que es lo que te molesta tanto ¿no decías que la amabas? ¿no decías que la extrañabas y la necesitabas? ¿cual es tu problema ahora? Ya está aquí, ya la puedes abrazar, ya la puedes…

¡¡¡Cállate!!!! No tienes idea de lo que estás hablando

Claro que la tengo, ¿crees que no se que después de esta discusión correrás a encontrarte con ella y decirle que aun la amas? – los ojos de Terry estaban realmente encendidos por la furia que sentía contra esa rubia, contra el burlón destino, contra sí mismo… - ¿Qué está esperando señor Grandchester? ¿No es esto por lo que había suplicado noche a noche? Pues ahora ya puede hacerlo, corra, arrójese a sus brazos y entréguele ese anillo que tan celosamente guarda desde hace años

El joven actor enmudeció ante aquellas palabras que lo desgarraban todo a su paso, como si quisieran plasmar en su recorrido el dolor y la amargura con que fueron concebidas, antes de alojarse estrepitosamente y para siempre en la mente y el corazón de su aturdido receptor…


No le habrás dicho que Candy está aquí verdad

Claro que no Archie, ¿por quién me tomas? Sería como mandarlo a buscarla – que preguntas tan tontas hacia ese sobrino suyo

Entonces sin duda, Candy se fue ya de Nueva York, probablemente unos días después de enviarte la carta, si no es que el mismo día…

Probablemente…

Y así, con el corazón acongojado y la esperanza hecha trizas, regreso Albert acompañado de su fiel amigo George, mientras Archie se quedaba a resolver los negocios que lo habían llevado hasta allá.


Los días pasaban rápidamente y ya casi hacia un mes que Candy y Terry se encontraran. Los eternos enamorados del colegio San Pablo habían reanudado su amistad y se encontraban cada tarde en un pequeño café cerca de la casa de Susana, pues Terry se reusaba a volver a verla después de aquella discusión.

Candy sentía que el tiempo no había pasado entre ellos cuando estaban juntos, las charlas seguían siendo amenas, las risas y las "peleas" se daban al por mayor y ese rostro angelical con mirada rebelde y sínica sonrisa seguía haciendo estragos en sus nervios…

El, por su parte, seguía impactado con esa jovial y disparatada mujercita… seguía prendado de su inusual fuerza de voluntad, de su infinita belleza…

Había, algo, algo fuera de ellos mismos que los acercaba, que los llevaba a donde su interior, por alguna razón, no estaba seguro de querer volver, pero que sin duda lo necesitaba, algo que el impulsivo duque no pudo resistir más…

Candy… ¿quieres ser mi novia?


continuara....

hola nenitas!!!!

espero k no se hayan sakado de onda con los abruptos cambios de esenario... si fue asi, lo siento...

tambien disculpenme si esta hecho un pokito a la carrera, la verdad esk no he tenido mucho tiempo para escribir, tanto mi bb como io andamos enfermitos de la gripa, y ps ia saben como son estas cosas, chikeados los 2 XD, pero no keria tardarme tanto en actualizar, pues luego se pierde el hilo de la historia

pero como tampoco quiero que vaya kedando a la carrera, ps probablemente me tarde un pokito mas para el siguiente...

les mando muchos besitos, bueno, no pork les pego la gripa=?

les mando muchos saludos y les agradezco infinitamente sus comentarios, no sean malitas y sigan dejandolos, tratare de responderlos, lo prometo!