Gracias a todos por sus comentarios !! Me alegra inmensamente que estén disfrutando la historia, muchísimas gracias.

les dejare el tercer capitulo.

Disclaimer: Naruto no me pertenece. Los diálogos semejantes, son extraídos del Libro Amanecer, el cual tampoco me pertenece, solo es una fuente de inspiración.


El Gran día

Me sudaban las manos y temblaban mis piernas. Nunca me sentí tan nerviosa en mi vida.

Jamás me había puesto tan histérica, vociferaba maldiciones cada vez que algo se caía de mis manos por los temblores de mi cuerpo. Me sentía ahogada.

—Ya vale, está bien, Hinata. ¡No te toques el peinado! Estas preciosa— me decía mi hermana menor. — tranquilízate, ¿Vale?

Volvieron a mí las preguntas de la noche anterior ¿Qué sería de mí si Naruto me dejara plantada en el altar? ¡Oh Dios Mío! No sobreviviría a mi histeria, eso era seguro.

Me preguntaba también si es que Naruto estaba así de nervioso como yo, y muchas de mis amigas notaban mi confusión. Me aseguraron que todo saldría de maravilla. Empecé a hiperventilar cuando me di cuenta de que era hora y que estaba en camino a la iglesia en la limusina junto a mi padre. El no sabía cómo ayudar a mis nervios, pues él estaba casi igual que yo, lo que empeoraba todo. ¿Qué tan si se oponía a mi matrimonio ahora? Temblé.

Vi la hermosa catedral y mi corazón se detuvo unos segundos. Cerré mis ojos preparándome mentalmente para lo que venía. El chofer de la limusina se abrió y mi padre salió primero, dándome luego la mano.

Nos dirigimos hacia el gran portón de la iglesia y mi padre se acerco a mí abrazándome muy fuerte. Correspondí al abrazo entendiendo que de ahora en adelante, seria de Naruto y no vería a mi familia seguido.

—Se feliz, Hinata—susurro a mi oído, conteniendo el llanto en la garganta. No me lo creí en absoluto, pero sonaba real, todavía no me creía que mi papa estuviera de acuerdo con todo esto.

—Gracias, Papá— al pronunciar la ultima letra, el órgano dentro de la iglesia quiso lucir, y sonó la "Marcha Nupcial" de Mendelssohn. Di el primer paso para entrar a la iglesia acompañada por mi padrino. Sentí que mi corazón salto y llego la hora, voltee hacia la iglesia y vi a lo lejos el altar y a Naruto, perfectamente vestido frente a él, sentí el alivio de ver que estaba ahí, esperando para tomar mi mano como su esposa.

Sentí que mi cuerpo perdía peso y que podía flotar en el aire hasta donde él se encontraba. ¿De verdad estaba sucediendo? ¿Habían pasado tantos años desde que lo conocía? El estaba impasible esperándome mientras yo caminaba por el pasillo de la iglesia captando la atención de todos mis familiares y amigos.

Mi Hermana menor caminaba detrás de mí, como mi dama de honor pero para mí nadie existía en la iglesia, nadie más que mí amado Novio y el Sacerdote encargado de unirnos en santo matrimonio. Estaba Inmensamente feliz.

El velo cubría mi rostro enrojecido por el nerviosismo. Cada suspiro parecía arder en mi pecho, como fuego abrazándolo. Tenía un nudo en la garganta y me echaría a llorar en los brazos de mi Novio, que me sonreía ilusionado esperando que de mi último paso para entregarme a sus brazos y continuar nuestra soñada ceremonia. Y así fue.

Llegue al fin a lado de Naruto, la caminata se había alargado demasiado para mi, hubiera corrido junto a él, si no fuera por la tradición.

—Esa es la mujer más hermosa del mundo—ahogo su alago en un susurro, note sus ganas de gritarlo a toda la iglesia. Enrojecí.

—Gracias, tu también estas muy guapo—susurre.

—La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sea con todos ustedes. — comenzó el pastor

"Y también sea contigo." Escuche corear a los presentes

—Amados y amadas nos hemos reunido aquí como pueblo de Dios para ser testigos de la unión de Naruto Uzumaki y Hinata Hyuuga.

»Hemos venido a compartir su gozo y a pedir que Dios les bendiga. El matrimonio es un regalo de Dios, sellado por un compromiso sagrado. Dios da el amor humano. A través de ese amor el esposo y la esposa se entregan uno al otro prometiéndose cuidado mutuo y compañía armoniosa. Dios da gozo y a través de ese gozo pueden compartir su nueva vida con otros, así como Jesús compartió el vino nuevo en las Bodas de Caná.

»La unión del esposo y la esposa en cuerpo, alma y mente es la intención de Dios para su mutuo gozo, así como la ayuda y el cuidado que se dan uno al otro en la prosperidad y la adversidad. Si es la voluntad de Dios esta unión permite la procreación de hijos e hijas y su instrucción en el conocimiento y amor del Señor.

»Por lo tanto, el matrimonio no debe ser tomado con ligereza, sino reverente y

Deliberadamente de acuerdo con el propósito con que fue establecido por Dios. —Naruto y yo nos mirábamos el uno al otro mientras el sacerdote hablaba, nuestras sonrisas eran como la de unos pequeños niños haciendo una travesura, estábamos felices.

—Si hay alguien presente que sepa alguna causa justa o impedimento por el cual esta pareja no deba unirse en santo matrimonio, dígalo ahora o de aquí en adelante guarde silencio para siempre. —Quise voltear a asegurarme que nadie detuviera nuestra unión, y por un minuto la Iglesia quedó en silencio. Nadie había dado una razón, me sentí aliviada.

— ¿Quién presenta a Hyuuga Hinata para ser unida en matrimonio con Uzumaki Naruto? — Pregunto el sacerdote, y sentí que la presión dentro de mí pasaba, todo salía bien.

"Yo, su Padre, la presento." Escuche decir a Hiashi.

Una oración fue pronunciada por el sacerdote, bendiciendo nuestra unión después de la respuesta de mi padre, Yo me sentía hiperactiva, quería que esto acabe para poder disfrutar de nuestra celebración, nuestra noche de bodas y luna de miel después de esto.

Los textos bíblicos fueron pronunciados por el pastor, Naruto aprecia tan aburrido como yo con la situación, lo que me causaba gracia, sonriéndome de vez en cuando con disimulo.

—Delante de Dios y de esta congregación, ¿afirman ustedes su deseo de entrar en este pacto matrimonial y compartir todas las alegrías y tristezas de esta nueva relación y todo lo que el futuro les depare? — Escuche decir al Sacerdote dirigiéndose hacia nosotros.

"Si" Pronunciamos al unísono.

—Uzumaki Naruto, ¿Recibes a Hyuuga Hinata por tu esposa, para vivir con ella según la ordenanza de Dios? ¿La amarás, honrarás y consolarás, en salud, en enfermedad, en prosperidad y en adversidad y renunciando a todas las otras te conservarás para ella solamente, mientras vivan? — Lo mire de reojo, era otro momento de tensión para mí.

—Sí, acepto. —Y me dedico una sonrisa.

"Si, acepto" dije yo cuando se dirigió hacia mi repitiendo lo que había dicho a Naruto.

Otra nueva oración fue escuchada en la iglesia. Me costaba mucho estar seria pues me sentía como una niña, tenía ganas de abrazarme a Naruto, de terminar con la ceremonia en ese momento he irnos del lugar. Me contuve.

Terminada la oración, Naruto y yo nos miramos de frente por primera vez en toda la ceremonia, Me miro ilusionado completamente, con la entrega en sus ojos, y quise llorar.

Pronuncio con gran deleite sus votos.

— Yo, Naruto me doy a ti, Hinata para ser tu esposo. Prometo amarte, honrarte y sostenerte en gozo y en tristeza, en salud y en enfermedad, en prosperidad y adversidad desde este día en adelante y hasta que la muerte nos separe.

No me lo creía, de verdad no me lo creía.

Todo aquello por lo que había luchado en mi vida, y todos los sueños cumplidos y por cumplir estaban ahí, frente a mí, dándome su sonrisa ilusionada, derritiéndome por dentro y me sentía ausente a la situación. Esto sonaba imposible, pero estaba despierta, lo estaba y con Naruto frente a mí, jurándome amor eterno.

Repetí mis votos de idéntica forma pero invirtiendo nuestros nombres, y luego había llegado el momento de los anillos.

—Hinata, Te ofrezco este anillo como señal de mi amor y de mi fidelidad.

Su voz me hipnotizaba y yo me esforzaba por no quedar embobada mirándole a los ojos. Mi padre parecía no poder más con la tristeza que llevaba por dejarme ir, y la madrina, Tsunade, ya había soltado, suspiro tras suspiro, sus lagrimas, mirando con ternura nuestra unión. Ofrecí mi alianza.

— He aquí la nueva familia Uzumaki, que Dios les prospere y les de muchos años de felicidad— Naruto y yo volteamos hacia los presentes, note a Sakura llorar a gota gorda junto a su esposo, Sasuke, quien nos sonreía.

Y entonces, ya no fuimos más Naruto y yo. Fuimos Nosotros frente a todos quienes habíamos querido siempre.

Naruto retiro el velo de mi rostro hacia atrás y se acerco a mí, mi corazón latió con fiereza en mi pecho y sus labios se posaron en los míos. Naruto era mi esposo ahora, y yo sería suya eternamente.

—Te amo—susurro y yo sonreí sin poder evitar las lagrimas en mis ojos.

—Y yo a ti, Por siempre.

—Por siempre, Preciosa.

Fin


Esperen el Epilogo con Ansias!! :D

espero lo hayan disfrutado

hasta pronto!