Título: La primera vez...
Fandom: Gokusen
Pareja: Sawada Shin/Yamaguchi Kumiko (Shinkumi)
Notas: Gokusen no me pertenece, es propiedad de Morimoto Kozueko
Advertencias: Spoiler del manga
Kumiko salió del instituto y se dirigió hacia el río, para acudir a su cita con Sawada. No le hacía ninguna gracia el tener que acudir, pero lo había prometido. Tubo que aceptar, ese mal nacido la había puesto contra la pared. Pero se las pagaría, ¡ya se las pagaría!
Por un lado, no sabía como salir de esta situación sin confirmar las sospechas del joven. Y por otro lado, no sabía en qué y cuándo se había descuidado. Debía de tener más cuidado. No podía permitirse el lujo de ser descubierta, o todos los años de esfuerzo, junto con sus sueños, se irían a la mierda. Solo tenía claro que, de momento, el único que tenía sospechas era Sawada. Ese chico era más listo de lo que aparentaba.
Se tiraba el día durmiendo sobre su pupitre, al fondo de la clase, sin prestar atención a nada. No es que obtuviera mucha cooperación del resto de sus compañeros, pero de vez en cuando se dirigían a ella, normalmente para decirle que se callará, insultarla o ambas cosas a la vez. Desde el primer día quedó claro que era alguien en esa clase. Ahora sabía que era el líder indiscutible. Y por la forma de enterarse bien podría haber seguido viviendo sin saberlo.
Casi le da un ataque cuando vio la clase vacía. E inmediatamente supo dónde se habían metido. Su estúpido complot casi le cuesta la evaluación. Y ahora debía encontrarse con él para luchar. "¡Maldito mal nacido!"
Una sonrisa, cargada de ironía, cruzó su rostro. "Hay que reconocer que me ha pillado. Me tenía cogida por lo huevos. Pero no se va ha salir con la suya. No sé como, pero no pienso luchar contra él."
Algo se le ocurriría. No pensaba seguir con el plan, ella no iba ha hacer lo que Sawada quisiera, no. Ella no iba a obedecerlo como el resto. No le temía y, desde luego, aún le quedaba mucho como para ganarse su respeto. Tampoco debía darle más motivos para sospechar de ella. Lo mejor sería que se llevaran bien. Sin lugar a dudas, tener de su parte al cabecilla le haría todo más fácil.
Podría distraerlo, darle otro asunto en el que pensar…
"Estoy intentando hacer que se una a un club que planeo crear", las palabras de Fujiyama-sensei le dieron una idea, "El club Coral masculino".
Sí, eso podría ayudar. Si lo convencía para participar, tal vez usando a Fujiyama-sensei como incentivo, estaría demasiado ocupado como para hacerse preguntas sobre ella, o intentar fastidiarla. Sí. "¡Buena idea!" se felicitó a sí misma.
Hoy le enseñaría a Sawada una importante lección: no se debe mosquear a la profesora.
Pero primero debía encontrarlo. "¿Dónde coño está?". Ya llevaba un rato caminando por la vertiente superior que seguía el río sin encontrarlo. Tan solo esperaba no haberse equivocado de sentido. "Tal vez debería de haberle pedido más indicaciones. En la orilla del río, en la orilla del río,... ¿pero dónde?"
Tras caminar un podo más pudo divisar un pequeño grupo de estudiantes del Shirokin, eran los amigos de Sawada. Él debía estar allí también.
Es la primera vez que Yamaguchi Kumiko acude a una cita con Sawada Shin... No será la última.
