Disclaimer: Pokémon no me pertenece.

Capítulo 4: Sun x Lillie

En la isla Melemele en la región de Alola, dos muchachos estaban teniendo una batalla pokémon frente el laboratorio del profesor Kukui.

-Incineroar usa lanzallamas- ordenaba un joven de cabello negro a su pokémon tigre.

El ataque fue dirigido hacia un Decidueye enemigo, que era el pokémon de un muchacho moreno de cabello verde.

Decidueye se había debilitado.

-Regresa compañero-decía Hau que devolvía al pokémon a su poké ball- eres muy fuerte señor campeón invicto.

-Tengo una reputación que mantener- decía Sun- Ya van 6 años desde que me convertí en el primer campeón de Alola.

-Si que pasa el tiempo- decía Hau- me pregunto…¿Cómo estará Lillie?

-No se, no me he comunicado con ella desde hace un mes- decía Sun.

Resulta que Lillie y Sun se habían mantenido comunicados a través de mensajes y vídeos. Sun estaba realmente enamorado de Lillie, y no sabía cómo confesarse a ella.

Lo más curioso es que no se había podido contactar con ella desde hace un mes, lo cual lo traía preocupado.

-Bien, debo volver donde el Kahuna- decía Hau- Alola.

-Alola- decía Sun.

Decidió volver a su casa, por suerte se encontraba cerca. Ya con 17 años y el título de campeón aún conservado, una pensaría que lo tenía todo. Pero no.

-Lillie- pensaba Sun.

Todo lo que había pasado, todo lo que habían experimentado juntos. Fue realmente chocante el tener que despedirse de su primer y único amor, irónicamente marchándose a la región que una vez fue el hogar de él.

Ya enfrente de su casa se dispuso a abrir la puerta. Su madre se había ido a Poni y no volvería hasta mañana en la tarde.

Entró a su habitación y quedó paralizado con lo que encontró.

-Li...llie- murmuró Sun.

En efecto, la mencionada estaba sentada en la cama de Sun. Llevaba un vestido color blanco, y su hermoso cabello rubio estaba suelto.

-Alola, Sun- saludaba Lillie con una sonrisa dirigiéndose hacía el chico para abrazarlo.

Sun rápidamente correspondió el abrazó.

No lo podía creer. Lillie estaba juntó a él.

Todavía abrazados, Sun tenía su cabeza oculta en el hombro de Lillie.

-Te extrañe- decía Sun.

-Y yo- respondía Lillie.

-¿Cómo volviste?- preguntaba Sun todavía abrazado a Lillie.

-Mi mamá ya se recuperó- decía Lillie- Por lo que seguiremos viviendo en Alola.

- Que genial- decía Sun-¿Qué te trae a mi casa?

De pronto Lillie se separó de Sun totalmente sonrojada mientras jugaba con sus dedos. A Sun le dio risa ver que todavía era la Lillie que recordaba.

-Quería- decía Lillie con un sonrojo- verte lo mas pronto posible.

Sun se sonrojo también por el comentario de Lillie.

-Que casualidad-decía Sun con una sonrisa-Yo también quería verte lo más pronto posible.

Lillie quedó más roja que antes y se tapaba su cara con sus manos.

-Lillie- decía Sun que quitaba las manos de la cara de Lillie para que lo mirase a la cara.

-Sun- decía Lillie.

-Te amo- decía un sonrojado Sun- amo todo de ti. Tu sonrisa, tu personalidad, tu valentía.

Lillie abrió grande los ojos, estaba sumamente roja.

-Y...yo- decía Lillie- también te amo Sun- termino de decir para luego tomar los labios de Sun con los suyos.

Sun correspondió el beso gustosamente, tomó a Lillie por la cintura, mientras ella le rodeaba el cuello con sus brazos. Siguieron besándose hasta que tuvieron que separarse por la falta de aire.

-Sun- decía Lillie- te amo, te amo mucho.

-Y yo- decía Sun- eres la persona con la que quiero estar el resto de mi vida.

Después de esas palabras volvieron a besarse hasta llegar a la cama de Sun. Cayeron encima de la cama, con Lillie encima de Sun, todavía besándose.

Sun hizo que Lillie abriera la boca para adentrar su lengua y así jugar con la lengua de Lillie. Ella por su parte estaba en el paraíso, su amado Sun debajo de ella no paraba de besarla.

-Sun- pensaba Lillie mientras continuaba jugando con la lengua de Sun.

Los amantes no tenían noción del tiempo, eran solo ellos dos, juntos, felices, amándose.

Entre beso y beso llegaron las caricias. Sun sujetaba a Lillie por la cintura y comenzó a acariciar su espalda, pegando más su cuerpo con el de ella.

Lillie por su parte tenía sus manos en los hombros de Sun, en sus 6 años alejados, físicamente cambiaron mucho. De pronto Lillie sintió algo en su estómago, rompiendo el beso, sentada encima de Sun para ver lo que era.

Efectivamente, Sun tenía una erección. Ambos estaban sumamente rojos y Sun para cubrir su vergüenza se tapó la boca con su mano.

-Lo siento-decía Sun con la cara muy roja.

-N..no te disculpes- decía Lillie igual de roja- T...también fue mi culpa.

Lillie entonces tomó la iniciativa y comenzó a acariciar el bulto entre las piernas de Sun por sobre la ropa.

-Li...li...lillie- decía un Sun la rojo vivo.

-N...no te preocupes- decía Lillie que seguía acariciando el bulto.

Lillie prosiguió desabrochando el pantalón de Sun juntó con su ropa interior liberando el pene del muchacho.

La chica con mucha vergüenza tomó la virilidad del chico con sus manos y empezó a masturbarlo. Sun inmediatamente comenzó a gemir producto del trabajo que realizaba su amada Lillie a su entrepierna.

-Lillie- gemía Sun.

Poco a poco empezó a mejorar el ritmo de su estimulación manual, de arriba a abajo. Entonces comenzó a introducir el pene de Sun en su boca, teniendo como recompensa los dulces gemidos de Sun.

Pasaba su lengua por todo el pene, jugueteando con la punta y prestando mucha atención también. Sun no paraba de gemir, jamás pensó verse en está situación. Aunque debía admitir que anhelaba el momento en el que ambos compartieran un momento tan íntimo.

El pene de Sun se encontraba al límite, después de tan placer dado por la boca de Lillie, estaba a punto de correrse.

-Lillie- murmuró Sun tratando de apartar a Lillie pero ella se rehusó y recibió la descarga de semen en toda la boca.

Sun se encontraba acostado y Lillie se encontraba a gatas encima de él. De un impulso, Sun se abalanzó sobre la chica quedando él encima y Lillie abajo.

-Sun- decía Lillie sonrojada.

-Ahora es mi turno de darte placer- le murmuró en el oído.

El chico desprendió los tirantes del vestido blanco revelando un sostén color negro. Se propuso a quitarlo para dejar libre a los pechos de Lillie.

La joven volteó la mirada avergonzada.

Sun comenzó a chupar el pecho derecho de Lillie mientras que con una mano pellizcaba el otro. Esa acción provocó que Lillie soltara muchos gemidos.

El campeón se tomaba su tiempo de darle atención a ambos pechos, no eran tan grandes como los de Lusamine, pero tenían lo suyo.

Daba pellizcos que generaban gemidos, y con su mano libre, levantó el vestido y jugueteo con la entrepierna de Lillie ganando más gemidos como respuesta.

-Sun- gemía Lillie.

La mano en la entrepierna de Lillie movía los dedos en círculo sobre las bragas de la chica. Brindaba además pequeños mordiscos al pezón que estaba siendo atendido con su boca.

Sun atacaba 3 áreas de Lillie al mismo tiempo. Detuvo su labor en los pechos para besar a Lillie apasionadamente mientras con sus manos trataba de quitarle las bragas. Y con un poco de ayuda de Lillie tiró las bragas negras de la chica, exponiendo su vagina, que se encontraba mojada.

El chico bajó su cabeza a la altura de la vagina de la chica y comenzó a lamer.

-S...sun, no- gemía Lillie- está sucio.

-Pero tú también lo hiciste- decía con malicia y continuaba probando la parte íntima de Lillie.

La rubia gemía sin parar por el trato que le hacía Sun. Con su lengua recorría todo el interior de su vagina, siendo minucioso. Con su mano derecha jugaba con el clítoris y con la izquierda lo introducía en el ano de Lillie.

-Aah!- gemía por la intromisión en su zona anal.

Sun seguía probando los jugos que Lillie liberaba por la excitación. Concentrado en lo que hacía, pudo notar cómo cómo la chica comenzaba a tener espasmos, por lo que subió su cabeza hacia el rostro de Lillie.

La pareja se besaba mientras Sun continuaba masturbando a la chica, metiéndole 2 dedos dentro de la vagina. Lillie por su parte se afirmaba de la espalda de Sun para intensificar el beso, mientras gozaba del placer que le estaba proporcionando. De pronto Lillie sintió una corriente eléctrica recorrer su espalda soltando de esa forma el orgasmo. El gemido fue callado por el beso de Sun, que tenía la mano empapada con los fluidos de Lillie.

Sun lamia sus dedos cubiertos por la sustancia pegajosa lo que hizo que Lillie se avergonzara mucho.

Los dos se incorporaron, Lillie abajo y Sun arriba, el pene del chico estaba erecto de nuevo y lo puso en posición para penetrar la húmeda vagina de Lillie. La miró un momento para tener su aprobación, ella asintió con la cabeza como respuesta y Sun lentamente enterraba su miembro en la intimidad de la chica.

-Aah!- soltaba un gran gemido Lillie, que fue callado por un beso de Sun.

La chica se afirmaba fuertemente a Sun, hasta que el pene del chico ya estaba totalmente dentro de ella.

Se mantuvo inactivo un momento para que Lillie pudiera acostumbrarse a tenerlo dentro. Ya pasado su tiempo, Sun empezó a embestir a Lillie generando un espléndido vaivén entre dos dos con todavía algo de ropa puesta.

Lillie estaba muy feliz, estaba con su querido Sun. Nunca más se quería apartar de él, estarían juntos, para siempre.

Entre las estocadas que hacía Sun, aprovechaba de lamer y divertirse con los pezones de Lillie, aumentando en placer del coito. Lillie solo podía gemir el nombre de Sun y disfrutar del momento íntimo que compartían los dos.

Ambos se encontraban insertos en un mundo de puro placer, donde solo ellos dos importaban, amándose, deseándose, uniéndose.

Las penetradas de Sun iban en incremento.

-Lillie-gemía Sun- me corro.

-Yo igual- gemía Lillie- corrámonos juntos, córrete dentro de mí- gemía mientras sujetaba la cadera de Sun con sus piernas.

Sun daba las últimas estocadas antes de correrse en el interior de Lillie.

Los amantes gimieron al unísono. No se separaron, se mantuvieron juntos un rato más.

Sun salió de Lillie y la cambió de posición, estando él detrás de ella, acostados,mientras le levantaba una pierna a Lillie. Volviendo a la acción otra vez, entró en ella de nuevo.

Lamia el cuello de Lillie, ella gemía sin parar, las caricias que le eran brindadas la volvían loca, y sabía que Sun era el única que podía volverla así.

Los movimientos eran rápidos, pero no bruscos, los gemidos de ambos se mezclaban con armonía. Hasta que Sun salió de Lillie, confundiendola, la puso en pose de perrito y empezó a frotar su miembro en las nalgas de Lillie.

-¿Sun?- preguntó sonrojada y avergonzada por estar en esa posición.

-Calma Lillie- decía Sun en el oído a Lillie- sólo quiero que seas mía.

Empezó a meter su pene en el culo de Lillie.

-Aaah!- gritaba Lillie por la intromisión tan inesperada.

Sun se sentía muy excitado, el ano de Lillie era muy apretado, al igual que hizo con su vagina, no se movió hasta que ella se acostumbrara a su presencia.

Así que después de un tiempo Sun empezó a embestir el culo de Lillie causando que ella gimiera muy fuerte.

Lillie por su parte en un principio sentía dolor, pero lentamente es dolor se fue convirtiendo en placer, placer de más. Ella intentó levantarse quedando arrodillada mientras Sun la embestía por detrás. Entonces giró su cabeza para encontrarse con la de Sun y besarse

Ambos estaban muy rojos, sus cuerpos se movían sincronizadamente, intentando llegar al clímax de ese sexo anal.

Sun se corrió dentro del culo de Lillie. Ambos gimieron con fuerza y cayeron exhausto sobre la cama. Sun para no aplastar a Lillie se puso a su lado y la abrazó.

Lillie tenía mucho semen de Sun en su vagina y en su ano. Sun le depositó un beso en la mejilla.

-Te amo- decía Sun.

-Yo también te amo- decía Lillie- estoy muy feliz.

-Yo también- decía Sun- a pesar de ser muy apresurado, fue increíble.

-Si- respondía Lillie- Ya me imaginó a mi madre planeando nuestra boda-decía con un sonrojo.

Sun también se sonrojo.

Ambos después del comentario se rieron y siguieron acostados, pensando en la felicidad que tenían estando uno en la compañía del otro y que les esperaba más felicidad en el futuro.

Espero que les haya gustado